facebook   twitter   youtube 

¿De qué se habla cuando se dice “neoliberalismo”?

(Tiempo estimado: 5 - 9 minutos)

El economista estadounidense James M. Buchanan.

Tatiana AcevedoAunque muchos usan la palabra “neoliberal” para atacar -o para defender- las políticas de los últimos años, pocos han estudiado a fondo la aplicación de esta doctrina en un país. Este libro brinda un buen ejemplo de cómo hacerlo. 

Tatiana Acevedo*

Lo social después de la Unión Soviética: neoliberalismo, modernidad social, biopolítica.

Stephen J. Collier.  

Princeton: Princeton University Press, 2011.

¿Qué es el neoliberalismo?

¡Todos unidos contra el neoliberalismo! Esta consigna puede leerse en pancartas elevadas en protestas en distintos países y contextos. El neoliberalismo, como una fuerza monolítica, identificable, se asocia con el detrimento de la salud pública y la educación, con la privatización de los servicios públicos y con la maldad de los organismos multilaterales.

Los movimientos sociales tienen una definición única y precisa de la palabra neoliberalismo porque muchas de sus ideas sobre el tema se inspiraron en un cuerpo de literatura especializada que define al neoliberalismo como una fórmula de gobierno que apoya el mercado y se opone a la asistencia social.

En Lo social después de la unión soviética: neoliberalismo, modernidad social, biopolítica, Stephen Collier reacciona contra esta sabiduría convencional sobre el neoliberalismo, afirmando que muchos de quienes lo nombran y lo estudian han dado por sentadas tantas cosas que han acabado por oscurecerlo.

Los antecedentes

Para apartarse de esa tendencia, Collier intenta hacer del neoliberalismo un problema de investigación: examinar con cuidado las ideas defendidas por los personajes identificados como neoliberales, analizar las minucias técnicas de reformas neoliberales específicas y describir las instituciones que lo precedieron (y que el neoliberalismo pretendía reformar).

Para eso estudia el caso ruso, es decir, la construcción de una modernidad urbana durante el período soviético, así como lo sucedido durante la llamada transición neoliberal. No solo estudia los debates que tuvieron lugar durante la transición, sino que traza el pensamiento de los intelectuales que inspiraron estas reformas, el de los consultores internacionales que viajaron o pensaron la transición y el de los tecnócratas que decidieron cómo ponerlas en práctica.

También estudia las reformas neoliberales puestas en marcha, especialmente las que introdujeron fórmulas presupuestales y cambios en las políticas públicas de calefacción. El autor se concentra sobre la aplicación de este tipo de reformas en la pequeña ciudad industrial de Bélaya Kalitva.

El neoliberalismo, como una fuerza monolítica, identificable, se asocia con el detrimento de la salud pública y la educación.

La primera parte del libro se sitúa en la Unión Soviética, es decir, en el Estado federal marxista-leninista que se construyó en Eurasia entre 1922 y 1991. Allí relata el surgimiento de lo que llama la “planificación teleológica”. Esta orientó las políticas de un tipo de gobierno que buscaba oponerse al liberalismo, el cual, por el contrario, promulgaba la no intervención del Estado para asegurar la igualdad de condiciones de todos los individuos y el marco de competencia justa.

En este orden de ideas, el urbanismo soviético dio prioridad a las necesidades de la industria y, como todas las actividades laborales tenían que ser  planificadas, se concentró en las maneras de distribuir a las personas a través del espacio y en políticas para satisfacer necesidades que implicaron la construcción de centros de salud, colegios, universidades y vivienda.

El autor sostiene que a lo largo de los últimos años del período soviético todas las normas consignadas en los planes urbanos se tradujeron en una realidad coherente y que, en ciudades como Bélaya Kalita, los habitantes hacían parte de una colectividad entrelazada a través de "conexiones de materiales, aparatos burocráticos y unas formas de organización centradas en el funcionamiento de la industria".

Vladimir Lenin acompañado de Leon Trotsky se dirige a la Asamblea de las Tropas Rojas en Moscú en 1920.
Vladimir Lenin acompañado de Leon Trotsky se dirige a la Asamblea de las Tropas
Rojas en Moscú en 1920.
Foto: Wikimedia Commons

Las reformas

La segunda parte del libro está dedicada a la reforma neoliberal que sobrevino tras la desintegración de la Unión Soviética. Las reformas resultaron o se dieron en medio de una contracción continua de la economía rusa y de tasas elevadas de inflación que anularon el poder de consumo y se combinaron con el declive industrial de las ciudades pequeñas.

Las ciudades industriales como Bélaya Kalitva, donde  el ingreso del gobierno dependía por entero de la industria, fueron las más afectadas por la crisis. Así, era de esperarse un congelamiento inmediato de las políticas de salud, educación y calefacción pública.

Sin embargo, como muestra Collier, esto no ocurrió, pues los gobiernos locales siguieron prestando los servicios básicos mediante la reorientación de sus presupuestos (disminuyeron los recursos destinados a la agricultura y a la industria para poder seguir pagando los salarios de médicos y maestros de escuela).

