facebook   twitter   youtube 

“Pablito”: el hombre de guerra del ELN

(Tiempo estimado: 5 - 9 minutos)

Alias Pablito, comandante del Frente de Guerra Oriental del ELN.

Carlos MedinaHan pasado dos semanas desde el atentado contra la Escuela General Santander. Ya conocemos la cara del autor material, pero ¿qué sabemos acerca del autor intelectual?

Carlos Medina Gallego*

El Frente Domingo Laín

El pasado 17 de enero, José Aldemar Rojas hizo estallar un carro bomba en la Escuela de Policía General Santander, que causó al menos 21 muertes y dejó muchos heridos.

El autor material del crimen pertenecía al Frente Domingo Laín, que está bajo el mando de alias “Pablito”. Pero ¿qué sabemos acerca del cabecilla de este frente, es decir, de la persona que ordenó el atentado?

El Frente Domingo Laín Sáenz del Ejército de Liberación Nacional (ELN) opera en la Orinoquía colombiana y cubre los departamentos de Arauca, Boyacá y Casanare. En su origen este frente se nutrió de una movilización campesina y popular atribuible al abandono por parte del Estado: desde de 1972 en adelante, los gobiernos sucesivos incumplieron los acuerdos que habían sido suscritos a raíz de los paros cívicos en la región del Sarare.

El Domingo Laín es un peso pesado dentro del ELN porque ha sido la base o el sustento de otros frentes que han ocupado exitosamente otras regiones del país. Además, es uno de los frentes que más recursos económicos aporta a la organización. El Frente nació cuando el ELN atravesaba una crisis muy severa, pero la guerrilla pudo reconstruirse con los recursos que recibió de él desde un principio.

La Orinoquía colombiana es una región petrolífera azotada por la violencia y la corrupción. En la década de 1980, Occidental Petroleum Corporation (OXY) descubrió a Caño Limón, un campo petrolero en Arauca que hoy es el segundo más grande del país. Desde su construcción, el ELN lo ha tenido en la mira y ha volado 1.047 veces el oleoducto Caño Limón-Coveñas.

Los ataques constantes a los oleoductos lograron doblegar a las multinacionales petroleras.

Los ataques constantes a los oleoductos lograron doblegar a las multinacionales petroleras, que finalmente accedieron a pagar sumas multimillonarias. La economía de guerra del Domingo Laín también se extiende a actividades como el secuestro, la extorsión a empresarios, el contrabando de gasolina, la presión sobre los contratistas de las obras públicas y las empresas extractivas transnacionales, la minería ilegal y el narcotráfico. De ahí que el frente disponga de recursos gigantescos.

El Frente surgió con el apoyo social que lo legitimaba, pues sus primeros impulsores fueron campesinos movidos por la necesidad de asegurarle a la población la seguridad que no le daba el Estado. La primera generación de mandos estuvo conformada por hombres de edad avanzada y convencidos de que debían formar jóvenes con valores revolucionarios. Estos valores han contribuido a la existencia continuada del Frente.

Tanto en términos territoriales como en términos ideológicos, la segunda generación de dirigentes ha consolidado al ELN. Esta generación tiene un discurso radical que se sustenta en la lucha efectiva contra la Fuerza Pública y contra los frentes 10 y 45 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Le recomendamos: Los cabos sueltos del ataque terrorista en Bogotá.

“Pablito”: el hombre de la guerra 

 Frente de Guerra Oriental entregando secuestrados.
Frente de Guerra Oriental entregando secuestrados.    
Foto: Defensoría del Pueblo

Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, conocido bajo el alias de “Pablito”, hace parte de esta segunda generación de mandos y es miembro del Comando Central (COCE) del ELN.

“Pablito” fue uno de los jóvenes que se incorporaron a finales de la década de los noventa y que ascendieron con rapidez dentro de la guerrilla. Sus padres habían llegado al Sarare desde Antioquia, en calidad de colonos, e hicieron parte de la Asociación de Usuarios Campesinos y de las luchas sociales de esta región. El comandante tiene una escolaridad básica, y su cultura política se basa en un marxismo rústico que aprendió dentro del ELN.

Es un hombre introvertido que sin embargo se afirmó en el liderazgo por su probada capacidad militar y el crecimiento del Frente Domingo Laín. Recordemos que hace una década, “Pablito” encabezó la guerra territorial contra las FARC, que le dejó 150 muertos a esta otra guerrilla. También ha demostrado ser capaz de someter a las instituciones regionales y a las empresas de contratistas.

Su temperamento es recio y no vacila en tomar decisiones inmediatas sobre la vida o la muerte de todo aquel que considere su enemigo. Su autoridad dentro del ELN resulta de una mezcla de respeto, sentido de disciplina, simpatía y miedo.

Su carrera en el ELN

“Pablito” se incorporó al ELN en 1997 y apenas un año después comandó la compañía Simacota: el sector de la guerrilla que se dedica única y exclusivamente a las acciones militares.

