facebook   twitter   youtube 

Elegibilidad política para las FARC: el otro nudo de la renegociación

(Tiempo estimado: 5 - 9 minutos)

Mesas de Conversación con las FARC-EP y el Gobierno Nacional.

Álvaro VillarragaHay más acuerdos de lo que suele creerse pero hay también un claro desacuerdo sobre los responsables de los delitos más graves. También hay fórmulas alternativas y hay pasos que han de darse independientemente del acuerdo.  

Álvaro Villarraga Sarmiento*

Hay bastantes consensos

Sigue la búsqueda de alternativas para que el gobierno y las FARC revisen y complementen el texto del acuerdo de paz. Dos de los temas más difíciles dentro de este ejercicio han  sido las garantías políticas efectivas y la elegibilidad a cargos públicos de los exintegrantes de las FARC que estén comprometidos en violaciones graves a los DDHH y el DIH.

Pero a pesar de las dificultades debo subrayar que ya no existe oposición a la actuación del proyecto político que promoverían las FARC. Hoy por ejemplo hay acuerdo general acerca de

  • Su reconocimiento como partido político,
  • Las plenas y efectivas garantías para su actuación política,
  • La necesidad de brindarles la debida protección,
  • La necesidad de adoptar un Estatuto de la Oposición, y
  • El imperativo de que la violencia, la ilegalidad y la corrupción no sean parte de la lucha política.

Se da por sentado que el partido político de las FARC tendrá una personería jurídica, independientemente del número de militantes que logren inscribir, que adoptarán unos estatutos y cumplirán los demás requisitos sobre representación legal y conformación de directivas.

Tampoco hay grandes objeciones (u objeciones con fundamento) a la presencia de tres voceros de las FARC en el Senado y otros tres en la Cámara que tendrían funciones propias de los congresistas pero sin derecho a voto y con restricción a los asuntos referentes a la aplicación del acuerdo de paz.

Además, durante la fase de transición prevista, no se exigirá al partido político de las FARC tener el 3 por ciento del umbral, de manera que podrá participar en las elecciones de 2018 y de 2022, tanto para corporaciones públicas como para presidencia, gobernaciones y alcaldías. También estaba previsto que se garantice un mínimo de curules  (concretamente cinco en el Senado y cinco en la Cámara de Representantes) es decir, que el partido de las FARC tuviera una presencia asegurada en las corporaciones independientemente de su número de votos.   

Lecciones aprendidas

Actor del Conflicto Armado en Colombia
Actor del Conflicto Armado en Colombia
Foto: Wikimedia Commons

Es propio de los acuerdos de paz con movimientos insurgentes que se pacte su entrada a la política, y así se ha hecho en los anteriores procesos de paz en Colombia y en todo el mundo.

Sin embargo todavía se recuerda el exterminio de la Unión Patriótica, llevado a cabo por el paramilitarismo con complicidad estatal, que aniquiló un proyecto que intentaba facilitar el paso de las FARC a la política después del pacto de paz que esta guerrilla suscribió con el gobierno Betancur en 1984.  

Es propio de los acuerdos de paz con movimientos insurgentes que se pacte su entrada a la política.

También es cierto que los acuerdos conseguidos con el M19, el EPL y otras guerrillas  o milicias regionales en la década de 1990 llevaron a proyectos políticos y sociales (aunque también perseguidos por actores estatales e irregulares en ciertos contextos).

Por eso ahora el sueño de muchos es que, una vez terminada la guerra mediante acuerdos  de paz con las FARC y el ELN, y disuelto el paramilitarismo aún vigente, se llegue por fin a un sistema político que garantice el paso exitoso de la insurgencia a la vida legal e institucional. 

El centro del debate

Sin embargo todavía se mantienen algunas discusiones promovidas por los voceros del No acerca de las medidas de favorabilidad política que comúnmente se adoptan en los acuerdos  que resuelven conflictos bélicos internos.

Específicamente el debate se refiere a la posibilidad de que exintegrantes de las FARC que estén comprometidos en violaciones graves puedan acceder a cargos de representación en corporaciones públicas o ser elegidos como mandatarios en los distintos niveles del gobierno. Algunos de los voceros del No proponen que además de las sanciones penales consideradas en la Jurisdicción Especial de Paz se imponga una inhabilidad a esas personas para presentarse como candidatos.

El Acuerdo Final incluye amnistía al grueso de los insurgentes siempre y cuando no estén implicados directamente en crímenes no susceptibles de amnistía es decir, en delitos de lesa humanidad, crímenes de guerra y genocidio. Hay que recordar que estos delitos solo se consideran como tales cuando se dieron condiciones de “sistematicidad, gravedad y carácter masivo”. Por lo tanto otros tipos de infracciones de las normas humanitarias que no cumplan tales características no serían causales de exclusión del beneficio de la amnistía. También está sentado en el Acuerdo de Paz que se debe demostrar claramente la participación directa en los delitos graves, es decir, que la acusación no se basará en la existencia de la cadena de mando sino en la implicación efectiva en los hechos del caso.

Algunos voceros del gobierno han afirmado acertadamente que el Acuerdo de paz no propicia la impunidad para los exintegrantes de las FARC culpables de violaciones graves, porque estos estarán sujetos a la Jurisdicción Especial de Paz y se les impondrán medidas de justicia restaurativa que incluyen penas de restricción efectiva de la libertad. Por su parte, voceros de las FARC han declarado que estarán dispuestos a responder ante tal jurisdicción especial si se demuestra su responsabilidad en hechos de este tipo.

