Economía y Sociedad

Acoso sexual: el caso Otálora y los muchos de cada día

Catalina Ruiz NavarroNo importa si hubo o si no hubo amor, si hubo o no hubo coqueteos, y si la relación fue o no fue consentida. Había desigualdad de poder y por lo mismo se violaron la ética y la ley. Es un mal arraigado en la cultura y común entre personas respetables.     

Catalina Ruiz Navarro*

El abogado Jorge Armando Otálora renunció a su cargo de Defensor del Pueblo.

Denuncia y renuncia

En la edición del 23 de enero el columnista de Semana Daniel Coronell dio a conocer los cargos por acoso sexual de la abogada Astrid Cristancho, exsecretaria de la Defensoría del Pueblo, contra el defensor Jorge Armando Otálora. Coronell mostró mensajes de chat donde se ve muestra un pene que supuestamente pertenece al defensor, así como otros donde el servidor público invita a la funcionaria a visitarlo en su casa En una edición anterior, el columnista había divulgado las acusaciones por acoso laboral.

Al día siguiente Otálora dio una entrevista a Vanessa de La Torre de Caracol Noticias donde admitió que tener una relación con una subalterna “no está bien”, añadiendo que “si esa es una gran equivocación ofrezco las excusas; pero es que uno no escoge de quién enamorarse”.

Varios medios aprovecharon luego el hecho de que Cristancho había sido reina de belleza y, de una manera muy sexista, hicieron de este detalle lo más importante de su biografía. La imagen que estos medios divulgaron fue la de una belleza que explicaba y hasta excusaba los avances de su jefe. No faltó quien dijera que las acusaciones eran mentiras de Cristancho o que respondían a una agenda política o a un intento de sacar beneficio personal.

La imagen que estos medios divulgaron fue la de una belleza que explicaba y hasta excusaba los avances de su jefe. 

La opinión pública comenzó entonces a discutir si ella le había o no le había coqueteado y si Otálora decía la verdad al declarar que habían tenido una relación sentimental. Estas teorías apelan al argumento de que el daño es menor si hubo una “provocación” por parte de la mujer o si la relación había sido consensuada.

Como el defensor no tiene un jefe que lo pueda remover de su cargo, las únicas dos opciones eran la renuncia o un proceso penal (que tomaría más de ocho meses). El período de Otálora concluía en septiembre de este año y por eso cualquier sanción habría tenido un mínimo efecto simbólico.

Afortunadamente, desde que se supo la noticia, las organizaciones de mujeres iniciaron  una campaña para pedir la renuncia de Otálora, para que la Procuraduría lo suspendiera y para instaurar una denuncia penal en su contra. Ahora, el movimiento de mujeres acompaña a Astrid Cristancho en todas las acciones penales que quiera realizar.

Varios periodistas, columnistas, líderes de opinión, congresistas y organizaciones de derechos humanos también pidieron la renuncia del defensor, y las redes sociales se movilizaron en apoyo a Cristancho.

El Defensor Delegado para los Asuntos Constitucionales y Legales de la Defensoría del Pueblo, Luis Manuel Castro y Jorge Armando Otalora, exdefensor del Pueblo.
El Defensor Delegado para los Asuntos Constitucionales y Legales de la Defensoría
del Pueblo, Luis Manuel Castro y Jorge Armando Otalora, exdefensor del Pueblo.
Foto: Defensoría del Pueblo

El defensor delegado para Asuntos Constitucionales, Luis Manuel Castro, presentó una carta de renuncia donde argumentaba con claridad por qué debía renunciar Otálora: por qué no podía arriesgar la integridad de la Defensoría quedándose en el cargo y haciendo caso omiso a acusaciones tan graves. Además del conflicto ético que significa que un presunto acosador sexual y laboral tenga el cargo más alto de defensa de los derechos humanos en Colombia.

Finalmente, el miércoles 27 de enero renunció el defensor. En la mañana del jueves, el procurador dijo que lo suspendía del cargo por investigación disciplinaria. Cristancho radicó su denuncia penal y hoy Otálora también es investigado por la Fiscalía.

Ahora el presidente Santos debe presentar una terna para escoger a quien ocupe el cargo hasta septiembre. Varios grupos de derechos humanos y líderes de opinión han pedido que esta terna esté compuesta por mujeres como compensación simbólica y ya suenan nombres como el de Olga Lucía Gaitán, destacada abogada que conoce muy bien la Defensoría y tiene una excelente trayectoria en la defensa de los derechos humanos con perspectiva de género.

La renuncia del defensor del Pueblo es sin duda un logro de los grupos feministas que han puesto de relieve el tema del acoso sexual, así como de una robusta ciudadanía que logró organizarse para presionar la salida del denunciado. Es el momento de aprovechar esta movilización para fortalecer la muy necesaria práctica de veeduría ciudadana sobre nuestros servidores públicos.

Ley y cultura

El delito de acoso sexual es relativamente nuevo en Colombia. La Ley 1257 de 2008 adoptó el artículo 210A del Código Penal donde se tipifica este delito como una forma de violencia y se sanciona con pena de uno a tres años de cárcel si entre el agresor y la víctima mediaba una relación de poder.

Pero ya en aquel año las principales críticas a la ley decían que era “difícil” trazar una línea entre un “coqueteo inocente” o “verdaderas intenciones románticas” y el acoso sexual. La respuesta a esta crítica consistió en señalar que en las relaciones donde hay desigualdad quien tiene más poder – vale decir el jefe, el profesor, el adulto, es responsable legal y penalmente. El poderoso tiene más responsabilidad precisamente porque se supone que tiene más madurez y, sobre todo, porque está en completa libertad para decir que no.

Sin duda la sexualidad humana es muy compleja y las leyes siempre se quedarán cortas ante sus matices. Podemos pensar en un caso hipotético donde el que jefe y el subalterno tienen una relación consentida y donde nada sale mal. Pero incluso en este caso hipotético hay una desigualdad porque el subalterno no tiene plena libertad para decirles no a los pedidos de su jefe. Esta desigualdad hace que una de las partes no pueda dar pleno consentimiento.

Es lo mismo que ocurre en las relaciones entre mayores y menores de edad: no podemos saber si una niña de 13 años realmente está ya “muy grandecita” para decidir, pues no tenemos cómo evaluar sus habilidades para calcular el riesgo sin re-victimizarla. Por eso se supone que los y las jóvenes menores de 14 años no tienen la experiencia ni las herramientas para tomar libremente la decisión de tener una relación sexual con un mayor de edad.

