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Transición en Venezuela: ¿qué sigue ahora?

(Tiempo estimado: 5 - 10 minutos)

Protestas en Venezuela

Ronal RodriguezLas circunstancias pusieron a Juan Guaidó a la cabeza de la oposición. Pero ahora está en el centro de un remolino donde Estados Unidos, Rusia, China, Europa y América Latina toman posiciones drásticas. ¿Cuánto más resistirá el gobierno de Maduro?

Ronal F. Rodríguez*

Quién es Guaidó y a qué se enfrenta

Este miércoles 23 de enero, Juan Gerardo Guaidó Márquez asumió como presidente encargado para la transición en Venezuela. Las tareas y los retos que le aguardan son por supuesto muy difíciles: lograr que se convoquen nuevas elecciones para escoger el primer gobierno de la reconstrucción, y gestionar la crisis humanitaria.

Guaidó es fundador y miembro disciplinado del partido Voluntad Popular. Ascendió al protagonismo cuando el gobierno de Maduro proscribió o encarceló a sus principales líderes —Leopoldo López y Carlos Vecchio—, y con apenas 35 años fue elegido presidente de la Asamblea Nacional —el máximo órgano legislativo de Venezuela, hoy controlado por una mayoría opuesta al gobierno de Maduro—.   

Ser poco reconocido le ayudó a Guaidó a pasar desapercibido y evitar la persecución del gobierno,  pero ahora se encuentra en el ojo del huracán, no solo de Venezuela sino de la política mundial. Para cumplir sus objetivos tendría que tramitar nada menos que la salida del chavismo del poder: ¿cómo lo haría?

Una vía bloqueada

Posesión de Nicolás Maduro para el periodo 2019-2025
Posesión de Nicolás Maduro para el periodo 2019-2025
Foto: Ministro del Poder popular de Relaciones Exteriores 

Trascurridos veinte años desde el ascenso de Chávez al poder, la oposición venezolana no ha logrado poner fin al chavismo.

Desde la creación de la hoy moribunda Mesa de Unidad Democrática (MUD) —coalición política de oposición— en 2008, estas fuerzas intentaron utilizar las elecciones como estrategia principal, y poco a poco fueron socavando la fuerza del oficialismo, conquistando seguidores y dejando atrás los liderazgos radicales que pedían soluciones por la fuerza.

Pero esta vía se cerró después de las elecciones de la Asamblea Nacional en 2015, cuando el gobierno perdió su mayoría. Sintiéndose acorralado, Maduro empezó a tomar decisiones tramposas que complicaban el panorama para la oposición:

  • En 2016, la MUD propuso un referendo —figura contemplada en la Constitución— para revocar el gobierno de Maduro. Pero este negó la posibilidad de celebrarlo, amparado en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Consejo Nacional Electoral (CNE).
  • El 30 de julio de 2017 Maduro convocó a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) sin consultar al pueblo sobre el cambio de la Constitución. Para la elección de los asambleístas estableció unas reglas de participación por gremios y organizaciones que atentaron contra la libertad, la universalidad y el voto secreto.

Ya con un nuevo órgano legislativo de su lado, que desconocía a la Asamblea Nacional controlada por la oposición, Maduro empezó a tomar medidas para hacer imposible la victoria de sus opositores en los certámenes electorales:

Parece que el desenlace tendrá como escenario la confrontación entre Estados Unidos y Rusia, lo que aumenta la gravedad del problema.
  • El 15 de octubre de 2017, para las elecciones de gobernadores, el gobierno limitó la competencia al inhabilitar, encarcelar y desterrar a varios líderes opositores. Además usó el “Carnet de la Patria” para forzar votos a su favor, condicionando el acceso a productos esenciales al apoyo en los comicios. También desconoció la victoria de un gobernador opositor por no jurar ante la controversial ANC y nombró “protectores” chavistas que asumieron funciones y presupuestos de las gobernaciones donde ganaron los opositores.
  • En las elecciones de alcaldes del 10 de diciembre de 2017 el gobierno también desestimuló la participación de la oposición.
  • En las elecciones presidenciales y de consejos legislativos estadales del 20 de mayo de 2018 hubo varias irregularidades. La convocatoria fue hecha por la ANC y no por el CNE, como corresponde. Además, los comicios se adelantaron siete meses con el fin de evitar coaliciones y la campaña de las fuerzas opositoras. Finalmente, se proscribieron los partidos Voluntad Popular y Primero Justicia.
  • En la elección de concejos municipales del 9 de diciembre de 2018 el oficialismo aplicó todas las medidas que había aplicado en las elecciones pasadas para contrarrestar la fuerza de la oposición.

Le recomendamos: ¿Qué pasará en Venezuela?.

Una crisis internacional

Juan Guaidó jura como presidente interino de Venezuela
Juan Guaidó jura como presidente interino de Venezuela
Foto: Wikipedia

Mientras se cerraba el espacio electoral, la oposición iba ganando terreno en el escenario internacional. La crisis económica, de seguridad y humanitaria llamó la atención de la comunidad internacional, especialmente de los países afectados por el fenómeno migratorio que resultaba del colapso venezolano.

