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Drummond, un desastre ambiental, económico y social

(Tiempo estimado: 7 - 13 minutos)

Alvaro Pardo desastre Drummond Razon Publica
Alvaro Pardo
Un análisis revelador y detallado del contrato leonino y de la larga cadena de abusos  y de excesos de esta compañía carbonera durante 25 años.  

Álvaro Pardo

​Se nos creció el gringo

Gary Drummond, un mediano productor de carbón en Alabama, Estados Unidos, suscribió en 1988 con Carbocol el contrato de Aporte Minero 078 para operar La Loma, cuyos términos y condiciones le permiten actuar en los departamentos de Cesar y Magdalena como una república independiente, sin más leyes y normas que las que la compañía misma establece y que el Estado debe respetar.

Con diez años de anticipación, la compañía Drummond solicitó a la autoridad minera renovar el oneroso contrato de Aporte Minero de La Loma, que vence en el 2019, y que arrastra un enorme historial de irregularidades e infracciones a las normas ambientales, y un ostensible desprecio por el entorno social, los derechos humanos y la legislación laboral.

Con una producción superior a los 23 millones de toneladas en el 2011,  esta compañía se ha convertido en la segunda carbonera más importante del país — después de Cerrejón — a costa de transformar, en complicidad con el Estado, un rico departamento agropecuario en un desierto en construcción.

Alvaro Pardo desastre Drummond Gary

Gary Drummond, un mediano productor de
carbón en Alabama, Estados Unidos, con
alto vuelo en Colombia.
Foto: Justice For Colombia.

Contrato leonino

Quienes pensaban que Cerro Matoso era un modelo de lo que el país no debía hacer en materia de contratación minera, están equivocados. Veamos algunas joyas del contrato original y de los otrosíes que conforman el contrato 078 de 1988.

A diferencia de todos los demás contratos mineros del país — que pagan regalías por la producción en boca de mina — Drummond logró pactar que las regalías se paguen por los volúmenes que embarcan. De manera que todo el carbón que se pierda en el proceso técnico, de transporte y de embarque corre por cuenta del Estado. Por ejemplo, el carbón que fue arrojado al mar el pasado 13 de enero es una pérdida para el Estado.
Todas las cifras del contrato son presuntivas. Inversión presuntiva, ganancias presuntivas, costos presuntivos y fletes presuntivos. Sobre estas cifras presuntivas, se calcularon las regalías y se pagaron los impuestos; se permitió el uso de estos estimativos, porque “la empresa requiere tener suficiente flexibilidad técnica para su adecuado desarrollo”.


Las regalías son del 15 por ciento sobre el precio FOB presuntivo. Además de ser presuntivas, las regalías no se pagan como en los demás contratos mineros —  sino el primer 5 por ciento a los 30 días del embarque y el 10 por ciento restantes otros 30 días después. Una forma elegante de financiarse con recursos del Estado.
Uno de los logros económicos más importantes para el país fue haber pactado una ganancia presuntiva equivalente a las ventas brutas de carbón menos los costos presuntivos y la renta de los activos. Como los costos presuntivos los estima Drummond, el Estado no ha recibido jamás un solo peso por este concepto.
El precio FOB del carbón de Drummond se fijó inicialmente en relación directa con el precio FOB del carbón del Cerrejón. Sin embargo, desde cuando se enajenaron los intereses de la Nación en Cerrejón, el precio fue fijado durante varios años por la misma compañía. La autoridad minera ni se inmutó por el riesgo moral de la información, pese a que es una variable fundamental para calcular las regalías y pagar impuestos.

Actualmente, las regalías se liquidan mediante una fórmula compleja, cuyas variables surgen sin que la autoridad minera las pueda fiscalizar. Las restricciones al acceso a la información son tan grandes, que la realidad contable de la operación está cubierto con un manto de confidencialidad.

Las regalías se liquidan mediante una fórmula compleja, cuyas variables surgen sin que la autoridad minera las pueda fiscalizar.