Manifestación en contra  de la  violencia sexual.
Manifestación en contra  de la  violencia sexual.
Foto: MARCHA PATRIÓTICA

Otro clásico caso de desigualdad de poder son las relaciones entre profesores y alumnos. Supongamos una relación entre una profesora universitaria y su alumna, y supongamos que ambas mujeres son mayores de edad. Sin embargo, la profesora tiene poder sobre la alumna porque es su figura de autoridad real y simbólica, y mientras sea su profesora puede reprobarla, lo cual tendrá graves consecuencias sobre la vida de la alumna. Ahora, una vez pasadas las calificaciones escolares, la relación seguiría implicando una desigualdad (seguro que la alumna se deslumbra con todo lo que su pareja dice) pero ya una no tiene poder tangible sobre la otra. Además, si el amor es irremediable, sin duda puede esperar hasta el final del semestre.

Decir estas cosas es muy incómodo porque las relaciones jefe-subalterno, profesor-alumno y hasta adulto-niño son cosas de todos los días en nuestra cultura y están naturalizadas. Yo conozco un sinnúmero de relaciones así; unas han acabado bien y otras mal, pero ninguna ha sido éticamente correcta. No pienso que las personas que ostentaron el poder en estas relaciones sean malvadas, pero relajaron sus estándares éticos aprovechando una situación socialmente aceptada.

El costo del acoso

Se estima que cada 75 minutos hay una denuncia por acoso sexual en el trabajo, pero, para variar, esto corresponde a un sub-registro pues las víctimas generalmente no denuncian por miedo a perder su puesto y optan por soluciones insuficientes, como la reubicación.

Es importante señalar que los y las denunciantes quedan marcados, difícilmente encontrarán otro trabajo pues serán vistos como “problemáticos” y tendrán que exponerse a la re-victimización, al repudio social y al cuestionamiento público sobre sus vidas privadas. Quienes dicen que las denuncias falsas son comunes no tienen en cuenta el alto costo que implica hacer una denuncia como esta.

Del conflicto ético que significa que un presunto acosador sexual y laboral tenga el cargo más alto de defensa de los derechos humanos 

La ley no resolverá el problema del acoso sexual mientras este siga siendo visto como una indiscreción menor. En las culturas patriarcales se supone que quien tiene poder también posee a las personas sobre las cuales lo ejerce. El patriarcado es un sistema que hace pensar a quienes tienen el poder (usualmente los hombres) que todo lo que está a su alrededor, desde personas hasta recursos naturales, están para él. El jefe que acosa sexualmente lo hace bajo la premisa de que sus empleados o empleadas están para su satisfacción, y con la impunidad que da todo un sistema que promueve estos comportamientos.

Nuestra cultura patriarcal ha restringido a las mujeres a los espacios privados, y cuando pasamos de la esfera de lo privado a lo público con frecuencia somos agredidas por transgredir el lugar que nos fue asignado. La más común y poderosa de estas agresiones es el acoso sexual, que desde siempre ha mantenido a las mujeres caminando por estrechos senderos delimitados por líneas invisibles.

Pero en el momento en que hacemos comentarios sexuales sobre el cuerpo de un compañero de trabajo, jefe o subalterno, los estamos desautorizando como trabajadores y reduciéndolos a objetos sexuales. Por eso, cambiar una cultura que naturaliza el acoso sexual pasa por reconocernos a las mujeres como personas y como trabajadoras cuyo valor depende de sus méritos y no de las aptitudes decorativas del cuerpo.

Afortunadamente, las denuncias de Cristancho marcan un hito y a partir de la renuncia de Otálora el acoso sexual empezó a tener un costo real en Colombia.

 

* Feminista caribe-colombiana. Columnista de El Espectador y El Heraldo en Colombia y de Sin Embargo en México. Co-conductora de Estereotipas.com. Filósofa y Artista Visual de la Pontificia Universidad Javeriana con maestría en Literatura de la Universidad de Los Andes.

@Catalinapordios

 

 

Economía y Sociedad

La misión posible para el silencio de las armas

Ricardo GarciaLa verificación internacional del cese de hostilidades le sirve mucho a las FARC y le sirve a Colombia, pero además le sirve al Consejo de Seguridad de la ONU, que así endereza el camino después de varias intervenciones desastrosas en el mundo.

Ricardo García Duarte*

rodolfo garcia consejo seguridad cumbre celac

La resolución

La CELAC, la comunidad que agrupa a 33 países de América Latina y el Caribe, le dio en su IV Cumbre un respaldo sonoro a la verificación internacional en un eventual alto al fuego en Colombia. Este fue un apoyo claro, fuerte y hasta entusiasta, a juzgar por las imágenes de un presidente Rafael Correa de Ecuador, el anfitrión, acogiendo con su abrazo cálido a Juan Manuel Santos.

Dos días antes el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas había atendido favorablemente una solicitud del gobierno colombiano para asumir la verificación del desarme de las FARC. El Consejo respondió casi inmediatamente mediante la Resolución 2261 de 2016, con la cual creó una misión especial para tales fines.

El Consejo tomó la decisión con contundencia, como se puede ver por la unanimidad del voto de sus miembros. El organismo no se dio ningún margen para modificar los términos del compromiso pedido, así que este será invariablemente de carácter civil y tripartito, no incluirá personal militar y reunirá la voluntad de las dos partes en conflicto, junto con los delegados de la organización internacional.

Además, incorporará el concurso de los países latinoamericanos que sean escogidos por la propia ONU, y tendrá no solo la tarea de verificación en el sentido, digamos negativo, de control y de denuncia, sino de monitoreo y asesoría en los términos proactivos de indicar alertas y recomendaciones.

Este sentido razonable, ajeno a toda injerencia indebida, demuestra un consenso generalizado entre los actores internacionales a favor de una paz negociada en Colombia. Este apoyo ya se había mostrado en el pasado, pero ahora la reiteración unánime y desde arriba deja clara la voluntad explícita de contribuir a un acuerdo final en un conflicto interno prolongado, alimentado por causas sociales reales y precipitado por estrategias insensatas.

Diplomacia y verificación

No olvidemos que la petición fue tramitada después de un previo acuerdo entre el gobierno y las FARC, una circunstancia que sin duda facilitó las cosas, además de representar una apuesta de buen jugador, sobre todo por parte de la guerrilla.

Con esta decisión la guerrilla se decidió por el lance y dejó a un lado su inclinación retrechera frente a los grandes poderes. Así, sin costo alguno ha conseguido a cambio un canal de interlocución legítimo frente a ellos. Y no se descarta que como coletazo de esta acción reciba también la buena nueva de que Estados Unidos la excluya de su lista de grupos terroristas.

En este caso, el Consejo de Seguridad, la instancia que tiene en sus manos los temas de seguridad en el mundo (y que se paraliza a menudo por el ejercicio de veto entre sus miembros permanentes), se decide a prestar sin sesgos sus buenos oficios en un escenario sin los altos riesgos de efectos colaterales, como los que se dieron con la intervención armada de algunos de sus miembros en Libia.

