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La Italia después del 4 de marzo

(Tiempo estimado: 6 - 11 minutos)

Elecciones en Italia.

Cesar FerrariEn las elecciones del pasado domingo surgió una tercera fuerza que recoge el descontento y pretende cambiar el sistema político que ha gobernado a Italia desde hace mucho tiempo. Pero el nuevo gobierno tendrá que ser de alianzas.  

César Ferrari*

Los resultados

El domingo pasado los ciudadanos de Italia, la tercera economía de la Unión Europea, expresamos nuestras preferencias electorales. Este fue el resultado:

  • El Movimiento 5 Estrellas (M5E) de Luigi Di Maio triunfó con 32,7 por ciento de los votos a la Cámara de Diputados y con 32,3 por ciento de los votos al Senado; las 5 estrellas del movimiento son: agua, ambiente, transporte, conectividad y desarrollo.
  • El Partido Democrático (PD) del ex Primer Ministro Matteo Renzi obtuvo el 18,7 por ciento de los votos a la Cámara y 19,1 por ciento al Senado.
  • La Liga Norte (LN) de Matteo Salvini ocupó el tercer lugar con 17,4 por ciento de los votos a la Cámara y 17,6 por ciento al senado.
  • Luego siguió Fuerza Italia (FI) del octogenario, sentenciado y varias veces primer ministro Silvio Berlusconi, que obtuvo 14 por ciento de los votos a la Cámara y 14,3 por ciento al Senado.  

Con estos resultados hubo dos grandes perdedores:

  • Silvio Berlusconi y su partido Fuerza Italia, que habían obtenido el 37,4 por ciento de los votos a la Cámara en 2008 y el 29,9 por ciento en 2013 y, ahora fueron relegados a un segundo lugar en la coalición de derechas.
  • Matteo Renzi tuvo que renunciar al liderazgo del PD tras obtener uno de los resultados más pobres de la historia del partido heredero de las tradiciones social demócrata, social cristiana e incluso comunista en Italia. En 2008 había tenido el 33,2 por ciento de los votos a la Cámara y en 2013 había tenido, el 30,3 por ciento.

También es notable el avance de la Liga Norte que para apelar a los votos del sur se presentó en el tarjetón como la Liga de Salvini. Ahora es federalista, antes independentista, y desde siempre xenófoba y racista. En estas elecciones multiplicó por cuatro el resultado de 2013 (4,3 por ciento) y por dos el de 2008 (8,3 por ciento).

Los resultados electorales del 2018 marcaron el fin del sistema político de alternancia en el poder entre el centroderecha liderado por Silvio Berlusconi y el centroizquierda, cuyo último líder fue Matteo Renzi.

Pero lo más importante fue la consolidación del M5E (sin presencia en 2008 y con 24,7 de los votos a la Cámara en 2013), un  movimiento que se niega a ser considerado como partido y se proclama post-ideológico y ajeno a la derecha y a la izquierda.

Sumados los votos de las agrupaciones afines y de las coaliciones, los resultados muestran las siguientes preferencias:

  • En primer lugar, por el centro derecha liderado por la Liga Norte con 263 diputados y 138 senadores.
  • En segundo lugar, por el Movimiento 5 Estrellas con 223 diputados y 112 senadores.
  • En tercer lugar, por el centro izquierda liderado por el partido democrático con 118

diputados y 60 senadores.

La mayoría en la Cámara se logra con 326 diputados y en el Senado con 161 senadores, lo que quiere decir que, por sí solo, ningún grupo podrá establecerse en el gobierno. Por tanto, y muy al estilo de la política italiana de las conversaciones y acuerdos entre grupos políticos supuestamente antagónicos, parece que la historia volverá a repetirse.

