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Del papel a la pantalla. Perspectivas paradójicas de Wikipedia

(Tiempo estimado: 13 - 26 minutos)
Un paseo intelectual del historiador y ex director de la Biblioteca Luis Angel Arango, Jorge Orlando Melo, por las virtudes y limitaciones de la gran rival de la Enciclopedia Britanica, en un recorrido que va de quienes inventaron el genero, convencidos de que el conocimiento ayudaría a los hombres a librarse de la Iglesia, el Estado y la superchería, hasta los diversos intentos de enciclopedias colombianas. Y no es lo mismo Wikipedia en ingles y en español.
Un paseo intelectual del historiador y ex director de la Biblioteca Luis Angel Arango, Jorge Orlando Melo, por las virtudes y limitaciones de la gran rival de la Enciclopedia Britanica, en un recorrido que va de quienes inventaron el genero, convencidos de que el conocimiento ayudaría a los hombres a librarse de la Iglesia, el Estado y la superchería, hasta los diversos intentos de enciclopedias colombianas. Y no es lo mismo Wikipedia en ingles y en español. 

I.     La enciclopedia de papel

La enciclopedia de papel, la de ¨Pierre Bayle en el siglo XVI o la de Diderot y D’Alambert en el siglo XVIII, fue un proyecto impulsado por la creencia de que el conocimiento ayudaría a liberar al hombre de los poderes que lo sometían: de la autoridad de la iglesia y del estado, y de las supersticiones y creencias del pasado. Usando la razón y observando la naturaleza, mediante la ciencia y la investigación, los hombres se atreverían a pensar con su propia mente y no se dejarían arrastrar por los otros: se volverían seres autónomos.

Los promotores de la enciclopedia fueron hombres audaces que, para enfrentar la censura y la persecución, inventaron sitios falsos de impresión, escribieron sus ideas más subversivas en artículos aparentemente anodinos, y vivieron a veces en las cárceles o el exilio. Este revolucionario proyecto fue, en lo esencial, exitoso: la ciencia reemplazó a la religión como forma de explicación de la mayoría de los hechos del mundo, por lo menos en los grupos más educados, y se convirtió además en el motor del cambio técnico que ha transformado la vida. El triunfo de la enciclopedia fue el triunfo del conocimiento y de sus instituciones: de la universidad, llena de profesores e investigadores, y de la especialización, mediante la cual, ante el crecimiento exponencial de la información científica, los expertos se dedican a campos pequeños, que apenas logran dominar después de una vida de experimentos y lecturas.

Derrotada la superstición, el espíritu de lucha de los enciclopedistas se debilitó: los Estados creían en la ciencia y, por lo menos los más ricos, la apoyaban y divulgaban. El sistema educativo trató de convertir a todos los ciudadanos en personas con un mínimo de conocimiento científico, y la enciclopedia se convirtió, más que en un arma de lucha apasionada, en un documento de síntesis, en el que los que conocen un campo científico y tienen algo de talento de divulgación, resumen para el público culto o para los especialistas de otras ramas, el estado del conocimiento, el saber relativamente seguro y confirmado que existe en un momento dado. La Enciclopedia Británica se convirtió en el modelo más exitoso, escrita por los profesores de las Universidades inglesas en una prosa que lograba que los lectores no sólo usaran la enciclopedia como herramienta de consulta sino que se acostumbraran a leerla, como si fuera una obra recreativa. La undécima edición, de 1911, adquirió fama por la elegancia de su estilo, la concisión y precisión de su lenguaje, la solidez de la información científica. En una entrevista con Mario Vargas Llosa de hace 45 años, Jorge Luis Borges contestó a la convencional pregunta del brillante joven peruano diciendo que si pudiera llevarse cinco libros a una lista, incluiría un volumen de una enciclopedia. Pero “sobre todo, no de una enciclopedia actual, porque las enciclopedias actuales son libros de consulta, sino de una enciclopedia publicada hacia 1910 o 1911, algún volumen de Brockhaus, o de Mayer, o de la Enciclopedia Británica, es decir cuando las enciclopedias eran todavía libros de lectura”.

