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#SOSRazonPublica

Por Hernando Gómez Buendía

No hay afrodescendientes ni indígenas en Cali

(Tiempo estimado: 5 - 9 minutos)

Cuando el Concejo está a punto de adoptar el Plan de Ordenamiento, el gobierno nacional ha decretado que en la ciudad no hay negros ni hay indígenas. Con esto evita una consulta previa que haría más difícil ejecutar un proyecto económico privado.

Lucía Mina*

¿Es un chiste?

Aunque suena a chiste, negar la existencia de negros e indígenas es una de las estrategias del Ministerio del Interior para evitar la consulta previa en el país. Tal proceder se explica en parte por su incapacidad para diseñar un mecanismo concertado y eficiente que permita garantizar los derechos colectivos en juego al aplicar la consulta previa. Pero también parece esconder oscuras intenciones de favorecer ciertos intereses, entre los cuales no figuran necesariamente los de los grupos étnicos.

La consulta previa, instaurada por el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y ratificada mediante la Ley 21 de 1991, está incorporada en el país al llamado “bloque de constitucionalidad”, y constituye un derecho fundamental como mecanismo para asegurar la subsistencia de los grupos étnicos. 

No obstante, para nuestros gobernantes, los grupos étnicos parecen ser más bien un obstáculo para el desarrollo.

Su aplicación se hace necesaria en el momento de adelantar proyectos de explotación de recursos naturales en territorios ocupados por grupos étnicos, y al realizar obras de infraestructura o a la hora de diseñar planes de desarrollo que puedan afectarlos.

No obstante, para nuestros gobernantes, los grupos étnicos parecen ser más bien un obstáculo para el desarrollo. De ahí que el país venga actuando de forma errática a la hora de definir los procedimientos para llevar a cabo la consulta previa. 

La no aplicación del Convenio 169 ha producido constantes llamados de atención por parte de la Corte Constitucional y de la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones de la OIT.


En ninguno de los departamentos con un PIB y
esperanza de vida altos hay actividades de
extracción minera.
Foto: Mauro Fuentes

El Decreto 1320 de 1998, que fue un primer intento de reglamentar la aplicación de la consulta previa resultó un paso en falso: no fue consultado con los grupos étnicos y su contenido no se ajustaba cabalmente al Convenio 169. Por ello, en la Sentencia T652 de 1998, la Corte Constitucional solicitó suspender su aplicación.

Pese a este llamado de la Corte, el decreto en mención se sigue utilizando a la par con la Directiva Presidencial 01 del 26 de marzo de 2010, en cuya concepción tampoco participaron los grupos cubiertos por el Convenio.

Finalmente, en noviembre de 2013 el gobierno adicionó otras dos normas tocantes a la consulta previa, esta vez destinadas a establecer mecanismos de coordinación interinstitucional para su desarrollo: la Directiva Presidencial No. 10 y el Decreto 2613. Estas dos normas simplemente se añadieron a las existentes, cuando lo necesario sería adoptar una norma integral que regule la aplicación de la consulta previa.

El problema radica en que con ese proceder errático, el Ministerio del Interior ha pasado a negar la presencia de grupos étnicos en diferentes zonas del país, y con ello ha acabo por  favorecer los intereses de grupos económicos dominantes. 

¿No hay afrodescendientes en Cali?

Conforme al censo de 2005, la población afrodescendiente de Cali alcanzaba unos 554.600 habitantes, con un peso en el total del 26,2 por ciento. Estas cifras ubican a Cali como el municipio con mayor población afrodescendiente de Colombia y el segundo de América Latina, después de Salvador de Bahía en Brasil, en donde al menos el 80 por ciento de su población se considera descendiente de esclavos

Pese a ello el Ministerio del Interior, tras revisar quién sabe qué cartografía, se dio el lujo de certificar que “no se identifica la presencia de Comunidades Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras en la zona de influencia directa, para el proyecto “Proceso de Revisión  y Ajuste del Plan de Ordenamiento Territorial del Municipio de Santiago de Cali Acuerdo 069 de 2000, localizado en jurisdicción del municipio de Santiago de Cali, en el departamento Valle del Cauca”.

