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El gobierno de unidad nacional: el comienzo y lo que sigue

(Tiempo estimado: 13 - 26 minutos)

hernando gomez buendiaUn recuento y un análisis inicial sobre el qué, el cómo, el con quiénes, el por qué y el para qué de la propuesta de unidad nacional que ha formulado el presidente Santos.

Hernando Gómez Buendía  *

La propuesta

La noche misma del 30 de mayo, cuando se conocieron los resultados de la primera vuelta,  el candidato ganador adoptó la actitud de presidente electo e hizo un solemne llamado a la unidad nacional: "Invito a los ciudadanos de todos los partidos y a los independientes que se unan a nuestra propuesta de trabajo, a nuestra propuesta de educación, a nuestra propuesta de seguridad...Mi gobierno será un gobierno de inclusión, será un gobierno de todos los colombianos y para todos los colombianos. Por ello los invito a construir una gran alianza, un gran acuerdo nacional para el trabajo y contra la pobreza. Convoco hoy a todos los ciudadanos sin excepción, a todas las organizaciones sociales, a las organizaciones comunales, a todos los gremios, y por supuesto a los partidos políticos a este gran acuerdo"[1].

Ocho días después, en la ciudad de Cali, Juan Manuel Santos presentó su programa de diez puntos que servirían como base de la unidad nacional. Es un texto breve y redactado de modo que podría ser suscrito por tirios y por troyanos en esta sociedad tan dividida. Véalo Usted:       

  1. Trabajo, trabajo y más trabajo: trabajos decentes y salarios dignos. Que en cada familia haya al menos una persona con empleo formal. Diálogo social entre trabajadores, empresarios y gobierno. Unidos disminuiremos los índices de pobreza y desempleo.

  2. Prosperidad democrática para todos, es decir, salud y educación de calidad, para la vida y el trabajo, vivienda digna y oportunidades de ingresos.
  3. Consolidar la Política de Seguridad Democrática y fortalecer la seguridad ciudadana, con acatamiento a la Constitución y total respeto a los derechos humanos. No más terrorismo.
  4. Transparencia y cero corrupción: que  impere la ética en los asuntos públicos, cultura de la legalidad y cero tolerancia a la corrupción, en lo público y lo privado.
  5. Buen Gobierno: gestión pública de excelencia para el trabajo. Administración pública eficiente, eficaz, descentralizada, participativa y responsable, en todos los niveles. Trabajo conjunto con el liderazgo local para el desarrollo de las regiones.
  6. Institucionalidad democrática: fortalecer el Estado democrático con independencia, equilibrio y colaboración armónica de poderes.
  7. Justicia y cero impunidad: fortalecer el Estado de Derecho con cero impunidad, justicia pronta y eficaz. Garantizar el derecho de la sociedad y los individuos a la justicia. Defender los derechos de las víctimas: verdad, justicia y reparación.
  8. Agenda urbana y rural: ciudades para la gente, con movilidad, viviendas, espacios y servicios públicos para todos. Un campo próspero y seguro para garantizar la plena, lícita y sostenible utilización del territorio cultivable y convertir al país en la despensa del mundo.
  9. Medio Ambiente: aprovechar sosteniblemente nuestro potencial ambiental. Defender el agua como recurso vital. Posicionar a Colombia como una potencia de biodiversidad a nivel mundial.
  10. Relaciones Internacionales: profundizar la inserción del país en el mundo y estrechar las relaciones con nuestros vecinos, basados en el respeto y la cooperación. Los colombianos en el exterior también cuentan. El liderazgo de Colombia será reconocido en el escenario internacional"[2].

Y por supuesto al oficializarse su elección en la segunda vuelta, Juan Manuel Santos comenzó por decir: "Soy y seré el presidente de la unidad nacional...El reloj de la historia hoy marca una nueva hora, llegó la hora de la unidad nacional. Llegó la hora de la concordia entre los colombianos, de trabajar juntos por la prosperidad de Colombia", y pasó a reiterar los diez puntos, con invitaciones individualizadas a los distintos partidos, ex candidatos, instituciones y fuerzas sociales que habrán de confluir en ese gran acuerdo de unidad[3].    

De talla presidencial  

La propuesta de unidad del candidato de la U podía entenderse como un gesto simbólico, como una táctica electoral, o como anticipo del sistema de gobierno que regiría a partir del próximo 7 de agosto. Estas tres interpretaciones no se excluyen entre sí, y en efecto todo lleva a suponer que el doctor Santos la formuló pensando en esos tres objetivos.

