facebook   twitter   youtube 

Segundo año del gobierno Duque: ¿qué va a pasar con la economía?

(Tiempo estimado: 4 - 8 minutos)

El segundo año de Duque en materia económica no luce muy prometedor.

Diego GuevaraLa difícil situación internacional y los errores del gobierno Duque auguran un mal año para la economía colombiana. Y las reformas que se vienen agravarán las tensiones sociales.

Diego Guevara Castañeda*

Mal comienzo

En temas como el crecimiento de la economía, el desempleo y la evolución de las finanzas públicas, la mayoría de los analistas coinciden en un veredicto negativo sobre el primer año del gobierno Duque.

No se puede negar que este gobierno heredó un panorama complejo en materia económica. Pero las medidas tomadas para reactivar el crecimiento no han sido las mejores, y es irresponsable llamarlas “errores de aprendizaje”.

La reforma tributaria de finales de 2018, que trató de disfrazarse bajo el nombre de una “ley de financiamiento”, innecesariamente rebajó los impuestos a las grandes empresas en lugar de aumentar el recaudo con criterios de eficiencia y progresividad.

Inclusive los partidos de la coalición de gobierno acabaron por darle la espalda a la iniciativa original del ministro Carrasquilla para compensar el aumento de las exenciones a las empresas con una extensión del IVA a casi todos los productos y servicios de la canasta familiar.

La fuerte devaluación del peso colombiano junto con las constantes amenazas de las calificadoras sobre el grado de inversión del país plantean un difícil panorama.

Por otro lado, como era de esperarse, el gobierno insistió en un modelo de desarrollo extractivista-financiero que hace al país muy vulnerable ante los cambios externos y estimula la concentración de ingresos en sectores poco intensivos en mano de obra.

Otros datos recientes son todavía menos alentadores: la fuerte devaluación del peso colombiano en la última semana, junto con las constantes amenazas de las calificadoras sobre el grado de inversión del país plantean un difícil panorama para el segundo año de la era Duque.

El primer año no ha sido fácil y seguramente los correctivos serán las recetas tradicionales de austeridad, privatización y recortes al gasto, como se infiere del análisis del marco fiscal de mediano plazo.

Con un turbulento escenario económico internacional, las expectativas son difíciles y el segundo año de gobierno enfrentará mas retos que el primero.

Menos crecimiento de la economía global

Un primer elemento de análisis es la incertidumbre de la economía mundial. De hecho, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha recalculado el crecimiento global en un 3,2 por ciento para 2019 y prevé una actividad mucho mas débil de lo que se esperaba. Así mismo, el informe del FMI define el repunte del crecimiento para 2020 como precario.

La devaluación del peso ha sido mayor a la de otras monedas.

Foto: Gobernación de Caldas
La devaluación del peso ha sido mayor a la de otras monedas.

La economía global está siendo especialmente afectada por las tensas relaciones comerciales entre China y Estados Unidos. Ante el aumento de los aranceles para los productos chinos que impuso el gobierno Trump, el gigante asiático ha respondido con devaluaciones artificiales de su moneda.

La devaluación del peso

El tire y afloje entre estas dos potencias comerciales produce una intensa presión sobre las monedas de las economías emergentes y, sobre todo, sobre la de los países más dependientes del financiamiento externo y de las materias primas. Este es el caso del peso colombiano, que por lo mismo ha sido una de las monedas mas devaluadas del mundo en el último año.

De hecho, la depreciación de la moneda será uno de los retos del gobierno Duque, pues su margen de maniobra en este campo es sumamente limitado, debido al tipo de política macroeconómica que se ha adoptado en el país (y en gran parte del planeta) en las últimas décadas.

Un peso devaluado afecta el poder adquisitivo de los colombianos, pues cada vez son mayores el consumo y la dependencia de bienes y servicios del resto del mundo que se deben pagar en dólares y, por lo tanto, son más costosos. A esto se le conoce entre los economistas como el efecto pass-through, o efecto de la tasa de cambio sobre la inflación (variación porcentual en los niveles de precios). De esta manera, una de las pocas variables macroeconómicas bajo control en la era Duque se podría salir del rango meta deseado por el Banco de la República.

