¿Cómo será el partido de las FARC y cuáles son sus retos principales?

(Tiempo estimado: 5 - 10 minutos)

miguel galvis

Miguel GalvisHoy comenzó a deliberar el Congreso que adoptará los principios y estatutos del partido político que surgirá de este movimiento guerrillero. Es una saludable ampliación de nuestra democracia, pero sus desafíos no son nada fáciles.   

Miguel Antonio Galvis*

Promesa cumplida

Las FARC han cumplido los compromisos de concentrar a sus integrantes, hacer entrega de sus armas y de una lista de bienes (que está siendo materia de revisión y polémicas) y de  iniciar su proceso de reintegración a la vida civil en cumplimiento del Acuerdo suscrito con el Gobierno. Sus integrantes han decidido someterse y respetar el ordenamiento jurídico colombiano.

El Gobierno también ha cumplido sus compromisos de llevar al congreso los proyectos legislativos que le aseguran a las FARC un periodo de transición de 8 años, tiempo durante el cual le serán garantizadas las siguientes condiciones: 

  • Una representación parlamentaria de cinco senadores y cinco representantes a la cámara, como mínimo.
  • Una financiación básica para el funcionamiento del nuevo partido, y
  • Una financiación básica para la promoción de su ideario y propuestas políticas a través de  su Centro de Pensamiento.

Terminado el periodo de transición, el nuevo partido jugará bajo las mismas reglas que rigen a todos los partidos en el orden legal colombiano.

¿Cómo será el nuevo partido?

Elecciones.
Elecciones. 
Foto: Alcaldía Mayor de Bogotá
  • Un Partido de Izquierda: al igual que la guerrilla de las FARC, este nuevo partido adoptará los ideales marxistas, leninistas, y el pensamiento bolivariano en sus aspectos críticos y emancipatorios. Su proyecto es la construcción de una sociedad de tipo socialista o comunista que remplace a la sociedad capitalista, aunque ahora lo hace por la vía político-electoral. Podría pensarse que el nuevo partido se ubicará a la izquierda del Polo Democrático Alternativo (PDA).
  • Un Partido de Oposición: Este partido no se siente representado en el actual Gobierno ni en los anteriores, a los que califica de pro-capitalistas y por tanto los responsabiliza por la desigualdad, la exclusión social y la destrucción del medio ambiente. Podría decirse sin ninguna duda que el nuevo partido apoyará las protestas sociales en contra de las políticas o medidas gubernamentales que favorezcan el gran capital.
  • Un Partido Minoritario: teniendo en cuenta la historia de los resultados electorales,  podría decirse que si obtuvieran cinco curules en el Senado sin necesidad de acudir al mecanismo de  representación mínima en su primera incursión en las urnas el 11 de marzo de 2018,  habrían logrado un excelente resultado.
Su proyecto es la construcción de una sociedad de tipo socialista o comunista que remplace a la sociedad capitalista

No obstante cabe resaltar que con el cumplimiento de los acuerdos, En todo caso el nuevo partido tendrá una representación minoritaria y en el orden, digamos, de la que hoy tienen el PDA, la Alianza Verde, el Movimiento MIRA y Opción Ciudadana. Para salir de la condición de minoría política debe superar el 15 por ciento de la votación en el Senado o la Cámara de Representantes.  

Los principales retos

  • Definir el nombre del partido: es comprensible que los excombatientes piensen que al mantener el nombre de las FARC, afianzan sus principios y convicciones. Sin embargo será muy difícil que en el periodo de la justicia especial de paz, cuando  tendrán que contar la verdad sobre muchas violaciones graves de los derechos humanos, los electores no hagan una asociación directa entre estos hechos y los voceros o candidatos del partido.

Pienso que un nombre más amable ayudará a una mejor recepción ciudadana del nuevo partido, ahora claramente en el contexto de una política sin armas. Mantener el nombre de las FARC envía el mensaje erróneo de no querer representar una opción de cambio para Colombia. No obstante, el Frente Sandinista de Liberación Nacional, después de 20 años de desmovilizarse, mantuvo su nombre y es parte importante del Gobierno en Nicaragua. 

  • La estructuración y representatividad del partido. El nuevo partido nace en “El Congreso Fundacional” que debe sesionar entre hoy domingo 27 y el próximo jueves 31 de agosto, con la participación de los guerrilleros y milicianos de las FARC. Elegirán un presidente del partido, un Consejo Político Nacional de 15 miembros, y un Consejo Nacional de 81 miembros.  La organización que ha sido propuesta es bastante sencilla, lo cual facilitaría su funcionamiento:  

 

Nacional

Asamblea Nacional de los Comunes

Consejo Nacional de los Comunes (81)

Consejo Político Nacional (15)

Presidente del Partido

Departamental

Asamblea Territorial de los Comunes

Consejo Territorial de los Comunes

Comité Político Territorial (11)

Municipal

Asamblea Local de los Comunes

Consejo Local de los Comunes (7 o 9)

Comunas de mínimo 5 miembros

 

Fuente: Proyecto de Estatutos del Nuevo Partido de las FARC-EP.

