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Colombia frente al cambio climático: ¿estamos preparados?

(Tiempo estimado: 5 - 10 minutos)

Los desastres de los últimos años no han logrado que ni las autoridades ni la ciudadanía tomen en serio una amenaza dramática y creciente. Algo se ha hecho para prepararnos y hay numerosos planes en proceso, pero en la realidad seguimos indefensos.

Juan Pablo Ruiz Soto*

Experiencia traumática

La ola invernal de 2010-2011 y la sequía que le antecedió nos hicieron vivir los efectos del cambio climático (CC), nos mostraron que somos vulnerables y que no estábamos preparados para lidiar con severas fluctuaciones climáticas.

El presupuesto del PND, incluyendo algunas adiciones recientes, no crece al ritmo de la inversión en las “locomotoras” (infraestructura, minería y sector agropecuario) que dependen y afectan los servicios ecosistémicos.

El daño fue muy grande. La inundación de 1.642.108 hectáreas dejó 2.350.207 personas damnificadas y otras 869.032 personas afectadas (7 por ciento de la población colombiana). Fueron afectadas 552.175 viviendas y 1.636 kilómetros de la red vial primaria no concesionada, es decir, el 14 por ciento del total, según estimaciones de CEPAL.

¿Qué aprendimos de la experiencia y que hemos hecho para ser menos vulnerables ante el CC?

Hay que recordar que los mal llamados desastres “naturales” resultan de la combinación de   características naturales y formas de ocupación humana -incluidos la conservación o destrucción de los servicios ecosistémicos, las políticas públicas que disminuyen o acentúan el riego, y la capacidad de respuesta de instituciones y sociedad civil.  Estas variables deciden si las “olas invernales” o sequías son más o menos severas y si tienen efectos más o menos graves.  

También hay que recordar que los estudios científicos coinciden en predecir que el CC habrá de traducirse en más frecuentes e intensos períodos de déficit y excesos hídricos lo cual, entre otras cosas,  acarrea pérdida de suelos, biodiversidad y servicios ecosistémicos - a más de disminuir la disponibilidad y calidad de agua para consumo humano o agropecuario.

Colombia es pionera en América Latina en la atención de desastres asociados con fenómenos naturales, pues ha logrado reducir las pérdidas de vidas. Pero el riesgo de daños a la propiedad, a la infraestructura y los medios de subsistencia siguen en aumento, según el  Análisis de la gestión del riesgo de desastres en Colombia elaborado por el Banco Mundial.


Río Bogotá.
Foto: Gina Parody

El medio ambiente y el plan de desarrollo

El Consejo Nacional de Planeación, en la revisión del Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014 (PND) señaló que si bien hay avances en materia ambiental, esta variable no se ha incorporado de manera suficiente a la gestión pública, a las asignaciones presupuestales y al desarrollo institucional para estudiar y prever el CC.

Después de los sucesos de 2010 y 2011, se invirtió mucho dinero en la atención de desastres, pero bastante menos en programas de adaptación al CC. En materia ambiental, el PND contiene avances conceptuales importantes, pero la sostenibilidad no es su eje decisivo y sus propuestas en relación con los sectores productivos son contradictorias.  

La Ley que adopta el PND incluye temas ambientales específicos, como decir fuentes para el pago de los  servicios ambientales (PSA), delimitación y protección de páramos y rondas de los ríos (especialmente respecto de la minería), como también recursos destinados a fondos para atención de desastres y adaptación al CC.

Sin embargo, el presupuesto del PND, incluyendo algunas adiciones recientes, no crece al ritmo de la inversión en las “locomotoras” (infraestructura, minería y sector agropecuario) que dependen  y afectan los servicios ecosistémicos.

Este desequilibrio agrava la destrucción de los recursos naturales, aumenta la vulnerabilidad frente al CC e impide hacer realidad las medidas de gestión ambiental que menciona el PND.

Falta aplicación y control de las políticas e instrumentos de ordenamiento territorial. Ni las instituciones ni la sociedad civil han demostrado capacidad para la recuperación efectiva o el manejo de las cuencas hidrográficas. Falta también un instituto dedicado al estudio del CC y sus efectos, que sea interlocutor de DNP en la definición del Plan Nacional de Desarrollo.

Planes y más planes

La crisis ambiental de 2010 llevó a los gobiernos central, regional y municipal a elaborar planes y programas y, en menor medida, a tomar acciones para mejorar adaptarse al CC.

Está en proceso la creación del Sistema Nacional de Cambio Climático, cuyo propósito es  formular políticas, planes, programas, incentivos y metodologías, buscando la inclusión de las variables climáticas en el diseño de los proyectos de desarrollo.

Se definió una Política Nacional de Cambio Climático y se elaboró el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático. En 2012 comenzó a elaborarse el plan de gestión para las 5 macrocuencas del país: Magdalena, Cauca, Caribe, Orinoco, Pacífico y Amazona.

Adicionalmente, el Fondo Adaptación al CC y las CAR firmaron un convenio para  formular 55 “Programas de Ordenamiento y Manejo de Cuencas” (POMCA) de carácter prioritarios para Colombia.  