El Consejo tampoco va a tropezar con las dificultades insuperables, incluso sangrientas, con las que se encontraron sus cascos azules en Somalia, ni con el escollo de su desapacible ineficacia, comprobada en numerosos conflictos nunca bien resueltos.

Esta positiva recepción unánime, incluida la de la CELAC, parece respirar el aire de los tiempos, al menos una parte del aire en la inasible complejidad del mundo actual. Este no es el ambiente irrespirable de Siria, de Palestina o de los terrorismos fundamentalistas. En cambio, es el espacio de las soluciones diplomáticas, como aquella que tuvo lugar entre las potencias 5+1 con Irán, o como el deshielo entre Estados Unidos y Cuba.

En el caso colombiano, las acciones de la ONU están sintonizadas con la elaboración ideológica y diplomática que quiso presentar Obama en su último discurso sobre el estado de la Unión, donde presentó como elementos de la seguridad de una superpotencia no solo las amenazas sino también la dimensión moral de las conductas internacionales y la solución negociada de los conflictos.

Esta postura desestabiliza cualquier concepción estrecha que sobre la seguridad puedan tener, por ejemplo, los republicanos en Estados Unidos o, aquí, los uribistas, y en todas partes los halcones de distinta laya.

En la práctica, la voluntad de las partes sobre el mecanismo de verificación, y la recepción positiva del Consejo y de la CELAC no son más que las manifestaciones políticas del avance de los acuerdos y, sobre todo, de la confianza que ha nacido entre las partes por el des-escalamiento real sobre el terreno.

Cerrando los escapes

Las partes han traspasado un umbral especial entre los varios que están cruzando: el umbral que hace parpadear las luces para que ambos contendientes empiecen por igual a autoinhibirse; para que comiencen a cerrar conscientemente las puertas de escape de la guerra.

Pero en este caso lo hacen invitando a un tercero para que se las ayude a cerrar. Y lo hacen como un Ulises que incita a que lo aten a las velas de su barco para no sucumbir ante los cantos de sirena, en este caso los cantos de la guerra. Cada negociación, sobre todo entre guerreros, está hecha de mil fugas, de cientos de escapes. La eficacia de una negociación consiste en cerrar progresivamente las tentativas de fuga, los túneles de escape.

El hecho de traer a terceros de peso para la supervisión de un cese del fuego y de las hostilidades es la aceptación compartida de que las Fuerzas Armadas y la guerrilla quedan en una situación total de inhibición ante toda suerte de provocaciones.

Con este apoyo el camino para el acuerdo definitivo tendrá muchísimos menos huecos de fuga hacia la guerra. No desaparecerán del todo, pero casi.

*Cofundador de Razón Pública. Para ver el perfil del autor, haga clic en este enlace.

Economía y Sociedad

Del Chikunguña al Zika: equivocaciones que enseñan

Oscar AndiaA diferencia de la campaña de tranquilidad que hace un año desplegó el gobierno ante la chikunguña, ahora ha asumido una acertada posición de alerta ante el brote de zika. Cómo estamos en Colombia y qué puede hacer usted para cuidarse.

Óscar Andia*

El Presidente Juan Manuel Santos junto al Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas Santamaría.

Lecciones aprendidas

Un artículo de la revista Semana de julio de 2015 titulado "Nadie se muere de Chikunguña" muestra al presidente Santos, rodeado del ministro Gaviria y el viceministro Ruiz, tratando de enviar un mensaje de tranquilidad sobre el desarrollo de la fase epidémica del chikunguña.

Hoy Colombia se encuentra ante una etapa similar ante la epidemia de zika y –aunque los ABC del Ministerio de Salud sobre Chikunguña y Zika siguen negando casos mortales- ya nadie niega la posibilidad de desenlaces fatales atribuibles a ambos virus. La circular 004 del  13 de enero de este año reconoce ese hecho y el ministro Gaviria, en entrevista para El Espectador muestra su preocupación por la gravedad de la situación. Hasta la fecha se reportaron 470.658 casos de Chikunguña y se estima que el Zika superará esa cifra en cantidad y gravedad.

Hoy el ministro ya no pierde tiempo negando la evidencia. Tal como puede verse en la rueda de prensa del 21 de enero, ahora se esfuerza en enviar mensajes correctos sobre prevención y manejo de la nueva epidemia. El ministro subraya su recomendación de evitar embarazos en zonas de alto riesgo, buscando neutralizar las críticas que recibió y mostrando la visión epidemiológica relacionada con defectos congénitos y enfermedades neurológicas atribuibles al virus del Zika, al tiempo que expresa respeto por los derechos y libertades de las madres gestantes.

Los municipios más afectados

Fotografía del virus del Zika.

Fotografía del virus del Zika.
Foto: Wikimedia Commons

Según el boletín del Instituto Nacional de Salud (INS) correspondiente a la segunda semana epidemiológica de 2016, en Colombia se reportaron 16.419 casos relacionados con el Zika, de los cuales 798 fueron confirmados por laboratorio, 13.010 se consideran “confirmados por clínica” y 2.611 se registraron como “sospechosos”.

  • Cúcuta (Norte de Santander) aparece con el mayor número de reportes (2.469 casos), de los cuales 128 fueron confirmados por laboratorio (CL) y 2.341 diagnosticados por manifestaciones clínicas (DC).
  • En el mismo departamento, Los Patios reportó 298 casos sospechosos (CS), Villa del Rosario con 132 casos (4 CL y 126 DC) y El Zulia 122 casos (46 CL y 76 DC) ¿Esto sugiere que el virus pudo haber ingresado por la frontera con Venezuela? En algún momento el INS tendrá que explicar este fenómeno.

Con más de 1.000 casos aparecen también:

  • Barranquilla, con 1.633 (7 CL y 1.626 DC),
  • Girardot (Cundinamarca), con 1.461 casos (21 CL y 1.440 DC),
  • Neiva (Huila), con 1.240 (4 CL y 1.236 DC) y
  • Santa Marta D.E., con 1.121 (13 CL y 1.108 DC).

Con menos de 1.000 casos están:  

  • Cartagena –supuesta puerta de entrada del virus- con 695 (53 CL y 642 DC),
  • Montería (Córdoba), con 661 (5 CL y 656 DC)
  • San Andrés, con 653 (51 CL y 602 DC),
  • Sincelejo (Sucre), con 535 (22 CL y 513 DC).