El llamado a la unidad, a olvidar los resquemores y a trabajar unidos por la patria son puntos obligados del discurso de victoria electoral en cualquier país del mundo. Dice además el artículo 188 de nuestra Constitución que "el Presidente de la República simboliza la unidad nacional...". Al incluir este mensaje en su alocución del 30 de mayo, Santos se estaba proyectando como el triunfador magnánimo y al mismo tiempo como el nuevo presidente de Colombia -igual que habría de hacerlo, y con el mismo tono, en su discurso del 20 de junio.   

En otras palabras, se trataba de ahondar la convicción generalizada de que la segunda vuelta no era necesaria y que la "ola verde" ya se había extinguido. Y Santos, en efecto, casi que fue elegido en primera vuelta y su distancia sobre Mockus fue tal que en Argentina, en Ecuador, en Bolivia o en Costa Rica se le hubiera proclamado ganador sin recurrir al "balotaje" o la segunda vuelta[4].

Pescando votos

Además de ayudar a desinflar la candidatura Mockus, la invitación a un gobierno de unidad era un recurso electoral con miras a la segunda vuelta y cuyos resultados se hicieron  evidentes: con todo y la abstención, Santos tuvo un aumento de casi 30 por ciento  -o  2, 2 millones de votos- entre el 30 de mayo y el 20 de junio, en tanto Mockus aumentó su caudal en un 15 por ciento. Las alianzas, entonces, fueron decisivas:     

  • Primero fue el Partido Conservador, que el 31 de mayo madrugó a adherir a Santos y cuya junta de parlamentarios del día siguiente oficializó la decisión "en medio de críticas a la ex candidata Noemí Sanín"[5]. Esta adhesión no se basó en acuerdos programáticos sino en ratificar la calidad de consocios de la U en el proyecto político de Uribe. Con su tacto habitual, lo dijo Andrés Felipe Arias: "(la alianza) será fundamental para preservar un consenso nacional alrededor de la línea de pensamiento de Álvaro Uribe y no desviarnos del camino que él nos mostró. Más que aliviar la polarización política, creo que el acuerdo ayuda a abrir un espacio a todos los sectores que quieren defender la línea de pensamiento de la Seguridad Democrática"[6]. 

Es un acuerdo, entonces, de los que están de acuerdo. Y en un lenguaje más cauteloso,  el Presidente de la colectividad Fernando Araújo dio una puntada acerca del precio burocrático que implicaría ser parte de semejante acuerdo: "Si Juan Manuel Santos llega a la Presidencia, esperaremos que se concrete la conformación del Gobierno, para recibir propuestas... e incluirlas en el Acuerdo de Unidad Nacional, porque una cosa es antes de la segunda vuelta, otra después"[7]. 

  • Los congresistas liberales esperaron un día más, y medio centenar de representantes visitaron el 1 de junio al doctor Santos para expresarle su apoyo sin entrar en remilgos programáticos[8] (poco después el ejemplo fue seguido por nueve senadores liberales[9]). Aunque hubo alusiones vagas a las "ideas" y a las "bases firmes" para el "pacto", el presidente de la Cámara Édgar Gómez avanzó una explicación que bien podría resultar profética: "Juan Manuel es un liberal que sentimos como nuestro y sus ideas liberales tendrán eco"[10]. El mismo ex presidente Gaviria anunció su intención de votar por Juan Manuel: "Creo que tiene el carácter y el temperamento para ser un buen presidente de Colombia... Confío en que él va a rectificar algunas de las políticas del presidente Uribe... Ojalá ponga fin a la cultura del atajo y del todo vale y regresemos a una forma de gobierno que fortalezca el estado y las instituciones..."[11].

O sea que, al revés de los conservadores, los liberales se hacen o querían hacerse la ilusión de que el acuerdo de unidad nacional se haría al margen o en contra del uribismo duro. Una ilusión que en realidad tiene poco asidero, a juzgar por el "rechazo" y el "lamento" que expresó Santos frente a las críticas de Gaviria a Uribe[12], o más aún juzgar por la llamada  del Señor Presidente al Señor ex Presidente "para reclamarle por las descalificaciones hechas a su gestión, gritándole ofensas como ´cobarde´, ´bellaco´ y ´miserable´"[13].

Más terrenal que el Estado de derecho o la cultura del atajo ha sido la noticia de que Simón Gaviria podría ser el nuevo presidente de la Cámara en calidad de liberal santista, a lo cual se opone el ex ministro Arias con la tesis de que "Estos dos partidos (la U y el Conservador) hemos soportado las tesis de Álvaro Uribe y por eso el acuerdo debe ser primero en torno a los dos"[14]. Tal vez por este tufillo burocrático en el comunicado de prensa de Palacio se afirmó que la conducta de César Gaviria era "oportunista"[15].

