Cómo ganar la paz en el Cauca

(Tiempo estimado: 5 - 10 minutos)

gustavo wilchesQuien ha vivido de cerca este conflicto propone cómo resolverlo en serio: reconocer la legitimidad de las autoridades indígenas y trabajar con las comunidades en vez de hacerlo al margen de ellas.

Gustavo Wilches- Chaux

Ganar la paz, no la guerra

Carezco de los conocimientos militares necesarios para opinar sobre cómo ganar ninguna guerra, y en particular ésta que se viene librando desde hace muchas décadas en el departamento del Cauca, con intensidad y características variables. Sin embargo la mera observación de los hechos me permite entender que así no se gana. Peor aún, entender que esta guerra se está agudizando y degradando cada día, con graves perjuicios directos para las comunidades de la zona, e indirectos para el resto del Cauca y de Colombia.

Me atrevo, en cambio, a proponer algunas ideas sobre cómo se podría ganar la paz en el Cauca.

Gustavo_Wilches_Nevado_HuilaVolcán Nevado del Huila, en cuyas faldas quedan Toribío, Tacueyó y Jambaló por un lado, y Tierradentro por el otro. 

Foto: Gustavo Wilches-Chaux.

Lo hago sobre la base de experiencias vividas en este departamento que le suma a su enorme biodiversidad climática, ecológica, étnica y cultural, la diversidad de conflictos que han marcado su historia turbulenta y que hoy se siguen expresando. Conflictos que, dicho sea de paso, han surgido en gran medida de la incapacidad que ha existido en el Cauca para aprovechar al máximo esa biodiversidad compleja y múltiple, en lugar de considerarla como un inconveniente y un obstáculo.

Una guerra ajena

Uno de los peores problemas que ha debido afrontar el departamento ha sido que desde afuera — desde donde se toman las grandes decisiones nacionales — su realidad se suele interpretar a partir de generalizaciones anquilosadas y de estereotipos convencionales, que si bien satisfacen los discursos preconcebidos de la izquierda o de la derecha sobre lo que aquí ocurre y sobre quiénes son los culpables, no permiten impulsar las soluciones adecuadas.

En el Cauca han existido desde siglos atrás múltiples exclusiones e inequidades — que se proyectan hasta hoy bajo modalidades “actualizadas” — a partir de las cuales es posible elaborar un marco explicativo de muchos conflictos.

Tal vez una diferencia estructural entre la expresión actual de la guerra y otros conflictos anteriores radica en que en este caso los actores del conflicto armado no son caucanos:   

  • Las FARC están muy lejos de representar los intereses de las clases populares, sobre lo cual las comunidades indígenas se están expresando claramente en el Cauca;
  • Tampoco se puede afirmar que en este momento específico las fuerzas del Estado estén defendiendo intereses particulares y exclusivos de una clase local, como sí ha ocurrido, por ejemplo, cuando se acudió a las fuerzas del Estado para desalojar finca ocupadas.

No: el conflicto en este caso es por el dominio de un territorio estratégicamente localizado en el mapa colombiano. Las comunidades de los municipios directamente afectados — al igual que la mayoría de las comunidades urbanas y rurales del Cauca — no son protagonistas en este momento de la guerra.

Todo lo contrario: son damnificados. La lucha de las comunidades indígenas es precisamente por no ser “actores del conflicto” y por no quedar atrapadas en medio de una guerra que las perjudica de manera tan grave.

La inversión de 500 mil millones de pesos que el gobierno nacional ha anunciado para el Cauca es bienvenida, importante y necesaria. Pero hoy la causa inmediata de la guerra no son las necesidades básicas insatisfechas de la población, sino la disputa por el control territorial que pretenden ejercer grupos armados ilegales y posiblemente otros intereses que se benefician indirectamente del traumatismo generado por los ataques guerrilleros.  

Las autoridades indígenas son Estado

Para que aquella inversión millonaria cumpla los objetivos deseados debe enfocarse en el marco de una comprensión más amplia y precisa del problema en sí y del Cauca mismo. Seguramente en otras regiones de Colombia — con otras características étnicas y culturales y con procesos históricos diferentes — la mera inversión en infraestructura y en proyectos productivos podría ser suficiente, pero no ocurre así en los territorios indígenas del Cauca y en sus zonas aledañas.

