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Deportistas políticos y politizados

(Tiempo estimado: 5 - 10 minutos)

Exfutbolista y activista político brasileño,  Pelé.

Andres Felipe HernandezEn Colombia y en el mundo, la proyección mediática del deporte ayuda a que muchos deportistas se lancen a la política o se conviertan en íconos de una causa. El caso de Corea del Norte en los Juegos de Invierno es apenas el caso más reciente.   

Andrés Felipe Hernández* y Pete Watson**

Del deporte a la política

El anuncio sobre la participación de Corea del Norte en los Juegos Olímpicos de Invierno que se llevarán a cabo en Corea del Sur, y cuyo fin sería atenuar las peligrosas tensiones entre el líder norcoreano y Donald Trump, es uno de los múltiples casos a lo largo de la historia mundial donde por medio del deporte se llevan a cabo acciones claramente políticas.

El 28 de diciembre de 2017 fue elegido presidente de Liberia el futbolista George Weah, quien se posesionó el 22 de enero de 2018. Weah fue el primer jugador africano –el único  hasta ahora- en haber sido escogido como balón de oro.

Si nos preguntamos cómo es posible que un futbolista sea presidente de un país, habría que tener en cuenta la influencia social que se desprende de ser un ícono nacional. Esta  influencia se refleja por ejemplo en el esfuerzo de la UNICEF por reclutar algunas de estas celebridades: “el deporte nos ofrece héroes a los que admirar y modelos de conducta que inspiran a los jóvenes a superar las dificultades y apuntar hacia el éxito. A escala mundial y nacional, UNICEF cuenta con muchos ex atletas olímpicos, campeones mundiales, deportistas y otras personalidades deportivas entre sus embajadores de buena voluntad”.

El deporte permite una mediatización global que ha posibilitado que el deportista sea presentado como símbolo de la nación y del éxito económico.

De hecho puede decirse que el fútbol y el deporte en general permiten una presencia mediática global que invade todos los hogares a través de todos los medios, tradicionales y modernos, lo cual permite que el deportista sea presentado como símbolo de la nación y del éxito económico. Esta imagen bien puede aprovecharse para influir sobre la política y para jalonar debates de alcance nacional e internacional.

Presidencias, gobernaciones, alcaldías y diferentes cargos políticos han sido ocupados a lo largo de la historia por deportistas profesionales de diversos países.

Por supuesto, no todos los deportistas consagrados han transitado del deporte a la política.  De hecho, son una minoría. Sin embargo hay una correlación directa entre el deporte y la política: el deporte puede ser un símbolo de desarrollo económico y cultural, pero también la política y la economía son importantes para el éxito del deporte.

Deportistas políticos en Colombia y Latinoamérica

Presidente y Exfutbolista de Libia, George Weah.
Presidente y Exfutbolista de Libia, George Weah.  
Foto: Facebook George Weah

Ejemplo de ello en Colombia es María Isabel Urrutia, nuestra primera medallista de oro en una olimpiada, quien fue elegida a la Cámara por la circunscripción especial para Negritudes en 2002.

Urrutia fue ponente de leyes contra la discriminación racial y de una ley que dedicaba un porcentaje del IVA a financiar los deportistas del ciclo olímpico y a garantizar pensiones a los atletas de alta competencia.  Su aporte se plasmó en la mejora exponencial de la participación de los deportistas colombianos en torneos internacionales durante la segunda década del siglo XXI.

También en 2002 fue elegido Willington Ortiz a la Cámara de Representantes por las comunidades afrocolombianas. Ortiz hizo parte de la Selección de Fútbol de 1972 a 1985 y es considerado como uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos en Colombia.

En el ámbito latinoamericano, el rey Pelé en Brasil fue ministro de Deportes de 1994 a 1998 y promulgó la ley que lleva su nombre.  Esta ley hizo que los contratos entre futbolistas y clubes fuesen equitativos y que los clubes presentaran balances fiscales transparentes.

Presidencias, gobernaciones, alcaldías y diferentes cargos políticos han sido ocupados a lo largo de la historia por deportistas profesionales de diversos países.

De este mismo talante fue la actuación de Bebeto, delantero y crack del Brasil de 1994, quien fue diputado electo por el Estado de Río de Janeiro, y lideró los proyectos favorables al deporte, la educación y la salud.

El delantero estrella Romario, también crack de la selección verde-amarela, que obtuvo el Mundial de Fútbol de 1994, fue elegido en 2010 diputado general por el Partido Socialista Brasilero (PSR) y senador en 2014.

En México, Cuauhtémoc Blanco, delantero de la Tri entre 1998 y 2010, ha tenido una carrera de política ascendente hasta convertirse en alcalde de Cuernavaca. Hoy es investigado por la bancarrota del Estado de Morelos.

Deportistas politizados a través de la historia

Si bien algunos deportistas han llegado a ocupar cargos políticos de algunos países, otros han ejercido la política alrededor el mundo mediante la promoción de debate o el liderazgo de causas sociales.  