El documento ABC: Adaptación Bases Conceptuales señala directrices para que los sectores productivos y los territorios se adapten mejor al CC, e incluye la hoja de ruta para  formular los respectivos Planes Sectoriales y Territoriales de Adaptación.

Se han iniciado procesos de regionalización y definición de prioridades para la adaptación al CC en el 70 por ciento de los municipios del país. Se está avanzando en la incorporación del riesgo en los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) y en los Planes de Gestión Ambiental Regional.

Se están elaborando planes sectoriales de adaptación del sector agropecuario, transporte y energía; se fortaleció la red hidrometeorológica y se han creado plataformas de información sobre CC.


Río Magdalena en su paso por Neiva.
Foto: Hernan Durán

Como proyectos regionales vale mencionar:

- El Proyecto Huila 2050 – Preparándose para el Cambio Climático, que comenzaría por elaborar un plan integral de mitigación y adaptación.

- El proyecto Reducción del Riesgo y la Vulnerabilidad al Cambio Climático en la Región de la Mojana.

- La identificación de medidas de adaptación en Cartagena y en San Andrés.

- La elaboración y ejecución del Plan Regional Integral de Cambio Climático, Región Capital y Cundinamarca.

- El fortalecimiento de la estrategia para adaptación al CC en los POT de 4 municipios y la formulación de Planes Departamentales de Gestión del Riesgo de los 8 departamentos costeros de Colombia.

- La elaboración del Plan Departamental de CC de Risaralda, Nariño y región Orinoquia.

- El análisis multisectorial e interinstitucional de vulnerabilidad y adaptación al CC para el sector agrícola en la cuenca alta del río Cauca.

El proyecto Ganadería Colombiana Sostenible es una iniciativa de mayor alcance, que se basa en sistemas silvopastoriles que permiten mayor producción de alimento en épocas de sequía, protegen suelos y proveen sombra para el ganado. Este proyecto, administrado por el Banco Mundial con apoyo del Fondo para el Medio Ambiente Global (GEF por sus siglas en ingles) y el Departamento de Energía y Cambio Climático del Reino Unido, es un ejemplo de esfuerzo de adaptación productiva al CC.

Otro proyecto importante es el de Naciones Unidas con recursos GEF para apoyar la reconversión cafetera, recuperando biodiversidad, servicios ecosistémicos y el sombrío para los cafetales. Se trata sin embargo de una propuesta piloto que aún no ha sido adoptada por el gremio.

El presupuesto del PND, incluyendo algunas adiciones recientes, no crece al ritmo de la inversión en las “locomotoras” (infraestructura, minería y sector agropecuario) que dependen  y afectan los servicios ecosistémicos.

¿Estamos preparados?

La respuesta categórica es un no. Si fenómenos como los del 2009 (sequía) o 2010 y 2011 (lluvias intensas)  vuelven a presentarse, nos cogerían desnudos y causarían estragos similares a los que ya vivimos.

En términos de manejo de cuencas hidrográficas, las CAR han diseñado planes y han hecho algunas cosas, pero eso no significa que hoy las corrientes hídricas estén mejor controladas. Ante lluvias torrenciales, no existe todavía una respuesta adecuada, pues esto supondría un cambio de actitud profundo y efectivo por parte de la ciudadanía y de las instituciones.

Para que sea efectiva, la protección de nacederos, ríos y quebradas debe darse a lo largo y a lo ancho de los cursos de agua: aún estamos lejos de entenderlo y hacerlo. En ciertos casos, como el de la cuenca media y alta del río Bogota, se han tomado medidas defensivas (construcción de barreras para evitar inundaciones, prohibición de nuevas construcciones en áreas inundables), pero falta mucho por hacer en términos de recuperación de servicios ecosistémicos relacionados con cobertura vegetal en áreas críticas.

En infraestructura vial, faltan esfuerzos de recuperación de servicios ecosistémicos que ayuden a proteger las vías de procesos de desprendimientos en masa; y falta rediseñar puentes y obras para evitar que las crecientes destruyan las carreteras. Falta un reordenamiento territorial en las zonas de amortiguación de la malla vial.

En agricultura, falta mejorar la regulación hídrica, con la recuperación de servicios ecosistemicos para proteger acuíferos y cursos de agua, recuperar los reguladores naturales de los ríos (ciénagas y áreas inundables) y construir pequeñas presas que suministren agua en épocas secas y sirvan para amortiguar crecientes en épocas de lluvias. Hay planes y unas pocas acciones localizadas pero no acciones contundentes.

En síntesis, estamos avanzando en temas de planificación, pero si llegan eventos de clima extremo, no tenemos defensas suficientes y se requieren acciones de mayor envergadura.

 

* Miembro en representación Sector Ambiental al Consejo Nacional de Planeación.  

 

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Comentarios  

CARLOS FERNY
0 # ESTUDIANTE AMBIENTALCARLOS FERNY 28-08-2014 18:59
Buena noche por favor me gustaría realizar algunas preguntas para mi proyecto de grado,si me puedes dar tu contacto o tu email
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