Gustavo_Wilches_universidad_ToribioCECIDIC, "universidad indígena" que forma parte del Proyecto NASA, fundado por el padre Álvaro Ulcué Chocué, asesinado en 1984.    Foto: Gustavo Wilches-Chaux.

El Estado nacional tiene que empezar por reconocer de veras la legitimidad de las autoridades indígenas tradicionales, tal y como lo consagran la Constitución y las leyes. Los cabildos indígenas están constitucionalmente reconocidos como Estado en los territorios respectivos.

Me niego a aceptar el argumento de que las Entidades Territoriales Indígenas (ETIS) no tienen vigencia mientras no sean reglamentadas en la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, pues equivaldría a aceptar que una norma constitucional sólo comienza a regir cuando sea reglamentada. ¿Está reglamentado el derecho a la vida? Y si no, ¿no está vigente?

No es válido tampoco el argumento de que los territorios indígenas no pueden ser “repúblicas independientes” ni es esa la pretensión de las organizaciones étnicas, como de manera muy expresa lo han manifestado sus líderes.

Cuando la Constitución consagró la existencia de ETIS no fue para establecer repúblicas independientes, sino para ser coherente con el reconocimiento de que Colombia es una nación multicultural y pluriétnica. En los municipios indígenas del Cauca se ha demostrado que es posible que las autoridades “civiles” (alcaldes, concejos municipales) trabajen en sintonía con las autoridades tradicionales.

Que la guardia indígena ejerza el control del orden público en el interior de sus territorios ancestrales no quiere decir ni que el Estado renuncie a su soberanía (recordemos que las autoridades tradicionales son Estado) ni que las Fuerzas Militares y de Policía se queden sin funciones, pues su responsabilidad más importante sería vigilar la periferia de los territorios indígenas e impedir el acceso a los mismos de actores armados ilegales, el comercio de armas o el transporte de drogas de uso ilícito y de insumo para procesarlas.

Los territorios indígenas caucanos no son “santuarios” ni de la guerrilla ni del narcotráfico, lo cual no excluye la posibilidad de que algunos indígenas se hayan unido a grupos armados ilegales de cualquier tendencia o de que otros estén vinculados con redes de narcotraficantes.

Pero si el propio jefe de la protección presidencial durante la “Seguridad Democrática” aparentemente resultó ser una ficha clave del narcotráfico internacional, no hay que aterrarse de que algunos indígenas hayan caído en la – esa sí maldita – tentación del negocio de las drogas ilícitas.

 

Trabajar con las comunidades

La única manera de evitar que eso suceda es precisamente avalando y fortaleciendo la legitimidad y la capacidad efectiva de gobierno de las autoridades tradicionales y la eficacia de una justicia indígena muy cuidadosamente aplicada.

Gustavo_Wilches_jovenes_ToribioEstudiantes: afectados sistemáticamente su derecho al presente y su derecho al futuro.  

Foto: Gustavo Wilches-Chaux.

No olvidemos que líderes indígenas caucanos fueron los primeros en rechazar de manera contundente el abuso de la justicia indígena que intentó cometer el expersonero de Bogotá en meses pasados, acusado de faltas que no tenían nada que ver con su condición étnica.

Así como las organizaciones indígenas deben hacerse responsables de expulsar de sus territorios a los grupos armados ilegales y a las redes del narcotráfico, el gobierno debe garantizar que esos territorios no sean amenazados por megaproyectos mineros, ni energéticos, ni de ninguna otra índole. Es necesario disipar cualquier duda en el sentido de que se intenta desalojar a las comunidades nativas de algunas zonas del territorio caucano porque detrás existen títulos mineros en espera de ser explotados.

Gustavo_Wilches_mujeres_ToribioPlaza del pueblo Toribio.  

Foto: Gustavo Wilches-Chaux.

Las autoridades de todo nivel, incluyendo las tradicionales, deben asumir como un propósito prioritario impedir que se produzcan conflictos entre comunidades étnicas o entre estas y comunidades campesinas o urbanas. Por falta de delicadeza y de cuidado por parte de algunas instituciones estatales, se han registrado enfrentamientos muchas veces violentos entre indígenas y campesinos o entre estos y comunidades negras.

