Edición del lunes 15 de julio de 2019

 facebook   twitter   youtube 

La extradición: lo que tienen en común Arias y Santrich

(Tiempo estimado: 6 - 11 minutos)

Programa agro ingreso seguro.

Sebastian ZuletaLa extradición ha sido utilizada sin un criterio claro y al vaivén de coyunturas políticas. ¿Cómo saber qué es lo correcto en los casos de un exministro de Uribe y un exjefe de las FARC?

Sebastián Zuleta*

Leer más...

El referendo para acabar con la JEP

(Tiempo estimado: 5 - 9 minutos)

Para llevar a cabo el referendo el primer paso es la recolección de firmas

Juan Manuel CharryQué sentido tiene, cuál es el contexto, cuáles son las dificultades y cuáles las posibilidades de aprobación del referendo ciudadano que está siendo promovido para acabar con la JEP.

Juan Manuel Charry*

Leer más...

Censo de población, al fin en una cifra: ¿qué sigue?

(Tiempo estimado: 5 - 10 minutos)

Los errores que cometa el DANE en temas de proyección y de omisión repercutirán en aspectos de la vida pública nacional.

Ricardo Bonilla GonzalezDespués de varias equivocaciones, el DANE entregó una cifra preliminar de la población colombiana. ¿Qué tan confiable es la nueva cifra -y qué tan serias son las consecuencias de un error en la materia-?

Ricardo Bonilla González*

Leer más...

El problema de la educación: más allá de las pruebas y estadísticas

(Tiempo estimado: 6 - 11 minutos)

Docentes de instituciones públicas, condecorados por resultados de las Pruebas Saber.

Felipe GilLa politiquería al por menor (y al por mayor), las micro (y macro) fallas de gestión elemental, el abandono de las escuelas rurales, la vida tan difícil de un maestro… Estas son cuentas del rosario de problemas fáciles pero difíciles de resolver en Colombia*.

Felipe Andrés Gil**


EafitDebates superficiales

Con la publicación de los resultados de las Pruebas Saber, en esta época del año la calidad de la educación vuelve a ser un tema común en los medios masivos de comunicación. Cuando los resultados se publican aparecen escalafones o ránquines que comparan colegios, ciudades y departamentos, sin analizar los contextos ni las condiciones del servicio educativo. También por esta época el país se llena de señalamientos que buscan culpables y de felicitaciones para aquellos que se destacan.

Pero el debate público sobre la educación sigue centrado en un indicador cuya metodología ha cambiado en varias ocasiones en los últimos años, lo cual hace muy difícil analizar la situación. Además no se estudian las razones que han permitido avances en la calidad de la docencia y el aprendizaje de los niños y jóvenes ni se aborda el problema de fondo, que sigue siendo un sistema educativo con ineficiencias, diseñado para no avanzar, y sin herramientas ni recursos para mejorar su desempeño.  

Botín político

Para la clase política tradicional, la educación parece ser una moneda de cambio. Por ejemplo en este momento no tenemos ministro de Educación en propiedad porque su nombramiento depende del partido que tenga el “derecho” a este cargo, como afirmó un congresista en El Colombiano. Parece que el Ministerio de Educación depende del juego político y no del propósito de formar ciudadanos, ni de las competencias y habilidades necesarias para crear un país distinto.

Si en el contexto nacional ocurre esto, no hay mucho que esperar en el ámbito local. El diálogo de un secretario de Educación con concejales, diputados, alcaldes, gobernadores, o con los sindicatos del magisterio suele usarse para pedir favores clientelistas o para reubicar docentes en las zonas urbanas (como si estar en la zona rural fuera el peor castigo para un maestro). Estas negociaciones también suelen dedicarse a buscar “cupos” en los contratos de aseo y vigilancia o a encontrar maneras de favorecer a los contratistas encargados de proveer los insumos de las instituciones educativas.

Para la clase política tradicional, la educación parece ser una moneda de cambio.

Cuando los politiqueros manipulan la planta docente sin ningún criterio de planeación o calidad olvidan que los colegios donde los docentes tienen una mayor estabilidad (permanencia mayor de 5 años) obtienen mejores resultados en las áreas de lectura y matemáticas. Desafortunadamente, para los políticos la educación no es una prioridad como propósito de transformación social y cultural, pero sí como herramienta para conseguir poder, contratos y asegurar fuentes de corrupción. Brindar a un maestro oportunidades de formación o asegurar que el niño disfrute de una buena alimentación y de un espacio digno para su aprendizaje no son las preocupaciones principales.