El contrato de La Loma se extiende hasta el 23 de febrero del 2019, y el mismo contrato establece la forma como se llevará a cabo la reversión gratuita de los bienes al Estado. Sin embargo, y pese a que no hay posibilidad de renovación, desde 2009 la compañía inició gestiones orientadas a lograr una nueva prórroga de 30 años, con la misma estrategia litigiosa, irregular y mañosa de Cerro Matoso.

Entre los costos deducibles para obtener el precio FOB Boca de Mina se incluyen los costos operativos, hecho que es razonable y que se aplica a los demás contratos mineros. Pero Drummond logró también que se permitiera la deducción de costos no operativos, como amortizaciones y rendimientos sobre la inversión.
En ocasiones, los costos operativos y no operativos fueron tan altos que superaron los precios de venta del carbón y el precio FOB Boca de Mina fue negativo. La autoridad minera no tiene forma de verificar esta información.

Cuando Carbocol necesite revisar una información, designará una firma independiente, aceptable para Drummond, para verificar los pagos de las regalías, y podrá revisar todo, excepto la información de las actividades realizadas entre Drummond y las demás empresas de su grupo. Esa es la forma clásica de reducir los impuestos y regalías que pagan las multinacionales a los países pobres con recursos naturales no renovables.

La información sobre embarques es provista por un certificador independiente, nombrado y pagado por Drummond. Toda la información relevante depende de la compañía y todo el contrato está diseñado para defender sus intereses económicos.

Compras de carbón a terceros, mezclas de carbón en puertos, depreciación de bienes ya depreciados, venta de un porcentaje de  los RNNR del Estado a la japonesa Itachu y tarifas férreas son temas también grises y confusos en este contrato. En tres auditorias, la Contraloría General de la República se llamó la atención sobre estos temas, pero ni empresa, ni autoridad minera, se dieron por enterados.

En un ejercicio preliminar, la Contraloría General encontró que los costos de transporte por tonelada en tren eran inexplicablemente superiores al transporte terrestre. Por ese concepto, integrado a los costos operativos, el país habría dejado de recibir unos 60.000 millones de pesos en 2005.

Por ejemplo, el carbón que fue arrojado al mar el pasado 13 de enero es una pérdida para el Estado.

En fin, el análisis del contrato revela la gran debilidad negociadora del Estado; su desmedido afán de atraer a cualquier costo a inversionistas extranjeros para que, mediante la explotación acelerada de los recursos naturales no renovables, se cree un flujo de caja representado por impuestos y regalías; el poder de las multinacionales para imponer sus propias condiciones, desde luego muy provechosas para los privados, y el profundo desprecio por todos los demás aspectos del entorno minero: el medio ambiente, la comunidad, los trabajadores, los derechos humanos y los poblados confinados.

En los Contratos de Aporte firmados con Drummond, Cerro Matoso, Prodeco y Cerrejón, los mayores productores de carbón y níquel, se manifiestan tanto el poder de las multinacionales para diseñar un esquema contractual que les permite maximizar sus ganancias como la ausencia de un Estado y una política minera que defienda los intereses de los colombianos.

Un estorbo para la gran minería

Decenas de estudios académicos, independientes y de los organismos de control coinciden en el inmenso daño ambiental de las diversas operaciones de gran minería a cielo abierto que se adelantan sin mayor control oficial en la zona central del departamento de Cesar.

Al proceso de desertización lo acompañan las corridas del río Calenturitas, la desaparición de arroyos y de grandes superficies de vocación agrícola y pecuaria, y las oleadas de polvillo de carbón que azotan la salud de niños y ancianos,

A esto se agrega la negativa de la compañía para tomar medidas que reduzcan la emisión de polvillo del carbón durante la explotación y el transporte, así como la burla a las normas que lo obligan al cargue directo del mineral en el puerto en Santa Marta. El plazo para iniciar el cargue directo ha sido, inexplicablemente, ampliado por el gobierno de 2010 [1] a 2014. Muchos apuestan a que la compañía logrará una nueva extensión de este plazo.

