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Separados y desiguales: educación y clase social en Colombia

(Tiempo estimado: 5 - 10 minutos)

Ministra Campos

Mauricio García

Los estudiantes de educación básica y media viven en dos mundos separados y  desiguales, porque la formación que reciben es de una calidad muy diferente. ¿Qué hacer para cerrar esta brecha?

Mauricio García* - José Rafael Espinosa** - Felipe Jiménez*** -  Juan David Parra****

Educación inequitativa

Los resultados recientes de las pruebas PISA muestran el panorama desolador de la educación en Colombia. El país ocupó el puesto 62 entre los 65 que participaron en el estudio y bajó 10 puestos frente a la última evaluación en 2009.

Los malos resultados se concentran en los estudiantes de las familias pobres, que son la gran mayoría. Los estudiantes de clase alta, en cambio, obtienen resultados buenos, como si vivieran en un país diferente.

En matemáticas, el 74 por ciento de los estudiantes no llegó al nivel 2 (considerado el nivel mínimo para “aprobar”); mientras que en ciencias este porcentaje fue 56 y en lectura, 51. Colombia había mejorado en 2009, pero en 2012 la tendencia se invirtió.

Estos son los resultados generales. Pero su interpretación cambia si se distingue a los estudiantes según la clase social, el tipo de colegio y la ciudad donde viven; solo así se entiende que los malos resultados de Colombia también ponen de presente un grave problema de segregación e inequidad.

Niños en el Amazonas
Estudiantes de primaria en Puerto Nariño, Amazonas.
Foto: UNHCR/ACNUR Las Américas

Los malos resultados se concentran en los estudiantes de las familias pobres, que son la gran mayoría. Los estudiantes de clase alta, en cambio, obtienen resultados buenos, como si vivieran en un país diferente.

Esta es la conclusión del análisis que hicimos en el Centro de Estudios sobre Derecho, Justicia y Sociedad Dejusticia y que será publicada próximamente en el libro Separados y desiguales. Educación y clase social en Colombia.

Separados y desiguales

Sobre la base de investigaciones anteriores y de nuevos análisis de la prueba Saber, el libro mostrará cómo los estudiantes de diferentes clases sociales no solo estudian por separado sino que reciben una educación de distinta calidad.

En primer lugar, el sistema educativo separa a las personas por razones de clase: en términos generales, los ricos estudian con los ricos en colegios privados, y los pobres con los pobres en colegios públicos. El 93 por ciento de los estudiantes de estrato 1 asisten a colegios públicos mientras que el 98 por ciento de los estudiantes de estrato 6 asisten a colegios privados.

En segundo lugar, los estudiantes no solo están separados, sino que tienen acceso a una educación desigual. Mientras que un estudiante promedio de estrato 1 que asiste, por ejemplo, a un colegio público, obtiene un puntaje de 43,14 en el examen de Estado, un estudiante promedio de estrato 6 que asiste a un colegio privado obtiene un puntaje de 60,45.

Promedio pruebas SABER 2011 de acuerdo a la naturaleza del colegio y el estrato

 

Colegios privados

Colegios públicos

   

Estrato

Promedio en la prueba SABER

% estudiantes

Promedio en la prueba SABER

% estudiantes

P-valor prueba diferencia de medias

Total estudiantes

1

43,94

6,92

43,14

93,08

***

289.836

2

48,97

44,95

47,05

55,05

***

37.991

3

53,05

86,51

49,72

13,49

***

15.929

4

56,68

94,96

51,92

5,04

***

11.713

5

58,62

97,78

51,49

2,22

***

23.821

6

60,45

98,13

49,84

1,87

***

24.995

General

52,00

 

45,77

 

***

404.285

 

Significancia estadística al 10 por ciento (*), 5 por ciento (**) y 1 por ciento (***)

General corresponde a un promedio ponderado. Fuente: ICFES. Cálculos propios.

Más que el carácter público o privado del colegio, los factores determinantes son el valor de la matrícula y la calidad del colegio: a medida que los estudiantes y sus hogares están en condiciones de pagar matrículas más costosas y colegios de mejor calidad, el desempeño de sus hijos mejora.