Alianzas estratégicas

Movimiento político italiano, “Movimiento 5 Estrellas”
Movimiento político italiano, “Movimiento 5 Estrellas”
Foto: Wikimedia Commons

Si el M5E quiere alcanzar el gobierno muy probablemente pactará con el PD, con el que tiene más afinidad política ̶ su perfil transformador es en gran medida una herencia de la izquierda italiana ̶  y de donde proviene gran parte de sus actuales partidarios, a pesar de los insultos que le prodigó en el pasado reciente (“ladrones”, “mafiosos”, “corruptos”, “ineficientes”, etc.).

No obstante, dicho acuerdo no será fácil. El renunciante líder del PD, Matteo Renzi, ha sido enfático en rechazar cualquier tipo de alianza con el M5E. Pero Renzi está en declinación y los grupos económicos y empresariales han manifestado su complacencia con este acuerdo.

Si no hay acuerdo y ningún grupo logra consolidar una mayoría, el presidente y jefe de Estado desde 2015, Sergio Mattarella, deberá convocar a unas nuevas elecciones que, al parecer, nadie quiere.  

Los resultados electorales del 2018 marcaron el fin del sistema político de alternancia en el poder entre el centro derecha liderado por Silvio Berlusconi y el centro izquierda, cuyo último líder fue Matteo Renzi.

Hoy, la nueva etapa del proceso político italiano es consecuencia de la emergencia mayoritaria de una tercera fuerza política, el M5E, que cuestiona al sistema político y económico de manera radical.

Este sistema gobernó a Italia durante los últimos 25 años y emergió como respuesta al vacío de poder generado por la crisis institucional y el derrumbe del sistema político y de los partidos tradicionales italianos (Demócrata Cristiano, Socialista y Comunista) que gobernaron desde el fin de la segunda guerra mundial. En esa oportunidad fue el proceso judicial “mani pulite” (manos limpias) lo que derrumbó al sistema al descubrir, judicializar y sentenciar a los políticos y empresarios que habían desarrollado un sistema de corrupción generalizada llamado “tangetopoli” (ciudad de los sobornos).

Hoy, la nueva etapa del proceso político italiano es consecuencia del surgimiento de una tercera fuerza, el M5E, que cuestiona al sistema político y económico de manera radical.

Esta elección se da en el contexto de una economía que ̶ luego de muchos años de recesión ̶ finalmente comienza a mostrar signos de recuperación junto con el resto de Europa, fundamentalmente debido a la expansión monetaria del Banco Central Europeo: en 2017 el producto nacional bruto italiano creció 1,5 por ciento, la competitividad externa ha mejorado y los bancos parecen haberse estabilizado.

Pero los problemas más sentidos de los italianos siguen vigentes: empleos insuficientes en el sur, ingresos estancados en el norte, un sistema de bienestar disminuido que resulta insuficiente, y una inmigración que parece descontrolada y que es usada por la derecha como explicación de gran parte de los males.

¿Ganó el populismo?

Según varios analistas, el 4 de marzo en Italia ganó el malestar y no la esperanza; tampoco el deseo de un futuro mejor.

Dicen que “ganó el populismo”, aquel que siempre promete lo que el pueblo quiere y que se da maña para ofrecer cielo y tierra sin considerar las limitaciones reales para cumplir lo que promete. Pero si uno lee el programa del M5E ese no parece ser el caso.

El M5E ganó masivamente en el sur del país donde no solo no hay trabajo, sino que no hay esperanza de trabajo. Nacionalmente, ganó con la promesa de otorgar una renta básica a todos los ciudadanos italianos, lo cual implicaría cambios fiscales notorios.

Por otro lado, en el norte ganó la derecha que promete federalismo fiscal ̶ para entregar menos recursos al sur, al que siempre ha despreciado ̶ y el rechazo a la inmigración ilegal y a la ciudadanía de miles de niños hijos de esos inmigrantes nacidos en Italia. Cual Trump, cuyo antecedente es Berlusconi, el líder histórico de la derecha italiana.