En Europa, los deportistas realizaron varias manifestaciones contra del partido nacional socialista alemán y en apoyo de algunas comunidades vilipendiadas. Algunos ejemplos:

  • Matthias Sindelar, llamado “el Mozart del fútbol” austriaco, demostró una abierta resistencia contra la anexión de su país a la Alemania nazi.
  • El delantero Robbie Fowler, en la Copa de Europa de 1995, mostró una camiseta en apoyo a los descargadores de muelles en Liverpool que se hallaban en huelga y habían sido despedidos de manera injusta. La acción le causó a Fowler una multa de 900 libras por parte de la UEFA.

También en Estados Unidos encontramos ejemplos de deportistas politizados, principalmente en defensa de la población afrodescendiente:

  • En el siglo XX se destaca el boxeador y campeón del mundo Mohamed Ali, quien luchó por los derechos civiles de los afroamericanos. Ali llegó incluso a negarse a ir a la guerra de Vietnam, lo que le costó perder su título mundial de los pesos pesados.
  • Jesse Owens logró poner en ridículo el racismo del partido nacionalsocialista alemán gracias a sus cuatro oros en las olimpiadas de Berlín 1936.

Latinoamérica no es una excepción, pues distintos deportistas han luchado contra el racismo y, en general, contra  las dictaduras de los últimos siglos. Por ejemplo:

  • Pelé, junto con el equipo brasilero, Santos, realizó distintas giras por África para buscar la pacificación mediante el fútbol. El futbolista también promovió en su país una mayor integración racial con sus triunfos internacionales y, en 1970, renunció a la selección debido a los atropellos que estaba llevando a cabo la dictadura brasileña.
  • En esta época también recordamos a los atletas campeones en México 68, Tommie Smith y John Carlos, levantando la mano enguantada del black power en respaldo a la lucha contra el racismo.
  • La politización se hizo presente en Argentina, donde Johan Cruiff se negó a participar en el Mundial de Fútbol de 1978 en protesta contra la dictadura dominante en el país.
  • También en Chile el jugador de fútbol Carlos Caszely lideró en 1988 la lucha por el retorno de la democracia.
  • Nuevamente en Argentina, Maradona encabezó el partido que le ganó a Inglaterra en México 1986: un partido que simbolizó una suerte de revancha contra la derrota en la guerra de las Malvinas. También apoyó a Alfonsín en la reinstauración de la democracia en Argentina y después se alineó con Fidel Castro en Cuba y con Hugo Chávez en Venezuela.
  • Socrates, gran delantero brasilero de la década de los 80, se destacó por su esfuerzo de acabar la dictadura en su país a través del movimiento que entonces se conoció como la “Democracia Corintiana”

Acciones politizadas que continúan hoy por hoy

Atleta y medallista olímpico estadounidense, Jesse Owens.
Atleta y medallista olímpico estadounidense, Jesse Owens.  
Foto: Wikimedia Commons

En tiempos más recientes, habría que empezar por Gerard Piqué, jugador de la selección de fútbol de España, quien defendió la convocatoria del referéndum secesionista de Cataluña que el gobierno central consideraba como ilegal e incluso como subversivo.

Por su parte  Oleguer Presas se negó a jugar con la selección de fútbol de España y se presentó a las elecciones catalanas con el partido independentista Crida per Sabadell.

En Colombia, hoy por hoy, los deportistas no parecen pronunciarse políticamente con el fin de ayudar al desarrollo de la paz que buscamos.

Estos gestos tienen su correlato en el País Vasco, donde 70 futbolistas han afirmado que sólo irían a una selección si fuera la de Euskal- Herría.

En Colombia también encontramos ejemplos significativos que, además de mostrar la posición política de algunos de nuestros deportistas, muestran una cruda indiferencia hacia sus posiciones:  

En el caso del plebiscito por la paz, se oyeron las opiniones de algunos de deportistas. Falcao por ejemplo se manifestó abiertamente por el Sí. En contraste Daniel Torres, en ese momento jugador de Santa Fe, dijo que “Jesucristo es el único que puede traer paz” y que  su nombre no estaba en los acuerdos, ignorando que estamos en un Estado de Derecho, no en uno confesional. E incluso otros, como James Rodríguez, se abstuvieron de opinar sobre el proceso de paz bajo el gobierno del presidente Santos.

Vale la pena preguntarse por qué en Colombia no hay en el momento deportistas que se atrevan a expresar posiciones claras en el debate más agudo del país ¿se trata acaso de miedo, desinterés, falta de conocimiento, o presión de patrocinadores? ¿Acaso en Colombia un deportista puede ser político sin temor a represalias?

*Historiador de la Universidad Nacional de Colombia, miembro de la Asociación Colombiana de Investigación y Estudios Sociales del Deporte (ASCIENDE), integrante del blog “De ti habla la historia” en El Espectador, conductor o coordinador del programa De...Porte Académico, producido por ASCIENDE (UN Radio, 98.5 fm).

** Estudiante de doctorado de la Universidad de Sheffield, Reino Unido.

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