En 2000 fue nombrado comandante del Domingo Laín. Bajo su mando, el frente expandió su radio de influencia en Arauca, y creció de tal manera que dio origen a los frentes que ocupan el territorio conocido como el corredor ABC (Arauca, Boyacá y Casanare).

De esa expansión surgió el Frente de Guerra Oriental donde “Pablito”, en compañía de los jefes de los demás frentes, diseñó y desarrolló los operativos militares y las tareas de administración del territorio —no solo colombiano sino también de la frontera con Venezuela—.

Además de controlar sus territorios, el Frente de Guerra Oriental extendió su influencia al Vichada y a la región del Catatumbo, de modo que llegó a subordinar a estas otras unidades del ELN. Bajo el mando de “Pablito”, las operaciones se han extendido hacia el centro-oriente en algunas de las capitales de su zona, incluyendo a Bogotá. El control territorial es total: el grupo ha construido redes de vigilancia e inteligencia, a lo que se suma una población enmudecida por el miedo.

Hoy se estima que el 60 por ciento del ELN está bajo el mando militar.

Además, a “Pablito” se le atribuye el crecimiento del Frente de Guerra Nororiental, que cubre los departamentos de Arauca, Casanare, Vichada, Boyacá, Norte de Santander y algunas regiones del centro del país. Debido a su capacidad para organizar, mantener y hacer crecer grupos militares, ha podido disputarle el territorio a otras organizaciones, como los reductos del Ejército Popular de Liberación (EPL) en el Catatumbo o a los paramilitares en la frontera con Venezuela.

En varias ocasiones, “Pablito” renunció a ser miembro de la dirección nacional del ELN. Pero después de su captura en enero de 2008 por el ejército en Bogotá́ y de su fuga de la cárcel de Arauca el 7 de octubre de 2009, acabó por convertirse en el más destacado comandante militar de esta guerrilla.

Hoy se estima que el 60 por ciento del ELN está bajo el mando militar de “Pablito”.

Puede leer: ¿Qué pasará con el ELN?

“Pablito”: guerra y paz

Pablito, el hombre de guerra del ELN.
Pablito, el hombre de guerra del ELN.
Foto: Canal de Youtube de Canal Capital

El Frente Domingo Laín ha sido siempre un grupo radical que se ha negado a negociar con el gobierno, alegando su constante incumplimiento de los acuerdos que suscribe. Pero en los últimos años han aceptado dialogar y explorar la voluntad de cumplimiento efectivo por parte de las autoridades.

Hoy, después de levantarse la mesa de diálogo en La Habana, la esperanza de una paz negociada con el ELN parece cada vez más lejana. El atentado contra la Escuela General Santander demuestra que el ELN y, en particular, el Frente de Guerra Nororiental mantienen su postura de seguir llevando a cabo una “guerra de resistencia”. Una guerra flotante dirigida a objetivos económicos, políticos y militares, por parte de un cuerpo militar difuso y disgregado en el territorio, con un altísimo costo para la población y para los movimientos sociales.

Actualmente a “Pablito” se le atribuyen los crímenes del ELN donde operan el Domingo Laín Sáenz y el Frente de Guerra Nororiental: secuestros; contrabando de gasolina; narcotráfico; minería ilegal; voladuras de oleoductos; el secuestro del Fokker 50 de Avianca; la toma de Puerto Rondón, Arauca, y de Cubará, Boyacá; el asesinato del diputado araucano Édgar Guzmán; las extorsiones a Ecopetrol y multinacionales, y los secuestros de Ruth Morris y Scott Dalton, periodistas de Los Ángeles Times.

Esta es la hoja de vida de “Pablito”, el rostro detrás del atentado contra la Escuela General Santander.

* Licenciado en Ciencias Sociales, magister y doctor en Historia de la Universidad Nacional, profesor asociado de la Facultad de Derecho, miembro del grupo de investigación en Seguridad y Defensa especializado en conflicto armado.

 

Escribir un comentario

Agradecemos a los investigadores, académicos y profesionales que contribuyen con sus artículos, declaraciones y caricaturas inéditos para ser publicados en la Revista Razón Pública. Los autores son responsables de sus ideas y de la presentación de los hechos en este documento.

“Los comentarios en Razón Pública están sujetos a moderación, (de 8 am a 6pm hora de Colombia) con el fin de garantizar un intercambio de opiniones en tono respetuoso - serán bienvenidas la crítica aguda y la ironía - que enriquezcan el debate y resulten interesantes para lectores y autores.
En consecuencia, no se aceptarán comentarios del siguiente perfil:
1. Que constituyan descalificaciones, ataques o insultos contra los autores o contra otros participantes del foro de comentarios.
2. Que incluyan contenidos, enlaces o nombres de usuarios que razonablemente puedan considerarse insultantes, difamatorios o contrarios a las leyes colombianas.
3. Comentarios sin sentido o repetidos, que serán eliminados sin piedad.

Los comentarios no reflejan necesariamente la opinión de Razón Pública, sino la de los usuarios, únicos responsables de sus propias opiniones.”


Código de seguridad
Refescar

Esta semana en Razonpublica