El reciente vertimiento de carbón al mar en inmediaciones de Ciénaga, cerca a Santa Marta (un hecho que Sandra P. Vilardy  analiza en esta misma entrega de Razón Pública)  es una muestra más de su ineficiente sistema de carga, de la desidia frente al ecosistema natural, del desconocimiento deliberado del procedimiento de manejo de contingencias y de la falta de transparencia y ética empresarial.

No obstante, el expresidente de Drummond, Augusto Jiménez, repite con frecuencia que la minería en Colombia se está marchitando debido a las trabas de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) a la ineficiencia de las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), a los indígenas que no dejan trabajar y a las ONGs ambientalistas que le generan un mal ambiente al sector.

 Sin sonrojarse siquiera, repitió esta diatriba durante una cumbre de la gran minería con presencia del presidente Santos el pasado 29 de enero, dos semanas después del ecocidio frente a las playas de Santa Marta.

La Drummond ha recibido varias multas por infracciones a las normas ambientales:

  • el 17 de julio del 2007, mediante resolución 1286 de 2007, el ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial impuso una multa por 140 millones de pesos,  por contaminar el mar y por no haber tomado los correctivos correspondientes para el transporte adecuado del mineral.
  • También en 2007, el mismo ministerio multó con 130 millones de pesos a American Port Company Inc. por exportar más carbón del autorizado;
  • En 2008, la compañía debió pagar otra multa de 1.700 millones de pesos, por la construcción de corredores y vías sin licencia ambiental.
Alvaro Pardo desastre Drummond ambiental
El oneroso contrato de Aporte Minero de
La Loma, que vence en el 2019, arrastra
un enorme historial de irregularidades e
​infracciones a las normas ambientales.
Foto: sintramienergeticanacional.blogspot.com

Con cara gana Drummond, con sello pierde el país

El contrato original establece que cuando Drummond incumpla el contrato, si paga la multa en los siguientes primeros diez días, el hecho no se considerará un incumplimiento y no quedará registrado en el expediente.

Sin embargo, cuando el incumplimiento es imputable al Estado, como fue el caso de Ferrovías, Drummond no dudó en demandar ante la Cámara de Comercio Internacional de París, pleito que ganó y que significó un costo de unos 60.000 millones de pesos para la Nación. De acuerdo con los documentos disponibles sobre la materia y al informe de Noticias Uno el pasado 9 de febrero, el gobierno pagó la multa a Drummond el 28 de diciembre de 2012.

Otro tema que llama la atención: Peter Burrowes, presidente de FENOCO entre junio de 2008 y agosto de 2012 — empresa que heredó la demanda de Drummond contra Ferrovías y quien en ese periodo ha debido defender los intereses del Estado --, fue nombrado en noviembre de ese mismo año Vicepresidente Ejecutivo de Drummond Internacional. Aunque se alega que la puerta giratoria no tiene nada de ilegal, por lo menos sí se nota un cierto grado de indelicadeza que deja mucho que pensar.

“Estamos muy orgullosos de nuestro historial en Colombia”, dijo Drummond en un comunicado recientemente expedido, en el que además se declaran víctimas del asalto intelectual de sus críticos. Este es el cinismo con que actúan en Colombia estas compañías, especialmente las que conforman el gremio de la Minería a Gran Escala.

Proven Excellence in Colombia

Pobladores de El Hatillo, Plan Bonito y Boquerón esperan desde 2010 que Drummond, entre otras, comiencen la ejecución del plan de reubicación para escapar de la grave polución causada por la explotación de carbón a cielo abierto.

Confinados en sus casas, presionados por montañas de material estéril, con problemas de salud y sin alternativas de vida, los habitantes de las áreas de influencia esperan que gobierno y compañías mineras se pongan de acuerdo para solucionar este grave problema de confinamiento, una de las formas más atroces de atropello a la comunidad.

