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La mala movilidad en Bogotá y el ego de sus gobernantes

(Tiempo estimado: 5 - 10 minutos)

Troncal de transmilenio de la calle 26, en Bogotá.

Fernando RojasLa historia de TransMilenio y del metro bajo los cinco últimos alcaldes –incluyendo a Peñalosa- muestra que cada uno se desvió del Plan Maestro que tenía la ciudad, y que a punta de caprichos y sueños de grandeza le han hecho mucho daño a Bogotá.  

Fernando Rojas*

Sí había una ruta

Los problemas que enfrenta Bogotá son muy complejos y resolverlos no es fácil ni puede hacerse de la noche a la mañana. Eso lo entendemos todos. Pero si el alcalde de turno no se guía por el conocimiento técnico ni desea aprender de los errores -propios y ajenos-, el panorama para la ciudad se vuelve todavía más oscuro.

Lo que ha sucedido con TransMilenio y con el metro es un buen ejemplo de este mal manejo.

En el año 2000 se presentó al Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) el documento 3093 según el cual: “El costo estimado de la infraestructura de TransMilenio asciende a US$ 1.970 millones de 2000 y el plan contemplado por el Distrito comprende la construcción, durante 16 años, de 388 km de troncales, hasta cubrir el 80% de los viajes de transporte público de la ciudad. Durante el mismo período, se prevé la entrada en operación de 4.475 buses articulados. El costo de la totalidad de los buses es cercano a US$ 900 millones. La tecnología utilizada garantiza el recaudo bajo diferentes modalidades de prepago y permite la integración tarifaria con los buses alimentadores. El costo de los equipos de recaudo se calcula en US$ 74 millones”.

Adicionalmente, como se ve en el Cuadro siguiente, el Conpes estableció el cronograma para poner en marcha a TransMilenio, con metas específicas para cada año.

Metas físicas en KM

Continuación

El déficit semanal del SITP está entre 13.000 y 15.000 millones de pesos

Bogotá también cuenta con un Plan Maestro de Movilidad (Decreto 319 de 2006 ) que es nuestra carta de navegación sobre el tema. El Decreto pretende “concretar las políticas, estrategias, programas, proyectos y metas relacionados con la movilidad del Distrito Capital, y establecer las normas generales que permitan alcanzar una movilidad segura, equitativa, inteligente, articulada, respetuosa del medio ambiente, institucionalmente coordinada, y financiera y económicamente sostenible para Bogotá y para la Región”.

Según el artículo 5 del Decreto, “Este Plan Maestro establece períodos de corto, mediano y largo plazo de ejecución, así como los programas, proyectos y metas a través de los cuales se pretende alcanzar cada uno de los objetivos propuestos. Para tales efectos, se entenderán las referencias del presente decreto al corto plazo como el período comprendido entre la fecha de publicación de este Decreto y el año 2008; como de mediano plazo hasta el 2012; y, como de largo plazo, hasta el 2020 inclusive”.

¿Qué pasó con el plan?

Troncal Caracas de transmilenio.
Troncal Caracas de transmilenio.
Foto: Galo Naranjo

Cada uno de los últimos cinco alcaldes de la ciudad ha pasado por encima del plan de expansión de TransMilenio y ha interpretado a su conveniencia el Plan Maestro de Movilidad. Y en vez de ver el metro como una apuesta de ciudad, los alcaldes lo han convertido en una promesa manoseada cuya construcción se vuelve cada vez más remota.

  • Luis Eduardo Garzón: a pesar de haber firmado el Plan Maestro de Movilidad y de tener los estudios para la construcción de la fase tres de TransMilenio, que incluía las carreras 7ª y 10ª y la calle 26, dejó para el último momento de su gobierno la adjudicación de los contratos.

El 21 de diciembre de 2007, pocos días antes de concluir su mandato, en una audiencia presidida por la directora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Liliana Pardo, se eliminó la carrera 7ª del proyecto. No hubo ningún argumento técnico, sino tal vez un motivo político: su apoyo a Samuel Moreno. De esta forma la fase tres del sistema quedó inconclusa y la mega estación Museo Nacional sirvió a medias a pesar de una inversión de más de 50.000 millones de pesos.

  • Samuel Moreno: el candidato del Polo ganó la Alcaldía con más de 910.000 votos y con la promesa de construir el metro para Bogotá como alternativa a un ya para entonces desprestigiado TransMilenio.

Pero en efecto no hubo metro y la construcción de las troncales de TransMilenio se convirtió en un foco de corrupción enorme. Para completar, y con insospechada celeridad, lo que dejó listo Moreno fue la adjudicación del Sistema Integrado de Transporte Público de Bogotá (SITP), hecho a la medida de los transportadores y que hoy tiene en serios aprietos a las finanzas de la ciudad. que la ciudad debe sacar de su bolsillo para pagarle a los privados.

  • Clara López: después de la suspensión del alcalde Moreno en 2011, López asumió por encargo la Alcaldía. Cambió la cabeza pero las cosas siguieron igual. La nueva alcaldesa llegó con la idea -que se quedó en anuncios- de poner en marcha un corredor verde sobre la carrera 7ª.

Lo que sí pasó, a pesar de varias solicitudes de aplazamiento por dudas en el proceso, fue la adjudicación del recaudo del SITP, que se calcula, según un artículo de Semana, en 4,4 billones de pesos al año. Como el contrato es por dieciséis años en total serán 64 billones de pesos.