Mas allá de los efectos de la tasa de cambio sobre la inflación, hay que tener en cuenta que una tasa de cambio devaluada encarece la deuda pública. De hecho, los cálculos del gobierno para honrar sus compromisos en 2020 fueron realizados con un dólar a 3.129 pesos. Sin embargo, la última semana se rompió el techo de los 3.400.

Este panorama hace más caros los compromisos del gobierno colombiano en moneda extranjera y llevará a nuevos ajustes y propuestas de privatización que profundizan el circulo vicioso de la austeridad y el sacrificio del financiamiento pleno de muchos derechos sociales por el compromiso con la deuda.

Puede leer: La austeridad de Duque: ¿es posible reducir la burocracia?

Dos reformas conflictivas

El segundo año del gobierno Duque estará marcado por las tensiones sociales que causarán las reformas que se avecinan.

Por un lado, la reforma pensional despertará la resistencia de los movimientos sociales, pues la intención anunciada del gobierno es ampliar la cobertura de los regímenes privados de ahorro individual en lugar de fortalecer el sistema público o de prima media que administra Colpensiones. Esto, bajo el argumento de aliviar las finanzas públicas y satisfacer a las calificadoras de riesgo que han mantenido el grado de inversión del país.

La depreciación de la moneda será uno de los retos del gobierno Duque.

La incertidumbre sobre cómo será la reforma seguramente afectará las decisiones de consumo e inversión de una parte de los colombianos vinculados al mercado laboral formal y, por consiguiente, tendrá un efecto sobre los datos macroeconómicos locales.

El Ministro Carrasquilla hará lo posible por enviar señales positivas a las calificadoras de riesgo.

Foto: Facebook Ministerio de Hacienda
El Ministro Carrasquilla hará lo posible por enviar señales positivas a las calificadoras de riesgo.

Por otro lado, muy pronto aparecerá en la agenda una nueva reforma tributaria, pues la difícil situación de las finanzas públicas llevará a nuevas propuestas regresivas para tapar los huecos, olvidando la dimensión distributiva en la que desde el comienzo se sabía que este gobierno no haría ninguna apuesta.

Puede leer: El mal momento de la economía colombiana: ¿culpa de Duque?

El mal año que viene

El panorama no es nada alentador. El segundo año será aún mas difícil que el que ya pasó, pues el complejo panorama global indica que será muy complicado superar un crecimiento del 3 por ciento.

Adicionalmente, los choques a la tasa de cambio pueden acelerar la inflación y esto haría que el Banco de la República eleve las tasas de interés, lo cual sería un freno adicional para la economía. Esto ya pasó en 2016 cuando la política monetaria restrictiva disminuyó el crecimiento económico del 2017.

Finalmente, las perspectivas en materia laboral no son tampoco halagüeñas, pues el modelo de desarrollo está centrado en sectores poco intensivos en mano de obra, mientras que el mercado laboral informal, que había amortiguado el desempleo, hoy se ha visto desbordado por los movimientos migratorios.

El panorama no es alentador y la economía colombiana seguirá en una senda muy frágil en el segundo año del gobierno Duque.

* Profesor de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional.

Escribir un comentario

Agradecemos a los investigadores, académicos y profesionales que contribuyen con sus artículos, declaraciones y caricaturas inéditos para ser publicados en la Revista Razón Pública. Los autores son responsables de sus ideas y de la presentación de los hechos en este documento.

“Los comentarios en Razón Pública están sujetos a moderación, (de 8 am a 6pm hora de Colombia) con el fin de garantizar un intercambio de opiniones en tono respetuoso - serán bienvenidas la crítica aguda y la ironía - que enriquezcan el debate y resulten interesantes para lectores y autores.
En consecuencia, no se aceptarán comentarios del siguiente perfil:
1. Que constituyan descalificaciones, ataques o insultos contra los autores o contra otros participantes del foro de comentarios.
2. Que incluyan contenidos, enlaces o nombres de usuarios que razonablemente puedan considerarse insultantes, difamatorios o contrarios a las leyes colombianas.
3. Comentarios sin sentido o repetidos, que serán eliminados sin piedad.

Los comentarios no reflejan necesariamente la opinión de Razón Pública, sino la de los usuarios, únicos responsables de sus propias opiniones.”


Código de seguridad
Refescar

Esta semana en Razonpublica