Con menos de 500 casos están:  

  • Soledad (Atlántico), con 402 (todos CS),
  • Turbaco (Bolívar), con 273 (58 CL y 215 (DC),
  • Espinal (Tolima), con 251 (4 CL y 247 DC),
  • Ibagué (Tolima), con 249 (9 CL y 240 DC),
  • Flandes (Tolima), con 190 (18 CL y 172 DC),
  • Ciénaga (Magdalena), con 189 (todos CS),
  • Aguachica (Cesar), con 127 (5 CL y 122 DC) y
  • Aipe (Huila), con 103 (todos CS).

Finalmente:

  • 10 municipios reportaron menos de 99 casos,
  • 88 municipios entre 49 y 10 casos,
  • 126 entre 9 y 2 casos y
  • 194 municipios solo 1 o 2 casos.
  • Los demás 740 municipios no reportaron ningún caso.

Según el boletín de la tercera semana epidemiológica (hasta el 23 de enero), los casos reportados pasaron a 20.297, de los cuales 1.050 fueron confirmados por laboratorio, entre los cuales 17.115 se consideran “confirmados por clínica” y 2.132 se registraron como “sospechosos”.

Las entidades territoriales más afectadas son:

  • Norte de Santander (4.085),
  • Cundinamarca (2.246),
  • Huila (2.075),
  • Barranquilla (1.946),
  • Tolima (1.493)
  • Santa Marta D.E. (1.198)
  • y Córdoba (1.138).

Cartagena aparece en undécimo lugar, con un total de 720 casos, pese a la afirmación del viceministro Ruiz Gómez quien sugirió que: “Un turista extranjero infectado habría sido picado por el mosquito al que le transmitió el virus y este inició la cadena de infección en la capital del Bolívar”.

¿Todo el país en alerta?  

oscar andia virus zika aedes aegypti
Mosquito Aedes Aegyypti, más conocido como el mosquito de la fiebre amarilla, es reconocido por
transmitir además las enfermedades del Chikungunya y el Zika.
Foto:Wikimedia Commons

El 15 de enero, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos emitieron alerta “Nivel 2. Intensifique las precauciones” para viajeros con destino a Colombia y a otros 13 países de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, donde se confirmaron casos de contagio con el virus del Zika.

La reacción de Colombia fue más razonable: dado que la evidencia disponible dice que este virus se transmite mediante la picadura de los mosquitos Aedes aegypti o Aedes albopictus (que viven hasta los 2.200 msnm), emitió recomendaciones similares -pero focalizadas- para esas zonas y pasó a “Nivel 3. Advertencia: Evite todos los viajes no esenciales a este destino” a gestantes y pacientes de alto riesgo.

En efecto, la Circular 004 de 2016 rectifica la Circular MSPS-INS No. 061 del 24 de diciembre de 2015 y las Circulares Externas del INS No.063 y No.064 del 15 de diciembre de 2015, para definir el procedimiento bajo el cual se debe realizar la notificación de mujeres en estado de embarazo con sospecha o confirmación (clínica o por laboratorio) de enfermedad. Además se llama a intensificar las acciones para detectar posibles casos de defectos congénitos y síndromes neurológicos con fuerte sospecha de relación con la enfermedad.

Algunos medios dijeron que la epidemia de zika “está tomando un giro espantoso”. Los CDC de Estados Unidos dijeron que pasaron a alerta nivel 2 “en respuesta a reportes en Brasil de microcefalia y otros problemas que afectan a bebés de madres infectadas por el virus del Zika”. Y el ministro Gaviria advirtió que “debemos estar preparados porque inevitablemente habrá casos de microcefalia y de Guillain-Barré en el país”. Sin embargo, aún hay dudas.

Algunas notas periodísticas recientes dijeron que la Organización Panamericana de la Salud confirmó la presencia del Zika en 22 países del continente americano y que Brasil anunció la participación de más de 200 mil militares en la lucha contra el virus que produjo cerca de 4.000 casos de microcefalia.

Sin embargo el vocero de la Organización Mundial de la Salud, Gregory A. Hart, afirmó en Blu Radio que: “hoy en día no hay ningún estudio que pruebe que sí existe una relación entre el virus y estas otras enfermedades neurológicas y degenerativas”, y que la OMS tardará entre seis y nueve meses para establecer la relación real del virus Zika con la microcefalia o el síndrome del Guillain-Barré.

Entonces, ¿están exagerando países como Brasil y Colombia o está la OMS siendo poco objetiva, como sucedió en la fase inicial de la epidemia de Ébola?

Ante semejante incertidumbre, Colombia parece haber elegido pecar por exceso y no por falta. Por eso las medidas focalizadas que plantea buscan evitar el riego de malformaciones y complicaciones neurológicas graves, para las cuales prácticamente no existe tratamiento que no sea paliativo.

¿Manejo “a la colombiana?

Desde el 21 de enero pasado existe un Protocolo de Vigilancia en Salud Pública de la Enfermedad por Virus Zika donde se reúnen las principales medidas incluidas en las circulares 063 y 064 de 2015, y 002 y 004 de 2016.

El protocolo resume el comportamiento mundial, regional y nacional de la enfermedad, muestra escenarios epidemiológicos, definiciones de caso, muerte asociada, estrategias y herramientas de vigilancia, definición de fuentes, análisis de casos, periodicidad de reportes, flujo de información, notificación de eventos, diagnóstico por laboratorio, vigilancia rutinaria, vigilancia en grupos de riesgo y mortalidades, etc.

Todas las instituciones prestadoras de servicios de salud deben convertirse en Unidades Primarias Generadoras de Datos (UPGD). Las notificaciones de las UPGD son agregadas por las Unidades Notificadoras Municipales (UNM) y estas, por las Unidades Notificadoras Departamentales y Distritales (UND).

Las Fichas de Notificación están disponibles en la página del Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública (SIVIGILA) y semanalmente la información es analizada por el programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV) para orientar las acciones de promoción, prevención, atención y gestión de contingencias, a nivel municipal, departamental y nacional.

Este análisis permite a los municipios focalizar las acciones en los barrios, y a los departamentos hacerlo en los municipios. Además, identifica oportunamente cualquier cambio en los patrones de la enfermedad. A nivel nacional, el INS publica información oficial a través del Boletín Epidemiológico Semanal.