Recientemente, un juez penal condenó a 37 años de cárcel a un contratista de Drummond por el asesinato de dos sindicalistas de la empresa en 2001. El condenado, Jaime Blanco Maya, insiste en que la orden del asesinato provino de la cúpula de Drummond. Según el artículo de El Nuevo Herald del 10 de febrero de 2013, el juez ordenó a la Fiscalía investigar a Gary Drummond y a Augusto Jiménez.

Más de 400 trabajadores y extrabajadores con incapacidad por enfermedades profesionales y asma ocupacional (sílice + carbonilla en los pulmones), hablan mal del programa de salud ocupacional. Aquí el Ministerio de Salud ha sido el gran ausente de esta problemática.

Más allá de lo que pagan por regalías e impuestos, esta compañía — cuyo lema es Proven Excellence in Colombia — ha resultado un auténtico desastre para los colombianos. Ojalá la autoridad minera tuviera el valor civil de NO renovar el contrato minero.

*  Director de Colombia Punto Medio

** Los documentos utilizados en este artículo en
www.colombiapuntomedio.com 

 

Comentarios   

 
Rafael Escalona T.
0 #12 An´´alisis de la realidad del carbónRafael Escalona T. 15-01-2014 03:04
A esto se refiere el senador Robledo, cuando dice: "Minería sí, pero no así". Este contrato constituye una afrenta a la soberanía política y económica de la nación. Por donde se mire, la multinacional Drummond es la única ganadora, y lo hace con cara o sello.
Produce indignación la especie de confabulación de nuestros gobernantes y las multinacionales que operan en el país, en contra del interés nacional.
Si hoy hay una sanción, ésta obedece ante todo por la acción de denuncia del Polo y sectores democráticos, antes que a una actitud de dignidad e independencia de Juan Manuel Santos, borrego de las más de 2300 transnacionales que hacen presencia en nuestro territorio patrio.
El daño ambiental causado en las inmediaciones de La Loma-cesar, es de unas dimensiones inimaginables e inconmensurable s. Sólo se tiene idea del fenómeno, cuando se hace presencia en la región y nos adentramos por la vía que conduce a la Jagua de Ibirico. El paisaje ha sido totalmente modificado, con montañas donde antes no las había, ríos y quebradas desaparecidos, como desaparecieron también los cultivos de pan coger, y las costumbres sanas de un pueblo trabajador, en faenas agrícolas y pecuarias.
Nos cambiaron el paisaje y las costumbres. Hoy nuestros paisanos y los venidos de otras regiones, que tienen la oportunidad de laborar en la gran minería, tienen corta vida laboral, bien por la forma de vinculación tercerizada o por los efectos de la sílice que causa estragos en la salud de los trabajadores y pueblos confinados.
Ante ésta tragedia que viven quienes la viven, el Polo es la única fuerza política que ha decidido jugársela al lado de los trabajadores y pobladores de la región; tal vez por ello el senador Jorge Robledo, goza de una amplia acogida en el seno de los trabajadores organizados en Sintramienergét ica y Sintracarbón. Simpatía que muy seguramente le será refrendada al Polo Democrático Alternativo, en cabeza de Robledo y otros compañeros que muy dignamente han optado por colocar sus nombres a consideración de los trabajadores para llevar allí su voz discordante contra todas aquellas políticas que vulneran los derechos laborales del sector minero.
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David
0 #11 ¿No era esta compañía...David 14-01-2014 23:55
La que pretendía pagar los gastos de abogado de Uribe en Estados Unidos? ¿Por qué esa colaboración?
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gustavo
+1 #10 tecnicogustavo 13-01-2014 12:44
Soy un trabajador del sector minero con 25 años de servicio,he vivido toda la lucha por la defensa de la diginida de los trabajadores,la s comunidades el medio ambiente y las respuesta del estado ha sido represion y amangualamiento con las transnacionales.
Pero saben que ojala algun dia de verdad tomaramos todos CONCIENCIA de que nuestro pais no se regala y lo defendieramos. Eligiendo lideres politicos con sentido de pertenencia y dolor de patria
SI A LA NACIONALIZACION DE NUESTROS RECURSOS NATURALEZ