A partir de análisis econométricos adicionales, evaluamos qué es lo que más incide en el desempeño de los estudiantes: ¿es la capacidad económica de la familia?, ¿el colegio al que asiste? o ¿el municipio donde vive?

La conclusión es contundente: las tres variables (la capacidad económica del hogar, el colegio y el municipio) tienen algo de incidencia, pero la primera de ellas - capacidad económica- resulta ser la más importante.

la capacidad económica del estudiante es responsable de cerca del 70 por ciento de los resultados escolares.

El colegio explica el 23 por ciento de las variaciones en las notas de las pruebas Saber, mientras que el municipio solo explica el 8 por ciento. Es decir, la capacidad económica del estudiante es responsable de cerca del 70 por ciento de los resultados escolares.

Reproducción de la desigualdad

Usando una metáfora del profesor John Roemer, la vida social en Colombia es como una cancha de fútbol inclinada: quienes juegan hacia arriba deben hacer un esfuerzo mayor que sus contrincantes para anotar un gol. Estos jugadores pueden tener el mismo talento y ser igual de dedicados que los del otro equipo, pero suelen perder debido a que no alcanzan a superar el efecto de la inclinación del terreno. Eso es lo que les ocurre a las personas de bajo nivel socioeconómico: luchan contra unas barreras que no tienen nada que ver con el esfuerzo y que son muy difíciles de superar, como los antecedentes familiares o la cultura.

Estudiantes de bachillerato
Estudiantes de secundaria en la ciudad de Bogotá.
Foto: Radio Nederland Wereldomroep

En todas las sociedades los estudiantes de familias ricas les llevan una ventaja a los demás estudiantes. Sin embargo, en aquellas en donde el sistema educativo funciona bien, la escuela es un factor de igualación, es decir –y siguiendo con la metáfora de la cancha-, es un factor que logra un cierto equilibro en el campo de juego.

En Colombia, en términos generales, esto no ocurre: la educación básica y media no logra nivelar la cancha; por el contrario, esa desigualdad se reproduce, pues quienes obtienen mejores resultados en el colegio (que son, en últimas, los que tienen mayores capacidades económicas) son los que tienen mayores posibilidades de acceder a la educación superior y de competir luego en el mercado laboral.

Este fenómeno se parece al que vivió Estados Unidos a finales del siglo XIX y buena parte del XX con la política de “separados pero iguales”, cuando las personas negras no solo accedían por separado a los servicios públicos, sino que lo que recibían era de menor calidad.

En Colombia los estudiantes no solo son separados para asistir al colegio, sino que esa separación implica desigualdad, pues los ricos tienden a obtener mejores resultados que los pobres. Es posible sostener, incluso, que aquí la situación es peor porque no existe la visibilidad que podría conducir a la indignación popular y al cambio social.

En Colombia los estudiantes no solo son separados para asistir al colegio, sino que esa separación implica desigualdad, pues los ricos tienden a obtener mejores resultados que los pobres.

Es cierto que no se trata de una política deliberada, maquinada por el Gobierno o por las élites para discriminar contra una población, como ocurría en Estados Unidos. Sin embargo, el hecho de que exista una provisión desigual y separada de educación, según la clase social, entraña una enorme responsabilidad por parte del Estado y de las élites gobernantes.

¿Qué hacer?

Aquí nos concentramos en dos reflexiones generales que pueden orientar análisis más específicos sobre política pública.

Colegio Alemán
Colegio Alemán de Medellín.
Foto: Matthias Catón

En primer lugar, es importante profundizar el debate sobre la calidad de la educación básica y media. Actualmente este debate parece estancado, al menos en los escenarios públicos, probablemente debido a los avances en materia de cobertura y a la creencia de que las mejoras en calidad no pueden lograrse de la noche a la mañana.

A esto se suma un cierto protagonismo de la educación superior. Si bien este debate es fundamental, no debería llevarnos a relegar el tema de la educación básica y media a un segundo plano, entre otras cosas porque buena parte de los problemas de la educación superior están relacionados con los problemas que tiene la educación básica.

