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Un plebiscito innecesario, una derrota inesperada

(Tiempo estimado: 7 - 14 minutos)

Primer voto para el apoyo al plebiscito y los procesos de paz en el país, por parte del Presidente Juan Manuel Santos.

Javier DuqueEl presidente Santos -y las FARC- cometieron un muy grave error de cálculo. Análisis completo de los resultados de la votación para entender dónde, por qué y cómo se impuso el No en este día sorprendente y decisivo.   

Javier Duque Daza*

Perder por exceso

El proceso de paz entre el gobierno y las FARC había recibido dos veces el respaldo de las mayorías pero -por la insistencia del presidente en recurrir a un mecanismo innecesario de legitimación- el Acuerdo final que había sido pactado y firmado entre las partes recibió el rechazo mayoritario por un estrecho margen.

  • El primer sí a las negociaciones lo recibió Santos en 2014, cuando ganó las elecciones presidenciales con la bandera principal y casi única de la paz negociada. Santos logró revertir el triunfo del uribista Óscar Ivan Zuluaga en la primera vuelta y obtuvo el 50,9 por ciento de los votos contra el 44,9 por ciento de su rival. Las mayorías le apostaron entonces a la paz frente a un candidato que anunciaba que de ganar suspendería las negociaciones “en una semana”.
  • El segundo sí lo recibió el presidente mediante el respaldo de la mayoría de los partidos con representación en el Congreso, primero con la alianza conformada para la segunda vuelta en las elecciones de 2014, y después con la macro-coalición de la Unidad Nacional que aprobó todos los proyectos que prepararon el camino a los acuerdos y avaló la convocatoria al plebiscito: el proceso de La Habana recibió el Sí de parte de 14 de los 15 partidos con escaños en el Congreso, que representan el 80,4 por ciento del senado y el 88,5 por ciento de la Cámara. Solo el Centro Democrático mantuvo su oposición al proceso, mientras que la Alianza Verde y el Polo respaldan la paz aunque mantienen su oposición al gobierno en otros temas.

Con este doble respaldo mayoritario de los electores y de los partidos el plebiscito salía sobrando (sin olvidar el imperativo constitucional según el cual “la paz es un derecho y es una obligación para cada colombiano”). Pero Santos se sostuvo en la idea de consultarle al pueblo, con la cual se había comprometido en la campaña. Y en esta tercera ocasión le ocurrió que las mayorías fueron para el No, aunque en un cuasi-empate con cifras muy similares a las de las dos vueltas presidenciales y que vuelven a dar cuenta de la polarización alimentada por un conflicto entre las elites que en el lenguaje periodístico se expresa como el choque entre “uribistas” y “santistas”, dos coaliciones que aglutinan partidos, congresistas, apoyos de gremios y alineamiento de los medios de comunicación.

En contravía de todas las encuestas y de las expectativas del gobierno y su bancada, el No se impuso con 6.431.376 votos (el 50,21 por ciento) sobre el Sí, que obtuvo 6.377.482 (el 49,78 por ciento). Una mayoría de 53.894 votos, precaria, pero al final de cuentas mayoría.

Resultados

Distribución territorial del voto

Como se desprende de la cifras en los dos cuadros siguientes, la distribución territorial de los apoyos al No fue una de la claves de su triunfo.

Cuadro 1. Distribución departamental del voto en el plebiscito

Fuente: Registraduría Nacional del Estado Civil.
Jornada de elección por el plebiscito.
Jornada de elección por el plebiscito.  
Foto: Cancillería Colombia

Cuadro 2. Distribución departamental del voto en el plebiscito

Fuente: Registraduría Nacional del Estado Civil.

-Los datos indican, en primer lugar, que el Sí ganó en un número mayor de departamentos (20 sobre 13, incluyendo a Bogotá) y en la mitad de las capitales, incluidas cuatro de las de mayor población (Bogotá, Cali, Cartagena y Barranquilla). Pero el No logró la diferencia al triunfar en la mayoría de departamentos que concentran más población, especialmente en el centro del país: entre cinco departamentos el No reunió el 40 por ciento de sus votos (en Antioquia, Santander, Cundinamarca, Tolima y Norte de Santander, con un total de 2.517.792 votos).