Borges no mencionó la enciclopedia que hizo el esfuerzo, para los que leían en español, de añadir al saber universal la información sobre el mundo hispanoamericano: la Espasa-Calpe, con sus 72 volúmenes originales publicados entre 1906 y 1930, y que tuvo a José Ortega y Gasset como director editorial durante varios años. La Enciclopedia Espasa fue, durante el siglo XX, el gran recurso de información, aunque no tuviera el encanto literario de las que adoraba Borges: estaba en la casa de todos los hombres cultos de las clases medias y altas, en todos los colegios y todas las bibliotecas de los países donde se habla español.

En Colombia se habían hecho algunos intentos de una enciclopedia de contenido colombiano, esforzados pero de resultados discutibles[1]. En el siglo XIX y el XX se publicaron diccionarios biográficos voluminosos pero desiguales, y un primer esbozo enciclopédico, La Enciclopedia del Desarrollo Colombiano, editada por Canal Ramirez en 1973, con un inesperado volumen sobre modas y ropas, y otro sobre la cultura popular colombiana de Manuel Zapata Olivella. Pero la primera enciclopedia real fue probablementerobablemente La Enciclopedia de Colombia, de 1977, en 7 volúmenes, convencional, desorganizada y mal concebida. El Gran Libro de Colombia, en 3 volúmenes, del Circulo de Lectores era una presentación de la geografía, la historia y la cultura popular del país. El gran esfuerzo y el gran logro fue el de la Gran Enciclopedia de Colombia, cuando un equipo encabezado por un editor excepcional, Camilo Calderón Schrader, hizo una síntesis bastante exitosa de lo que entonces se sabía sobre los principales temas de la cultura cultura colombiana [2]. Eran 11 volúmenes, con cerca de 3500 páginas de texto y unas 650 biografías de personajes colombianos, seleccionados con muy buen criterio por los editores, Beatriz Castro y Daniel García-Peña. En general, los trabajos fueron escritos por personas que conocían muy bien sus temas, y muchas de las biografías siguen siendo modelos del género. Vale la pena leer las excelentes biografías de Bolívar de David Bushnell, o la de Porfirio Barba-Jacob, de Fernando Vallejo, para darse cuenta de que las escribían en muchos casos personas que habían dedicado años de lectura e investigación a familiarizarse con sus personajes. Cuando no fueron hechas por especialistas, las escribieron jóvenes historiadores que siguieron pautas muy estrictas en sus trabajos: más de 100 expertos unieron su esfuerzo en la tarea biográfica. Sin embargo, esta enciclopedia era todavía limitada, y el análisis de la lista de biografiados, para tomar esto como índice, muestra limitaciones: por ejemplo, aunque aparecen Pedro Morales Pino o Luis Antonio Calvo, no figuran Lucho Bermúdez, José Barros o Roberto Buitrago. En general, el mundo de las industrias culturales del entretenimiento– la radio, la televisión, el cine- aparece poco, así como el deporte; no hay personajes vivos, y el énfasis está en la política y el mundo de las letras.

Una revisión de esto fue hecha en sus ratos libres, en forma inverosímil, por dos personas, Alejandro Medellín y Diana Fajardo, que en 2005 publicaron Mi Tierra, el Diccionario de Colombia. Los autores escribieron solos las más de 1000 páginas y los 11300 artículos de este diccionario, una enciclopedia alfabética que reúne 5000 biografías, 2000 artículos sobre aspectos diversos de la sociedad colombiana, 2500 artículos sobre cultura colombiana como referencias geográficas y otros textos sobre naturaleza y sobre el lenguaje colombiano. El cuidado editorial fue grande y son pocos los errores significativos, y el proyecto, muy ordenado, se benefició de una selección con criterios claros y sólidos de los temas a incluir: la cultura popular, el deporte, la gastronomía y otros asuntos similares tuvieron una cobertura más amplia que en las enciclopedias anteriores

II Del papel a la pantalla

El desarrollo de Internet transformó radicalmente las enciclopedias. Desde el punto de vista del usuario, una enciclopedia electrónica tiene muchas ventajas sobre una de papel. Los sistemas de búsqueda son instantáneos y el ordenamiento puede abandonar la rigidez alfabética o temática, el paso de un artículo a otro es inmediato y los enlaces abren posibilidades de movimiento inusitadas. Puede actualizarse en forma más ágil que las de papel, que si mucho producían un volumen de actualizaciones anuales, que quedaba como un suplemento y no podía incorporarse a los materiales de los demás volúmenes. Y desde el punto de vista económico y ecológico, internet no podía ser más conveniente. Desde mediados de los noventas era evidente que el mundo de las enciclopedias, como el de las grandes ediciones documentales e informativas, estaba en la red, y que la edición en papel era un rezago que debía desaparecer, y mientras más pronto mejor.