Además, si Colombia quiere igualdad de oportunidades debe empezar por fortalecer el sistema de educación básica pública ofertada por el Estado, no solo porque es allí donde ahora estudia la mayoría de las personas que tienen la cancha en su contra, sino porque esto abriría la puerta a una educación pluriclasista (una educación pública de alta calidad incentivaría a las clases altas a inscribir a sus hijos en colegios públicos y lograría una mayor integración social). Además, este tipo de educación estimula la emergencia de una ciudadanía democrática, igualitaria y respetuosa de lo público.

Dicho fortalecimiento no riñe con sistemas de administración privada, pues en estos casos la oferta sigue siendo pública y el acceso no depende de la capacidad adquisitiva de las familias.

Para que esto sea posible se requiere, ante todo, una revalorización de la educación básica pública y de los educadores, lo cual implica poner el tema de la educación en el centro de la agenda durante las próximas décadas.

El logro eventual de la paz podría ser una oportunidad para esa especie de nuevo contrato social sobre cuál debe ser el papel de la educación en la sociedad colombiana y para proponer una transferencia de recursos de la guerra a la educación.

En segundo lugar es importante abrir el debate sobre el papel de la educación como un mecanismo de integración de clases sociales.

El problema no radica solo en que la educación sea desigual; el hecho de que las clases sociales estudien por separado es, en sí mismo, problemático debido a que entraña un déficit de interacción indispensable para construir los consensos que requiere una sociedad democrática. En ese sentido, una reforma a la educación no debería apuntarle solo a reducir la desigualdad en la calidad sino también a reducir la separación entre clases.

 

* Miembro fundador e investigador de Dejusticia.

twitter1-1@mgarciavillegas

**  Investigador de Dejusticia.

*** Coordinador del Observatorio de la Democracia de la Misión de Observación Electoral.

****  Estudiante de doctorado en el International Institute of Social Studies (ISS) de la Universidad Erasmus de Rotterdam.

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Comentarios  

LEO 89
-1 # Los pobres cada vez mas pobres...LEO 89 17-12-2013 16:28
La reproducción de la desigualdad en el país se hace de manera directa por el estado Colombiano con conocimiento de causa para mantener la inequidad que ha marcado la historia del país.toda hace parte de las políticas neo liberales que convierten la educación en un servicio dejandola atras como se concibe que es un derecho.
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Luis Ángel Pérez
0 # Cuestión de posibilidad de movilidad socialLuis Ángel Pérez 17-12-2013 22:15
Lo otro es que muchachos con condiciones económicas desfavorables no pueden aspirar a que la educación mejore sus condiciones de vida cuando es casi imposible ascender en las posibilidades sociales de participación por ejemplo. ¿Para que estudiar tanto si por ejemplo para ser candidato a un cargo de elección popular necesito unas millonadas para postularme?
Esos detalles desincentivan la educación y a los estudiantes principalmente, no ven posible futuro así y la educación no promete nada, existan o no los medios ofertados.
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VCM
0 # Ley General de EducaciónVCM 18-12-2013 00:04
Buenos días Doctor!
Sería muy interesante tener en cuenta la influencia del ingreso que percibe un docente del sector publico, frente a los docentes del sector privado y las exigencias de los mismos para cada tipo de institución. Por otro lado, en la ley 115 de 1994 se dio vía libre para que los profesionales sin formación para ser educadores, puedan ejercer como docentes.

Esto ultimo es grave, pues muchos profesionales se vuelven profesores por que no encuentran una vinculación laboral en su formación y ejercen solo por recibir un ingreso mensual, sin la pedagogía para hacerlo.

Gracias!!!
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Martín Bermúdez
0 # ¿Qué pasó con la clase media?Martín Bermúdez 18-12-2013 20:22
Muy interesante el análisis, más o menos apuntando a la idea general y común según la cual la movilidad social en Colombia es muy limitada y la educación de mala calidad es el mecanismo perfecto para que las cosas no cambien. Sin embargo, tengo varias sugerencias y preguntas:

1) Si la comparación es entre PISA y Saber, ¿los resultados son del Saber 9 o del Saber 11? Entiendo que los comparables entre sí con PISA (por edad y contenidos) son los Saber 9, no los 11.

