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La pobreza sí está disminuyendo, pero falta consolidar la clase media

(Tiempo estimado: 7 - 14 minutos)

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Roberto-AnguloUn análisis riguroso de las cifras recientes, muestra que el crecimiento económico y la política social bajo el gobierno Santos han reducido la pobreza y la desigualdad. Pero la clase media sigue siendo incipiente frente a países como Chile o México, y este será el nuevo desafío de la política social.

Roberto Angulo *

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No hubo avances en vivienda ni en servicios públicos domiciliarios: será el reto de Vargas Lleras.   Foto: Presidencia

Cifras positivas

Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), la pobreza en Colombia se redujo durante el último año:

  • la pobreza medida por ingresos pasó de afectar un 37,2 por ciento de la población en 2010 a un 34,1 por ciento de la población en 2011; en el último año, el número de pobres disminuyó en 1,2 millones.  
  • la pobreza extrema (es decir las personas que no cuentan con ingreso mínimo para consumir una canasta alimentaria básica) se redujo de 12,3 a 10,6 por ciento; en valores absolutos, los pobres extremos se redujeron en 674 mil personas.  
  • la desigualdad en la distribución del ingreso —medida por el coeficiente de Gini— también mejoró de forma importante al pasar de 0,56 a 0,548, el dato más bajo en más de una década. 
  • el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) —que mide privaciones en 15 variables de calidad de vida (en materia de educación, salud, trabajo, niñez, vivienda y servicios públicos)— también disminuyó, de 30,4 a 29,4 por ciento.  

Los resultados de pobreza y desigualdad por ingresos se registran incluso con la antigua metodología, por lo mismo son ajenas al debate que hace unos meses se produjo en torno a la manera de medir la pobreza (sobre el particular me remito al artículo “La medición de la pobreza en Colombia: respuestas para el debate”, que publiqué en Razón Pública).

¿A qué se deben entonces esas buenas noticias, y que implican ellas para la política social en Colombia?

Les fue mejor a los pobres

Los resultados muestran que el crecimiento económico de 2011 tuvo un efecto especialmente favorable para los pobres o, como decimos los economistas, que tuvo un “sesgo pro-pobre”. Cuatro razones permiten hacer esta afirmación[1]:

  1. La reducción del desempleo fue mayor entre los hogares pobres. En el quintil 1 (20 por ciento más pobre de la población) el desempleo se redujo 8,8 por ciento, mientras que en el quintil 5 (20 por ciento más rico) se redujo 5,6 por ciento.
  2. El aumento del ingreso salarial fue mayor en los hogares más pobres. En el quintil 1 creció 10,1 por ciento, mientras que en el quintil 5 creció 3,1 por ciento.
  3. La reducción de la pobreza se debió sobre todo a las mejoras en la distribución del ingreso (más de la mitad de la reducción en pobreza y más de la tercera parte de la reducción en pobreza extrema).
  4. El crecimiento real del ingreso fue mayor para los más pobres. Mientras que en el decil 1 (10 por ciento más pobre) creció 13,7 por ciento, en el decil 10 (10 por ciento más rico) creció 1,5 por ciento. Y la gráfica siguiente confirma esta relación inversa:

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Fuente: Cálculos del DNP con base en la Gran Encuesta Integrada de Hogares del DANE.

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El 34,1% de los colombianos vivían en la pobreza en 2011, 1,2 millones que el año anterior.   Foto: Urna de Cristal

Cabe anotar, que a los 4 puntos anteriores se le suma el hecho de que la inflación total y la de alimentos fue favorable a la reducción de la pobreza en comparación con años anteriores. Por su parte la mejoría en el Índice de Pobreza Multidimensional se debió a la menor incidencia del analfabetismo, del no aseguramiento en salud y del rezago escolar. En cambio no hubo avances en vivienda ni en servicios públicos domiciliarios (e incluso se notó un retroceso importante en la eliminación de excretas). Más aún: la mejora del IPM fue menor que la del año anterior, este también necesita ser estudiado. Debe tenerse en cuenta que el ritmo de ejecución de proyectos de inversión en servicios sociales, que impactan por construcción a las variables del índice, por lo general se acelera durante los dos últimos años del periodo de gobierno.

Dos modos de reducir la pobreza

¿A qué se debieron estos buenos resultados? ¿El progreso reflejado en la caída de estos indicadores fue espontáneo o fue producto de las políticas públicas?

En efecto, la reducción de la pobreza puede logarse a través de dos canales: uno indirecto es decir, el aumento del ingreso de los hogares por la vía del crecimiento económico del país en su conjunto, y otro directo es decir, mediante la extensión de la protección social y los programas específicos de atención a los más pobres y vulnerables.