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Hernán Gómez H
+1 #9 Y donde esta el procuradorHernán Gómez H 10-01-2014 01:50
Para esta situación ese malvado procurador por qué no se ha pronunciado? Sería que también invitó a los directivos de la Drummond al casorio de la hija y le enviaron una buena cantidad en la lluvia de sobres. O como casi todo buen conservador, lo domina la doble y la triple moral.... pobre patria boba llena de tan parásitos hijos, unos, asesinos, otros, y come jabón el resto....miseri cordia Mesías de Nazareth, misericordia
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t: @OscarOneWorld
0 #8 No no no not: @OscarOneWorld 09-01-2014 20:20
No no no no me la creo; que inmundo negocio este. Solo sabremos que vivimos en un mundo lleno de errores cuando aprendamos que no se pueden comer billetes, ni tarjetas de crédito ni sembrar frutos con balas. La naturaleza y recursos naturales deben ser la prioridad!!!
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FERNANDO ORJUELA
+2 #7 Que mas van a REGALAR, que horror?FERNANDO ORJUELA 09-01-2014 13:09
Esta es la locomotora Minera que cada dia arruina mas al pais y a su ecosistema.
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santiago
+1 #6 pactos leoninossantiago 09-01-2014 12:21
es de vieja data, nuestros recursos son entregados en bandeja a las multinacionales , desde las bananeras de la united fruit, el gobierno colombiano, solo les interesa que sus comilitones ganen millones, para eso esta el ejercito y la policía para poner orden
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Gabriel Rodríguez Ar
+3 #5 No extraerán suficiente carbón para pagar el daño ambiental y de las playas del caribeGabriel Rodríguez Ar 06-01-2014 17:49
Recientemente tuve la oportunidad de observar la contaminación producida por el carbón desde el Cabo de la Vela hasta el aeropuerto Simón Bolívar de Santa Marta. Una faja de unos 40 metros a lo largo de toda la playa del mar ha cambiado de un azul límpido a un verde opaco mugriento. El sedimento es una mezcla de polvo de carbón algas y arena que producen una superficie gelatinosa y desagradable al contacto con la piel. Ya no es saludable bañarse en unas playas que antaño eran una delicia para los visitantes a la Costa Atlántica. Los daños a la industria del turismo apenas empieza. Es una verdadera vergüenza que los negociadores de los contratos con las multinacionales no prevean los daños que causan esta explotaciones. Los contratos con la Drummon no deben renovarse, ya que es casi imposible su cancelación. Las minas del Cerrejón deben cerrarse para siempre. Pasarán cientos de años para que la naturaleza vuelva a renovar el ambiente sano y sin contaminaciones que hoy existen.

He tratado solo el problema causado a las playas. El daño es mayor en la fauna y la agricultura. La protesta, el grito de indignación debe hacer coro en todas las voces de los habitantes de la región, los mas afectados directamente. Todos los colombianos debemos unirnos en una protesta general contra las multinacionales irresponsables y los políticos que les hacen el juego y venden al país.
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wfg inco
0 #4 wfg inco 03-03-2013 01:54
No dirijan las acusaciones a los que redactan un contrato, mas bien dirijanse a los que los firman y aceptan.
Tampoco miren a los que no se actuan en contra del ambiente etc... sino a los responsible dentro del pais a hacer cumplir las leyes.....
No miren a los culpables en el extranjero... busquenlos dentro del pais que estan mas cerca.
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nelson ronderos
+3 #3 nelson ronderos 22-02-2013 23:44
Loca motora minera que más temprano que tarde descarrilará la ira popular
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jose
+3 #2 jose 22-02-2013 13:50
no podemos permitirlo, no al saqueo de nuestra tierra
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octavio gomez
+6 #1 octavio gomez 18-02-2013 19:15
Muy buen artículo. Este es el perirodismo que necesitamos
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