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¿Por qué negociar con el ELN?

(Tiempo estimado: 3 - 6 minutos)

Juan Manuel Santos

Paola Molano AyalaAnte el avance de las negociaciones con las FARC habría que acelerar el proceso con la “otra” guerrilla.   Este libro repasa las razones, los temas y los métodos que harían posible esta “otra” paz.

Paola Molano Ayala*

Por qué negociar con el ELN?
Victor de Currea-Lugo- Editor
Editorial Pontificia Universidad Javeriana- 2014

 

El otro proceso

El 10 de junio de 2014 el Gobierno y la delegación del ELN anunciaron que estaban avanzando en las conversaciones exploratorias para iniciar un proceso de negociación que pondría fin al conflicto entre el Estado colombiano y esa guerrilla fundada en 1964. El comunicado informaba que las negociaciones eventuales incluirían “los puntos de víctimas y participación de la sociedad”, pero que los demás asuntos de la agenda “estaban por acordar”. Este anuncio ratificó la intención de seguir avanzando hacia una salida negociada de la confrontación.

El tema no es de poca importancia porque poner fin al conflicto armado colombiano no solo implica la desmovilización de las FARC sino también del ELN. Y sin embargo no es fácil precisar los por qué, los cómos y los cuándo de esta segunda negociación.

La obra incluye dos grupos de aproximaciones, uno sobre el contexto  político y social, otro sobre los temas de la agenda y los formatos para la negociación con el ELN. 

El libro aquí reseñado pone sobre la mesa discusiones importantes en relación con la salida negociada del conflicto, y en especial sobre la necesidad de iniciar conversaciones formales con el ELN y sobre las particularidades de esta guerrilla. A lo largo del libro se destacan varios rasgos distintivos de esta “otra” guerrilla, que inciden o deberían incidir sobre el inicio, diseño  y desarrollo de las  negociaciones.  

Dos enfoques

El libro permite apreciar una gran variedad de posiciones. Académicos, ex guerrilleros del ELN y líderes sociales aportan sus visiones y propuestas ante lo que en casi todos consideran una necesidad para lograr la paz. La obra incluye dos grupos de aproximaciones, uno sobre el contexto  político y social, otro sobre los temas de la agenda y los formatos para la negociación con el ELN.

Dentro del primer grupo de aproximaciones, los autores analizan la trayectoria del ELN dentro del conflicto armado y encuentran razones sólidas para justificar una salida negociada. Examinan la presencia y la fuerza de esta guerrilla en distintas regiones del país, su capacidad militar todavía considerable y el reconocimiento de su proyecto político entre diversos sectores sociales. Varios   autores señalan que la paz pasa por fortalecer la gobernabilidad local y la democracia  participativa, donde un acuerdo con el ELN sería decisivo, dadas las formas de acción de este grupo en las regiones. Un proceso de paz además permitiría que la izquierda tuviera más espacio y se insertara mejor dentro del juego de la democracia.

​El editor Víctor de Currea-Lugo
​El editor Víctor de Currea-Lugo.
Foto: Procuraduría General - República Dominicana

Otros autores se ocupan de cómo iniciar las conversaciones y de cómo lograr que sean exitosas. Para eso aluden a las condiciones que habría de tener el proceso, por ejemplo a los propósitos y  límites de la negociación, o a la necesidad de aceptar que el ELN no es un apéndice de las FARC sino una fuerza autónoma, con historia, poderes y aspiraciones propias.

En el segundo grupo aproximaciones se destacan dos temas: las industrias extractivas y la participación política de las comunidades.  Lo primero ha sido crítico en la historia del ELN, y lo segundo es además una vía para llevar a cabo las negociaciones con esta guerrilla.

El libro dedica un apartado a discutir la agenda minero-energética en relación con la paz. Queda claro que los costos sociales y ambientales de esta industria han sido una bandera permanente del ELN, pero no queda claro si los autores proponen incluir este tema complejo y delicado dentro de la agenda ni cuál sería la precisa relación entre los problemas del sector y las propuestas, necesidad   o conveniencia de negociar con el ELN a este respecto.

En cuanto a la participación ciudadana, se la defiende como una forma de adelantar los diálogos en el caso específico del ELN y como un modo de consolidar la democracia. En este punto importa resaltar que la naturaleza “confederada” del ELN aconseja que los diálogos de paz sean en efecto descentralizados y participativos.

El ELN no es un apéndice de las FARC sino una fuerza autónoma, con historia, poderes y aspiraciones propias.

Sorprende encontrar en muchos textos a propósito de los procesos de paz una enorme expectativa sobre lo que debe o puede encontrar solución en una mesa de conversaciones con la guerrilla. Tratándose de temas o de políticas públicas que en efecto ameritan la presencia de otros muchos actores y fuerzas sociales, sería aun más importante recordar que una mesa semejante se trata apenas de acordar las condiciones mínimas para poner fin a las acciones armadas.

Pese a su título, el libro que reseño no resuelve del todo la pregunta de por qué se debe negociar con el ELN. Y el haber sido escrito, al menos parcialmente, con anterioridad al anuncio de las conversaciones exploratorias, hace que algunos de sus planteamientos resulten desactualizados.  

Sin embargo el consenso que confirma este libro en lo tocante a los temas que habría de incluir la agenda, al tipo de reconocimiento que se debe dar al ELN y a la forma como deberían proceder las conversaciones son aportes de indudable valor para el diseño y el avance de esta también urgente solución negociada del conflicto.

 

* Estudiante de la Maestría en Estudios Políticos del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI) de la Universidad Nacional

 

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Comentarios  

Ariel Hoyos
0 # Aclaración adicional a mi comentarioAriel Hoyos 24-04-2015 09:02
Tampoco persigo protagonismo político. Gracias.
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