Información y gestión

Apertura de Colegios Públicos en Bogotá.
Apertura de Colegios Públicos en Bogotá. 
Foto: Ministerio de Educación Nacional

En este contexto son múltiples las fracturas del sistema educativo. Por eso es necesario replantear la administración y la gestión del sistema para garantizar el derecho a una educación de calidad. Este cambio se debe conseguir con una gran dosis de administración y un buen plan de reformas.

Para empezar, algo fundamental para garantizar el derecho a la educación de millones de niños es tener mejores sistemas de información sobre matrículas, un referente esencial para la distribución adecuada de los recursos del sistema general de participaciones. Como muchos departamentos y municipios no tienen la capacidad recolectar esta información básica, el proceso es informal y sin control, y surgen entonces airados reclamos de autoridades locales porque no llegan recursos suficientes a los territorios. Sin embargo, estas mismas autoridades no se percatan de que la información de matrícula requiere una eficiente gestión de sus equipos. Y como si fuera poco, los “vivos” se aprovechan e inflan las cifras con estudiantes fantasmas para obtener recursos que luego son desviados a otros intereses (como ya ocurrió en Buenaventura y Turbo).

Si se utilizara esta información con un objetivo estratégico, las políticas educativas locales tendrían un impacto más grande. Por ejemplo, a un programa de transporte escolar le puede servir mucho esta información para elevar los indicadores de retención, disminuir la deserción y crear más oportunidades para los jóvenes. Con una buena matrícula y una eficiente administración de los recursos pueden crearse excedentes que sean invertidos en cualificación de docentes, en dotaciones para los colegios o en infraestructura educativa.

También en los proyectos de infraestructura educativa hay un déficit de información lamentable. No hay un registro completo de las escuelas y colegios oficiales y la información es tan precaria que muchas escuelas rurales no tienen claro el origen de sus predios porque se construyeron en terrenos donados por particulares, lo cual hace imposible invertir allí recursos públicos. Esto hace que haya escuelas que simplemente “no existen”.

Las escuelas y maestros

Otra consecuencia común de la mala gestión del sistema educativo es la que padecen miles de familias campesinas que en el mes de enero o febrero aún no disfrutan del servicio en sus veredas porque las Secretarías de Educación de sus municipios no contrataron el servicio a tiempo. Por ejemplo, Antioquia llegó a tener 42.000 niños y niñas que esperaron hasta seis meses su primera clase del año por la ineficiente contratación, la mala información de la matrícula o por la inoperancia de los equipos administrativos.

Asimismo, los 318.296 docentes del país no se han abordado como el equipo humano más importante de la nación, y por esto no se ha realizado una verdadera gestión humana con ellos. Lo más lamentable es que no se conocen sus condiciones sociales y familiares, sus sueños o las aspiraciones que determinan su desempeño en las aulas. Verlos con una mirada más humana y no como un frío dato de la nómina, escalafón y salario, permitiría orientar la política educativa y los recursos escasos para lograr un impacto más positivo.

Un estudio reciente del grupo de Macroeconomía de la Universidad de Antioquia señaló que solo 87 de los 11.326 docentes de Antioquia pertenecientes al Estatuto 1278 tienen estudios de maestría, y solo 2 tienen de doctorado. Este estudio también mostró que las instituciones educativas donde más del 50 por ciento de los maestros tienen algún tipo de posgrado (al menos especialización) tienen resultados más altos en las Pruebas Saber en lectura, matemáticas y razonamiento.

También se encontró que el 28 por ciento de los docentes tienen vivienda propia y el 16 por ciento reportan estar pagando las cuotas de la misma; los demás viven en arriendo o con algún familiar. Esto se debe a que es muy difícil que un docente retire sus cesantías del fondo de prestaciones para adquirir vivienda, pues este trámite puede durar más de un año. Y sin embargo los colegios donde más del 40 por ciento de los docentes tienen vivienda propia obtuvieron mejores resultados en todas las áreas.