Cuídese del Zika y otras enfermedades

Si alguien que estuvo (hasta 15 días antes) en zonas a 2.200 msnm o menos, y presenta fiebre, erupciones cutáneas, conjuntivitis y/o dolor o inflamación, debe consultar con su médico. El siguiente resumen puede orientar sobre las principales posibilidades diagnósticas:

Signos y síntomas

ZIKA

Chikunguña

Dengue

DengueHemo

Fiebre, generalmente persistente

+ + +

+ + +

+ + +

+ + + +

Conjuntivitis

+ + +

+

0

0

Rash máculopapular (brote)

+ + +

+ +

+ +

+ + +

Dolores musculares y/o articulares

+ +

+ + + +

+ + +

+ + + +

Edema en extremidades

+ +

0

0

0

Linfoadenopatías (ganglios)

+

+ +

+ +

+ +

Dolor retro-orbital (dolor ojos)

+ +

+

+ +

+ +

Hepatomegalia

0

+ + +

0

0

Leucopenia (disminución leucocitos)

0

+ + +

+ +

+ + +

Trombocitopenia y hemorragia

0

0

0

+

 

Esta tabla no es oficial. Aunque está basada en el cuadro N° 1 de la circular 043 de 2015, tiene modificaciones que buscan ayudarle a diferenciar las tres enfermedades transmitidas por Aedes aegypti o Albopictus. Sin embargo, como siempre, no dude en consultar con su médico.

 

Alejandro_Pino_Millonarios_RazonPublica

Alejandro_Pin0Una historia alarmante de las viejas y estrechas relaciones entre la mafia y el deporte que atrae muchedumbres. Y esos dineros sucios siguen rondando.

Alejandro Pino

Alejandro_Pino_Calad_Millonarios_Escobar

Pablo Escobar inauguraba canchas de fútbol y repartía mercados con un programa que lo llevó al Congreso.   Foto: diarioadn.co

El bombazo

El 25 de septiembre Felipe Gaitán, en una entrevista radial sobre algo totalmente diferente (la presencia de club que preside, Millonarios, en Madrid, España), dejó caer una bomba que sacudió el fútbol profesional colombiano: la propuesta que circula dentro de la institución para devolver los títulos conseguidos bajo la administración de Gonzalo Rodríguez Gacha, alias ‘El Mexicano’. Si bien Gaitán fue claro al señalar que es una discusión que “está sobre la mesa y le faltan muchas horas de debate”, las reacciones fueron de todo tipo:

-Por un lado los jugadores que dieron las vueltas olímpicas de 1987 y 1988 exigieron respeto (Eduardo Pimentel, hoy máximo accionista del Chicó, exigió incluso la renuncia de Gaitán por ofender la historia del club).

-Por otro lado algunos hinchas del equipo se sintieron acusados y las barras se reunieron para publicar un comunicado oficial donde exigen “desagraviar pública, inmediata y contundentemente a Millonarios, a su hinchada y a quienes pertenecieron al equipo en el período en cuestión”.

-Los dirigentes de otros clubes implicados en el narcotráfico prefirieron ignorar el tema: Estamos tranquilos con nuestros títulos”, manifestó Juan Carlos De La Cuesta, quien señaló que en su club no se mira al pasado, sólo al futuro, y por el lado del América ni siquiera hubo palabras al respecto.

Lo cierto es que Gaitán destapó un pasado que duele a los personajes del fútbol colombiano, quienes no tienen madurez para afrontar los errores de los 80 y prefieren ignorar que la sombra del narcotráfico aún está presente.

Los comienzos

El fútbol fue la puerta de entrada de los narcotraficantes a la cultura popular colombiana.

Alejandro_Pino_Calad_Millonarios_nacional
Juan Carlos De La Cuesta, dirigente de Atlético Nacional, señaló que en su club no se mira al pasado, sólo al futuro.

Foto: ecbloguer.com

Desde finales de los 70 eran los nuevos ricos del país, el sostén de las economías locales, los grandes benefactores de los pobres, y sin embargo les faltaba ganarse el respeto popular. Esto lo hicieron metiéndose de lleno en el fútbol, garantía de manejo de pasiones, de dominio de una masa que les iba a agradecer el entretenimiento de cada fin de semana.

Curiosamente el primer equipo a donde entraron dineros ilícitos no fue uno de los que suenan por estos días, sino el Unión Magdalena. Los hermanos Dávila Armenta, Raúl, Pedro y Eduardo, sospechosos de traficar marihuana durante la bonanza del fin de los 70 –pero contra quienes la justicia colombiana no tiene ningún cargo- compraron este equipo, sumido en una crisis desde su título de 1968, salvándolo de la quiebra y llevándolo a disputar el título de 1979.

Por esos días Miguel Rodríguez Orejuela era uno más de los sufridos seguidores del América de Cali, el equipo popular del Valle que nunca había conseguido un campeonato. A diferencia de su hermano, que fue rechazado en el Deportivo Cali, él no estaba dispuesto a que la elite ignorara quien era el hombre más rico del departamento.

En 1979 el equipo, de la mano del director técnico Gabriel Ochoa Uribe sale campeón con un gran esfuerzo económico de la junta directiva. Este esfuerzo exigió la presencia de nuevos accionistas, y en enero de 1980 Miguel Rodríguez Orejuela pasó a ser el socio mayoritario, prácticamente dueño del club, y a compartir mesa directiva con el prometedor político Manuel Francisco Becerra.

En Medellín las cosas se presentaron de igual forma pues, mientras un benefactor llamado Pablo Escobar inauguraba canchas de fútbol y repartía mercados con un programa que lo llevó al Congreso, algunos de sus socios se hacían con el mando de Atlético Nacional y Deportivo Independiente Medellín para darle triunfos a los paisas, que no veían al DIM campeón desde 1957 y al Nacional desde 1976. Pablo Correa y Héctor Mesa se hicieron con el mayor paquete accionario del DIM, y ambos serían abaleados un par de años después. El mecenazgo del equipo pasó entonces a manos de Darío Ocampo, también vinculado con el narcotráfico.

La familia Botero Moreno era la propietaria del Atlético Nacional desde 1962. Los Botero eran además dueños de varias casas de cambio y, extrañamente, su capital creció muchísimo durante los 70, cuando estos establecimientos supuestamente entraron en crisis. Así que se les empezó a vincular con el lavado de dólares del grupo de mafiosos de Antioquia.

Bajo la dirección de Hernán Botero el Nacional trajo a Colombia al director técnico Osvaldo Zubeldía, campeón de la Copa Libertadores y de la Copa Intercontinental con el Estudiantes de Argentina, y contrató a los mundialistas peruanos César Cueto y Guillermo la Rosa, además del argentino Raúl Ramón Navarro y de varios de los mejores jugadores colombianos del momento, con lo cual logró los títulos de 1976 y 1981.

El MAS y el Pascual Guerrero

Precisamente en 1981, mientras el América de Rodríguez Orejuela, el Nacional de Botero y el Tolima, un equipo chico que se creció ese año con el apoyo de Ignacio Aguirre, alias ‘El coronel’, disputaban el campeonato profesional, el M-19 secuestró a Martha Nieves Ochoa, hermana de Jorge Luis Ochoa, el principal socio de Escobar Gaviria, y en ese mismo mes intentó secuestrar a Carlos Lehder, el puente entre los grupos de Cali y Medellín.