Sin embargo, las consideraciones económicas hacían difícil el tránsito: hacer una enciclopedia contratando buenos especialistas es caro, y los editores no iban a hacerlo si no podían recuperar la inversión. Esta historia es compleja e interesante, pero no hubo ni ha habido hasta ahora buenas soluciones: cobrar en la red por información es difícil (aunque hay nichos muy exitosos y casi extorsivos, como las revistas científicas vendidas a las universidades), sobre todo al usuario normal de una enciclopedia, que está buscando unos datos para una tarea o un trabajo, que no requiere la calidad más alta. Financiar con publicidad una obra científica no parece descartable, pero tampoco ha funcionado bien. Por esto, las enciclopedias escritas por expertos han tenido hasta ahora una vida marginal en la red.

La gran solución, en términos del ambiente de internet, a los dilemas económicos de la publicación en la red, es Wikipedia. Aprovechando el surgimiento de programas que permitían la colaboración en red, como Wiki, sus fundadores, James Wales y Larry Senger, tuvieron una idea simple y brillante: no pagar a los autores, que trabajan como voluntarios y hacen sus artículos en forma colaborativa. Dado el número prácticamente ilimitado de posibles voluntarios, no parece difícil conseguir para cada tema importante un grupo de personas dispuestas a trabajar sin pagar y sin recibir tampoco el otro reconocimiento que usualmente motiva a los intelectuales y artistas: la fama o el prestigio, pues los autores no firman.

Wikipedia empezó a operar hace unos 6 años, y a crecer aceleradamente. Hoy las cifras, en gran parte infladas y poco rigurosas, nos hablan de que en español hay 300,000 artículos, escritos por voluntarios. La ventaja de la gratuidad ha hecho que Wikipedia derrote cualquier alternativa pagada, y tenga unos niveles de uso muy elevados. En efecto, para buscar información elemental, como la que se requiere en la mayoría de los usos, o para encontrar los datos que permitan elaborar un trabajo más o menos urgente para cumplir rutinariamente con una tarea académica, no resulta racional hacer un gran esfuerzo para obtener la diferencia marginal de calidad que pueda haber entre una enciclopedia escrita por especialistas, y los materiales de Wikipedia: estos son adecuados para el uso requerido, son gratuitos, se enlazan entre sí en forma que les garantiza automáticamente aparecer como primer resultado de las búsquedas con los buscadores usuales. Por otra parte, el trabajo voluntario tiene elementos que producen unas condiciones de participación satisfactorias: muchos de los contribuyentes de Internet son entusiastas, casi apóstoles, que sienten que están contribuyendo en una cruzada que representa una nueva forma de la guerra cultural contra el pasado obsoleto. Wikipedia es vista como representante de una ciencia que es hecha democráticamente, contra el elitismo de los expertos, aceptando los puntos de vista de la masa sobre lo que es importante y debe publicarse, y no los de unos sabios remotos y presuntuosos. Y la forma de trabajo genera una comunidad adictiva, en la que las mismas discusiones apasionadas atraen y retienen a los colaboradores. Los grupos más entusiastas parecen compartir la ilusión de que realmente la enciclopedia crea conocimiento, y que están poniendo finalmente al alcance del público un saber que los académicos habían escondido.

En realidad, el producto es de calidad variable. En los países anglosajones varios factores garantizan una calidad inicial razonable: por una parte, las enciclopedias del siglo XIX y XX estaban disponibles y en el dominio público. El núcleo más sólido del material de la Wikipedia en inglés, para temas que no requieren una gran actualización (biografías de personajes históricos, ciencia natural descriptiva, incluyendo buena parte de información matemática, de física o química) fue precisamente la Enciclopedia Británica de 1911, eficientemente engullida por Wikipedia. Pero más que esto, que le dio una confiabilidad inicial, se ha desarrollado sobre todo a partir del ejército intelectual de estudiantes de postgrado de esos países, que preparan tesis sobre todos los temas del mundo,  no viven de su trabajo intelectual, y se benefician con el acceso a materiales informativos cómodos y ahorradores de tiempo. Una forma de su agradecimiento, y una respuesta espontánea a su uso de Wikipedia, es contribuir con lo que aprenden mientras elaboran sus disertaciones de grado. Ellos son los que convierten el conocimiento de los expertos, de sus profesores universitarios, en artículos razonables, y algunos muy buenos, sobre temas científicos o históricos. En este momento, para efectos de la verificación de información básica para un trabajo académico universitario, la calidad de los datos de Wikipedia es solo marginalmente inferior a la de las enciclopedias hechas por especialistas, aunque sin duda los artículos son en general más pobres, menos bien escritos y, en el caso de áreas de frontera, menos informados y menos conscientes de los problemas de investigación del tema.