Collier describe cómo, a pesar de que las reformas de los años noventa se concentraron en la liberalización de mercados y la privatización de empresas públicas, después de 1998 las cosas cambiaron en varios frentes y la sustancia de las reformas emprendidas cambió de manera importante.

Frente al fracaso inminente del “ajuste”, la transformación soviética posterior a 1998 dejó de ser concebida como una transición del socialismo al capitalismo y comenzó a ser pensada como un camino complejo, marcado por el pasado y por las formas heredadas del urbanismo soviético. Los diferentes sistemas socio-técnicos (como las infraestructuras de calefacción y el presupuesto del Estado) se convirtieron en piezas fundamentales para la continuidad del proyecto de ajuste.

El autor analiza, por ejemplo, el seguimiento de las bases de la reforma presupuestaria rusa. Muchos entre quienes la escribieron y pusieron en práctica habían leído la obra de James Buchannan e incorporaron sus propuestas intelectuales.

No solo los teóricos y practicantes del federalismo fiscal, sino también los consultores internacionales, los expertos locales en la reforma fiscal, los responsables políticos y los funcionarios del gobierno utilizaron las ideas de Buchannan para llevar a cabo la reforma presupuestal.

Estas propuestas no promulgan el abandono de los objetivos de bienestar social del Estado soviético, sino más bien acomodar el presupuesto para que, en medio de la escasez, pudiese cumplir la norma redistributiva de equidad fiscal.

Las técnicas neoliberales de gobierno tienen cierto grado de movilidad y flexibilidad.

La equidad fiscal fue el tema de ensayos clásicos de Buchanan de finales de los años 1940 y 1950. Estos, según nos cuenta Collier, reflexionaban sobre el aumento de la desigualdad en las sociedades industriales y hacían un llamado a un enfoque práctico que permitiera una distribución "éticamente aceptable" de la riqueza.

En el epílogo, Collier propone tres estrategias para estudiar el neoliberalismo:

  1. La primera es tener en cuenta que no hay doctrinas coherentes en la historia del neoliberalismo y existe una diversidad de posiciones encarnadas en  respuesta a las circunstancias históricas específicas.
  2. La segunda es entender que las técnicas neoliberales de gobierno tienen cierto grado de movilidad y flexibilidad: pueden ser desplegadas en diferentes circunstancias y contextos institucionales, para cumplir diferentes proyectos políticos.
  3. Por último, propone considerar cuidadosamente los argumentos que los “neoliberales”, funcionarios, pensadores o tecnócratas, han hecho en situaciones geográficas e históricas particulares y tratar de entender su coherencia mediante una reconstrucción de los problemas que los animaron y suscitaron.

¿Qué tiene que ver esto con Colombia?

“20 años de neoliberalismo colombiano”, “Neoliberalismo produce narco Estado”, “El neoliberalismo se tomó el país” son ejemplos de titulares o nombres de trabajos académicos según los cuales el neoliberalismo es la semilla de distintos problemas nacionales: el conflicto armado, el tráfico de drogas, la minería ilegal.

La palabra también se utiliza como adjetivo: pensamiento neoliberal, gobierno neoliberal, ministra neoliberal. La mayoría de las veces se supone que se trata de una sola cosa, de un proyecto o una lista de políticas precisas que producen efectos similares en las distintas regiones y sectores.

Sin embargo, gran parte de estos trabajos no incluyen reflexión alguna sobre las formas precisas como las reformas fueron puestas en marcha y se articularon con la política local, los procesos electorales y el conflicto armado.

Por esto el libro es un buen ejemplo de cómo estudiar la historia de las últimas décadas en Colombia: mediante el uso de múltiples fuentes, incluyendo archivos y documentos técnicos densos y tediosos. Así mismo, es un llamado a realizar más etnografía en los gobiernos locales. 

 

* Estudiante de doctorado en Geografía de la Universidad de Montreal.

 

Escribir un comentario

Agradecemos a los investigadores, académicos y profesionales que contribuyen con sus artículos, declaraciones y caricaturas inéditos para ser publicados en la Revista Razón Pública. Los autores son responsables de sus ideas y de la presentación de los hechos en este documento.

“Los comentarios en Razón Pública están sujetos a moderación, (de 8 am a 6pm hora de Colombia) con el fin de garantizar un intercambio de opiniones en tono respetuoso - serán bienvenidas la crítica aguda y la ironía - que enriquezcan el debate y resulten interesantes para lectores y autores.
En consecuencia, no se aceptarán comentarios del siguiente perfil:
1. Que constituyan descalificaciones, ataques o insultos contra los autores o contra otros participantes del foro de comentarios.
2. Que incluyan contenidos, enlaces o nombres de usuarios que razonablemente puedan considerarse insultantes, difamatorios o contrarios a las leyes colombianas.
3. Comentarios sin sentido o repetidos, que serán eliminados sin piedad.

Los comentarios no reflejan necesariamente la opinión de Razón Pública, sino la de los usuarios, únicos responsables de sus propias opiniones.”


Código de seguridad
Refescar