Alejandro_Pino_Calad_Millonarios_America Miguel Rodríguez Orejuela era uno más de los sufridos seguidores del América de Cali, el equipo popular del Valle que nunca había conseguido un campeonato.
Foto: distintaslatitudes.net

La guerra del Estado contra las guerrillas había hecho que estas buscaran financiación en diferentes fuentes, y la más usada por el M-19 era el secuestro de industriales que pudieran pagar grandes rescates. La irrupción de los “mágicos” los hizo blancos atractivo para la guerrilla: Ochoa y Lehder resultaban grandes presas.

Ochoa entonces organizó una reunión de la mafia donde se acordó crear el grupo Muerte a Secuestradores, MAS: “Una avioneta sobrevoló el estadio Pascual Guerrero de Cali” el día en que América y Nacional jugaban el primer partido del cuadrangular, mientras los espectadores veían caer papeles donde se decía que 223 capos aportaron 9 millones de dólares y 2000 hombres para combatir el secuestro”[1].

La guerra sucia empezó en Antioquia contra el M-19. Las masacres se multiplicaron y la policía no actuaba para nada. Muchos industriales “secuestrables” apoyaban en privado al MAS. El colmo llegó en enero de 1982, cuando Lehder publicó en los diarios nacionales un anuncio firmado como “secuestrable” y en el que decía que “lo lamentable de Mano Negra y del MAS es que no figuran en la páginas amarillas”[2].

El lavado de activos

Por esa época Millonarios estaba en una gran crisis deportiva y financiera. Reflejó de lo primero era que desde el título de 1978 el equipo no participaba en ninguna final. A comienzos de 1982, por cada peso que ingresaba al equipo se gastaba 1, 75 en el mantenimiento de la nómina.

Alejandro_Pino_Calad_Millonarios_equipo Los estadios volvieron a llenarse y el regionalismo se volvió exultante. Los medios y los equipos aprovecharon esta pasión.
Foto: futbolconpelotas.elcolombiano.com

Por eso entraron como socios mayoritarios Gonzalo Rodríguez Gacha y Edmer Tamayo Marín, con sus respectivas familias, y la silla que alguna vez había ocupado un caballero o como Alfonso Senior pasó a ser de un tipo de camisa abierta hasta el ombligo, botas texanas y sombrero vaquero con plumas de colores.

En el Santa Fe, Guillermo ‘La Chiva’ Cortés denunció que dineros sucios estaban entrando al equipo y se retiró cuando el dominio pasó a manos del Grupo Inverca de Cali, cuyos principales accionistas eran Fernando Carrillo y, posteriormente, Phanor Arizabaleta, miembro del cartel de Cali.

El Deportivo Pereira pasó a ser propiedad del multimillonario Octavio Piedrahita, a quien se vinculaba sin pruebas con el grupo de Pablo Escobar; sorprendentemente, en 1982 el equipo quedó de cuarto en el campeonato, pues tenía a Abel Augusto Lobatón, uno de los grandes goleadores peruanos de los 80:

La situación cambiaria y las ventajas que ofrecía la “ventanilla siniestra” hicieron que los equipos de fútbol dejaran de registrar sus pagos en dólares a los extranjeros pues esto les representaría pérdidas, y que los clubes como América y Millonarios fueran utilizados para lavar dólares. Esto se hacía de modo bastante simple: las transacciones con los equipos extranjeros se hacían en dólares pero se registraban en pesos, y además los contratos con estos jugadores extranjeros eran falsos, pues se firmaban por una cantidad menor a la que el futbolista recibía.

Esa fue la forma que encontró la justicia colombiana para atacar a los narcotraficantes: sus malos manejos administrativos de los clubes, unas lavadoras gigantes de dinero.

La denuncia y la guerra

El 21 octubre de 1983 el ministro de justicia Lara Bonilla dijo a los medios que “los equipos de fútbol profesional en poder de personas vinculadas al narcotráfico son Atlético Nacional, Millonarios, Santa Fe, Deportivo Independiente Medellín, América y Deportivo Pereira”[3], y le exigió al Congreso la expulsión de Pablo Escobar, a la vez que defendía la extradición de los narcotraficantes.

Alejandro_Pino_Calad_Millonarios_Nacional1 El primer extraditado fue Hernán Botero, presidente de Atlético Nacional. En acto de protesta, la DIMAYOR ordenó suspender la fecha profesional.
Foto: 123people.ca

Era la primera vez que alguien hacía una denuncia pública con nombres propios, y la reacción de los capos no se hizo esperar. La DIMAYOR, que reúne a los clubes profesionales y manda en los campeonatos, sencillamente negó las acusaciones del Ministro: en su consejo directivo se encontraban Juan José Bellini, mano derecha de Miguel Rodríguez en el América, luego presidente de la Federación de Fútbol y detenido en el Proceso 8.000, Eduardo Dávila Armenta (hoy preso), Hernán Botero y Octavio Piedrahita.

La mafia acusó a Lara Bonilla de recibir dinero del narcotraficante Evaristo Porras buscando su renuncia, pero el presidente Betancur lo mantuvo en su cargo y le prestó su apoyo.

El 24 de octubre Guillermo Cano escribió un editorial El Espectador donde aludió a “los deslenguados ´benefactores´ que en Antioquia y el Quindío intentan ganar el favor político con obras de acción comunal, obviamente halagadoras para los desposeídos que con miopía comprensible nada ven del sucio soborno que en esta forma se les propone”[4]. Lamentablemente el público aceptó este soborno, porque por entonces el fútbol colombiano exhibía una constelación de estrellas suramericanas. Fue un segundo Dorado, pero esta vez gracias al narcotráfico.

Los estadios volvieron a llenarse y el regionalismo se volvió exultante. Los medios y los equipos aprovecharon esta pasión. Los equipos grandes publicaron sus propias revistas, en papel fino y gran calidad en los colores y la diagramación; y los periódicos por su parte publicaban todos los lunes sus separatas deportivas. El cubrimiento televisivo de los goles de cada fecha le robaba más y más espacio a otras noticias, y en día de partidos era común que la mayor parte del noticiero se la llevara el fútbol. Pero a Lara Bonilla no le importó la euforia futbolera.-

A fines de 1983 Escobar fue expulsado del Congreso y la Superintendencia de Sociedades empezó a investigar posibles fraudes y lavado de dólares. Rodríguez Gacha desaparece entonces de los registros de accionistas de Millonarios y sus acciones pasan a manos de testaferros.

El 30 de abril de 1984 fue asesinado Lara. Los narcotraficantes confirmaron el terror que había comenzado con el reclutamiento de sicarios por parte de Escobar, y el adiestramiento de paramilitares, que comenzó con el MAS y prosiguió por obra de Rodríguez Gacha.