Estas condiciones, sin embargo, no se dan en los países de América Latina, donde las universidades no preparan a los estudiantes para la investigación, los estudiantes de postgrado usualmente son profesores en comisión, sin mucho tiempo libre y con necesidades de ingreso fuertes, que debilitan su voluntad de trabajar gratuitamente. Por esto, los que escriben sobre temas científicos, tanto de ciencia natural como social, o sobre humanidades y cultura popular, parecen ser, no estudiantes avanzados, personas relativamente expertas en sus temas, sino, en una proporción significativa, puros aficionados sin formación académica sólida. Esto explica que en general, cuando no se trata de traducciones de la madre inglesa, los artículos en español sobre esos temas sean tan deficientes.  Esto no les quita utilidad, pues cuando un estudiante de secundaria o de universidad fusila más o menos descuidadamente a Wikipedia para un informe, pocos profesores, dada precisamente la pobre cultura investigativa existente, están en condiciones de advertir los errores menores que se incorporan. En los ambientes propiamente investigativos –los postgrados científicos universitarios, por ejemplo, que son numéricamente limitados en América latina- esto no importa mucho, pues ningún investigador usa las enciclopedias, de papel o internet, como fuente principal de su trabajo: sirven para verificar un dato, chequear una fecha, un detalle, un poco como directorios telefónicos que solo se consultan en casos de urgencia y que no sean críticos.

Por esto, es poco probable que en español la Wikipedia tenga un proceso de mejoramiento similar al de la versión inglesa. Seguramente los artículos científicos centrales y no locales serán sobre todo la transcripción y traducción de lo que producen los universitarios gringos, a los que tanto les queremos aprender y cuya cultura tanto admiramos. Por eso, hasta ahora, la verdadera fortaleza de la Wikipedia en español es la incorporación de datos institucionales, en una proporción abrumadora, y algunas áreas vinculadas a la actualidad, a los medios y a las industrias culturales. Son artículos generalmente más malos que los científicos, torpemente redactados y pobremente investigados, pero dan datos útiles sobre centenares de municipios o entidades públicas. La vanidad local tiene en Colombia mucha fuerza, y hoy Guatarilla, en Nariño, tiene una página más extensa que la de las muchas grandes ciudades europeas, y la Universidad de Antioquia tiene más información que la de Oxford en la versión inglesa. La otra fortaleza es la información que se pone a partir del conocimiento directo de los interesados, que la usan como una especie de cartelera para destacar éxitos de grupos musicales o de otros creadores en momentos iniciales de sus carreras.

De todos modos, el modelo colaborativo tiene un efecto que vale la pena recordar: los errores muy evidentes, los que usuarios con una familiaridad mediana con el tema pueden detectar, se corrigen fácilmente, y el número de errores crasos tiende a disminuir con el paso del tiempo. Sin embargo, no creo que el modelo produzca sino por excepción un número elevado de buenos artículos. Hoy es casi imposible encontrar realmente un buen artículo escrito sobre temas colombianos, que son los que he revisado con cuidado, y los que las votaciones marcan como destacados son bastante mediocres. La razón es obvia: si la primera redacción de un artículo la hace una persona con un conocimiento mediocre del tema, el proceso de revisión es muy lento y difícil. La mayoría de los artículos sobre Colombia tienen estos rasgos, y parecen escritos a partir de fuentes igualmente pobres: la mayoría se apoya evidentemente en los materiales que hay en Internet, que son pocos. El experto detecta los errores, pero preferiría empezar desde cero, en vez de destrozar o abandonar del todo el trabajo previo, lo que le puede parecer además descortés y abusivo. De modo que prefiere corregir los errores crasos y dejar el resto, confiando en que, al fin y al cabo, la enciclopedia no es una fuente central del mundo científico, aunque con cierto temor de que los errores se reproduzcan y paren en otros documentos, hasta que se citen entre sí.