-En segundo lugar, el No perdió en cuatro de las cinco grandes capitales (menos en Medellín), pero la votación estuvo más distribuida en ciudades intermedias, muchas de las cuales tienen más habitantes que las capitales de departamentos periféricos o de aquellos extensos pero de baja densidad demográfica donde ganó el Sí (como Vichada, Amazonas, Guainía, Putumayo, Vaupés y Guaviare).

-En tercer lugar, el Sí se impuso en la Costa Atlántica y en los departamentos con costa sobre el Pacífico, zonas que han sido muy afectadas por el conflicto. No obstante, las mayorías en los siete departamentos del Caribe solo representaron un éxito parcial para el Sí pues la abstención fue superior en promedio al 75 por ciento, lo cual explica en gran medida la derrota del Sí (lo explicaré más adelante). Por citar solo un caso, resulta inexplicable que en Barranquilla -donde Cambio Radical tiene una fuerte implantación y amplias mayorías- solo votó el 24,9 por ciento del electorado.

-En cuarto lugar debe destacarse el sólido respaldo al Acuerdo de paz en los municipios que han sido especialmente afectados por la violencia guerrillera y/o paramilitar, donde se dieron algunas de las masacres más atroces.

Como se ve en el Cuadro 3, este fue el caso del Urabá antioqueño, en municipios como Apartadó, Turbo, San pedro de Urabá y San Juan de Urabá (donde tuvo lugar la masacre de La Chinita, y en donde las FARC esta misma semana pidieron el perdón). Aunque en Antioquia se dio el triunfo más rotundo del No, en Urabá la población votó ampliamente por el Sí. También en los municipios del Cauca afectados a menudo por las tomas guerrilleras la población respaldó el Sí (especialmente en Caloto, Cajibío, Toribio y Caldono). Lo mismo sucedió en municipios como Tibú (escenario de la matanza de La Gabarra, cuando los paramilitares asesinaron a 34 campesinos), Barrancabermeja (centro de persecución de sindicalistas y dirigentes de izquierda por parte de paramilitares); Fundación, Chivolo y Pivijay (focos de enfrentamiento entre guerrillas y paramilitares); Arauquita, Tame y Fortul, en Arauca, municipios asolados durante varios lustros por el ELN y posteriormente por grupos paramilitares donde ganó el Sí aunque en el departamento de Arauca se impuso el No. El mismo fenómeno se dio en otros municipios del Meta, Caquetá, Guaviare, Norte de Santander, Santander y Chocó. En este último departamento el caso más significativo es el de Bojayá, en donde las FARC cometieron la más grande de sus masacres con el asesinato y en donde también estuvieron pidiendo perdón: Bojayá fue el municipio con más alta votación por el Sí – el 95,8 por ciento-.

Cuadro 3.  Mayorías por el Sí en municipios afectados severamente por la violencia

Umbral, dudas y abstención

Debido a la larga tradición abstencionista, uno de los temores del gobierno era que el Sí no llegara a los 4.536.922 votos que la Ley 1806 de 2016 había estipulado como umbral. Y aunque este umbral se superó ampliamente, la abstención general tan elevada (del 62,6 por ciento) fue el factor decisivo para el triunfo del No.

La abstención fue especialmente alta en los departamentos de la costa Atlántica y esto afectó sobre todo a la campaña del Sí, porque precisamente en estos departamentos los partidos de la Unidad Nacional tienen sus mayorías más decisivas. Por eso los directorios de Cambio Radical y los partidos Liberal, Conservador y Social de Unidad Nacional esperaban que los congresistas movilizaran a sus electores de una manera masiva. Pero volvió a ocurrir lo que ya había sucedido con el referendo convocado por Uribe en 2003, cuando los congresistas no pusieron a funcionar sus maquinarias con tanta intensidad como lo hacen cuando están en juego sus curules o los cargos de sus socios políticos en elecciones locales.