En materia de salud y pese del régimen especial de los docentes, se encuentra que los prestadores del servicio son de muy baja calidad y no se vislumbra un cambio en esta realidad. De igual manera, son casi inexistentes los programas de prevención y de salud ocupacional, lo cual hace que aumenten las incapacidades médicas y, por ende, el ausentismo laboral. En Antioquia los docentes reportaron la alarmante cifra de 111.952 días de incapacidad, en su mayoría por enfermedades del sistema respiratorio y trastornos mentales. Cientos de docentes enfermos y miles de niños perdiendo días de clase representan una fractura inaceptable de los proyectos educativos institucionales.

Entre el campo y la ciudad

Colegios públicos en el Atlántico
Colegios públicos en el Atlántico

Para terminar, se desconoce la realidad de la educación rural y su dispersión es un reto administrativo y logístico colosal. Hay maestros cuyo recorrido hasta la escuela puede durar hasta dos días en diversos medios de transporte, aunque sus incentivos para hacerlo sean mínimos.

En el plan de infraestructura nacional solo se ha dado prioridad a las escuelas de más de cinco aulas, pero la inmensa mayoría de ellas en Colombia tiene menos de cinco salones. Además, el Ministerio de las TIC le dio prioridad a la conectividad solo en las zonas urbanas, olvidándose de la escuela rural.  

No hay un registro completo de las escuelas y colegios oficiales.

La mayoría de docentes rurales provienen de las Escuelas Normales, para las cuales no hay una estrategia de fortalecimiento institucional, además de que están en un limbo jurídico porque no saben si son instituciones de educación básica y media o son de educación superior.

Para completar el escenario, se ha visto que las universidades solo forman maestros para las ciudades y se olvidan del país rural. En una muestra de los egresados de la facultad de Educación de la Universidad de Antioquia se pudo ver que el 68 por ciento trabaja en Medellín y el 32 por ciento lo hace en los diez municipios que conforman el Valle de Aburrá.

Para cambiar esta situación se requiere una mirada distinta a la educación rural, plantear nuevos incentivos a los docentes rurales, construir más Escuelas Normales, fortalecer los modelos educativos de acuerdo a la realidad de cada región y entender que la educación no termina en las zonas urbanas.

Es fundamental entender la educación desde múltiples dimensiones para poder avanzar. Las Pruebas Saber son la punta del iceberg, pero debajo del agua hay una dinámica sin control. La ineficiencia de la administración de la educación hace imposible la cohesión de objetivos, los planes a largo plazo, los procesos innovadores o los programas de gran impacto.

El colombiano es un sistema educativo que se reproduce pero que no tiene elementos para crear rupturas con el pasado. Sus recursos solo alcanzan para un precario funcionamiento y la clase política tradicional ve al sector como una fuente de poder más que como una herramienta para la transformación del país.

 

*Razón Pública agradece el auspicio de la Universidad EAFIT. Las opiniones expresadas son responsabilidad del autor.

*Economista, docente de la Escuela de Administración de EAFIT.

 

 

Escribir un comentario

Agradecemos a los investigadores, académicos y profesionales que contribuyen con sus artículos, declaraciones y caricaturas inéditos para ser publicados en la Revista Razón Pública. Los autores son responsables de sus ideas y de la presentación de los hechos en este documento.

“Los comentarios en Razón Pública están sujetos a moderación, (de 8 am a 6pm hora de Colombia) con el fin de garantizar un intercambio de opiniones en tono respetuoso - serán bienvenidas la crítica aguda y la ironía - que enriquezcan el debate y resulten interesantes para lectores y autores.
En consecuencia, no se aceptarán comentarios del siguiente perfil:
1. Que constituyan descalificaciones, ataques o insultos contra los autores o contra otros participantes del foro de comentarios.
2. Que incluyan contenidos, enlaces o nombres de usuarios que razonablemente puedan considerarse insultantes, difamatorios o contrarios a las leyes colombianas.
3. Comentarios sin sentido o repetidos, que serán eliminados sin piedad.

Los comentarios no reflejan necesariamente la opinión de Razón Pública, sino la de los usuarios, únicos responsables de sus propias opiniones.”