El economista liberal Jagdish Bhagwati afirma que, contrario a las teorías del trickle down o goteo que predicen que todo crecimiento favorece espontáneamente a los pobres, para reducir efectivamente la pobreza se necesita una clara decisión política. Siguiendo a este autor, una estrategia consistente es la de combinar el crecimiento económico con la política social y conseguir altos retornos para los pobres por ambas vías. El aporte de Bhagwati no radica en reconocer la existencia de un canal indirecto y un canal directo, sino en estudiar la forma como se articulan y se refuerzan.

Logro del gobierno Santos

Ahora bien: la estrategia del gobierno Santos ha combinado ambos canales en forma deliberada. Expongo tres argumentos que sustentan este punto de vista:

1. El crecimiento económico presentó atributos de equidad. El patrón estrictamente pro-pobre difícilmente es espontáneo. El crecimiento económico no siempre es a favor de los pobres; el debate académico al respecto es álgido y en cierta medida depende de las mediciones[2], pero economistas como Bhagwati[3], Kakwani[4], Kanbur y Squire[5] han encontrado evidencia sobre procesos de crecimiento que no favorecen a los estratos más pobres.

En Colombia durante el último año, el ingreso salarial se elevó en el quintil más bajo, como quedó dicho más arriba. Pues bien, el 56 por ciento del ingreso de los hogares más pobres depende de la agricultura y de la minería, dos de las locomotoras de la estrategia de crecimiento del Plan de Desarrollo vigente: apenas un indicio de la conexión con la política pública, pero que bien vale la pena explorar en estudios posteriores (invito a los centros de investigación a que le monten un observatorio de crecimiento pro-pobre a cada locomotora del Plan de Desarrollo).

2. Las políticas del canal directo han mejorado los ingresos de los hogares más pobres: programas de transferencias monetarias como Familias en Acción generan un complemento de ingresos para esta población (además de perseguir impactos en nutrición y educación).

Según información del DNP, el 20 por ciento del ingreso del decil 1 corresponde a ayudas en dinero. Dentro de este rubro el 40 por ciento corresponde a ayudas institucionales gubernamentales y no gubernamentales. Gracias a la cobertura del programa Familias en Acción (2,3 millones de hogares pobres) tenemos un indicio claro de la importancia de este programa en el peso de este rubro.

En ausencia de ayudas institucionales en dinero, la pobreza y la desigualdad serían de mayor magnitud: en 2011, habría sido 1 punto porcentual más alta (sería 35,1 por ciento) la pobreza extrema 1,5 pp (sería de 12,1 por ciento) y el coeficiente de Gini sería de 0,554 (en lugar de 0,548).

3. El IPM —que mostró una caída de un punto porcentual— refleja el impacto del canal directo sobre todas sus dimensiones, en el último año el país registró mejoras importantes en salud y educación. Casi cualquier variación de este indicador puede ser entendida como un avance en política pública. De hecho, el indicador sintetiza 15 metas del Plan de Desarrollo en sectores de educación, salud, cuidado infantil, trabajo, vivienda y servicios públicos.

No una meta, sino un punto de partida

Los resultados son alentadores: la pobreza y la desigualdad disminuyen y su ritmo de caída tiende a acelerarse. La estrategia de reducción de la pobreza y de la desigualdad va por buen camino. Sin embargo el nuevo panorama plantea retos importantes.

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Un 12,3% de los colombianos es indigente. En 2011 los pobres fueron 674 mil personas menos.   Foto: bogotaapie.blogspot.com

En el último año contamos con 1,2 millones de pobres menos, 674 mil pobres extremos menos y 319 mil pobres multidimensionales menos. ¿A dónde están yendo estos hogares? ¿Podemos decir que esto equivale a la igualdad de oportunidades? ¿Hasta dónde llega el alcance de las políticas del canal directo? ¿Qué pasa más allá del umbral de la pobreza?

López Calva y Ortíz Juárez[6] han demostrado que no es suficiente con atravesar el umbral de la pobreza para estar a salvo. Los autores proponen una medida de clase media para América Latina que se ubica entre 10 y 50 dólares en PPP (Paridad de Poder de Compra, Purchaising Power Parity, por su sigla en inglés). Este rango reconoce que cuando una persona supera el umbral de un ingreso per cápita diario de 10 dólares, la probabilidad de retornar a su anterior condición de pobreza se reduce significativamente.

Cálculos preliminares para el caso de Colombia —sobre la base de un estudio que estamos adelantando con Alejandro Gaviria y Liliana Morales en el marco de la Misión de Equidad y Movilidad Social del DNP— muestran que la clase media de Colombia en 2010 era aproximadamente el 25 por ciento de la población (todavía por debajo de países como México y Chile que tienen 41 por ciento y 53 por ciento respectivamente, porcentajes que ya superan en ambos casos al de la población en situación de pobreza como ocurre con el promedio de América Latina).