Podría pensarse que el presidente del partido será el excomandante Timoleón Jiménez, y que dentro de los 15 integrantes del Consejo Político Nacional estarán Iván Márquez, Joaquín Gómez, Mauricio Jaramillo, Pablo Catatumbo, Pastor Alape, Bertulfo Álvarez, Carlos Antonio Lozada y Ricardo Téllez. No sabemos si los otros seis integrantes serán de las filas guerrilleras o no.

Saliendo del congreso fundacional los colombianos podrán determinar si la nueva organización política es un partido de exguerrilleros, o es un partido más amplio, que involucra a otros actores de la vida nacional como intelectuales, artistas, dirigentes sociales, u otras expresiones de las nuevas ciudadanías.

  • La Bancada Parlamentaria. Además de integrar los órganos de dirección y de control del nuevo partido, el Congreso Fundacional elegirá a los 5 primeros integrantes de la lista al senado, quienes de antemano estarían elegidos si la lista es cerrada. Pero si especifican que la lista sea abierta es decir, por voto preferente, serán elegidos como mínimo los cinco candidatos con un mayor número de votos en las elecciones del próximo año.  
  • De la Movilización Social a la Participación Electoral. Las FARC tienen una innegable capacidad de movilización en ciertas zonas del país. En esta nueva fase del proceso político, después de su desarme y reincorporación a la vida civil, deberán constatar el nivel de apoyo en los procesos electorales de carácter nacional en el 2018, como en los departamentales y locales en el 2019.

Dadas las circunstancias anteriores, tendrán que competir vereda a vereda y barrio a barrio con políticos profesionales de los grandes partidos, cuyas burocracias son fuertes y que disponen de bastantes recursos –provenientes en mucho de la  corrupción. Para triunfar en este escenario deberán presentar propuestas audaces y bien argumentadas a fin de transformar la cultura política tradicional en las distintas  regiones del país.

  • Su bandera política y el bajo nivel de cumplimiento de los acuerdos: Conocido el proyecto de reforma política y electoral que presentó al Congreso el Gobierno nacional, podemos decir que no recogió ni siquiera el 30 por ciento de las propuestas que formuló la Misión Electoral Especial.

En el Congreso se acogieron las recomendaciones de las altas cortes y del Consejo Nacional Electoral. El proyecto se tramita para cumplir con el compromiso, pero las reformas que incluye en realidad son de muy escasa profundidad o alcance. Estamos pendientes de que el Gobierno nacional promulgue el Estatuto de la Oposición.

El nuevo partido tendrá que buscar caminos y alianzas para construir un escenario político propicio que en los próximos años permita el desarrollo normativo de los acuerdos en materia agraria y hagan posible su implementación. Este será el factor decisivo para definir a quién apoyaría el nuevo partido en las presidenciales del próximo año (pues por el momento ha sido descartada la presentación de un candidato propio) y aún en la elecciones del 2022, pues de su cumplimiento depende que se consolide como fuerza política con una larga vida.

Nuevo espacio democrático

Firma de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y las FARC-EP.
Firma de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y las FARC-EP. 
Foto: Presidencia de la República

Lo más conveniente para la paz y la democracia de Colombia sería que el partido de las FARC se consolide y desarrolle como una expresión política duradera y una opción de largo plazo. Pero al igual que le ocurrió al M-19, este proyecto tendrá que superar muchos retos propios de la transición de fuerza militar a partido político de carácter ciudadano.

La imagen pública del partido de las FARC viene mejorando y eso lo ayudará a una mejor representación parlamentaria

Los sectores democráticos y promotores de la paz han expresado su satisfacción ante la emergencia de una nueva opción política, que enriquecerá la oferta en el escenario electoral. Con la aparición del nuevo partido se hace realidad uno de los objetivos centrales de los acuerdos de paz, y se sienta una base importante para hacer que esa paz sea “estable y duradera”.

Aunque por ahora no se percibe o no se anticipa que la emergencia del nuevo partido  conlleve un cambio significativo en el escenario político colombiano, a largo plazo sus impactos podrían ser mayores, dependiendo del talante de sus dirigentes y de la sintonía que logren con los diferentes sectores sociales, económicos, culturales, étnicos y políticos en cada uno de los territorios.

Su credibilidad y consolidación dependerán en buena parte de lo que ocurra con el proceso de Justicia Especial de Paz, y del avance en los procesos de reconciliación y consolidación de la cultura de la paz en los territorios.

* Veedor Nacional del Partido Alianza Social Independiente, ASI.

 

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Comentarios  

ignasi orobitg gene
0 # Ejemplo espejoignasi orobitg gene 28-08-2017 15:08
Que sean ejemplos de espejos al otro lado de la hermana indígena frontera.
La Revolución Boliveriana , ahora , suma mas
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador

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