Conforme al censo de 2005, la población afrodescendiente de Cali alcanzaba unos 554.600 habitantes, con un peso en el total del 26,2 por ciento. Estas cifras ubican a Cali como el municipio con mayor población afrodescendiente de Colombia y el segundo de América Latina.

Una aseveración similar se hizo a propósito de los indígenas en la ciudad, y se negó la existencia de la población organizada en diferentes cabildos (Nasa, Inga, Yanacona, Quechua, Guambiano, y Kofan), los cuales, de acuerdo con el censo de 2005 sumaban unos 10.500 habitantes.

Para subsanar cualquier error, la certificación indica que si con posterioridad a su expedición se verifica la presencia de grupos étnicos en el área de influencia directa de la actualización del POT de Cali, el interesado, el director de planeación del Municipio estaría obligado a informar a la Dirección de Consulta Previa para iniciar el proceso respectivo.  

Es curioso que el Ministerio no logre localizar afrodescendientes en Cali, ni como individuos aislados, ni como grupos organizados. Tal vez ninguno de los que intervinieron en la emisión del certificado que vengo de mencionar, ni Óscar Pardo, quien en 2012 fungía como Director de Planeación, ha tenido la oportunidad de toparse con un negro en Cali.

Más curioso todavía, cuando en el Plan de Desarrollo 2012-2015, “CaliDa, una ciudad para todos”, en cuyo diseño participó el propio Pardo, se indica que el 66,5 por ciento de la población afrocolombiana del municipio reside en las comunas del oriente caleño.

El porcentaje restante se alcanza con la población afrocolombiana residente en el área rural y en particular en las cercanías del río Cauca, esto es, en los asentamientos de Playa Renaciente en el corregimiento de Navarro y en el corregimiento El Hormiguero.

Son precisamente estas dos comunidades las que se quieren negar con la expedición de la Certificación 2096 de 2012, para no adelantar el proceso de consulta previa, libre e informada, tal como se estipula en el Convenio 169.


La ciudad de Pasto, capital de Nariño.
​Foto: Wikimedia Commons

Para favorecer a privados

Expedir una certificación a la medida de los intereses de los grandes terratenientes, también favorecidos por la actual alcaldía de Cali, no es gratuito. Ya existe el antecedente de otra certificación, la 1536 del 23 de julio de 2012, donde se recurre a un conjunto de coordenadas para esconder la ubicación de un predio en la vereda Cascajal del corregimiento El Hormiguero.

La Certificación 1536 también niega la presencia de comunidades negras, afrocolombianas, raizales o palenqueras en el área de influencia directa del proyecto para el cual se expide: el “Macroproyecto de Interés Social Nacional Santa Fe, Santiago de Cali (V)”.

En este país de “casualidades”, la Certificación 1536 parece haber sido emitida para distribuir “la mermelada que falta por repartir”, pues la directamente implicada en este proceso es la coordinación financiera de la campaña reeleccionista: la firma Sardi de Lima & CIA, SCA, galardonada con la mencionada certificación para construir un macroproyecto de vivienda de segunda generación, en un predio ubicado en la vereda Cascajal.

Hasta mediados de la década del ochenta, Sardi de Lima se aprovechó de los humedales de la vereda Cascajal para la siembra de arroz. Cuando este cultivo dejó de ser rentable se pasó al monocultivo de la caña, acabando con los humedales, incluida la Laguna del Mocho, que  los nativos utilizan para la pesca.

La tierra ha perdido su productividad, y la salida de Sardi de Lima implica la destrucción de la comunidad negra, descendiente de esclavos liberados de la hacienda Cañasgordas, la misma que está asentada en la vereda Cascajal desde finales del siglo XVIII.

Por el momento y para evitar la consulta previa, Sardi de Lima se ha ocupado en confundir a la comunidad, en entregar implementos deportivos, y en repartir migajas en metálico. Otros, mientras tanto, esperamos el próximo chiste, esta vez por cuenta de la Alcaldía de Cali, que en junio de 2013 suscribió un convenio con Sardi de Lima para gestionar el macroproyecto Santa Fe.