Más bien el Estado debería propiciar las condiciones para que otras comunidades del país y del Cauca, incluyendo comunidades mestizas y urbanas, lograran desarrollar tejido social capaz de llevar a cabo procesos de resistencia civil desarmada y organizada con la misma eficacia con que lo hace la comunidad Nasa del Cauca.

Los recursos que el Gobierno ha anunciado para el Cauca deben servir para apoyar procesos de organización y de desarrollo endógeno definidos, liderados y protagonizados por las comunidades urbanas y rurales, que reciban un apoyo integral del Estado y no al contrario, a las cuales ojalá se vinculen también la cooperación internacional y el sector privado.

En últimas, el ideal de una república participativa, tal como define la Constitución a Colombia, no consiste en que las comunidades participen en los programas del Estado, sino en que el Estado esté dispuesto y en capacidad de participar en los programas -y en este caso en los “planes de vida”- de las comunidades. Ese ideal no es válido solamente para las comunidades indígenas sino para todo el territorio colombiano.

En el Cauca, al igual que en otras regiones de Colombia, no solamente hay en marcha procesos concretos de los cuales se pueden derivar las claves para ganar la paz, sino también para saber qué es y cómo se alcanza el desarrollo verdaderamente sostenible y endógeno.

* Especialista en gestión del riesgo y gestión ambiental, "ex alumno del terremoto de Popayán (1983) y el de Tierradentro (1994), con un postgrado en el del Eje Cafetero (1999)". Fue director del SENA del Cauca, de la Corporación Ecofondo y de la Corporación NASA KIWE, autor de más de 20 libros y consultor nacional e internacional sobre la materia.

 

 

 

twitter1-1  @wilcheschaux

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Comentarios  

Luis Rodevia
0 # Luis Rodevia 18-07-2012 08:31
Diversos y diferentes. Un pacto por la Justicia y la Equidad Social para TODOS !
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William Abella Herre
-1 # William Abella Herre 18-07-2012 08:43
Qué bueno es leer un texto sobre el Cauca de quien conoce bien el contexto de nuestro conflicto. Hoy muchos pontifican de nuestro departamento desde la ignorancia y el racismo...
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gusquin
-1 # gusquin 18-07-2012 10:15
El idealismo del doctor wilches Chaux es el sensacional, como siempre, hasta para los desastres es idealista. Todos sabemos como DEBERIAN (Palabra que sin acciones no sirve para absolutamente NADA) ser el ideal de las cosas.
Aquí el problema es el momento coyuntural , es la realidad social, es el conflicto armado, (Guerrila, badcrim, narcotrafico, cultivos ilicitos en tierras del cabildo, laboratorios en la zona, NBI, etc) que aunque se diga que no, los grupos indígenas están íntimamente ligados (voluntariament e u obligados) a los grupos narcoguerrilero s, especialmente en el Cauca. El tema de la autoridad indígena es claro y nadie lo discute, esta constitucionalm ente respaldado, el problema es el mal uso que las autoridades indígenas han hecho de este. Un ejemplo sencillo, PROYECTO JOVENES RURALES SENA, libertad de ingreso a los instructores para capacitarlos, hacerles el proyecto y girarles el recurso. RESULTADO: repartirse el dinero entre los lideres y no crear la empresa, HERRAMIENTA: uso de la autoridad indígena, LA ORDEN: ya no se puede dejar ingresar a aquellos que van a verificar que el proyecto se esta cumpliendo y muchísimo menos a aquellos que les van a exigir que devuelvan los recursos por su incumplimiento. Y este es un ejemplo de miles que se podrían dar. Es verdad y el Dr Chaux tiene la razón en muchísimas cosas ideales de como es la solución. El problema es decidir en esta coyuntura que debemos hacer, (y no es facil paera el gobierno hacerlo) usar la fuerza? salir de la zona y fortalecer esa alianza indígena-guerri llera?, hacernos los bobos? Crear otro Caguan?, yo creo que la sociedad civil, NO INDÍGENA, también debe tomar cartas en el asunto, debemos opinar, debemos hacernos sentir, proponer soluciones, por que es nuestro país el que esta en juego, es nuestra región, es una nación llamada Colombia que es de todos, no de unos pocos.
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YUDY XMENA BOLAÑOS B
+2 # YUDY XMENA BOLAÑOS B 18-07-2012 11:32
tiene razón doctor acerca de la inversión social que necesita el Cauca, lo que no entendemos es cuando van a sacar a los de las Farc. por que como es de conocimiento de todo el mundo están a ahí desde hace muchísimo tiempo. mi pregunta es cuándo cuándo van a atacar de la misma manera a los Delincuentes, narcoterrorista s de las Farc.
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Francisco Ortiz
+1 # Francisco Ortiz 18-07-2012 15:00
Tiene toda la Razon G Wilches. Santos debería releer la constitución, ojalá en idioma nasa. Y ocuparse de poner a trabajar el congreso y al Gobierno en temas serios como reglamentar e implementar las ETIs, Desarrollar y aplicar la ley de Lenguas, devolver la educación a los pueblos que sigue en manos de la iglesia aunque se cambien de nombre, dejar de destruir los socio-ecosistem as al repartir los territorios indígenas de la altillanura a los palmicultores a través de documentos compes elaborados con la metodología AJA (parece un chiste pero en eso están investigadores muy serios de la Universidad de los Andes) y los la Amazonía a los mineros (sin tener la mas mínima capacidad de control- O si nó que nos muestren cuantas regalías están recibiendo por ese concepto Guainía Vaupés o Amazonas), y tantos compromisos incumplidos con los pueblos indígenas. No los crea tan pendejos.