  • Cambio Radical se demoró un poco más en vincularse al acuerdo nacional y de hecho fue el único partido que esperó a que Santos anunciara sus "diez puntos": el 9 de junio la bancada radical anunció que apoyaría al candidato de la U sobre la base de reformar la justicia y revivir el Ministerio del ramo, garantizar la cobertura de salud y "otras reformas" (anticorrupción, vivienda social y ordenamiento territorial)[16].

Pero el pudor relativo de Cambio Radical no se debió tan sólo al peso de las ideas sino a otros cuatro factores terrenales. Primero: en la demora de nueve días debió pesar la reticencia o aún el veto de Casa de Nariño ante la deserción de Vargas y sus críticas ácidas al presidente Uribe[17] (de hecho el Presidente criticó públicamente a Vargas después de la primera vuelta[18]). Segundo: el sector galanista de Cambio Radical muy comprensiblemente se inclinaba por Mockus[19] (como lo hizo en bloque la familia de Luis Carlos Galán[20]). Tercero: a diferencia de Noemí y de Pardo, el candidato de Cambio Radical no era sacrificable en aras de acomodar a los congresistas del partido. Y cuarto, con su tercer lugar en la primera vuelta, Vargas Lleras tenía votos para negociar a cambio de una cuota de poder y tiene además la aspiración fundada de suceder a Santos, para lo cual le urge ser parte del gobierno.

Dos dijeron que no

  • No contento con sumar los apoyos anteriores (que equivalían al 67 por ciento de los  votos en primera vuelta[21]) el candidato de la U (quien en efecto obtuvo el 69 por ciento de los votos en segunda vuelta) intentó incluso que el Polo Democrático se uniera al tren de la unidad nacional. Ante el fracaso de las conversaciones entre Mockus y Petro, Santos invitó "a los polistas a sumarse al Acuerdo... (Aunque estoy) muy lejos del Polo desde el punto de vista ideológico...hay propuestas como la de tierras para realizar una reforma agraria...(que son) buenas y las pondré en práctica durante mi gobierno"[22].
  • La respuesta de Petro fue categórica e implica una lectura alternativa de la unidad nacional: "El Partido de la U acaba de hundir... el referendo del agua y... hundió en último debate la ley de víctimas... Hoy, en plena campaña, habla Santos de revivir...el referendo...y de entregarle la tierra de las mafias a las víctimas, lo que demuestra la incoherencia entre el dicho y el hecho... ¿Por qué, si es elegido, no hacemos el acuerdo nacional sobre estos temas, después del 20 de Junio?... Sería bueno que se comprometiera públicamente ya elegido,  y no con afán electoral"[23].

  • La invitación retórica a la "unidad nacional" tenía que extenderse al propio Antanas Mockus, pero a las puertas de una segunda confrontación electoral, esa propuesta  resultaba un despropósito. Por eso el 30 de mayo Santos se limitó a precisar que "No reconozco enemigos en la política nacional... Por el contrario, tenemos enemigos comunes y hay que enfrentarlos... (el desempleo... la pobreza... la corrupción... el terrorismo)... Al doctor Antanas Mockus le extiendo mi sincero saludo de felicitación y respeto por los resultados alcanzados el día de hoy"[24]Con todo y eso, el día de presentar sus "diez puntos", el candidato de la U...nidad Nacional se animó a declarar que su "política de inclusión implica también al Partido Verde"[25]; y de manera todavía más explícita le dijo el presidente electo al candidato derrotado, "doctor Mockus...quiero que sepa que no renunciaré a que usted y sus coequiperos nos acompañen a trabajar por una Colombia unida, educada, justa e íntegra"[26].
  • Pero ya Mockus se había anticipado a la fórmula de "unidad nacional", y en vez de eso  afirmó la noche de su primera derrota: "El ser la segunda fuerza política...  nos da la autoridad de liderar una alianza ciudadana que nos lleve a que el próximo 20 de junio... el proyecto ganador sea el de la legalidad democrática"[27]. Dos días más tarde, ahora en respuesta a Santos, el candidato verde precisó su versión de la unidad: "Convocamos una gran alianza ciudadana, alrededor de esos (tres) propósitos (transformar radicalmente la manera de hacer política, rechazar manifestaciones de ilegalidad originadas en las propias esferas gubernamentales y avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria)...En Colombia estamos en un proceso de transición democrática y nos da temor que se replique el cuestionado expediente del Frente Nacional. Hoy los acuerdos de partidos podrían debilitar su identidad y generar desconfianza entre los ciudadanos...
    Espero que muchos de los simpatizantes y electores de los candidatos que no llegaron a la segunda vuelta se sumarán a nuestra alianza ciudadana. Bienvenidos todos a sabiendas que aquí no hay nada para repartir sino principios para compartir"
    [28].

