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¿Por qué los venezolanos se sienten más discriminados en Colombia que en Estados Unidos?

(Tiempo estimado: 5 - 10 minutos)

Frontera colombo-venezolana. Paso en Cúcuta.

Augusto PerezA pesar de tener la misma cultura y la misma lengua, los migrantes venezolanos se sienten mejor tratados en Florida que en Colombia.

Augusto Pérez Gómez*

Un giro migratorio: de Venezuela a Colombia

El fenómeno de la inmensa migración de venezolanos a Colombia nos ha tomado a todos por sorpresa, puesto que el movimiento siempre había sido en la dirección contraria: los colombianos nos fuimos para Venezuela durante décadas.

En estos últimos años hemos visto miles de nuestros vecinos cruzando la frontera. Aun cuando una proporción importante se dirige hacia otros países de nuestro continente, probablemente la mayoría se queda (y se quedará) en Colombia.

Una cantidad no despreciable se va directamente a Estados Unidos, particularmente a Florida. Hoy Venezuela, el país más rico de América Latina, no puede ofrecerle a sus habitantes comida, ni salud, ni educación. Se proyecta que la inflación alcanzará el millón por ciento, lo que hará que el salario de un mes, que hoy sirve para comprar medio pollo, no alcance ni siquiera para comprar una caja de fósforos.

Es necesario investigar a fondo qué pasa con estos cientos de personas. Sin embargo, las únicas investigaciones disponibles son de carácter periodístico. Si bien estas investigaciones son importantísimas porque permiten saber qué está pasando, son incapaces de responder preguntas específicas como: ¿qué les está ocurriendo a esos hombres, mujeres y niños que dejan todo detrás de ellos para ir a otro sitio en el que esperan tener una mejor vida?

Puede leer: Venezolanos en Colombia: ¿cómo evitar una crisis humanitaria?

Colombian dream vs. American dream

Migrantes Venezolanos yendo hacia Colombia.
Migrantes Venezolanos yendo hacia Colombia.  
Foto: Gobernación de Norte de Santander 

La Corporación Nuevos Rumbos junto con un equipo de investigadores de las universidades de Miami y de Boston, liderados por los Profesores Seth Schwartz y Christopher Salas-Wright decidió iniciar un estudio para examinar la llamada “teoría del estrés cultural”. Esta propuesta afirma que entre más disímiles sean los migrantes con respecto al país al que llegan -ya sea en términos de aspecto físico, costumbres, lengua, nivel cultural-:

  • mayor será el sentimiento de no ser aceptado;
  • mayores problemas tendrán de adaptación;
  • mayor será el sentimiento general de malestar.

La hipótesis propone que los migrantes venezolanos que llegan a Florida experimentan mucho más estos síntomas de malestar que los que llegan a Colombia por (1) la gran similitud cultural entre los dos países vecinos y (2) el hecho de tener el mismo idioma.

Quienes migraron a Colombia reportaron mayores niveles de discriminación los venezolanos que llegaron a Colombia mostraron menos síntomas de ansiedad que los que llegaron a Florida.

Para el estudio, fueron invitados 342 migrantes venezolanos en Florida y 305 en Colombia para que participaran en un cuestionario de una duración aproximada de media hora. Dicho cuestionario exploraba especialmente cuatro fenómenos:

  1. la experiencia de discriminación
  2. el contexto desfavorable de recepción
  3. síntomas de depresión
  4. síntomas de ansiedad

Las primeras observaciones fueron las siguientes:

  • Hay diferencias educativas en los dos grupos: quienes migraron a Florida tendían a tener estudios universitarios; mientras que los de Colombia, en su mayoría, ni siquiera habían acabado los estudios secundarios
  • La mayoría de los que residían en Florida no tenían visas de residentes, solo visas de turistas vencidas, por lo que trabajaban como lavadores de carros o distribuidores de pizzas (igual que en Colombia). Una gran parte de ellos tenía un conocimiento muy precario del inglés y dormía en sus automóviles porque no tenían otra opción.

RP le sugiere ver: El sueño americano: inalcanzable para algunos estadounidenses.

Los retos de la migración

Consistente con la hipótesis, quienes reportaron mayor nivel de discriminación demostraron síntomas de depresión y ansiedad en las dos muestras.

Pero contrario a la hipótesis, los resultados mostraron que quienes migraron a Colombia reportaron mayores niveles de discriminación y un contexto menos favorable de recepción que los migrantes a Florida.

Sin embargo, los venezolanos que llegaron a Colombia mostraron menos síntomas de ansiedad que los que llegaron a Florida, a pesar de ser más discriminados. Hay una serie de posibles explicaciones a ambos resultados —mayor discriminación en Colombia y menor ansiedad de los migrantes en Colombia—:

  1. A diferencia de Estados Unidos, Colombia es un país con una experiencia muy limitada en materia de migración.

Con excepción de la llegada de libaneses a finales del siglo XIX, y de judíos y españoles alrededor de la II Guerra Mundial y la Guerra Civil Española, Colombia nunca ha recibido grandes cantidades de migrantes, como sí ha ocurrido en Perú, Argentina, Chile, Brasil y en la misma Venezuela.