El reto de la política social para Colombia consiste, entonces, no solo en hacer sostenible la caída acelerada de la pobreza, sino en acelerar el crecimiento de la clase media. El diagnóstico actual muestra que tenemos menos pobres, pero eso indica la necesidad de rediseñar políticas y programas sociales para asegurar la sostenibilidad del ingreso y de las mejoras en calidad de vida de estos hogares.

El IPM todavía muestra que casi la totalidad de los hogares pobres tiene al menos un trabajador informal, de otro lado tenemos que el 27 por ciento de los jóvenes pobres entre 18 y 24 años están en la inactividad (quiere decir esto que no trabajan, no estudian y no están buscando trabajo).

Los académicos y los que diseñamos políticas públicas tendremos una agenda de trabajo urgente y retadora si nos decidimos por incluir como objetivo la movilidad social, que se define como la posibilidad de que los logros de un individuo no dependan de sus condiciones de origen (intergeneracional) y de que pueda avanzar en los logros de calidad de vida durante su ciclo de vida (intrageneracional).

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La receta de Jagdish Bhagwati: combinar el crecimiento económico con la política social y conseguir altos retornos para los pobres por ambas vías.    Foto: Syngenta.com

Si se entiende la línea de pobreza no como una línea de meta, sino apenas como una línea de partida, los logros alcanzados deben ser asimilados con un optimismo moderado y autocrítico, que facilitará la renovación de las políticas y de los programas actuales en función de adoptar objetivos más ambiciosos como la movilidad social y la igualdad de oportunidades.

El camino más allá del umbral de la pobreza es largo. Menos pobres no significa menos política social, significa una política social renovada. Programas como Familias en Acción o la estrategia Unidos ya están en proceso de renovación, como lo anunció esta semana Bruce Mac Master, director el Departamento de la Prosperidad Social.

Desde una perspectiva liberal, el bienestar social no culmina nunca. La mayor felicidad para el mayor número de Bentham, o el desarrollo como liberación y ampliación de las capacidades de Sen, implican un esfuerzo continuo más allá de la reducción de la pobreza absoluta.

 

* Economista de la Universidad Javeriana, magíster en economía de la Universidad Nacional, actual director de Ingreso Social del Departamento de la Prosperidad Social. Fue subdirector de Promoción Social y Calidad de Vida del DNP, Coordinador Nacional del SISBEN, secretario técnico de la Misión para el Empalme de las Series de Empleo, Pobreza y Desigualdad (MESEP) y secretario técnico de la Misi>ón de Equidad y Movilidad Social del DNP. Autor de varios artículos sobre pobreza y calidad de vida. 

twitter1-1@RobertoAnguloS

[1] La información de esta sección fue tomada del análisis del DNP disponible con más detalle en http://www.dnp.gov.co/LinkClick.aspx?fileticket=R3u7I85p8Fs%3d&tabid=1157

[2] Para una ilustración sobre el debate ver SHORROCKS, A., & VAN DER HOEVEN, R. (2004). Growth, Inequality, and poverty. Prospects for pro-poor economic development. New York, USA: Oxford University Press.
[3] Bhagwati, J. (1988). Poverty and Public Policy. World Development , 16 (5), 539-555.  
[4] Kakwani, N., Khandker, S., & Son, H. (2004). Pro-Poor Growth: Concepts and Measurement with Country Case Studies. Working Paper (1).  
[5] Kambur, R., & Lyn, S. (1996). The Evolution of Thinking about Poverty: Exploring the interactions. In G. Meier, & J. Stiglitz(Eds.), Frontiers of Development Economics: The Future in Perspective (pp. 183-226). New York: Oxford University Press.  
[6] López-Calva, Luis F. & Ortiz-Juárez, Eduardo, 2011. "A vulnerability approach to the definition of the middle class," Policy Research Working Paper Series 5902, The World Bank.  