La salida de más de tres millones de ciudadanos, la crisis del sistema de salud y educación, y los 115.760 venezolanos muertos durante el primer gobierno de Nicolás Maduro (2013-2019) —según el Observatorio Venezolano de Violencia— estimularon el apoyo internacional que requería la oposición. El tema venezolano poco a poco empezó a ganar espacio en las relaciones internacionales:

  • El deterioro de la situación comenzó a discutirse en espacios regionales como la Unión Europea, MERCOSUR y la CAN.
  • Se creó el Grupo de Lima, que empezó a emitir declaraciones y sanciones contra el gobierno chavista.
  • La OEA incluyó en su agenda el problema venezolano y empezó a elaborar informes sobre la violación de los Derechos Humanos y la quiebra de la democracia.
  • Estados Unidos impuso sanciones económicas contra altos funcionarios venezolanos y sus entornos familiares.
  • Los hechos también empezaron a preocupar al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
  • Varios Estados, incluyendo a Estados Unidos, Colombia y la mayoría de América Latina    reconocieron a Guaidó como presidente encargado de Venezuela.

Pero el último suceso demuestra que el asunto llegó a un punto crítico: ayer sábado el Consejo de Seguridad (CS) de Naciones Unidas discutió por primera vez el caso venezolano. Este año el CS está conformado por los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido—y otros diez países entre los que se encuentran Bélgica y Alemania.

La discusión hizo evidentes las distintas posiciones frente al gobierno de Maduro y las alternativas de Guaidó:

  • Para Rusia, la situación es un asunto interno que no representa una amenaza para los demás miembros. Su representante recordó la larga historia de intervenciones de Estados Unidos en  otros países y calificó como un abuso el haberse inmiscuido en Venezuela.
  • El representante de Estados Unidos, Mike Pompeo, recordó el propósito del CS de proteger la paz y la seguridad internacionales y llamó la atención sobre la crisis migratoria y el efecto desestabilizante del problema venezolano en la región. Además lanzó pullas contra Rusia y China, acusándolos de respaldar el “régimen fallido” de Maduro para recuperar los billones invertidos.
  • El Reino Unido y la Unión Europea, a través de Bélgica, anunciaron que reconocerían como legítima la presidencia de Guaidó si en el plazo de ocho días el gobierno de Maduro no anunciaba elecciones con garantías para la oposición.
  • México no apoyó a Maduro pero adoptó una posición cuidadosa, reconociendo la gravedad del asunto y recordando que está listo para facilitar el diálogo, al igual que Uruguay.
  • Nicaragua y Bolivia anunciaron solidaridad total con Maduro.
  • Chile fue duro con él y Brasil se opuso al diálogo en cualquier formato con el gobierno de Maduro. Su posición, que solo considera posible el diálogo con Juan Guaidó como presidente de Venezuela, puso al descubierto la falta de claridad del Grupo de Lima.
  • Finalmente, Venezuela atacó a Estados Unidos, calificó de injerencista e infantil el ultimátum de los europeos y acusó a los colombianos por el supuesto ataque con drones contra Maduro.
La oposición venezolana debe aprovechar el apoyo internacional, pero no puede permitir que la transición se dé por la vía militar. 

La presión de los europeos para unas elecciones democráticas o su pleno reconocimiento hacia Guaidó los pone más cerca de la postura de Estados Unidos, del Grupo de Lima y de la oposición venezolana. Sin embargo, parece que el desenlace tendrá como escenario la confrontación entre Estados Unidos y Rusia, lo que aumenta la gravedad del problema.

Le recomendamos: ¿En qué quedó Venezuela? El año de la desesperanza

¿Qué sigue?

Jorge Arreaza, ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela hablando en el Consejo de Seguridad.
Jorge Arreaza, ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela hablando en el Consejo de Seguridad. 
Foto: Naciones Unidas

El cierre de la vía electoral y la internacionalización de la crisis se encargaron de iniciar la transición en Venezuela, pero es muy difícil saber en qué acabará.

El statu quo chavista se rompió y hoy parece poco probable que Maduro pueda permanecer en el poder. Aunque todavía  conserva el control del aparato del Estado, el gobierno comienza resquebrajarse con el reconocimiento internacional de Juan Guaidó.

Además, aunque el chavismo ha procurado mostrar a unas fuerzas armadas unidas y leales al régimen, es evidente que no se trata de un grupo homogéneo. Los privilegios y negocios de algunos generales cercanos al gobierno y la persecución y vigilancia del oficialismo sobre grueso de las fuerzas militares han permitido evitar grandes levantamientos, pero al mismo tiempo están causando malestar y zozobra  entre las tropas, que también sufren la crisis económica y social.

La oposición venezolana debe aprovechar el apoyo internacional, pero no puede permitir que la transición se dé por la vía militar. Es claro que su objetivo es ganarle al chavismo por medio de elecciones transparentes, aunque eso será muy difícil con el CNE en manos de los oficialistas. De modo que su misión es recomponer el sistema electoral venezolano y recuperar la legitimidad internacional.

A la transición venezolana le espera un largo y un muy difícil camino.

*Investigador y vocero del Observatorio de Venezuela de la Facultad de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario. @ronalfrodirguez

Portada: Wikimedia Commons 

 

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Comentarios  

Psi
0 # VenezuelaPsi 03-02-2019 13:11
Buen artículo, pero en los organismos internacionales las decisiones son multilaterales de *recomendacione s* y no de imposiciones. Colombia a través de su Ministerio de Relaciones hizo el trabajo bro.
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