En el siglo XIX y primera parte del siglo XX tuvimos leyes excesivamente restrictivas y abiertamente racistas, que preferían a las personas blancas, rubias y de ojos azules que tuvieran dinero.

  1. Ningún país del mundo, aun con la mejor voluntad, puede asimilar un número tan grande de migrantes. Lo estamos viendo actualmente en Europa, en donde hay una gran convulsión social (que pone en jaque a jefes de gobierno y a ministros) provocada por la llegada de miles de personas provenientes de África.

A diferencia de nuestra situación, los migrantes africanos han llegado a países de elevados ingresos. En nuestro caso son miles que, en muy poco tiempo, han entrado a un solo país, con una frágil estructura sanitaria y educativa, cuya economía es inestable y de medianos ingresos.

  1. En las entrevistas, muchos venezolanos afirmaron “estar recibiendo algo de su propia medicina”, refiriéndose con ello a que durante décadas discriminaron y expresaron desprecio por los colombianos que llegaban a su país.

Esta racionalización no deja de ser interesante y merece ser explorada, pero es poco probable que los colombianos estén tomando revancha: más bien se sienten “invadidos”, despojados de sus derechos a salud y educación, e incluso discriminados. Ese es el caso de ayudas de la ONU que se destinaron exclusivamente a venezolanos en Colombia.

  1. Los venezolanos que han migrado a Florida han sido menos discriminados por cuestiones económicas. El sur de Florida ha sido hogar para muchos venezolanos adinerados que huían del régimen de Chávez desde la década de los 90. Por eso, es posible que no sufran el mismo prejuicio que los que llegan a Colombia.
  2. Quienes migran a Florida suelen viajar con sus núcleos familiares (esposa e hijos), mientras que en una gran cantidad de casos los que vienen a Colombia vienen solos, o bien han debido dejar a sus hijos.

Colombia les da a esos migrantes la posibilidad de regresar con relativa facilidad a ver a sus familias y de mantener la esperanza de traerlos algún día, lo que no ocurre cuando se van a Perú o Chile. Pero esa separación puede contribuir a incrementar los síntomas depresivos.

  1. Los migrantes que llegan a Estados Unidos probablemente estén mejor preparados para afrontar entornos discriminativos y de “recepción fría”, pues asumen que las diferencias culturales ocasionarán esas reacciones, mientras que quienes llegan a Colombia pueden suponer que el parentesco cultural y el idioma compartido harán las cosas más fáciles. El choque es grande al comprobar que no es así.
Debemos ser capaces de crear propuestas para mejorar la calidad de vida de los migrantes.

Los hallazgos también mostraron que la discriminación puede ser un mejor predictor de depresión que el contexto negativo de recepción. Sin embargo, hay elementos que deben ser tenidos en cuenta en futuros desarrollos de este proyecto: probablemente el mejor predictor de síntomas depresivos sea la separación de la familia; y habrá que considerar el impacto de otros factores que cuentan en Colombia y no en Estados Unidos, como por ejemplo el acento, que a su vez puede ser motivo de discriminación.

Ayudemos a los migrantes venezolanos

Playas de Florida.
Playas de Florida.  
Foto: Wikipedia Commons

Para terminar, hay que decir que, en medio de semejante diáspora productora de caos, la mayoría de los colombianos han reaccionado de una manera generosa y han tendido la mano. Todavía debemos entender mejor lo que está ocurriendo y lo que falta para poder ofrecer el apoyo que nuestros hermanos se merecen y que es nuestra obligación dar.

Le puede interesar: Migrantes venezolanos: ¿cuántos son, qué efectos tienen y cómo deben ser tratados por Colombia?

Este estudio es un primer paso hacia la comprensión del impacto que puede tener en miles de personas el dejar su país en condiciones catastróficas. Este es simplemente el preámbulo para profundizar, con mejores instrumentos y muestras más amplias y variadas, la ocurrencia de un fenómeno que cambiará la historia de Colombia.

Debemos ser capaces de crear propuestas para mejorar la calidad de vida de los migrantes. Tenemos que educar a la comunidad colombiana resaltando los aportes que pueden hacer los inmigrantes a nuestra propia sociedad, que se convertirá en la de ellos. Para nuestra sorpresa, la gran mayoría de los entrevistados en este estudio expresó su intención de no regresar jamás a Venezuela, y una gran parte dijo que quiere quedarse en Colombia. Por eso es primordial aceptarlos y apoyarlos.

Finalmente tenemos que reducir la sensación de amenaza: en lugar de pensar que “nos están quitando el país, o la comida, o el trabajo o la salud”, debemos asumir que no hay ninguna virtud en darle a otro las cosas que nos sobran, pero sí en compartir lo que tenemos, aun cuando sea poco.

*Ph. D, Corporación Nuevos Rumbos.

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