Dos presidentes que recurrieron a mecanismos de participación ciudadana fracasaron en su intento y en ambos casos hubo una alta abstención, muy superior a la que se dio en la elección de los congresistas que los respaldaban en las respectivas coaliciones de gobierno.

Otros factores pudieron haber contribuido a la abstención. Por una parte el exceso de confianza de la campaña del Sí. El resultado favorable de todas las encuestas realizadas en el último mes y la euforia producida por la firma del Acuerdo Final probablemente crearon la sensación de un éxito seguro, con lo cual se bajó la guardia en la labor de persuasión y de movilización de electores, muchos de los cuales optaron por quedarse en sus casas en una jornada en la que llovió en casi todo el país.

Por otra parte el llamado Movimiento Libertario promovió la abstención en las redes sociales, arguyendo que ni el Sí ni el No ofrecían verdaderas soluciones a la violencia en Colombia. Esta y otras iniciativas similares pudieron haber tenido cierto eco entre algunos sectores sociales, especialmente entre los jóvenes.

Asimismo, el poco tiempo de preparación para las elecciones, las dudas sobre el contenido del Acuerdo -constantemente tergiversado y falseado por la oposición-, las críticas a algunos puntos que resultan difíciles de aceptar y la desconfianza de muchas personas en una guerrilla que ha producido miles de víctimas y que se mostró arrogante en muchas de sus declaraciones y posiciones, también contribuyeron a que muchas personas se distanciaran del proceso y se abstuvieran de votar.

Cuadro 4. Niveles de abstención en el plebiscito

El triunfo de los ex

Procesos decisivos sobre el acuerdo por la paz.
Procesos decisivos sobre el acuerdo por la paz.  
Foto: Policía Nacional de los Colombianos

Al proceso de La Habana se han opuesto representantes de la derecha ideológica de los partidos Conservador y Centro Democrático, que además tienen en común su condición de ex: el expresidente Uribe, el exprocurador Ordoñez, el expresidente Pastrana y la excandidata Marta Lucía Ramírez. Se han opuesto al proceso de paz -a lo cual por supuesto tienen derecho- pero lo han hecho de una manera desleal con la democracia.

-El expresidente Uribe y sus allegados han sido desleales con la maltrecha democracia colombiana: han actuado de forma desleal en los procesos electorales y han defendido sus ideas recurriendo con frecuencia a la tergiversación o a la falsedad.

  • En materia electoral, le apuestan a un doble juego: legítimos son sus triunfos, pero ilegítimos los de los demás. Después de las elecciones parlamentarias de 2014 Uribe declaró que “el Congreso era ilegítimo por fraude”; después consideró que la reelección de Santos “estuvo llena de irregularidades” y lo acusó de prácticas políticas de las que él mismo y sus socios habían sido acusados: compra de votos, intervención ilegal en la campaña, propaganda ilegal con dineros del Estado, coacción sobre los electores por parte de actores armados ilegales. Antes de celebrarse el plebiscito, Uribe y sus allegados bombardearon los medios con el coro de que “el plebiscito es injusto, tramposo e irrespetuoso”. Estos atributos perversos desaparecieron con su triunfo y se sienten legitimados para “cambiar el rumbo” a las negociaciones.
  • El uribismo también fue desleal con la democracia al adelantar una campaña basada en la tergiversación para inspirar el miedo de los ciudadanos. Pese a que según Uribe “debía respetarse la capacidad reflexiva de los colombianos”, su arremetida contra el plebiscito se basó en lo contrario, en la distorsión y en afirmaciones temerarias, algunas de ellas delirantes: que el Estado se rindió ante las FARC, que el país se entregó al castro-chavismo, que la guerrilla se igualó con las Fuerzas Armadas, que el Acuerdo destruye el agro, que crea un tribunal de las FARC, que permite el lavado de activos… y aun que la “oligarquía comunista” pactó con el mayor cartel del mundo. En todo caso, parece que fue efectivo el mensaje reiterado día y noche en un país desconfiado y cansado de las FARC e inconforme con el desempeño del gobierno en casi todos los campos.