 

 

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Comentarios  

Carlos R
0 # Carlos R 28-05-2012 11:19
La política social tiene un enfoque asistencialista , las cifras expuestas respaldan que se sigan implementando ese tipo de políticas, no se está solucionando el problema estructural de fondo, apenas se está sobrellevando. La política social de este país no deja de ser una plataforma política (creo que una de las mejores, o mire la propuesta de 100 mil casas) y existe una clara contradicción en la política social de Santos y la política económica (reforma tributaria, educación salud...) me parece en últimas demagógico su artículo por favor leer el siguiente ==> razonpublica.com/.../...
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Alvaro Moreno Rivas
-2 # Alvaro Moreno Rivas 28-05-2012 16:46
Roberto, me sorprende que no se consideren las debilidades de las encuestas respecto a la contabilidad de los ingresos de rentas de capital y valorización de la riqueza financiera de los déciles superiores. Sobre todo con la inflación de precios de activos de los últimos años. La verdad, pueden estar muy sub-estimados. Un poco de prudencia a la hora de sacar conclusiones derivadas de información parcial no le hace daño a la ética de los economistas del establecimiento .
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Ángel Tarquino
0 # Ángel Tarquino 28-05-2012 20:18
Cuando Ernesto Samper fue el presidente de ANIF expresó esta misma idea pero de otro modo: Dijo entonces que la clase media era la carne del sandwich dando a entender que ellos (la clase media) eran los sacrificados de la política económica del gobierno de entonces.
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Roberto Angulo
0 # Roberto Angulo 29-05-2012 01:04
Carlos R, propongo un enfoque liberal que vea la reducción palmaria de la pobreza como un punto de partida y no como una culminación. Varios argumentos de por qué considero que el enfoque no es asistencialista para que tenga en cuenta en su opinión:

1) La política de reducción de la pobreza tiene como base el crecimiento económico.

2) Las cifras muestran que en 2011 el desempleo se redujo en los deciles más pobres. Lo anterior se refleja en un incremento de los salarios en los deciles más bajos. Quiere decir esto que más hogares pobres tienen medios de ausostenimiento (lo contrario a un enfoque asistencial).

3) Los ingresos se complementan con transferencias monetarias, pero ojo, la proporción de las ayudas no es mayoritaria, considero de hecho que es un buen balance (20% de ayudas monetarias).

4) Persistimos en un programa de transferencias ¨condicionadas¨ , quiere decir esto que no nos conformamos con entregar dinero, le solicitamos a las familias soportes de cumplimiento de objetivos relacionados con salud y educación, garantizando impactos en calidad de vida más allá del alivio de la pobreza.

5) La estrategia UNIDOS, que acompaña a los hogares pobres extremos directamente por medio de un cogestor se fundamenta en dos elementos que a mi juicio son lo opuesto al asistencialismo : a) Acuerdo de corresponsabili dad con las familias. y b) Condiciones de salida explícitas. Esta estrategia está experimentado un modelo de promoción de familias que no tiene antecedentes en las experiencias internacionales . Las familias ¨salen¨ de la pobreza extrema.

Estos puntos a mi juicio son todo lo contrario a un enfoque asistencialista . Seguramente si la movilidad social se consolida como un objetivo explícito de la política pública, como lo propongo en el artículo, podremos liberarnos totalmente de sospechas como la suya.

Saludos
Roberto Angulo
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Roberto Angulo
+2 # Roberto Angulo 30-05-2012 00:20
Alvaro, gracias por el comentario.

Las encuestas no tienen la clase alta, estoy de acuerdo. La distribución del ingreso que proviene de las encuestas de hogares está truncada en la cola superior. El GINI no refleja esa porción de ingreso. Nunca lo ha hecho, pero ojo, toda la serie esta truncada, simplemente porque la probabilidad de selección de la muestra de un rico no es la misma que para el resto de la población sobre la cual se diseña la muestra, es un outlier de la vida real.

Le cuento que la hipotesis del truncamiento la he defendido mucho y es justamente el argumento que usamos en la MESEP para quitar el ajuste a cuentas nacionales en la medición de la pobreza. (La porción de ingreso que no capta la encuesta y que subestima el total con respecto a las cuentas puede ser la del truncamiento de la cola superior). Aunque comparto que la cola superior está truncada, no en este año sino en toda la serie, creo que eso no invalida el argumento de que el gini y la curva de incidencia del crecimiento reflejan un crecimiento con atributos de equidad...un crecimiento en favor de los pobres en sentido relativo. Alguna vez le pregunté a Luis Carlos Gómez (experto en muestras) sobre el tema y me dijo que las encuestas de hogares eran concluyentes para el 95% de la población.

Vale el comentario, olvidé incluir esta aclaración en una nota al pie. Lo que no comparto, eso sí, es que el truncamiento me lleve al punto de no poder destacar los atributos de equidad del crecimiento del ingreso del 95% de la población.

Agradezco su opinión, su lucidez y su sarcasmo, pero sobre todo, su receta moral.


Un abrazo.
R
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Marina Velandia
0 # Marina Velandia 27-06-2012 17:28
Buenas tardes,podrían por favor aclararme
qué pasará con la clase media de este pais?si cada día que pasa nos sentimos
más y más acorralados y a mi modo de ver
somos los que más le aportamos al estado
sin recibir nada a cambio,ni siquiera
seguridad de ninguna índole.
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