2) Sin el efectismo de la comparación ricos vs. pobres, ¿qué pasó con la clase media? Mis cálculos a mano alzada sobre la tabla que ustedes muestran dan que el 80% de los estudiantes están en estratos 1y2, 7% en 3y4, y 13% en 5y6, pero ¿por qué? Según la pirámide social de hogares del DANE, la distribución es 63% para 1y2, 33% para 3y4, y 3% para 5y6... ¿por qué la distribución está sesgada en las colas? ¿es que se está metiendo parte de la clase media en los colegios públicos subsidiados y otra parte en los privados y costosos?

3) Ahora bien, las escalas de cuántos niños hay en cada grupo debe ser menos radical y efectista: es normal que haya más niños en colegios públicos y menos en privados (73% y 27% según la tabla), pero lo anormal entre ellos es la diferencia de resultados promedio, no tanto de extremo a extremo (esperable), sino nada más pasando de estratos 1y2 a 3y4, es decir, en el incremental: como yo veo e interpreto la tabla (números aproximados), de 100 niños en total que hay en el sistema nacional, hay 72 pobres en un colegio público obteniendo 44 puntos, prácticamente el mismo puntaje que los 9 niños pobres que pagan un colegio privado; pero hay 6 niños de clase media en colegio privado que obtienen 55 puntos, lo cual muestra que ya en ese cambio de clase y de naturaleza del colegio, hay una diferencia amplísima; finalmente, hay 12 niños ricos (5y6) obteniendo 60 puntos gracias a su colegio privado. Siendo así, las preguntas también deben hacerse sobre la calidad de la educación pública, porque antes de que los más privilegiados saquen buenos puntajes, los de la mitad, con el sólo hecho de cambiarse al sector privado, mejoran mucho (11 puntos), mucho más que si suben de clase a la alta (5 puntos).

En este sentido, más que integración entre clases, lo que se necesita es acortar la diferencia entre colegios públicos y privados, lo cual requiere más recursos financieros y mejores recursos humanos en los públicos, no una redistribución de los existentes actualmente en el sistema. Los colegios en concesión serían un buen (re)inicio. Y poner en cintura a Fecode y a la Pedagógica otro.

En fin, muchas gracias por el punto de vista y estaré pendiente del libro.
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Wilfredo Perea Casas
0 # MAQUINACIÓNWilfredo Perea Casas 20-12-2013 00:17
Realmente me sorprende que los autores del artículo afirmen que la separación de los estudiantes para acceder al derecho a la educación no es una política deliberada y maquinada por las élites. Sólo una pregunta: cuántos años asiste un ninño de estrato 4, 5 o 6 al preescolar y cuántos años uno de los estratos 1, 2 y muchos del estrato 3?.
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fernandolopez
+1 # y los directivos que?fernandolopez 20-12-2013 22:14
se han detenido a pensar como los directivos a perpetuidad(uni cos cargos vitalicios en todo el mundo) que tienen las instituciones publicas,escond en sus propios intereses detras de la academia siendo que esto en realidad es lo que menos les importa y si en cambio lo tienen los directivos de las instituciones privadas afanadas en lograr buenos resultados por el compromiso con los padres de familia y poder cobrar mayores precios por el servicio?tendra algo que ver?
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comunero80
-1 # Desigualdadcomunero80 04-04-2014 21:46
los salarios de los maestros no vienen al caso.
En muchos tal vez la mayoría de los casos en los colegios privados pagan muy mal a los profesores, pero les exigen mas.
Los profesores del gobierno Ganan mucho mas, pero como ahora eso de la docencia se politizó, el control, y las evaluaciones se hacen por justificar solamente.
El cuento de las convocatorias es para tapar con cortina de humo la situación. Ahora son muy pocos los que aprueban ese concurso, para dejar las vacantes en provisionalidad , y así es como los políticos cumplen con sus cuotas burocráticas de campaña para pagar favores políticos, nombran profesor@s a la persona menos indicada.
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