-A Uribe se han unido los otros ex. Alejandro Ordoñez, ya sin la armadura, la espada y la cruz con las cuales ejerció el cargo de procurador. Desde ese cargo bombardeó casi a diario las negociaciones y al final había descalificado el plebiscito con su impronta religiosa: “Nada más peligroso que los plebiscitos. La democracia plebiscitaria mató a Cristo y escogió a Barrabás". Poco después indicó que la refrendación debía acordarse con la oposición (con Uribe, a quien se unió al día siguiente de dejar el cargo). Ya en campaña abierta por el No, e igual de temerario que Uribe, y desleal con el procedimiento democrático, se atrevió a señalar que  “si el No perdía, sería legitimar la violencia”.

-A su turno el expresidente Pastrana acabó aliado con Uribe, que por supuesto fue su crítico más duro en los tiempos del Caguán. Como expresidente descalificó lo que no pudo hacer como presidente. Consideró los acuerdos como un golpe de Estado desde la Habana y manifestó su voto por el No para evitar “la entrega del país a las FARC”. A diferencia de Uribe, Pastrana no descalifica el plebiscito pero sí descalifica a la bancada parlamentaria de su propio partido al afirmar que “está comprada con la chequera del gobierno”. Iguales posiciones asumieron la excandidata presidencial Marta Lucía Ramírez y otros dirigentes conservadores como Carlos Holguín, Omar Yepes y José Darío Salazar.

Triple apuesta perdida

Santos le apostó a un plebiscito innecesario y perdió por partida doble. Perdió al recurrir a un mecanismo de participación que sobraba porque la Constitución lo autoriza expresamente para pactar la paz sin preguntarle al pueblo y porque ya había recibido el mandato inequívoco de las urnas en 2014 más el espaldarazo de las mayorías en el Congreso para adoptar las leyes requeridas para echar a andar el Acuerdo.

Perdió también al considerar que un triunfo del Sí aniquilaba a Uribe y a sus demás opositores sin medir las consecuencias de una derrota: revitalizar al Centro Democrático que había sido apabullado en las elecciones locales de 2015 e inmovilizado por las mayorías de la Unidad Nacional  

Perdió además al permitir que el Acuerdo firmado y contrafirmado haya entrado en esta zona de penumbras y de incertidumbres.

*Profesor de la Universidad del Valle.

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Comentarios  

Juan Pablo Paez
+1 # SIn interpretacion ?Juan Pablo Paez 03-10-2016 16:06
Su rapida labor esquematica no le dio tiempo para interpretar los resultados o digerirlos con menos pasion.
Lo que se firmo no se defiende solo. Es teleologicament e incierto, entendido como "paz pa´ las far" que no eran defensoras d la tierra (vamos por el poder), una de las razones que hace inentendible el acuerdo.
Revise los mapas de las znas de concetracion a la luz d los resultados del plebiscito, resulta q las far ganaron en donde todavia tienen control territorial. Esa afirmacion la sustenta tambien el caso Meta, historico para las far que perdieron pero ganaron en los mcipios que controlan. Y el caso Atlantico, no le parece que se relaciona tambien con el engrase d la maquinaria?
Ademas d manipular con las regalias el gov no tenia para ofrecer y los del NO carecen d maquinaria, tambien explicaciones para la abstencion, no muy diferente al historico Colombiano.
Uribe no gano, gano el NO.
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Maria Antonia Garces
0 # Excelente artículo explicativoMaria Antonia Garces 03-10-2016 18:13
Ante la desmoralización causada por el voto mayoritario del NO, se aprecia un análisis claro e inteligente de lo sucedido. Muchas gracias por su artículo.
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Jaider
0 # IglesiasJaider 03-10-2016 19:44
Profe buen artículo. Sería bueno desarrollar lo de las élites. Además meter el papel de las iglesias en la eleccion
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Dairincho
0 # Una Paz traicionadaDairincho 03-10-2016 22:10
Una vez mas , Colombia asiste a un espectáculo grotesco , que nos muestra al mundo como un Pais salvaje , que apuesta a la guerra.