Sin embargo los promotores del No siguen diciendo que hay impunidad porque se le dará el derecho a ser elegidos a ex guerrilleros sometidos a la Jurisdicción Especial de Paz: por eso exigen que se les imponga una inhabilidad política es decir, que esta propuesta equivaldría a imponerles una pena adicional.

Fórmulas alternativas

 Miembros de la Unión Patriótica en Colombia
Miembros de la Unión Patriótica en Colombia
Foto: Unión Patriótica Colombia

En medio de este debate han aparecido algunas propuestas que permitirían aproximar las posiciones.

Entre estas propuestas está la idea de imponer la inhabilidad política de manera temporal, por ejemplo mientras se lleva a cabo el juicio y/o mientras se cumple la pena. Al respecto, la senadora Claudia López sugirió que esta inhabilidad se levante una vez se haya cumplido la pena alternativa.

Las FARC ya aprobaron el Acuerdo de paz y se prepararon para convertirse en partido político. 

También los representantes del uribismo han aprovechado la coyuntura para proponer que la elegibilidad política se extienda a otros actores condenados por este tipo de graves delitos, como agentes de Estado, paramilitares, parapolíticos, congresistas e incluso para políticos condenados por corrupción. Pero esta propuesta parece inadmisible ante la naturaleza tan diferente de tales actores, sus tipos de delitos y sus procesos, además de las numerosas razones políticas, jurídicas, institucionales y éticas que se pueden esgrimir en contra. Por eso el Acto Legislativo No 1 de 2012 (Marco Legal para la Paz) dispuso el tratamiento diferencial a los diversos actores del conflicto y generadores de violencia e ilegalidad.

Seguir adelante

Entre tanto, es necesario seguir avanzando más allá de los ajustes del Acuerdo en tres compromisos sustanciales de la participación política:

  • La aprobación del Estatuto de Oposición,
  • La reforma del sistema electoral.
  • Las garantías para la vida y para el libre ejercicio de la política.

Pero sigue estando pendiente conseguir la integración exitosa de las FARC a la vida política y social. Y las garantías para su participación política son fundamentales para este propósito. Esto es apremiante, teniendo en cuenta que en su X Conferencia las FARC ya aprobaron el Acuerdo de paz y se prepararon para convertirse en partido político. El país y sus instituciones no pueden darse el lujo de ser incoherentes con el deber de facilitarles las condiciones para dar este paso.

En medio de esta situación hay síntomas positivos, como el reiterado compromiso de las FARC con la paz y acciones como las vigilias por la paz realizadas entre pobladores locales e integrantes de esta guerrilla en disposición de paz. También es significativo el dato que revela la encuesta de Gallup Colombia sobre el grado de aprobación de las FARC entre la población colombiana, que pasó en un año del 6 al 18 por ciento, así como el respaldo del 77 por ciento al diálogo con las guerrillas y la reducción al 19 por ciento de los partidarios de la solución militar.

 

* Directivo del Centro Nacional de Memoria Histórica, integrante de la Fundación Cultura Democrática (FUCUDE) y catedrático.

twitter1-1@Alva_Villarraga

 

Escribir un comentario

Agradecemos a los investigadores, académicos y profesionales que contribuyen con sus artículos, declaraciones y caricaturas inéditos para ser publicados en la Revista Razón Pública. Los autores son responsables de sus ideas y de la presentación de los hechos en este documento.

“Los comentarios en Razón Pública están sujetos a moderación, (de 8 am a 6pm hora de Colombia) con el fin de garantizar un intercambio de opiniones en tono respetuoso - serán bienvenidas la crítica aguda y la ironía - que enriquezcan el debate y resulten interesantes para lectores y autores.
En consecuencia, no se aceptarán comentarios del siguiente perfil:
1. Que constituyan descalificaciones, ataques o insultos contra los autores o contra otros participantes del foro de comentarios.
2. Que incluyan contenidos, enlaces o nombres de usuarios que razonablemente puedan considerarse insultantes, difamatorios o contrarios a las leyes colombianas.
3. Comentarios sin sentido o repetidos, que serán eliminados sin piedad.

Los comentarios no reflejan necesariamente la opinión de Razón Pública, sino la de los usuarios, únicos responsables de sus propias opiniones.”


Código de seguridad
Refescar

Comentarios  

Fernando Acosta Rive
0 # Las FARC y la políticaFernando Acosta Rive 08-11-2016 13:33
Saludos desde México. Las FARC siempre han realizado actividades políticas porque constituyen, desde sus inicios en 1964, un amplio movimiento social. Le pido a Dios, nuestro Dueño, que luego de estos Acuerdos y con el tiempo próximo en Colombia se logre alcanzar una Democracia Participativa y Humanista donde pueda participar civilizadamente representantes de las diversas ideologías que existen en el mundo. Ojalá no se repitan agresiones como las que han vivido y muerto asesinados, dirigentes, militantes y simpatizantes de la Unión Patriótica. Atentamente, Fernando Acosta Riveros, colombiano-mexi cano.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Rafael Julio Utria J
0 # JEPRafael Julio Utria J 08-11-2016 17:13
Definitivamente los negociadores de los acuerdos de la Habana, definen claramente, con una inteligencia superior a la media, compuesto por abogados y juristas de ambos partes, y destaco a Juan Carlos Henao (Rector del Externado) y De la calle, haber acordado después de largas cesiones, un pacto decoroso para las partes. Los del NO que se rasgan las vestiduras, no tienen autoridad moral para corregir lo incorregible. La JEP es la fórmula Aceptemos y ya.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador

Esta semana en Razonpublica