En el mismo artículo aparece algo más grave sobre lo que no hay claridad. Este contrato tiene una mordida de ocho pesos por cada pasajero durante dieciséis años, lo que equivale a 56 millones de pesos diarios y a 20.000 millones de pesos al año. ¿A quién beneficiará?

En definitiva, durante las alcaldías de Moreno y López no hubo metro ni avances importantes en TransMilenio.

  • Gustavo Petro: a pesar de no contar con estudios, el alcalde Petro en un primer momento se empeñó -sin éxito- en que Bogotá tuviera un tranvía por la carrera 7ª. Incluso pidió al Concejo que le dejara usar la partida de 800.000 millones de pesos del cupo de endeudamiento destinado a la construcción del metro para su nuevo proyecto. Aunque se comprometió a construir la troncal de TransMilenio por la avenida Boyacá, eso no pasó. Y una publicitada alianza público-privada para la troncal de la avenida 68 tampoco se hizo realidad.

Lo que sí hizo fue prorrogar los contratos de la fase uno de TransMilenio -que estaban próximos a vencerse- por no preparar a tiempo su licitación. Gracias a este acuerdo (hecho a la medida de los operadores de TransMilenio) y sin ninguna mejoría en el servicio, los privados recibieron pagos adicionales de la ciudad por casi dos billones de pesos.

Render del metro elevado propuesto por la administración de Enrique Peñalosa.
Render del metro elevado propuesto por la administración de Enrique Peñalosa.
Foto: Alcaldía Mayor de Bogotá

Algo que debe reconocerse es que el alcalde Petro, a pesar de sus resistencias iniciales frente al metro, entregó los estudios técnicos para la construcción de la primera línea.

  • Enrique Peñalosa: el alcalde actual es reconocido mundialmente como un experto en movilidad; y sin embargo él no es una excepción en el tortuoso camino de resolver los problemas de la ciudad.

Aunque ya tenía los estudios para un metro subterráneo decidió que debía ser elevado sin tener ningún sustento técnico. Como si lo guiara un pálpito, afirmó en El Tiempo que: “Esa primera fase irá hasta la 26 con Caracas desde Bosa–Kennedy, al occidente del Portal Américas. Subirá básicamente por la avenida Villavicencio, tomará la Primero de Mayo, luego un pequeño tramo en la NQS, después subirá por la calle octava, primera, va a la Caracas y, por ahí, a la 26”.

Aunque había renegado de los estudios para el metro subterráneo de Petro, Peñalosa los presentó en el debate sobre la creación de la empresa Metro y sobre las vigencias futuras para construir la primera línea. Lo hizo para cumplir con un requisito de ley ante la falta de estudios que sustenten su idea de metro elevado. Esto hoy está en el ojo del huracán.

Ególatras

Para nadie es un secreto que TransMilenio es un hijo del alcalde Peñalosa. Pero intentar poner al día en cuatro años la construcción de troncales puede ser una promesa difícil de cumplir. Más aún cuando TransMilenio ha perdido el corazón de miles de usuarios por los muchos problemas de operación que afectan la calidad del servicio. Y al revisar estos meses de gobierno de su primer año como alcalde no se ven acciones de fondo para solucionar estos problemas.

Incluso hay dudas sobre cómo pretende articular sus promesas de TransMilenio con las promesas sobre el metro. Guillermo Perry anotó en El Tiempo que “Si Peñalosa está comprometido con la primera línea del metro, como dice estarlo, ¿por qué está promoviendo el TransMilenio por la 7ª? Todos los expertos coinciden en que no tiene sentido hacer ambas cosas al tiempo”.

Entre 1923 y 1990 se elaboraron quince planes distintos para Bogotá.

El arquitecto Alberto Saldarriaga, en su libro Bogotá Siglo XX. Urbanismo, arquitectura y vida urbana, señaló que entre 1923 y 1990 se elaboraron quince planes distintos para Bogotá. A pesar del alto número y de que casi todos coinciden en identificar las mismas prioridades, ninguno ha sido completamente llevado a la práctic.

Esto se debe en gran parte a que, como se ve en el caso de la movilidad, el que llega a gobernar lo hace partiendo de la idea de tener una solución mágica y con el deseo de pasar a la posteridad como el gran transformador. Esta actitud ególatra solo ha perjudicado a la ciudad y a sus habitantes.

 

* Politólogo con maestrías en gestión urbana e historia, estudiante de doctorado en historia de la Universidad de los Andes.

twitter1-1@ferrojasparra

 

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Comentarios  

fernando garcia orte
+1 # improvisción y corrupciónfernando garcia orte 09-08-2016 08:45
Si se usara el sentido común y la ética para gobernar, tendríamos metro hace 55 años, pero es el politiquero marrullero y ladino quien gobierna. Todos los que han estado, incluidos los partidarios de la izquierda, han antepuesto SUS intereses personales por encima de los de la comunidad. Es la realidad que nos tocó vivir y dentro de unos 500 años seremos como los europeos hoy, seguramente ya habrá metro y no existirá el bronx, ni los paracos, pero entre tanto, así nacimos y seguiremos así...
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Diego Bernal
0 # estudianteDiego Bernal 14-08-2016 19:33
los alcaldes que ha tenido Bogotá durante todo este tiempo, se han "saltado" la expansion del transmileio lo cual ha echo una mala movilidad en Bogotá, otra cosa es el metro que han propuesto, Bogota ya tendria metro hace mucho tiempo, pero los alcaldes no han querido comezar a hacerlo, el dia en que Bogota posea un metro, se mejorara bastante la movilidad, ya habran mucho menos trancones y la fluides de los autos seria mucho mejor.
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