Francisco Ortiz
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Fer
0 # Fer 19-07-2012 10:21
Importante la comparación que presenta el maestro G. Wilches sobre la legitimidad de la autoridad indígena y la legitimidad de la constitución nacional. Pareciera que nuestro estado se constituyera al margen de la constitución nacional, y, en consecuencia, vulnerara todos los derechos de todos!
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Elmo Iván Jiménez
0 # Elmo Iván Jiménez 21-07-2012 20:56
Señor Gustavo Wilches Chaux:
Adicionalmente a todo lo enunciado en su tratado de Cómo lograr la paz en el Cauca, es necesario incluir a todo el territorio del Cauca y el cien por ciento de su población entre los llamados a ser cobijados por el estado en cualquier tipo de soluici{on que se presente para este territorio. No olvide que el Macizo Colombiano, la Bota Caucana y la Costa Pacífica padecen de las mismas limitantes que el centro y el norte del Cauca y cuentan con los mismos problemas de orden público, presencia de grupos ilegales, minería ilegal y legal que de igual manera destruyen nuestros ecosistemas. Que Popayán no se deje deslumbrar por lo que hoy le prometen al norte del Cauca como siempre deje desamparadas las otras regiones. Y como algo adicional que hay que pedir es que se presenten nuevas cabezas y líderes que aireen la política Caucana para que verdaderamente nos sintamos representados y no como hoy que tanto congresistas indígenas y tradicionales hayan perdido este momento histórico y solo han estado para servir de payasos de un sistema podrido que todos los Colombianos tenemos la obligación de mirar como se cambian.
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Henry González Mesa
0 # Henry González Mesa 22-07-2012 21:33
Excelente artículo. El Dr.Wilches siempre demuestra su objetividad en el tratamiento de los asuntos que aborda. Que bueno que de él aprendan los fundamaentalist as de todos los pelambres
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Villa M.
0 # Villa M. 24-07-2012 12:04
Aveces la sabiduría popular o llamado sentido común nos ayuda a comprender y decidir la mejor manera de solucionar las dificultades, lo que propone el señor Gustavo Wilches no es un idealismo, hay pruebas de como una paz real es posible desde la población civil, la paz nunca se logra con armas. Lastima que algunos solo viven en las ciudades en sus refugios urbanos y opinan sin conocer los contextos en los que tristemente se esta desarrollando esta guerra.
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carlos fonseca
0 # carlos fonseca 26-07-2012 15:08
Lo que propone Wilches es innovación social, que recoje una practica cultural alternativa dentro de nuestra constitución. Es importante que nos atrevamos a probar estas figuras, de tal manera que la sociedad cuente con otros caminos de solución. Es dificil de digerir pero las ETIS pueden tener esos alcances. Podría hacerse un experimento social durante un tiempo, para ver los resultados y evaluarlos.
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