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Estado, territorio y pueblos indígenas en Colombia

(Tiempo estimado: 5 - 9 minutos)

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Marcela VelascoUna mirada sucinta y comprensiva sobre la situación jurídica, social, económica y cultural de los pueblos indígenas, con algunas luces pero con sombras y con acuerdos inter-culturales que aún están pendientes.

Marcela Velasco*

Críticas al Estado

Es frecuente que el Estado colombiano reciba críticas de parte de la comunidad internacional sobre su relación con los pueblos indígenas. 

· En su informe más reciente, Amnistía Internacional advierte que más de una tercera parte de los pueblos indígenas de Colombia están amenazados con “exterminio” y se enfrentan a una situación difícil como resultado del desplazamiento forzoso, las incursiones violentas y la imposición de megaproyectos, todo esto empeorado por las firmas de tratados de libre comercio. 

· Por su lado, en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas celebrado el 9 de Agosto, el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon les recomendó a todos los gobiernos “honrar los tratados que sostienen con los pueblos indígenas, sin importar cuando se hayan firmado”. 

Estas críticas destacan la violencia estructural y el mal funcionamiento de las instituciones como problemas de fondo en la relación entre el Estado colombiano y los indígenas. 

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Foto: Santiago La Rotta -Niños indígenas 
Nukak Maku en Guaviare. 

El conflicto por la tierra 

Para los pueblos indígenas la dimensión central del conflicto es el territorio.   

El territorio es un espacio político, cultural y económico que contiene relaciones sociales específicas, formas distintas de uso y apropiación de los recursos naturales. También incluye visiones, imaginarios e identidades construidas por la gente que lo habita. 

Los territorios indígenas de las distintas regiones de Colombia han sido incorporados (léase también colonizados o dominados) en diferentes épocas, obligando a sus gentes a adoptar estrategias de resistencia y adaptación para sobrevivir como culturas. Y no importa la época, el proceso ha sido violento y ha dado como resultados una disminución en el peso numérico de la población y un debilitamiento como pueblos indígenas. 

Pese a estas condiciones adversas, los indígenas han logrado presionar cambios institucionales para proteger sus tierras. En el siglo XX se dieron dos momentos importantes de resistencia que le abrieron paso a los derechos territoriales en Colombia: 

· Primero fueron las luchas del terrajero Nasa Manuel Quintín Lame, cuyo legado organizativo para la siguiente generación fue el uso estratégico de las instituciones del Estado colombiano para obligar el cumplimiento de leyes justas y hacerle resistencia civil a las injustas. El propósito era mantener los resguardos indígenas, instituciones territoriales colonialistas pero adaptables a la supervivencia económica, política y cultural de los indígenas. En este empeño contó con el respaldo de movimientos sociales que defendían la interpretación de la ley a favor de las comunidades [1]. 

· Las ideas de Quintín Lame fueron retomadas por el movimiento indígena de los años setenta bajo la consigna de “autonomía, tierra y cultura”. Este movimiento aprovechó las leyes de reforma agraria que abrían oportunidades políticas a los grupos indígenas y se encargó de revivir la institución del resguardo desplazando a los líderes patrocinados por terratenientes o entrando en conflicto con la iglesia católica y sus prácticas de aculturación.  

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Foto: UNHCR/ACNUR Américas -
Río Guiza en el Resguardo
Quaiquer Viejo, Nariño.

Instituciones y pueblos indígenas

Por otra parte, hacia fines del siglo XX la comunidad internacional empezó a responder a las denuncias y exigencias de los movimientos anti-colonialistas que venían emergiendo desde los años cincuenta en el tercer mundo. El derecho internacional adoptó su ideario y lo plasmó en la exigencia a los Estados nacionales de adoptar las medidas necesarias para garantizar la autodeterminación de los pueblos indígenas dentro de la jurisdicción nacional. 

En Colombia se conjugaron las demandas del movimiento indígena con las declaraciones internacionales firmadas por el gobierno y con la Constitución de 1991 para establecer una de las reformas más avanzadas de América Latina en materia de derecho territorial y autonomía indígena. El propósito era pacificar la sociedad colombiana mediante el aumento de las autonomías territoriales, incluyendo a los cabildos indígenas. La nueva institucionalidad quería  echar las bases de un Estado Social de Derecho y relegitimar al Estado.  

Brecha entre lo formal y lo real 

Las reformas de los años noventa en Colombia fueron muy positivas para los pueblos indígenas: 

· La nueva Constitución reivindicó derechos de propiedad colectiva y la autonomía política para salvaguardar los medios de vida de pueblos indígenas, muchos de ellos amenazados por la explotación intensiva de los recursos naturales en sus tierras. 

· La reforma del Estado les garantizó la autonomía étnico-política, incluyendo derechos a transferencias para invertir en salud, educación, saneamiento y otros servicios sociales; asimismo, hubo un claro reconocimiento de los usos y costumbres de cada pueblo.  

