facebook   twitter   youtube 

Reconocer a Palestina como Estado: una decisión correcta

(Tiempo estimado: 4 - 7 minutos)

Asentamientos Palestinos en Cisjordania y Jerusalén Oriental.

Carlos PatinoAunque Duque podría revertirlo, el reconocimiento del Estado palestino puede contribuir a la paz en Medio Oriente.

Carlos Alberto Patiño*

Colombia reconoció a Palestina

El pasado 3 de agosto, el gobierno de Colombia, todavía en cabeza de Juan Manuel Santos, reconoció a Palestina como un Estado “libre, independiente y soberano”. La decisión fue expresada en una carta firmada por la canciller María Ángela Holguín al canciller palestino Riad Malki.

Actualmente, más de 130 países reconocen a Palestina como Estado soberano; solo Colombia entre los suramericanos se había abstenido de hacer el reconocimiento.

Ese reconocimiento se ha convertido en una herramienta política para que los palestinos exijan un proceso de negociación estable y permanente con Israel.

Algunos medios han resaltado con sorpresa las palabras que pronunció Santos hace apenas cuatro meses, durante la celebración de la independencia de Israel: “A nosotros nos han presionado mucho para que reconozcamos a Palestina. No lo he hecho, siempre diciendo que eso debe ser producto de un acuerdo de paz con Israel”.

Le recomendamos: Netanyahu en Colombia: ¿el apogeo de una alianza estratégica?

Al parecer, la noticia también tomó por sorpresa al nuevo gobierno, aunque algunos afirman que Iván Duque y su canciller, Carlos Holmes Trujillo, estaban al tanto de la decisión.

El presidente Duque citó a la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores para consultar las acciones que debe tomar. Mientras tanto quedan abiertas algunas preguntas: ¿puede o debe el presidente revertir el reconocimiento? ¿Qué consecuencias políticas y jurídicas tendría para Colombia?

Primero hay que decir que no existe ningún impedimento para que Duque revierta el reconocimiento. Sin embargo, hacerlo sería un gravísimo error diplomático, que dejaría en entredicho la seriedad del Estado colombiano.

En todo caso, la decisión que tomó Santos no deja de ser paradójica:

  • Por una parte, es positiva porque impulsa a Israel y Palestina a llegar a un acuerdo de paz definitivo. No es un detalle menor que hubiera sido Santos el que hiciera el reconocimiento, pues está revestido por la autoridad moral que le da el Nobel de la Paz.
  • Pero por otra parte es sorprendente que este reconocimiento tan importante se hiciera más bien “por debajo de cuerda”, sin hacer un acto público, sin convocar al embajador palestino y sin una rueda de prensa. En otras palabras, parece que Santos quería cumplir con una expectativa, pero darle la menor visibilidad posible.

La lucha por un Estado

Ariel Sharon, ex Primer Ministro de Israel.
Ariel Sharon, ex Primer Ministro de Israel.
Foto: Wikipedia

Cada 15 de mayo, los palestinos conmemoran la “nakba”: el día en que miles de palestinos fueron expulsados de sus territorios como consecuencia de la creación del Estado de Israel en 1948. Desde entonces, el pueblo palestino ha tratado de conjurar su tragedia con la creación de un Estado internacionalmente reconocido.

Puede leer: Conflicto palestino-israelí: sin solución a la vista.

Eso no significa, sin embargo, que las raíces de la identidad palestina no sean más antiguas. De hecho, el historiador Rashid Khalidi sostiene que dicha identidad se remonta a los procesos de asentamiento de las organizaciones sionistas a finales del siglo XIX y a la Declaración Balfour de 1917, mediante la cual el gobierno británico apoyó la posibilidad de un Estado para los judíos en la región palestina.

A pesar de lo anterior, la creación del Estado Palestino ha sido tortuosa y lenta. La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) declaró la independencia de su país el 15 de noviembre de 1988, en medio de uno de los más agitados congresos nacionales palestinos, celebrado en Argel.

Solo Colombia entre los suramericanos se había abstenido de hacer el reconocimiento.

