facebook   twitter   youtube 

Nairo Quintana y la organización mundial del ciclismo

(Tiempo estimado: 5 - 10 minutos)

El ciclista colombiano Nairo Quintana.

Jorge Humberto RuizMás allá de la reciente victoria de Nairo Quintana en la Vuelta a Cataluña se encuentran burocracias que compiten por el poder y al mismo tiempo aseguran que las ruedas sigan dando vueltas para deleite de los aficionados. 

Jorge Humberto Ruiz*

Ganar en el World Tour

Después de ser tercero en el Tour de San Luis y cuarto en el Campeonato Nacional de Ruta, Nairo Quintana fue noticia al ganar la Vuelta a Cataluña, competencia que también ganaron los colombianos Álvaro Mejía en 1993 y Hernán Buenahora en 1998.

La noticia estuvo acompañada por dos elementos adicionales: es la primera victoria de Quintana en la temporada ciclística y su cuarto título en competencias del World Tour, luego de las victorias en la Vuelta al País Vasco (2013), el Giro de Italia (2014) y la Tirreno Adriático (2015). Esto lo convierte en el ciclista colombiano con más títulos en esta categoría, donde también ganaron Santiago Botero (Vuelta a Normandía en 2005) y Carlos Betancur (París-Niza en 2014).

Pero, más allá de la pompa que rodeo la noticia, ¿cuál es el significado de ganar una competencia de esta clase y cuál su importancia para el objetivo trazado por Quintana de ganar el Tour de Francia?

El ciclismo mundial se enfrasca en una lucha por el poder, expresada en la búsqueda del control sobre las carreras.

El World Tour es un conjunto de 27 competencias que constituyen la máxima categoría del ciclismo mundial y que, de acuerdo con la Unión Ciclística Internacional (UCI), entidad regente de este deporte, son las de mayor competitividad porque a ellas asisten los ciclistas de mejor rendimiento.

Por esta razón, la participación en estas justas es el método ideal de preparación para buscar un título en el Tour de Francia. En ellas, tal como sucedió en la Vuelta a Cataluña, se encuentran los favoritos para ganar esa histórica carrera. Quintana tiene por delante tres pruebas más en la categoría World Tour: la Vuelta al País Vasco, la Lieja-Bastoña-Lieja y El Tour de Romandía.

Lograr una buena posición en estas pruebas tiene una importancia adicional para la preparación deportiva. Solamente los primeros 18 equipos del escalafón definido por la UCI (UCI World Raking) pueden participar directamente, sin invitación, e incluso como obligación a estos certámenes.

De esta forma se configura un círculo donde los lugares de importancia en cada competencia otorgan puntajes específicos que son los que le permiten a los equipos participar en dichas competencias. Así, los 27 certámenes han sido clasificados por la UCI en cuatro categorías que otorgan puntajes de acuerdo con su jerarquía:

  1. El Tour de Francia,
  2. El Giro de Italia y la Vuelta a España
  3. Los llamados monumentos del ciclismo
  4. y las clásicas menores.

El lugar de un equipo en el escalafón mencionado depende de la suma de los puntajes obtenidos por sus cinco mejores corredores y, como ya se dijo, este puntaje es el que le permite participar en pruebas del World Tour.

La victoria de Nairo Quitana en la Vuelta a Cataluña, a pesar de que esta carrera está ubicada en la cuarta categoría, es importante porque aporta para una mejor posición de su equipo (el Movistar), lo que asegura, junto con los puntajes de otras carreras, su participación en las grandes justas del World Tour.

El mundo del ciclismo

Vuelta Ciclista al País Vasco
Vuelta Ciclista al País Vasco
Foto: Xabiaz

Además de asegurar la concentración y participación de los mejores ciclistas, el World Tour es la forma que encontró la UCI para homogeneizar el ciclismo y lograr un mayor control sobre las grandes pruebas deportivas, cuya organización y derechos están en poder de tres poderosas empresas:

  • Amaury Sport Organisation (ASO), dueña de los derechos del Tour de Francia,
  • RCS Sport, organizadora del Giro de Italia, y
  • Uni Public, desarrolladora de la Vuelta a España y cuyas acciones pertenecen a ASO.

El World Tour, en realidad, es un difícil acuerdo entre la UCI (compuesta por federaciones de distintos países) y las empresas organizadoras, al que se llegó en 2011 luego de constantes desacuerdos surgidos desde 2004, cuando la UCI decidió crear el denominado Pro-Tour, donde se agrupaban diferentes carreras en un calendario único diferente del calendario de las carreras llamadas históricas (Tour, Giro, Vuelta).

Con el Pro-Tour, la UCI aseguró el control de algunas carreras en relación con la invitación de equipos, trazados y métodos antidopaje. El primero de estos aspectos fue el que mayor inquietud despertó entre las empresas organizadoras, pues la UCI definió un conjunto de equipos que debían participar en dichas carreras de manera obligatoria por un período de cuatro años.

Con esto, aunque los organizadores de las carreras mantenían su autonomía respecto de las carreras históricas, las demás competencias de menor rango perdían la capacidad de invitar equipos libremente, lo cual fue interpretado como una tentativa, por parte de la UCI, de apropiarse de los derechos televisivos y los recursos por patrocinios y publicidad derivados de la participación de los equipos en las carreras.