El nuevo chiste será dar cumplimiento al Artículo 21 de la Ley 1469 de 2011. Para entonces, la Alcaldía estará llamada a demostrar que en la ciudad de Cali no existe, ni está disponible para la construcción de un macroproyecto de vivienda como el del acuerdo referido, ningún otro predio distinto del de Sardi de Lima.

Tendremos entonces sesión de chistes, ya que el mencionado lote está ubicado, de acuerdo con la propia CVC (Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca), en la histórica llanura de inundación del río Cauca y es afectado por el Zanjón Cascajal, otra fuente de inundaciones. Adicionalmente, esos suelos corresponden a las categorías IGAC I, II y III, en las cuales, el Artículo 54 del Decreto-Ley 1333 de 1986 prohíbe la expansión urbana.

 

*M.A. en Economía y Estudios Sociales de la Universidad de Manchester, consultora independiente y docente en Política Social en la Universidad Javeriana y la Universidad Externado de Colombia.

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Comentarios  

Germán Ayala Osorio
+2 # Ciudadanos IncómodosGermán Ayala Osorio 12-08-2014 12:00
Afros e Indígenas resultan ser ciudadanos incómodos para aquellos que agencian el modelo neoliberal. Es muy grave y triste lo que la columnista denuncia.
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José Efraín Sierra
+2 # la tragedia de caliJosé Efraín Sierra 12-08-2014 16:55
Citación:
Profesora Lucia Mina, me parece muy interesante su opinión sobre la situación de la población Afro en Cali, me gustaría seguir compartiendo con usted esos temas.
José Efraín Sierra
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Lucía Mina
+2 # lminaLucía Mina 12-08-2014 21:42
Cito a José Efraín Sierra:
Citación:
Profesora Lucia Mina, me parece muy interesante su opinión sobre la situación de la población Afro en Cali, me gustaría seguir compartiendo con usted esos temas.


José Efraín Sierra
Claro que sí, me puede hacer llegar su correo a través de Razón Pública.
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Adriana Castiblanco
+3 # Pérdón por GenocidioAdriana Castiblanco 14-08-2014 15:46
Gracias Profesora Lucia Mina, por tan pertinente tema que una vez mas pone en evidencia la situación de exclusión e invisibilizació n de la población afrodescendient e de nuestro país. Es el momento histórico para que la nación pida perdón por el genocidio, que desde la época de la esclavitud, cometió contra la población Afrocolombiana.
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Jose Eduardo Sanchez
+2 # Grave denuncia.Jose Eduardo Sanchez 12-08-2014 23:06
Las leyes que defienden las minorías son de compleja aplicación y aun nos falta desarrollar mecanismos apropiados para ello; pero sobre todo nos falta construir una sociedad más inclusiva, tolerante y respetuosa de la ley. Lo grave es que lo que la columnista señala es abierta y rampante corrupción, un absurdo y un sin sentido el que se promulgue en cualquier clase de documento publico que no existe población afro en la ciudad de Cali; es lastimoso se pretenda desconocerlos; para que los intereses de pocos particulares continúen siendo los únicos que importan. Esta denuncia es una clara muestra de que la foto del escándalo de hace apenas unos cuantos meses es el reflejo de la mentalidad de la clase dirigente y acomodada de nuestra región.
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jesus
+2 # Excelentejesus 12-08-2014 22:43
Excelente artículo. Muchas gracias profesora Mina.
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Wilmar Muñoz
+1 # Tapar el sol con un dedoWilmar Muñoz 13-08-2014 09:01
Negar la existencia de Afrodecendiente s es como tapar el sol con un dedo
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el negro
+1 # si hay negros donde estan?el negro 13-08-2014 09:58
LOS NEGROS , NO NOS PRONUNCIAMOS EN MASA, NO MARCHAMOS EN PROTESTAS,PERMI TIMOS EL ATROPELLO DE NUESTROS HERMANOS NEGROS, CON NUESTRO SILENCIO COLETIVO, NOS HACEMOS COMPLICES DE NUESTROS VERDUGOS, DESPERTEMOS¡ LEVANTEMONOS¡ NO SOMOS UNA AMENAZA PARA ESTOS PODERES ECONOMICS, PORQ SABEN Q NO NOS UNIMOS,CADA CUAL MIRA SOLO POR LO SUYO, BASTA YA¡¡¡
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Arleison ArcosRivas
+1 # gual que en MedellínArleison ArcosRivas 13-08-2014 16:22
En igual sentido nos pronunciamos desde el CTP en Medellín pues, a mi juicio como representante de comunidad afrocolombiana en ese órgano ciudadano, la ciudad está obligada a adelantar proceso de consulta previa.