Sin embargo, existe una gran discrepancia entre la letra de la ley y lo que sucede en la realidad [2]. Los informes de la ONU, de Amnistía Internacional y diversos estudios nacionales han registrado las frecuentes violaciones de los derechos humanos de miembros de las comunidades indígenas, como también la apropiación de las economías regionales por parte de grupos armados [3]. 

En este escenario, la autonomía ha sido ejercida sólo por aquellas comunidades que han podido resistir la violencia y han exigido que los gobiernos nacional y regional cumplan con sus responsabilidades. Pero, en un contexto de despojo y agresión contra pueblos debilitados por grandes cambios socioeconómicos, es difícil que se den estas condiciones y que se afiance la gobernanza multicultural [4]. 

La diferencia entre la intención de las reformas y el resultado real se explica también por la manera como las nuevas instituciones fueron territorializadas o adaptadas a las complejas realidades locales y regionales. En gran parte del país, las reformas se encontraron con un contexto de debilidad institucional, corrupción gubernamental y cambios económicos basados en el uso intensivo de la tierra, lo cual le ha dado espacio a los intermediarios que actúan contra los  derechos de las comunidades. 

Mientras tanto, no ha existido voluntad política del gobierno para respaldar los derechos territoriales y de autonomía de los indígenas.  

Economía y comunidades indígenas

Los cambios en la economía también han afectado a las comunidades indígenas. 

La economía colombiana se ha ido adaptando a un modelo extractivista y se ha reanudado el interés por tierras que antes eran consideradas periféricas y que ahora prometen grandes ganancias con la explotación de los recursos naturales. Como lo describe un reciente análisis del Colectivo Jenzera, se están cambiando las condiciones tradicionales de organización y de trabajo, sin ofrecerle alternativas a la gente.

Estos cambios en los usos de la tierra han producido transformaciones sociales importantes: 

· Han arribado nuevos pobladores que llegan a tomar decisiones sobre el uso de los recursos, los sistemas alimentarios y el manejo de la tierra.

· Se han suplantado los liderazgos tradicionales y han surgido líderes oportunistas que solo buscan riqueza. 

Por otro lado, también las instituciones del Estado son débiles e inoperantes y de ello sacan ventaja los intermediarios que buscan rentas o pretenden apropiarse de los recursos. En algunas ocasiones se ha constatado la complicidad de autoridades indígenas que se atribuyen la representación de sus comunidades. 

También hay regiones donde la gobernanza territorial muestra resultados muy alentadores, donde las autoridades locales indígenas y no indígenas han actuado de forma coordinada, han resuelto problemas colectivos y han logrado trabajar de forma inter-cultural [5].

Necesidad de acuerdos interculturales

El movimiento indígena reivindicó las nuevas instituciones territoriales como punto central de sus consignas políticas, y el Estado respondió a estas demandas como un derecho constitucional, no como un tratado entre pueblos. 

No obstante, estas instituciones reformaron de manera positiva las relaciones entre indígenas y no indígenas, y su buen funcionamiento tendría resultados beneficiosos para la gobernanza local y el buen uso de los recursos, incluyendo los recursos naturales. 

Para que las reglas no se reduzcan a formalismos legales, es importante reconocer la realidad multicultural de Colombia para llegar a nuevos acuerdos inter-culturales que hagan posibles y den contenido real a los derechos territoriales indígenas. 

*Ph.D, profesora asistente del departamento de ciencia política de la Universidad de Colorado.

[1] Velasco, Marcela. (2011). Contested Territoriality: Ethnic Challenges to Colombia’s Territorial Regimes. Bulletin of Latin American Research, 30(2).

[2] Velasco, Marcela. (Próxima publicación). The Territorialization of Ethno-political Reforms in Colombia: Chocó as a Case Study. Latin American Research Review.

[3] Ibidem.

[4] Jaramillo, Efraín. (2011). Los indígenas colombianos y el Estado: Desafíos ideológicos y políticos de la multiculturalidad. Bogotá: Jenzerá e IWGIA.

[5] Velasco, Marcela, op.cit (Próxima publicación). The Territorialization of Ethno-political Reforms in Colombia: Chocó as a Case Study. Latin American Research Review. 

 