La razón de fondo son las traiciones , y la mezquindad de la Oligarquía , sumada a la mala memoria e ignorancia de un pueblo , que no lee , ni está formado políticamente .

Eso somos y eso es lo que nos merecemos ...Que Pais tan mediocre el que tenemos .... Ahora que Dios entre y escoja .

Lamentable este hecho historico. Dairincho
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Gerardo Hernandez
0 # IngenieroGerardo Hernandez 04-10-2016 01:20
Santos no está seguro de lo que hace y por eso se quiso, como Poncio Pilatos, lavar las manos en caso de que algo no saliera como el pensaba. El resultado fué un fracaso total ya que tiró sobre la borda 4 años de duras negociaciones donde las FARC mostraron más madurez política, más conocimiento de la realidad nacional y de la situación del campo Colombiano. El populismo de Santos le cobró la cuenta y hoy el país se enfrentará a la continuación de la guerra con o sin las FARC. Las ciudades no han visto la guerra y por eso votaron no, pero la guerra llegará a las ciudades y todos vamos a pagar caro este error de Santos.
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Sandra Lopez
0 # El plebiscito con su resultado es la voz del pueblo.Sandra Lopez 04-10-2016 06:48
Pese a que no me considero Santista y que formo parte de los ciudadanos que como usted afirma estoy “inconforme con el desempeño del gobierno en casi todos los campos (sobre todo en el agropecuario)”. Y que cosidero que lo acordado en la Habana en lo referente al sector agropecuario esta mal planteado.
Considero de gran gallardía y alabo que el Presidente Santos quisiera “legitimar el acuerdo” pues, tanto mejor escuchar la voz del pueblo. Y cuando digo escuchar la voz de pueblo es, estar prestos a que sean de manera afirmativa o negativa. Antes bien, los titulares de la prensa deberían elogiar este acto pese a que no fuese necesario. Pese que no soy jurista y desconozco mucho del tema considero que está bien que sea el pueblo quién finalmente de el aval o no (veamos el caso de Suiza donde las decisiones son siempre tomadas por los ciudadanos).
Algunos titulares tildan a Santos como víctima de su propio invento. Yo antes bien le agradezco permitir legitimar la voz del pueblo.
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juan carlos arboleda
+2 # OTRAS-RAZONESjuan carlos arboleda 04-10-2016 08:27
Creo que más allá de las razones coyunturales que explican dicho descalabro (como la falta de liderazgo del presidente Santos, la confianza excesiva por parte de las farc y el gobierno del triunfo del SÍ y la "guerra sucia mediática" del uribismo) existe un significante muy preocupante: la NULA PARTICIPACIÓN CIUDADANA, esto es, EL NO EJERCICIO DE LA "SOBERANÍA POPULAR" en la "DEMOCRACIA PARTICIPATIVA". Seguimos atrapados en la "DEMOCRACIA REPRESENTATIVA" . Y eso se hizo patente, precísamente, con un PLEBISCITO en donde nuestro "CONSTITUYENTE PRIMARIO" NO QUIERE APROPIARSE DE SU DESTINO. ¿26 años perdidos de la constitución del 91? ¿Qué está pasando con nuestro PUEBLO? ¿Seguimos en el PAÍS MEDIEVAL de la "GRAN MINORÍA?
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mauricio munar
0 # si era necesariomauricio munar 04-10-2016 20:47
si era necesario no se podia correr el riesgo de lo que paso en guatemala que se hizo un acuerdo similar pero despues la derecha sometio a plebiscito el tena de tierras y gano el NO se les quito a lad comunidades kad tierras adquirida y ni se podia renegociar aqui se puede renegociar pero primero la renegociacion luego la paz
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omar torres
0 # otorres mvomar torres 04-10-2016 20:53