El hecho es que el modelo es muy costoso en términos del “trabajo socialmente necesario” requerido para hacer un artículo modesto. El artículo de cinco páginas que un experto haría, con buena calidad, en algunas horas, consume centenares de horas y esfuerzos de muchos aficionados: el que hace la primera redacción, y después el de todos los que corrigen, modifican, borran, vuelven a poner y discuten y razonan sus acciones. Una buena prueba de trabajo de grupo que, después de mucho esfuerzo, produce un resultado más débil que el del experto. Veinte o cincuenta personas, después de mucho esfuerzo, tendrán una biografía de Barba Jacob más floja que la de Fernando Vallejo, escrita en pocas horas, que recogía cinco o diez años de trabajo previo sobre el tema. Por supuesto, los autores colectivos puede que tengan que apoyarse en el resumen de Vallejo (es poco probable que lean, para esta tarea, todo El Mensajero), y seguramente si logran algo bueno será porque se apoyan en los especialistas y expertos que hicieron el trabajo previo. Wikipedia puede mejorar, parece, mientras haya gente como la que hizo las enciclopedias de papel todavía haciendo su trabajo.

Esto muestra una de las paradojas de Wikipedia. Es gratuita para el usuario, no cuesta mucho a sus promotores, que no pagan a los autores (aunque ahora, en vista de muchos de los problemas de calidad que se han dado, han tenido que crear un pequeño ejército de editores y vigilantes): el presupuesto anual de Wikipedia es de menos de un millón de dólares, cuando la versión de 1974 de la Enciclopedia Británica costó 32 millones de entonces, más de 100 millones de hoy.

III        Las perspectivas futuras

¿Cuáles son entonces las perspectivas de Wikipedia en español?

Creo que hay algo claro: el modelo de acceso libre es el único viable para este tipo de productos, y cualquier idea de montar una enciclopedia en la red pagada me parece que no tiene ninguna posibilidad de éxito.

Por otra parte, en las condiciones sociales y de mercado existentes, la calidad marginal que se puede lograr en trabajos de divulgación, como son las enciclopedias, encomendándolas a buenos especialistas, es poco probable que resulte importante y sea reconocida por los usuarios de estos trabajos. Podría pensarse en un sistema de subsidio filantrópico para que alguien monte una enciclopedia de alta calidad, y eso parece estar buscando uno de los fundadores de Wikipedia, Larry Saenger, en este momento. Pero dudo que esto esté justificado: ¿cuáles son las ventajas sociales de tener un artículo sobre Lincoln o sobre Beethoven o sobre los huecos negros algo mejor que el de Wikipedia, que sirvan para convencer unos donantes que regalen 50 o 100 millones de dólares que costaría hacer una buena enciclopedia de expertos?.

De modo que no creo en las alternativas: Wikipedia se convertirá en la casi única enciclopedia. Su carácter monopólico no desvirtuará su base social amplia: mientras que su núcleo científico se irá haciendo gradualmente más sólido y convencional, su atractivo emocional estará en la comunidad cultural que ofrece, que refuerza una visión de los valores sociales y culturales dominantes, los de los medios de comunicación de masas, de la industria del entretenimiento. En el fondo, tanto la ideología de Wikipedia como su lógica funcional corresponden muy bien a las formas de la cultura norteamericana que se imponen cada vez más en el mundo: el entusiasmo de sus apóstoles se apoya en la tradición populista, el rechazo a los eggheads que pesa tanto en la vida política y cultural de los Estados Unidos y que analizó brillantemente Richard Hofstadter en el Anti-intelectualismo  en la vida norteamericana (Madrid: Editorial Tecnos, 1969), escrito, eso sí, antes de que Reagan y Bush lo llevaran a los extremos recientes.

En otro sentido Wikipedia es una aplicación de las reglas de la democracia a la ciencia y el conocimiento: la verdad se define ante todo por el consenso, por la encuesta, por el acuerdo, y no por el debate sujeto a reglas metodológicas de verificación. Como mezcla el papel de información científica básica y el de promotor de figuras y celebridades de ocasión, tan afín a las estrategias de los medios de entretenimiento, opera como una frontera fluida entre la ciencia y el entretenimiento, apoyada en la fusión, en el computador, de la tecnología más moderna y de la conversión de la pantalla en la ventana hacia las comunidades virtuales, que reemplazan por contactos fantasmales pero amables los incómodos grupos sociales basados en el contacto directo.