Código de seguridad
Refescar

Comentarios  

Miguel
0 # politiquerosMiguel 08-11-2016 11:05
La comunidad debe exigir que el ministro tenga competencias y experiencia academica y administrativa en el ramo docente. Para que no pase como con Gina excelente parlamentaria y pesima dirigente para la educacion
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Duqueiro Espinal
0 # EducadorDuqueiro Espinal 09-11-2016 12:01
Es un buen artículo que refracta la realidad de la educación colombiana, desde la perspectiva del conocimiento directo que tiene el autor por haber laborado por amplio tiempo directamente en gestión pública y no desde esa mirada parcial idealizada a la que nos tienen acostumbrados muchos expertos que tratan el tema y lanzan juicios de valor con el sesgo académico y perspectiva fragmentaria propia de quien observa soslayadamente desde las facultades universitarias
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Carlos Manuel Zapata
0 # Más allá del IcebergCarlos Manuel Zapata 10-11-2016 19:47
En terminos generales es un buen escrito que precisa abordar con mayor profundidad la situación, puesto que si bien esboza la estandarización como factor que impide atender realidades diversas, caso la relación campo-ciudad, no encuentra en la lógica del sistema economico dominante, las causas estructurales para que la educación rural tenga el mismo tratamiento de la urbana.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
david camacho
0 # economistadavid camacho 27-11-2016 22:19
Muy bien. Es importante propiciar una mirada mucho más profunda del tema y mirar las circunstancias y condiciones en las regiones para aproximarnos a la realidad. Por ejemplo, seria interesante analizar en mayor detalle el problema de la demora del retiro de las cesantías y el tema de la salud.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador

VideocolumnasVideocolumnas

 

Rosa Mateus

Andrea Prieto

Arte y Cultura

El deporte como resistencia

(Tiempo estimado: 5 - 10 minutos)

Megan Rapinoe es una lideresa del fútbol rebelde y la equidad de género

Karen ArizaLa semana pasada el equipo estadounidense ganó la Copa Mundial Femenina de Fútbol. ¿Qué obstáculos han tenido que atravesar las jugadoras de fútbol?

Karen Ariza Carranza*

RP en los medios

  • En las causales de divorcio urge una mirada de género Domingo, 07 Julio 2019

    Ana Patricia Pabón Diana Roa Vargas, una profesional con trabajo estable e hijos, quiso poner fin a la violencia que el esposo ejercía sobre ella. Por eso pidió el divorcio ante un juez de familia, amparada en la causal tercera del artículo 154 del Código Civil, que autoriza el divorcio ante los “ultrajes, tratos crueles y maltratamientos de obra” del cónyuge....

Ver más RP en los medios

Mirada Pública

Recomendado

La cadena perpetua: otra vez a debate

Protesta en contra de la pena capital en París, Francia

Farid Samir Benavides

Los delitos atroces contra los niños reviven el clamor por castigos más drásticos. Pero estas penas no mejoran la prevención o el tratamiento de la criminalidad, aun en sus modalidades más extremas. Los remedios ya existen.

Farid Samir Benavides*

Sazón Pública

Por Anyelik.
Esta semana      Archivo

Nos escriben

  • En Colombia el futuro es rural

    [...] Lo que hay que hacer es reconocer que somos un país de carácter agrícola, tomar conciencia que es en el campo donde está el futuro y el desarrollo como nación, darle las herramientas adecuadas a esa población olvidada que es la que provee de alimentos a la sociedad urbana, recordemos que el futuro esta en el campo, despensa agrícola del mundo. Por Ernesto Ramirez J, en el artículo de Absalón Machado: Colombia es rural

La Fundación RAZÓN PÚBLICA es una entidad sin ánimo de lucro ni carácter partidista constituida en 2008 para servir como un punto de convergencia y un instrumento para la expresión de los intelectuales colombianos comprometidos con el proyecto de una sociedad pacífica, democrática, legal, justa y productiva.

La Asamblea General de Razón Publica está integrada por sus fundadores, por los autores y autoras que contribuyen de manera regular a esta revista, por los donantes a la Fundación y por el equipo de planta de la revista.

Hernando Gómez Buendía Director y editor generalFernando Garavito Pardo (Q.E.P.D.) Editor emérito
• Equipo de edición: Ricardo Diaz, Juanita Eslava, Nicolás Pernett, Linda Ordóñez, Paula Pinzón.   
Daniela Garzón y Laura Torrado: Imágenes • Caricaturas: Papeto (@Papetopintapeor), Anyelik (@Anyelik)

 Paula Pinzón  Coordinadora administrativa paula.pinzon@razonpublica.org.co
Angélica Zambrano  Videocolumnas y webmaster angelica.zambrano@razonpublica.org.co @Anyelik 
• Coordinadoras editoriales: Daniela Garzón
daniela.garzon@razonpublica.org.co @Ginethdani | Laura Torrado laura.torrado@razonpublica.org.co