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Comentarios  

Andrea Hernández
+12 # Andrea Hernández 14-09-2013 12:37
¿Cuándo el estado dejara de aprovecharse de los mas “susceptibles” como en este caso, los indígenas, y viendo el caso de los campesinos y el paro agrario de hace algunos días? arrebatándoles lo que es de ellos, tras de que muchos ya han perdido tantas cosas y han sufrido la violencia estructural; han perdido sus propias costumbres, su hogar, sus pertenencias, por que el estado en muchas ocasiones no ha podido combatir con la violencia que se presentan en zonas como la guajira, el cauca, el Nariño, entre otras. Aunque debo aclarar que esta tasa de violencia ha disminuido bastante en los últimos años, pero, ¿qué pasa con los indígenas que llegaron a la capital después del auge de violencia en Colombia, y que al llegar aquí, no obtengan ningún tipo de ayuda por parte del mismo gobierno?
¿Será toda la culpa del estado? A mi parecer, los estereotipos entre lo rural y lo urbano sobresalen bastante, muchas veces nosotros, los de la capital, subestimamos a las personas de afuera, a los provincianos, indígenas, campesinos, cuando son estos los que le dan nombre a la cultura pluriétnica y multicultural que tiene el país y que nosotros no valoramos.
Para finalizar y reflexionar, cuando vemos una familia indígena en un puente peatonal, nuestra reacción solamente es de tristeza y/o lastima, ¿acaso esto, los podrá ayudar? Definitivamente no, la verdadera solución es dejar los estereotipos que ya nombre y actuar en verdad, en pro de nuestra cultura y de quienes la representan, dejar de echarle la culpa solo al gobierno y también observar nuestro comportamiento frente a estas situaciones.
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Ma. Paula Hernández
-3 # Ma. Paula Hernández 14-09-2013 19:14
De acuerdo a lo anterior, para nadie es un secreto que no solo los indígenas si no también todos los campesinos están teniendo problemas económicos como consecuencia las relaciones exteriores de Colombia y los diferentes actores que se quieran beneficiar de los productos de estos sectores.
Pienso al igual que la Señora Marcela Velasco que es necesario que existan los acuerdos interculturales , para que se piense no sólo en las relaciones exteriores de Colombia, si no también en los grupos sociales que la han construido y han permitido que sea lo que es hoy, de las necesidades básicas de estas personas.
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erika gaspar
-4 # erika gaspar 14-09-2013 21:17
Colombia es un país multicultural donde los pueblos indígenas necesitan el apoyo de el esta colombiano para poder mantener su economía a que el cambio económico que a tenido colombia los esta afectando, por eso deberían tener mas apoyo del gobierno para que sus tierras y sus costumbres no se pierdan ya que son una parte esencial para nuestra identidad.
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erika gaspar
-7 # erika gaspar 14-09-2013 21:27
Colombia es un país rico en su diversidad cultural donde los territorios indígenas son una parte esencial para nuestra propia identidad y que esa siendo afecta por el cambio económico que esta viviendo colombia por eso el estado colombiano debería apoyar y proteger mas las comunidades indígenas para que no se pierdan sus costumbres y su economía.
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Daniel Conde
-6 # Daniel Conde 14-09-2013 22:05
La situación actual que viven las comunidades indígenas en el país no ha sido del todo favorable, inclusive su situación desde el período de la colonia hasta ahora no se han presentado grandes transformacione s en materia estructural, debido a que, la distribución de las tierras siguen estando a disposición de un grupo minoritario con respecto a toda la población, los terratenientes, truncando de esta manera la autonomía y los derechos de las comunidades indígenas no dependientes del Estado.
De igual manera, se presenta una focalización agrícola en la economía colombiana cada vez más latente, lo que afecta en gran medida el desarrollo de las comunidades indígenas por la explotación de recursos y apropiación de los mismos. Estos aspectos evidencian la inoperancia y negligencia de los gobernantes colombianos al momento de defender los derechos de los indígenas, a consecuencia de esto los indígenas están siendo víctimas de la violencia que ha recorrido al territorio nacional, son desplazados, despojados de los territorios que por derecho les pertenecen.
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Rossana Quintero Enr
+8 # Rossana Quintero Enr 15-09-2013 13:16
La realidad indígena es netamente clara y las fallas estructurales de las que han sido víctimas a través del tiempo. Centro mi atención en la frase "Existe una gran discrepancia entre la letra de la ley y lo que sucede en la realidad"; y en realidad la brecha entre lo que parece y lo que es no existe únicamente, es una brecha que persiste en la historia; y a eso es lo que apunta el artículo.
Es innegable que desde la colonización, hasta los años 90's las problemáticas, la violencia y la vulneración de derechos indígenas disminuyeron; cuando realmente debieron desaparecer. En la actualidad, los inconvenientes y obstáculos de las comunidades indígenas para su desarrollo integral están presentes: Se denuncian y son reconocidas formalmente, bien; ¿y los actos?¿las soluciones en "físico"? No existen, se quedan en propuestas y sugerencias (como la recomendación del secretario de la ONU de honrar los derechos indígenas) y por el contrario mientras es "reconocido" el problema por el gobierno, en la otra sala se está firmando un TLC que significa el agravamiento de la comunidad parasiempre.
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Nnuel Villa Cuello
0 # CompositorNnuel Villa Cuello 25-02-2016 21:45
La crisis humanitaria del pueblo Wayuu es fiel reflejo de la explotacion capitalista de los recursos naturales, en la Guajira, los beneficios se quedan en manos de la firma extranjera que los explota y las regalias en los bolsillos de los gobernantes de turno, mientras las Rencherias carecen de los mas elementales servicios.
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