Por su parte, el centro izquierda perdió en casi todas partes. Sólo ganó en parte del centro del país y en el extremo norte en Bolzano, una de las regiones italianas más prósperas. Esta pérdida se debe al desencanto de la gente sobre sus realizaciones pues sus promesas tardan o no llegan a materializarse. Para muchos perdió, sobre todo, por parecerse demasiado a la derecha en términos económicos, en donde se resuelven las necesidades más sentidas de la gente, como en la liberalización del mercado laboral.

En otras palabras, el PD no devino ni de derecha ni de izquierda, aunque sin proclamarlo directamente como lo hizo el M5E, y su derrota parecer poner en evidencia que para los italianos sonó más sensato optar por el auténtico.

De todas formas, el programa de M5E no deja de ser interesante pues comprende una serie de propuestas de economía verde, circular, de nuevas tecnologías, de aprovechamiento de la economía digital, de apoyo al italiano de a pie y a las pequeñas y medianas empresas, la promesa de más regulación para los bancos y las empresas transnacionales, y una revalorización del Estado de bienestar.

En síntesis, el programa del M5E, bastante keynesiano, es abandonar el neoliberalismo italiano. Según el propio movimiento, es el primer programa construido y votado en línea por los ciudadanos.

¿Seguirá Italia en la Unión Europea?

Político italiano, Silvio Berlusconi.
Político italiano, Silvio Berlusconi.  
Foto: Wikimedia Commons

La Italia del 4 de marzo del victorioso M5E no quiere salir de la Unión Europea pero sí quiere imponer una serie de cambios, particularmente en la manera centralista, tecnocrática y poco democrática con que Bruselas y el Banco Central Europeo manejan la unión económica y la unión monetaria, respectivamente, dándole más poder al Parlamento Europeo.

Pero los problemas más sentidos de los italianos siguen vigentes: empleos insuficientes en el sur, ingresos estancados en el norte, un sistema de bienestar disminuido que resulta insuficiente, y una inmigración que parece descontrolada y que es usada por la derecha como explicación de gran parte de los males.

En cuanto al mercado único, al desarrollo económico y a la migración, el programa de M5E declara que:

  • "Creemos que el mercado único no debe ser desmantelado sino reformado teniendo en cuenta las necesidades de los ciudadanos. Cualquier decisión de política comercial que afecte a los intereses de las pequeñas y medianas empresas debe ser abandonada. Debemos preservar la excelencia del Made in Italy de los efectos negativos derivados de las importaciones. M5S implementará todas las medidas necesarias para que la Unión Europea se comprometa a someter los acuerdos comerciales al escrutinio y al voto de los parlamentos nacionales".
  • "Los límites impuestos por la naturaleza finita del planeta y de los recursos disponibles ofrecen la oportunidad de implementar nuevos modelos de desarrollo que tengan en cuenta la capacidad del ambiente para absorber los desechos del metabolismo ambiental. Basamos nuestra visión de desarrollo económico en cuatro pilares: 1) el nuevo modelo de desarrollo, 2) la política industrial, 3) la política comercial y de protección del consumidor, 4) la política económica."
  • "El M5E quiere garantizar a Italia el control de los flujos migratorios, con soluciones que consideren el corto, mediano y largo plazo. Lo haremos consagrando el principio de igual distribución de responsabilidades entre los países de la UE y asegurando la gestión transparente de los fondos destinados a la recepción."

Ya sea porque los ciudadanos las elaboraron o porque creyeron en ellas, esas parecen ser las razones por las cuales tantos italianos decidieron hacer parte de la protesta electoral, desplazándose hacia los nuevos adalides del cambio y abandonando el centro izquierda por el que seguramente votaron antes.

*Ph.D. en Economía y máster en Desarrollo Económico de la Universidad De Boston, máster en Planeación Urbana de la Universidad de Nueva York, Ingeniero Civil de la Universidad Católica del Perú. Es ciudadano italiano y peruano. Profesor titular de la Pontificia Universidad Javeriana en el Departamento de Economía.

 

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