Una revista digital gratuita editada por la Fundación Razón Pública
Semana del 21 de Mayo de 2012 al 27 de Mayo de 2012
  • CONFLICTO, DROGAS Y PAZ
    Rodrigo Hurtado*
    La historia del terrorismo en Colombia les ha enseñado a los actores armados que es un arma efectiva para dividir a la sociedad. Las sospechas para culpar a cualquiera de las facciones en ...
  • POLITICA Y GOBIERNO
    Juan Manuel Charry Urueña *
    Hay mucho más en juego de lo que cree la gente. La Corte Constitucional se ha extralimitado por seis vías distintas, y hoy es el máximo poder en Colombia. Por eso hay quienes pr...
  • ECONOMIA Y SOCIEDAD
    Germán Yances *
    A veces cómplices y casi siempre víctimas de una guerra sucia o de sordos conflictos de poder que se libran a través de los medios, los periodistas se hallan en estado de sitio. Este es el ...
  • CONFLICTO, DROGAS Y PAZ
    Freddy Cante *
    A propósito del atentado contra Fernando Londoño, una reflexión honda sobre el terror y la violencia como medios de control político. El camino es oír las voces de quienes viven sometidos a ...
  • REGIONES
    Jorge Iván González*Asesor del Despacho del Alcalde
    Una respuesta serena y seria a las críticas que Carmenza Saldías formuló en Razón Pública al Plan de Desarrollo Distrital, y una lectura necesaria para q...
  • POLITICA Y GOBIERNO
    Luis Fernando Medina*
    A propósito de un artículo del director de esta revista, una lectura alternativa y penetrante de la historia de Colombia y sus transformaciones recientes, que bien podrían conducir al...
  • CONFLICTO, DROGAS Y PAZ
    Janiel David Melamed Visbal*
    El ojo del experto ve en el atentado del 15 de mayo en Bogotá una operación técnicamente planificada y ejecutada, que fracasó en su objetivo inmediato, pero no en su propósito ...
  • CONFLICTO, DROGAS Y PAZ
    Javier Ciurlizza *
    Mirada perspicaz de un experto observador extranjero sobre cómo estamos entendiendo y a veces malinterpretando el alcance real de la justicia transicional. El proyecto tiene aciertos, pe...
  • POLITICA Y GOBIERNO
    Pablo Andrés Convers**
    Una mirada panorámica de la mega–reforma que impulsa el gobierno deja un sabor agridulce: el inventario de proyectos es más amplio de lo que se piensa, los tiempos no se han sincroni...
  • CONFLICTO, DROGAS Y PAZ
    Hernando Gómez Buendía *
    La imprecisión del debate y la confusión entre tipos de drogas, etapas del proceso y formas de “legalizarlas”, pueden provocar efectos contrarios a los que buscan los progresistas:...
  • RECOMENDADOS
    Luis Garicano *
    Ya es inevitable la caída de España. Pero un experto español conserva aún la lucidez, tal vez por ser profesor en la London School of Economics: es necesario que Europa recapitalice directa...
  • ARTES Y LIBROS
    Manuel Hernández B.*
    Repaso magistral de la vida trepidante de un mexicano universal, profundo, generoso, consciente de los valores auténticos de lo latinoamericano, de una historia plagada de grandeza y b...
  • CAZA DE CITAS
    El poder ¿para qué? “
    ¿Cómo le van a hacer una prueba a un senador de la república? […] yo soy senador de la república, 50 mil votos […] ¡cincuenta mil personas votaron por mí y ustedes me van a falta...
Petro, Maquiavelo, la derrota del Polo y el triunfo de la izquierda
POLITICA Y GOBIERNO
Domingo, 06 de Noviembre de 2011 21:44

Hay que saber leer en las movedizas circunstancias políticas colombianas: Petro interpretó bien dos fenómenos centrales y ganó, sus rivales se aferraron a convicciones del pasado…y perdieron. Análisis original y convincente sobre el sentido de las elecciones en Bogotá.


Acomódate y reinarás

En sus clásicas recomendaciones sobre el modo de adquirir y conservar un principado, Nicolás Maquiavelo constata que “triunfa el que acomoda su manera de proceder a las circunstancias del momento, y del mismo modo fracasa quien en su proceder entra en desacuerdo con ellas” [1].