En 2003, el ex primer ministro israelí, Ariel Sharon (2001-2006), afirmó que una forma realista de resolver el conflicto era creando un Estado palestino que pudiera asumir el gobierno de su pueblo y responder frente a la comunidad internacional.

Su propuesta fue polémica porque significaba abandonar el ideal de un Gran Israel, que ocupara el actual territorio de los palestinos. Y aunque el reconocimiento de Palestina por parte de Israel no llegó a hacerse realidad, Sharon sí desmontó algunas colonias judías en territorios de Gaza, lo cual lo enemistó con los sectores más radicales.

El primer ministro que lo sucedió, Ehud Olmert (2006-2009), mantuvo una posición similar. No así el actual mandatario, Benjamín Netanyahu, quien ha hecho todo lo posible desde que asumió el cargo en 2009 para que no exista un Estado palestino.

Las dificultades

Seguidores de Hamas.
Seguidores de Hamas.
Foto: Wikipedia

La creación del Estado Palestino ha tenido toda clase de obstáculos, entre otros: la disputa con Israel sobre la pertenencia de los territorios palestinos y la desventaja militar de Palestina respecto de su vecino.

De hecho, Palestina no tiene la fuerza militar y policial para mantener el control y la soberanía sobre sus territorios: uno de los requisitos básicos de cualquier Estado. Dos hechos muestran la incapacidad de Palestina para mantener el control interno:

  • Desde 2007, la Autoridad Nacional Palestina ha estado en permanente tensión con el movimiento Hamás. Ambas organizaciones han sostenido enfrentamientos armados y han combatido militarmente a Israel por separado.
  • Israel mantiene un riguroso control de seguridad en las aguas marítimas que reclaman los palestinos. Con la excusa de evitar la entrada de armas a la franja de Gaza, la armada israelí ha interceptado en diferentes ocasiones barcos con ayudas humanitarias para los palestinos. Además, Israel controla los servicios aéreos y la inmigración hacia territorios palestinos.

El conflicto se agudiza todavía más si se tiene en cuenta que tanto Palestina como Israel reclaman a Jerusalén como su capital, y que en 2002 Israel destruyó gran parte de la sede de gobierno de la Autoridad Nacional Palestina en la ciudad de Ramala.

Le interesa: Jerusalén, la capital de la discordia.

¿Qué sigue?

Dos de los retos más importantes para que Palestina se constituya exitosamente como Estado son:

Es sorprendente que este reconocimiento tan importante se hiciera más bien “por debajo de cuerda”.
  • Desarrollar instituciones que impongan la ley y que controlen efectivamente a su propia población,
  • Alcanzar los ingresos necesarios para sostenerse, con un manejo financiero independiente de Israel.

Ese proceso de consolidación como Estado permitirá que se hagan varias reivindicaciones, como el derecho que tienen los expulsados durante la “nakba” a retornar a sus tierras o la posibilidad de tomar acciones jurídicas contra el Estado de Israel por crímenes de lesa humanidad y terrorismo de estado.

 

*Profesor titular de la Universidad Nacional de Colombia.

 

Escribir un comentario

Agradecemos a los investigadores, académicos y profesionales que contribuyen con sus artículos, declaraciones y caricaturas inéditos para ser publicados en la Revista Razón Pública. Los autores son responsables de sus ideas y de la presentación de los hechos en este documento.

“Los comentarios en Razón Pública están sujetos a moderación, (de 8 am a 6pm hora de Colombia) con el fin de garantizar un intercambio de opiniones en tono respetuoso - serán bienvenidas la crítica aguda y la ironía - que enriquezcan el debate y resulten interesantes para lectores y autores.
En consecuencia, no se aceptarán comentarios del siguiente perfil:
1. Que constituyan descalificaciones, ataques o insultos contra los autores o contra otros participantes del foro de comentarios.
2. Que incluyan contenidos, enlaces o nombres de usuarios que razonablemente puedan considerarse insultantes, difamatorios o contrarios a las leyes colombianas.
3. Comentarios sin sentido o repetidos, que serán eliminados sin piedad.

Los comentarios no reflejan necesariamente la opinión de Razón Pública, sino la de los usuarios, únicos responsables de sus propias opiniones.”


Código de seguridad
Refescar

Esta semana en Razonpublica