El presidente Betancur se vio abocado a ejercer su autoridad. El primer extraditado en la historia fue Hernán Botero, presidente de Atlético Nacional, y, en un polémico acto de protesta por esta decisión del gobierno, la DIMAYOR ordenó suspender la fecha profesional del 15 de noviembre de ese año.

Pocos días y algunos asesinados después, los cabecillas del Cartel de Medellín formaron un grupo de “Los extraditables” que, bajo el lema de preferir una tumba en Colombia a una cárcel en EE.UU., le declaraba la guerra a la extradición. Su logotipo era la imagen de un hombre encadenado de pies y manos que los colombianos habían visto hasta hacía muy poco tiempo en el palco del Atanasio Girardot apoyando a Nacional: su presidente Hernán Botero Moreno.

¿Hay todavía dineros del narcotráfico?

“En el fútbol colombiano ya no hay narcotráfico”, dijo Ramón Jesurún, presidente de la DIMAYOR tras las declaraciones de Gaitán.

Sin embargo los hechos no le ayudan a sostener sus declaraciones. El país, acostumbrado a esconder la cabeza para ignorar sus problemas, cree que con la muerte de Rodríguez Gacha, la captura de los Rodríguez Orejuela y la desaparición de los grandes carteles, los dineros sucios desaparecieron de nuestro fútbol. Pero no es así.

Claro, Nacional pasó a manos del Grupo Postobón desde los 90, con lo que su situación legal es intachable, así como la de Millonarios, que tras años bajo el control de la Dirección Nacional de Estupefacientes (que extinguió el dominio de las acciones del Mexicano y sus testaferros para usar luego el club como instrumento político y sin mayores resultados deportivos) ahora muestra un nuevo orden administrativo que comandan Gaitán y Noemí Sanín.

América, por su parte, aún sufre por la presencia accionaria de los herederos de Miguel Rodríguez Orejuela, lo que lo tiene en la llamada Lista Clinton.

Pero la diversificación del narcotráfico en paramilitarismo llevó a que los capos pasaran de controlar a los grandes equipos a mantenerse en el mundo de fútbol con clubes pequeños y con presencias casi intangibles.

En 2006 fue asesinado Gustavo Upegui, presidente del Envigado que siempre hizo presencia en las asambleas de la DIMAYOR, quien resultó ser una de las cabezas de la Oficina de Envigado, controlada por ‘Don Berna’, a quien se ha vinculado (sin pruebas) con el DIM. Sin embargo, en mayo pasado Rodrigo Tamayo Gallego y Mario de Jesús Valderrama, ex presidentes de este equipo, fueron condenados por lavado de activos.

En 2006 la revista Semana demostró la cercanía de Carlos Mario Jimènez, alias ‘Macaco’, con el Pereira, y desde entonces tres de sus dirigentes han tenido que responder en los estrados por lavado de activos, e incluso Jaime Enrique Acosta Artunduaga pasó por un proceso de extradición.

Santa Fe sufrió su propio infierno, y su ex presidente Luis Eduardo Méndez estuvo en prisión en Estados Unidos por obstruir la justicia de ese país. Méndez había sido abogado de César Villegas, ex presidente del equipo asesinado en marzo de 2002 y quien fue parte del Proceso 8.000 como testaferro de Cartel del Cali. Hoy Méndez vuelve a tener una posición de poder en el club y se le vio celebrando el título de julio pasado.

Lo cierto es que la organización del fútbol colombiano aún permite la presencia de estos personajes. Un fútbol pobre recibe bien los dineros que le permitan darle vida a un espectáculo que mueve millones y que no es controlado por el gobierno, que es particularmente permisivo con el fútbol.

Tras las declaraciones de Gaitán sobre la posible devolución de estrellas de Millonarios, el Superintendente de Sociedades Luis Guillermo Vélez contradijo a Jesurún y admitió que “todavía hay problemas corporativos en algunos clubes, que siguen pensando que estamos en el año 85, cuando se podían manejar los clubes como si fueran tiendas de barrio, eso ya se acabó, ahora tienen que todos poner un orden”.

Vélez, sin embargo, mostró la laxitud del gobierno sobre el tema: “Nosotros no queremos forzar esto a punta de garrote, no es nuestra idea, aquí trabajamos de la mano con los clubes, dirigiéndolos en el camino correcto, concertado con ellos y si hay alguna disparidad o si hay una desviación por parte de los clubes, pues sancionaremos, pero estamos trabajando con ellos para encausarlos en el camino adecuado”.

El fútbol, el principal entretenimiento nacional, la mayor fuente de pasiones de Colombia, es un tema espinoso con el que los diferentes gobiernos prefieren no meterse y aceptar la auto-regulación que defiende la FIFA.

Por eso el narcotráfico sigue ahí, aunque muchos lo nieguen o no lo quieran ver.

 

Columnista, blogger y profesor del Externado de Colombia. Actualmente dirige el portal Golcaracol.com, fue editor de Futbolred.com, la Revista Fútbol Total y jefe de redacción del Diario Deportivo.

@PinoCalad


Alejandro_Pino_Millonarios_Anyelik

 




















































 
Narcos: desde finales de los 70 eran los nuevos ricos del país, el sostén de las economías locales, los grandes benefactores de los pobres, y sin embargo les faltaba ganarse el respeto popular.




























































 
América, por su parte, aún sufre por la presencia accionaria de los herederos de Miguel Rodríguez Orejuela, lo que lo tiene en la llamada Lista Clinton.





































 
En Santa Fe  Luis Eduardo Méndez estuvo en prisión en Estados Unidos y se le vio celebrando el título de julio pasado.




















 

Escribir un comentario

“Los comentarios en Razón Pública están sujetos a moderación, (de 8 am a 6pm hora de Colombia)con el fin de garantizar un intercambio de opiniones en tono respetuoso - serán bienvenidas la crítica aguda y la ironía - que enriquezcan el debate y resulten interesantes para lectores y autores.
En consecuencia, no se aceptarán comentarios del siguiente perfil:
1. Que constituyan descalificaciones, ataques o insultos contra los autores o contra otros participantes del foro de comentarios.
2. Que incluyan contenidos, enlaces o nombres de usuarios que razonablemente puedan considerarse insultantes, difamatorios o contrarios a las leyes colombianas.
3. Que incorporen contenido racista, sexista, homofóbico o discriminatorio por razón de nacionalidad,sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad.
4. Que hagan directa o indirectamente apología del terrorismo o de la violencia.
5. Que apoyen diferentes formas de violación de derechos humanos.
6. Que incluyan contenidos o enlaces que puedan ser considerados como publicidad disfrazada, spam o pornografía.
7. Comentarios sin sentido o repetidos, que serán eliminados sin piedad.