El vilipendiado florentino, estigmatizado por unos y admirado por otros, describe con realismo cómo puede adquirirse y conservarse el poder político, en un ejercicio de cálculo racional y estratégico que se ha convertido en un clásico de la teoría de la acción política.

El realismo de Petro

La elección de Gustavo Petro como alcalde de Bogotá ha confirmado su indudable talento y olfato políticos para comprender con precisión las circunstancias históricas que le rodean, analizar los escenarios posibles y tomar las decisiones correspondientes.

Tras vencer en la consulta popular de su Partido al peso pesado de la izquierda colombiana de las últimas décadas, Carlos Gaviria Díaz, Petro se convierte en el candidato presidencial del Polo Democrático Alternativo (PDA) en 2010.

Antiguo militante guerrillero del ideológicamente inclasificable Movimiento 19 de Abril (M-19) y uno de los congresistas más respetados del país, célebre por sus debates sobre la creciente influencia del paramilitarismo y del narcotráfico en la vida nacional y por convertirse en uno de los líderes de la oposición al gobierno Uribe, Petro obtiene una votación modesta en las elecciones presidenciales de 2010 ante el embate de un emocional y ambiguo movimiento encabezado por Antanas Mockus.

Como gran animal político, comprendió dos fenómenos simultáneos que la gente de su partido pasó por alto y de esta manera, como un buen futbolista, logró “posicionarse en el espacio vacío” que se estaba abriendo:

  • Por un lado supo distanciarse a tiempo del escándalo de corrupción asociado con los Moreno Rojas y del festín de denuncias que los diversos enemigos del PDA tenían preparado para celebrar el entierro, no sólo del Polo, sino de la izquierda entera.
  • Por otro lado entendió que Santos representaba la creciente escisión entre sectores de las élites colombianas que, antes unidas en el proyecto antisubversivo que encarnó Uribe, se distanciaban progresivamente ante el aumento de la ilegalidad propiciada por el mismo Uribe. Comenzaba a manifestarse una nueva relación de sectores sociales y políticos con el Presidente más popular de las últimas décadas:

            i. los procesos judiciales contra numerosos parlamentarios ligados                a fuerzas paramilitares en la Corte Suprema;

           ii. la derrota del proyecto de reforma constitucional vía referendo en                la Corte Constitucional;

           iii. la creciente oposición de élites académicas y liberales (en el                      sentido político del término) a los excesos del gobierno Uribe y a                su  práctica política del “todo vale”; iv. incluso la denominada                       Ola Verde, pese a su ambigüedad, expresaba también esa                          insatisfacción social y política.


Derrota del Polo, ¿triunfo de la izquierda?

Personajes de hondo calado dentro de los votantes de izquierda, como Carlos Gaviria Díaz y Jorge Enrique Robledo, inmersos en sus profundas convicciones ideológicas y normativas, no supieron reconocer a tiempo estos dos fenómenos y el alud que se avecinaba. Petro, por el contrario pragmático y flexible, interpretó con lucidez las circunstancias históricas y actuó en consecuencia.

Los amigos de Gaviria y de Robledo dicen, quizás con razón, que Petro en lo personal fue motivado por su arrogancia herida por las derrotas internas y la conclusión de que dentro del Polo no tendría futuro. Pero los hechos políticos son contundentes.
El Polo ha sido derrotado como movimiento y en su seno sólo yacen, en lo esencial, las formaciones históricas minoritarias de la izquierda colombiana.

La izquierda, no obstante, se consolida como alternativa política nacional. Las victorias sucesivas de Lucho Garzón, Samuel Moreno Rojas y Gustavo Petro confirman que el electorado de Bogotá vota mayoritariamente a favor de proyectos y candidatos de izquierda democrática.

El caso de Petro es aun más significativo, si se tiene en cuenta que su pasado como militante guerrillero lo hacía aparentemente un blanco más fácil de la estigmatización política anti-izquierdista. Si Carlos Gaviria, quien fue profesor universitario toda su vida y jamás militó en movimientos marxistas o guerrilleros, debió soportar en las elecciones presidenciales de 2006 toda clase de guerra sucia y propaganda política de la más baja condición, Petro parecía una presa más frágil aun.
Pero si quieren convertirse en una verdadera alternativa política nacional, la tarea pendiente de Petro y los Progresistas sigue siendo la conquista del electorado urbano de Medellín, Cali y Barranquilla.