Mientras tanto, tendremos que aceptar sus deficiencias, usarla con precaución y escepticismo cuando no tengamos alternativas, y corregir los errores más evidentes. Y esperar que la vida vaya resolviendo de  alguna manera su paradoja básica. Sus entusiastas sostienen que su valor está en que está hecho por la gente común, no por los expertos. Pero atribuyen la baja calidad actual de Wikipedia, en especial en español, a los expertos, por no entusiasmarse, por no ponerse, con generosidad y dedicación, a escribir buenos artículos y a corregir a los inexpertos aficionados, a la gente común que la está redactando actualmente.  Poco a poco, sin duda, algunos campos críticos serán retomados por los expertos, a veces los de mayor nivel, a veces por ese nivel intermedio y formativo de los buenos estudiantes de maestría y doctorado: ¿será un avance o un retroceso, a la luz de los ideales que la impulsan?

La primera enciclopedia ganó su guerra fundamental y, al hacerlo, perdió su impulso y  se convirtió en un sistema rutinario de referencia. La nueva enciclopedia ganará un punto igualmente esencial: ofrecer virtualmente (es decir, potencialmente) a la totalidad de la población un acceso gratuito a una imagen razonablemente exacta del conocimiento contemporáneo. El mercado solo cobrará por servicios de información mucho más especializados, pero no podrá hacer dinero con datos básicos sobre la vida de músicos, artistas o políticos o con el saber científico básico.

La visión científica de la sociedad promovida por la primera enciclopedia se impuso en las clases intelectuales y profesionales que llegaban a las universidades. La población rural siguió tan tradicional y supersticiosa como siempre, y su limitada alfabetización reciente, en vez de ampliar el ámbito de aceptación de la ciencia, ha creado el espacio en el que ahora los medios atienden esas supersticiones con el tarot, la nueva era y todas las formas de irracionalismo y espíritu anticientífico que ahora encuentran eco hasta en las poblaciones universitarias. El acceso a un conocimiento científico relativamente sólido puede producir, si un núcleo suficientemente amplio de científicos se sube al barco, una nueva ola de expansión de la visión científica de la sociedad. Y esta sería un gran éxito de la Wikipedia: servir para debilitar la mentalidad anticientífica que domina en los grupos intelectuales recientes.

Por otro lado, el ejercicio metodológico tiene un valor pedagógico adicional que no debe descuidarse: aunque es ingenuo pensar que se vaya a crear conocimiento importante en las escuelas o universidades aplicando las herramientas de Wikipedia, si se pueden crear hábitos de discusión, de verificación de información, de uso de métodos serios de documentación, a partir del ejercicio de procesos interactivos como los de Wikipedia. Como todo influye sobre todo, en muchos casos los resultados serán fatales, porque los docentes no tienen claridad sobre sus estrategias de debate e información. Pero en mucho sitios, en muchas escuelas y colegios, profesores despiertos pueden convertir a Wikipedia, más que en una fuente de información más o menos útil, y sobre todo de muy cómodo acceso, en una estrategia para desarrollar hábitos de razonamiento e información científica en sus estudiantes.  Y esto si es importante.

[1] Enciclopedia de Colombia. Barcelona: Editorial Nueva Granada, [1977 7 v.: il.. V.1 Descubrimiento; exploraciones; conquista; colonia. -- v.2 Colonia; independencia. -- v.3 La república; cronología; geografía; economía. -- v.4 Colombia contemporánea. -- v.5 Costumbrismo; cuento; novela; leyendas; tradiciones; teatro. -- v.6 Poesía; oratoria; ensayo; biografías; bibliografía. -- v.7 Indices.  El gran libro de Colombia

[2] v.1y 2 Historia v.3 Geografía -- v.4 Literatura: -v.5 Cultura: desde historia de las ideas en Colombia, hasta cafés y tertulias literarias. -- v.6 Arte. -- v.7 Instituciones.-- v.8 Economía. -- v.9 y 10 Biografías/2: Leyva-Zerda. -- v.11 Cronología e Indices. En 20078 se hizo, lo que es inverosímil, una nueva edición en papel con artículos nuevos

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Jorge Orlando Melo

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