Los comentarios no reflejan necesariamente la opinión de Razón Pública, sino la de los usuarios, únicos responsables de sus propias opiniones.”


Código de seguridad
Refescar

Comentarios  

Eduardo Sáenz Rovner
+7 # Eduardo Sáenz Rovner 01-10-2012 14:10
El narcotráfico no nace de la nada, no fue una imposición extranjera; fue el resultado de una larga historia de criminalidad, conductas y trampas social y políticamente aceptadas. En cuanto al fútbol: Colombia ha tenido dos épocas con equipos profesionales de altísimo nivel. Una la del narcofútbol que todos conocemos. Otra, "El Dorado" de mediados del siglo 20 cuando los equipos colombianos se llevaron a los mejores jugadores de Sudamérica sin pagar los pases o costos de transferencia(p or supuesto Colombia fue considerada una liga pirata y sancionada y expulsada de la FIFA); en otras palabras el fugaz El Dorado con dirigentes "gente bien" (de saco y corbata y no camisa abierta con medallón de oro) fue resultado de la trampa y todos celebraban y celebran. Es más Santa Fé se trajo dos ingleses del Arsenal (y de la selección de su país) con la gente de la embajada colombiana en Londres actuando como intermediarios.

Así como David Musto llamó al consumo de drogas "The American Disease", el narcotráfico y otras conductas criminales son parte de la patología colombiana del crimen. La historia del país no se divide en un antes y un después del narcotráfico. Hay continuidades que propiciaron la consolidación del narcotráfico en Colombia así como de los narcotraficante s colombianos con su peculiat estela de violencia en medio mundo.

Ante esta idealización de la "gente bien" del pasado y el contraste con la traquetocracia, el historiador norteamericano Michael F. Jiménez, profesor en Princeton y Pittsburgh, reseñando en The New Republic el libro de María Jimena Duzán hace unos 20 años, escribió: "En última instancia... los héroes de su historia [del libro de Duzán] son las damas y los caballeros cultos pertenecientes a la clase alta tradicional, quienes, librando una lucha titánica por el futuro del país, enfrentan a narcotraficante s, políticos corruptos, militares deshonestos e incluso guerrilleros de izquierda... En su crónica sobre el heroico enfrentamiento entre hombres y mujeres "de bien" y los narcotraficante s revive la vetusta narrativa de las élites latinoamericana s sobre la defensa de la civilización y la barbarie".

No olvidemos que en los años 70, cuando Fabio Echeverri Correa era el joven presidente de la ANDI, él propuso que las fortunas de los narcos se legalizaran. De esa forma, los narcos tributarían, los empresarios "bien" pagarían impuestos más bajos y el crédito sería más barato. De hecho López y Belisario amnistiaron los narcocapitales; Lehder se jactaba de eso...
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
jeanpaulpeople
0 # jeanpaulpeople 22-05-2013 01:30
Y mientras todo esto ocurría, los jóvenes destacados se perdían en las tempestades de arena. De pronto, aparecía uno que otro excelente jugador, de entre los miles de ociosos, calmando la sed de gol de la afición; pero cuando el oasis se perdía de la vista, sólo dejó la huella del narco-dólar como un espejismo en donde se refugiaron, tras los escudos deportivos, mafiosos-políti cos-banqueros- periodistas-ind ustriales-milit ares- policías-abogad os, y... locos, formando una mezcla hedionda... que aún persiste. Las instituciones deportivas tienen un escudo y una imagen propiedad tácita del aficionado, a quien no le importa si las acciones le pertenecen al asesino o al señor; al Cristo o al diablo. - La gente desea en Colombia el deporte organizado, lejos de hábitos sucios, o árbitros mañosos, como sinónimo de paz y progreso. ¡Y hay con qué!
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Manuel
+2 # ¿Y el monopolio Postobón qué?Manuel 05-05-2014 02:22
Me parece un excelente artículo. Pero, más allá de la consciencia de los clubes involucrados con el narcotráfico; el decir que Nacional ahora no tiene nada que ver con la corrupción de fútbol nacional es poco menos que insensato, dado que los paisas que niegan que Nacional ganara la Libertadores gracias a Pablo Escobar son los mismos que aseguran que su equipo gana limpiamente en la liga y la libertadores cada 8 días. ¿Acaso devolvió Nacional todos los dineros logrados de la mano del narcotráfico? ¿O, por lo menos, los títulos? ¿La "gran empresa" que es ahora es producto de qué actividad? ¿Su monopolio económico-depor tivo tiene como pilar fundamental el miedo o el soborno? El decir que ahora son intachables porque legalizaron lo ilegalizable es una metida de pata.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
jairo franco
0 # j francojairo franco 17-03-2015 13:30
el que este libre de culpa q tire la primera piedra los hinchas del Medellín debieran de oscultar la historia del equipo y verán q se pasaban de un narco a otro el poder del equipo y varios fueron asesinados y otros condenados en usa pero es mas fácil mirar al verde y condenarlo porque es exitoso.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador

 

Caleidoscopio

Jorge

Por Equipo Caleidoscopio

Videocolumnas

manuel

Marcela

Ver más videocolumnas en

 

Arte y Cultura

Einstein 100 años después: la relatividad no importa, ¿o sí?

El físico teórico Albert Einstein en el año de 1947.

Jorge VillalobosSeguramente muchos conocen la figura del físico despeinado y genial, pero muy pocos entienden sus teorías. ¿La razón? En Colombia no se enseñan los aspectos más serios de la ciencia. ¿La consecuencia? Que para siempre seamos un país muy atrasado*.

Jorge Villalobos Durán

 

 

Sazón Pública

Por Yeyo twitter1-1​@Yeyonet

       

Lectura Pública

La escuela total

Más allá de los lugares comunes y de las áridas cifras habituales, este libro es una crónica viva sobre lo que pasa y sobre cómo están cambiando las escuelas donde se forman las maestras y maestros de los niños y niñas más pobres de Colombia.   

Isabel Camacho Castaño**

Recomendado

Redes digitales: catarsis colectiva y frustración política

Usuario de facebook

Omar RinconOtra ola de indignación recorre las redes digitales cada semana -o hasta cada día-, pero casi ninguna se traduce en cambios políticos o sociales. ¿Para qué sirven, para que no sirven -y por qué no sirven- esas protestas virtuales en Colombia?  

Omar Rincón*

Mirada Pública

Fotos Liliana Angulo Cortés

Nos escriben

RP en los medios

  • ¿Por qué muchos no le creen al 'apretón' del Gobierno? Lunes, 01 Febrero 2016

    Jorge Iván González En el presupuesto de 2016 el Gobierno asume una austeridad que ha probado sus peligros en el mundo, confía demasiado en la inversión privada y reduce el gasto público que había jalonado la economía.