Con el acuerdo en 2011 el Tour, el Giro y la Vuelta entraron en el calendario único de la UCI ahora llamado World Tour. La única diferencia con la situación anterior consiste en que ahora la participación de los equipos no será fija durante un período de cuatro años, sino que dependerá del ranquin anual publicado por la UCI y según el cual los primeros 18 equipos adquieren los derechos de participación.

Pero a pesar de este acuerdo, el conflicto entre las empresas organizadoras y la UCI no se ha resuelto por completo. Recientemente, la entidad rectora del ciclismo mundial anunció que en 2017 cambiará el sistema de participación de los equipos, volviendo al sistema fijo, esta vez, por un periodo de tres años.

Ante esta decisión la ASO y la Uni Public anunciaron que retirarán sus carreras del World Tour incluidas el Tour de Francia y la Vuelta a España. Esto significa que dichas empresas podrán invitar equipos libremente sin la tutela de la UCI, pero además se podrá presentar la situación de cruce de carreras, pues habrá dos calendarios diferentes ante lo cual los equipos deberán escoger entre obtener puntos con las carreras del World Tour o competir, por ejemplo, en el Tour de Francia, lo cual daría prestigio pero no puntaje.

Menos burocracia y más ciclismo

Sede de la Unión Ciclista Internacional en Aigle, Suiza.
Sede de la Unión Ciclista Internacional en Aigle, Suiza.
Foto:  Wikimedia Commons

Mientras admiramos el esfuerzo de Nairo Quintana y nos embelesamos con crónicas nacionalistas que resaltan la importancia de ganar una prueba World Tour, el ciclismo mundial se enfrasca en una lucha por el poder, expresada en la búsqueda del control sobre las carreras como mecanismo idóneo para obtener el botín de la publicidad y patrocinios: mientras la estrategia de la UCI consiste en mantener compromisos estrechos con ciertos equipos y patrocinadores, las empresas organizadoras prefieren la variedad y rotación de los equipos como mejor estrategia.

“Muchas veces los organizadores no piensan en los corredores, sino en el espectáculo, con recorridos malos o temperatura extremas. Muchas veces no nos tratan como personas, sino como elementos de trabajo”. Estas palabras de Nairo Quintana para el portal Mundo Deportivo muestran la brecha existente entre los deportistas y las burocracias que rigen el deporte, y que resulta de las luchas de poder ocultas tras la tentativa de mejorar la calidad deportiva.

Esta lucha entre burocracias ciclísticas, al supeditar el bienestar de los corredores al espectáculo televisivo, van en detrimento de la calidad de las competencias, pues los trazados, normas de seguridad y condiciones climáticas se evalúan teniendo en cuenta el interés de los patrocinadores y escamoteando la participación de los ciclistas en estas decisiones.

Nairo es el primer colombiano que gana cuatro competencias del World Tour.

Por todo esto el primer lugar de Quintana en la Vuelta a Cataluña no debe ser evaluado bajo el rimbombante rótulo de un triunfo en el World Tour, sino teniendo en cuenta a los corredores que fueron vencidos por él y que serán sus rivales directos en el próximo Tour de Francia: Alberto Contador, Chris Froome, Daniel Martin, T.J. Van Garderen, Purito Rodríguez, Fabio Aru y Richie Porte.

Y si bien Nairo es el primer colombiano que gana cuatro competencias del World Tour, debe comprenderse que este existe desde 2004 (aunque bajo el nombre de Pro-Tour) y recordar que apenas han trancurrido12 años desde entonces, como para sobrevalorar algo que no tiene importancia en cuanto a la competencia ciclística se refiere.

Además, si Nairo llegara a ganar el Tour de Francia en 2017, recordando que esta carrera no hará parte del World Tour, ¿tendría menos relevancia ese triunfo que si lo gana en el año presente?

Sin importar cuando sea, esperamos que Nairo gane el Tour de Francia, y en ese momento no importará si la competencia hace parte del Pro Tour, del World Tour, de la USO o de cualquier otra burocracia que se adjudique su organización y derechos. Solamente importará el hecho de una victoria en la mejor carrera de la historia del ciclismo.

 

* Sociólogo y magíster en Estudios Políticos, autor del libro La política del sport: élites y deporte en la construcción de la nación Colombiana, 1903-1925, miembro de la Asociación Colombiana de Investigación y Estudios Sociales del Deporte –ASCIENDE-.

 

Escribir un comentario

Agradecemos a los investigadores, académicos y profesionales que contribuyen con sus artículos, declaraciones y caricaturas inéditos para ser publicados en la Revista Razón Pública. Los autores son responsables de sus ideas y de la presentación de los hechos en este documento.

“Los comentarios en Razón Pública están sujetos a moderación, (de 8 am a 6pm hora de Colombia) con el fin de garantizar un intercambio de opiniones en tono respetuoso - serán bienvenidas la crítica aguda y la ironía - que enriquezcan el debate y resulten interesantes para lectores y autores.
En consecuencia, no se aceptarán comentarios del siguiente perfil:
1. Que constituyan descalificaciones, ataques o insultos contra los autores o contra otros participantes del foro de comentarios.
2. Que incluyan contenidos, enlaces o nombres de usuarios que razonablemente puedan considerarse insultantes, difamatorios o contrarios a las leyes colombianas.
3. Comentarios sin sentido o repetidos, que serán eliminados sin piedad.

Los comentarios no reflejan necesariamente la opinión de Razón Pública, sino la de los usuarios, únicos responsables de sus propias opiniones.”


Código de seguridad
Refescar

Esta semana en Razonpublica