Estupendo analisis, tanto santos como uribe estan centrados en sus propios intereses politicos, ambos estan perfilandose para las contiendas electorales por venir y la alternancia del poder entre las dos castas politicas que se han aprovechado del odio y el alto de grado de ignorancia e indiferencia frente a los eventos politicos del pais
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Alvaro Girón
0 # abogadoAlvaro Girón 05-10-2016 08:24
Bueno, si ya hay unos acuerdos firmados y protocolizados, es cuestión de hacerles una especie de "otrosí" e incorporarles "mínimos cambios" para darles contentillo a los del NO. Hecho esto, y como no se necesita nada mas -entiéndase, plebiscitos- , imponerlo , como hizo uribe con el acuerdo con sus vecinos "paras". !A nadie le consultó!. Entonces !Adelante!
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JAIME
0 # ¿Y EL PUEBLO?JAIME 05-10-2016 10:25
Excelente análisis, pero termino como todos aquellos análisis que se han visto después del 2 de octubre, mostrando a la gente del común como borregos llevados al matadero. Ojala se entendiera que de los casi 13 millones de votantes, muchos tienen la capacidad de pensar y decidir; aunque Colombia es un país que lo mueven unos pocos, con lo sucedido el domingo empezó a verse una nueva tendencia decisiva del pueblo. Espero que todos estos estudios salgan de la linea del Santismo y del Uribismo y demuestren que los dueños del país tienen que ser los mismo ciudadanos y dejar de enaltecer a los pocos que desde muchos años han permanecido en el mismo y por ningún motivo lo quieren soltar.
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Ferney Capera
0 # Un país que no hace memoriaFerney Capera 06-10-2016 04:27
Mas allá del escenario político y coyuntural del proceso de paz, esta el hecho de barbarie, dolor, muerte y exterminio que han generado los actores armados. En este sentido, desde el nivel constitucional para garantizar un Estado de derecho, le corresponde al gobierno garantizar la paz, sin embargo la paz se hace con justicia, equidad y en igualdad de condiciones, desde aquí, el proceso de paz como se hizo a espaldas de las víctimas y del pueblo sufriente, no tiene el respaldo nacional, situación que es aprovechada por los inquisidores políticos que han buscado sus propios intereses dejando siempre al margen un país que reclama justicia, verdad, reparación, garantías de no repetición y satisfacción ante la magnitud de 8 millones de víctimas que ha generado el conflicto interno en colombia y que lo seguimos perpetuando.
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Alexander Peña
0 # Blofear no funcionóAlexander Peña 06-10-2016 10:15
Sanros aposto por la maquinaria, y lo que aquí llaman la chequera del gobierno, para ganar el plebiscito, como ya lo había hecho El partido de gobierno de Uribe para hacer elegirla primera vez en ese momento su alidado y cuando repitió en la reelección, girando cheques a diestra y siniestra, aposto por que en el plebiscito le iba funcionar de igual manera. No se dio cuenta que había un gran sector de la población que es muy fácil de influenciar y en eso Uribe es el mejor.
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Carlos Romero
0 # observadorCarlos Romero 08-10-2016 11:18
EL ARTIUCLO ES MUY BUENO, SALVO LA MENCION A LA MASACRE DE LA GABARRA, QUE ATRIBUYE ERRONEAMENTE A LAS FARC. FUE UNA MASACRE DE PARAMILITARES
en.wikipedia.org/.../...
DEBERIA CORREGIR ESE EVIDENTE ERROR
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Javier Duque
0 # GraciasJavier Duque 10-10-2016 08:41
Gracias estimado lector. Haré la corrección.
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Javier Duque
0 # RespuestaJavier Duque 10-10-2016 10:50
Estimado lector, gracias por la corrección.
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