El problema, tal cual lo expresas, es que el ministerio del Interior se ha abrogado el derecho de desconocerle a la población afrodescendient e en las ciudades existencia como parte de un grupo étnico cuyas comunidades se expresan por sus procesos organizativos. Eso es violatorio del actual estatus de grupo étnico y las autoridades lo saben; pero cuentan con el respaldo oprobioso del aquiescente mininterior.
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Jorge Mendoza
+2 # Ciudadano colombianoJorge Mendoza 14-08-2014 11:48
Hola. Hay una solucion posible: TERRITORIOS:
1. La Ley 70 de 1993 permite a las comunidades afros organizarse y constituirse en Consejo Comunitarios y solicitar ante en Ministerio correpondiente la Titulacion Colectiva del Territorio.
2. Para el caso indigena aplica la constitucion de Cabildos y resguardos (los primeros ya existen)

Solo así, segun las normas colombianas, podran defender su derecho a un Territorio Colectivo, lo que es diferente a sus derechos como individuos afros, indigenas, rom, o cualquier otra minoria etnica.

¿Estaremos los caleños lo suficientemente maduros para aceptar la existencia de territorios etnicos, con derecho propio y autonomia territorial en nuestro municipio? ¿Que diran el alcalde, los ediles y los terratenientes ´raizales´?
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Lucía Mina
+1 # lminaLucía Mina 15-08-2014 21:56
Playa Renaciente en Navarro está constituida en Consejo Comunitario desde 2011. El Hormiguero actualmente no tiene consejo legalmente reconocido.
La salida del Territorio es una buena alternativa, pero no con la tierra de los terratenientes "raizales", que no existen, la gente solo tiene su casa.
Dudo que la alcaldía de Cali acepte esa opción. Tenemos el antecedente de Lili a quienes asfixiaron para hacerlos desaparecer.
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kattyang
0 # Totalmente de acuerdokattyang 14-08-2014 22:18
Efectivamente, los argumentos expuesto por la docente Lucía Mina, son totalmente acertados, de hecho agregaría que en Colombia, detrás de todo esto se evidencia por fin el RACISMO estructural y creo que el tema alcanza no sólo para dar el debate sino para exponer nuestro caso como comunidad negras, afrocolombiana, palenquera y raizal que Exigimos, el derecho a existir y coexistir en una ciudad que tiene deuda histórica porque hemos ayudado a construirla y a enriquecer su calor cultural, social y moral...económi camente hemos sido la mano de obra a bajo costo y la fuerza emprendedora
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ENRIQUECALVO
+2 # ABOGADOENRIQUECALVO 15-08-2014 18:58
En Colombia seguiremos por mucho tiempo habiendo ciudadanos de primer y segundo orden. Por eso no creo en la Paz de Santos.
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Paula Ocoró Valencia
+1 # Casa de herrero cuchara de paloPaula Ocoró Valencia 16-08-2014 16:24
Y eso que la Directora de Comunidades Negras del Ministerio del Interior es una mujer negra y linda y es de Cali
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javier
0 # no hay negros en cali?javier 18-08-2014 11:09
como el alcalducho de cali, rodrigo guerrero y su mediocre gobierno afirma que en cali no hay comunidades negras, entonces tampoco hay borojo, ni chontaduro
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