Otros vientos recorren la política suramericana y ya son varios los líderes de este continente que, pese a su pasado armado, triunfan ahora en los escenarios electorales.  


Partidos y movimientos efímeros

El realismo de Maquiavelo, que invita a entender la política tal como es —no como quisiéramos que fuera— nos reta a otro tipo de análisis:

  • Las victorias de Petro y de la izquierda democrática, así como la derrota del Polo, deben comprenderse a partir de la muy peculiar función que tienen los partidos en Colombia, pues desde 2002 –con el triunfo de Uribe y la caída del bipartidismo liberal-conservador– cumplen roles coyunturales y superfluos ante la predominancia de figuras políticas, candidatos y caudillos.
  • Estos representan opciones políticas que no coinciden necesariamente con las de sus partidos:
           i. Santos, heredero político de Uribe, se convierte a la postre en el                 presidente que comienza el proceso de desmonte del uribismo.
           ii. Petro, candidato del Polo en 2010, anuncia la defunción del Polo                en 2011.
           iii. Mockus, el artífice y héroe de la Ola Verde, se distancia                               progresivamente de su partido en 2011 y es derrotado                                 contundentemente en su partido en 2011.

En todos los casos, imperan los caudillismos y personalismos; los partidos aparecen como estructuras coyunturales que sirven los propósitos de sus líderes y seguidores pero, cuando cambian las circunstancias, desaparecen para dar paso a unos nuevos partidos o movimientos, oportunistas y de ocasión.

El movimiento que llevó a Uribe a la Presidencia en 2002 apenas es recordado por algún colombiano y ya no existía para 2010. No sería por ello aventurado conjeturar que el Partido de la U podría reconfigurarse o mimetizarse en otra formación dentro de unos años, cuando Uribe y Santos desaparezcan de la arena política; el Partido Verde y el Polo podrían tener sus días contados como partidos. Sin embargo, los valores que representan pervivirán y encontrarán expresión en nuevos movimientos o caudillos.

El probable fin del Polo no significa entonces el fin de la izquierda, sino una reconfiguración nominal, que ahora será liderada por Gustavo Petro y que podría sentar las bases para que Colombia ingrese defintivamente en el contexto latinoamericano actual.

La izquierda latinoamericana ha renunciado definitivamente a la lucha armada, apuesta por la democracia electoral y ha convertido el continente en un escenario de profundas transformaciones sociales.

Y quizá sea Petro quien mejor represente esa tarea pendiente de la izquierda y del progresismo colombianos.


* Abogado, licenciado en Filosofía y Letras, doctor en Ciencias Políticas de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia (Alemania), profesor de la Universidad de Antioquia.

Para ver las notas de pie de página, pose el mouse sobre el número sin dar click.

 

Jorge-Andres-Hernandez

Jorge Andrés Hernández*

 

Escribir un comentario

“Los comentarios en Razón Pública están sujetos a moderación, con el fin de garantizar un intercambio de opiniones en tono respetuoso - serán bienvenidas la crítica aguda y la ironía - que enriquezcan el debate y resulten interesantes para lectores y autores.
En consecuencia, no se aceptarán comentarios del siguiente perfil:
1. Que constituyan descalificaciones, ataques o insultos contra los autores o contra otros participantes del foro de comentarios.
2. Que incluyan contenidos, enlaces o nombres de usuarios que razonablemente puedan considerarse insultantes, difamatorios o contrarios a las leyes colombianas.
3. Que incorporen contenido racista, sexista, homofóbico o discriminatorio por razón de nacionalidad,sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad.
4. Que hagan directa o indirectamente apología del terrorismo o de la violencia.
5. Que apoyen diferentes formas de violación de derechos humanos.
6. Que incluyan contenidos o enlaces que puedan ser considerados como publicidad disfrazada, spam o pornografía.
7. Comentarios sin sentido o repetidos, que serán eliminados sin piedad.
Los comentarios no reflejan necesariamente la opinión de Razón Pública, sino la de los usuarios, únicos responsables de sus propias opiniones.”


Código de seguridad
Refescar