    ¿Cuál unidad nacional?

    Tenemos pues que a las primeras de cambio la propuesta de unidad nacional no ha unido a los protagonistas sino que ha replanteado las divisiones que existían:

    • De un lado está la coalición oficialista ampliada, donde la U, el Partido Conservador y Cambio Radical se reencuentran (con el PIN a la sombra) y suman al Partido Liberal. Aunque subsiste la tensión entre duros y, digamos, menos duros, esta fuerza es inequívocamente uribista y por lo mismo su "unidad nacional" es un acuerdo entre los que ya están de acuerdo: de aquí que no compitan sino por el reparto de cuotas de poder.
    • Del otro lado están el Polo Democrático y el Partido Verde, a quienes decididamente no les interesa un acuerdo burocrático y que por ahora han propuesto dos versiones distintas de la unidad nacional: (1) Un acuerdo entre los que no están de acuerdo pero comparten el respeto a la ley (nadie ha mencionado a la guerrilla, a los paramilitares ni a los narcotraficantes como posibles partícipes del pacto) acuerdo que versaría sobre temas espinosos (la tierra, las víctimas...), o (2) Un acuerdo de ciudadanos que renueve la política en procura de la legalidad y la justicia social, sin que los partidos renuncien por eso a su identidad ni se recorte la competencia democrática.

    ¿Qué es un gobierno de unidad nacional?  

    Además de ser una expresión simbólica y un mecanismo para sumar votos, la unidad nacional es una forma de gobierno que en distintos países o momentos ha revestido una de cuatro grandes modalidades, que llamaré la del partido único, la del frente patriótico, la de reconciliación y la del pacto de gobernabilidad.

    • En los sistemas monopartidistas, la "unidad nacional" se logra por el sencillo método de silenciar las voces disidentes. Este es el caso propiamente del Estado socialista en China, en Cuba o en la URSS o el del Estado nazi en Alemania, pero es también en forma mitigada el caso del "unipartidismo hegemónico" que rigió en México con el PRI, en Paraguay con el Partido Colorado, en Japón con el Partido Liberal o en África del Sur con el Congreso Nacional Africano.
    • En una democracia competitiva o multipartidista, los gobiernos de unidad nacional surgen a veces como respuesta a situaciones de emergencia, como decir la guerra externa o una severa crisis económica. Entre los ejemplos mejor conocidos figuran Inglaterra o Francia con sus varios "gobiernos nacionales" durante la I y la II guerras mundiales o por los tiempos de la Gran Depresión.
    • Cuando las democracias sobreviven a una guerra civil acuden a veces a los gobiernos de reconciliación nacional, como en el caso de Irlanda del Norte, en el segundo mandato de Abraham Lincoln en Estados Unidos o en el para nosotros más cercano y por lo mismo más controvertido Frente Nacional.
    • También se da el caso de los dos grandes partidos que se unen porque sus diferencias ideológicas son menores que las que median entre ellos y los de extrema derecha o extrema izquierda. Esta ha sido la experiencia de los gobiernos de "unidad nacional" de Austria, la de Bélgica o la de Israel, sistemas multipartidistas donde las crisis de gobernabilidad son recurrentes.      

    ¿Y Colombia?

    En la historia de Colombia los gobiernos de unidad nacional han sido de reconciliación, aunque luego asumieron o intentaron asumir ciertos rasgos del unipartidismo: así ocurrió con Nuñez y su alianza conservadora-liberal (la "Regeneración") después de la guerra de 1885, ocurrió con el general Reyes y su gobierno de "paz, concordia y trabajo" tras la guerra de los Mil Días, ocurrió con Rojas y su Alianza Nacional Popular (ANAPO) después de "La Violencia", y ocurrió con el Frente Nacional que puso fin al desangre liberal-conservador y acabó por actuar casi como un partido único.

    A diferencia de sus predecesoras, la propuesta de unidad nacional que hoy hace Santos no  corresponde al modelo de reconciliación porque no se dirige a los insurgentes ni a los actores de un conflicto armado que -en gracia del argumento- ya habría concluido.   Tampoco es la respuesta a una grave emergencia nacional, puesto que el propio Santos  considera que el presidente Uribe deja al país en excelentes condiciones. Ni, en ausencia de un régimen parlamentario y polarizado, estamos ante el acuerdo básico de gobernabilidad.

    De manera que la "unidad nacional" de Santos apuntaría más bien en el sentido de consolidar la coalición de gobierno o, quizá más precisamente, de pasar del unipartidismo "por predomino" (sistema donde un partido ha "barrido" en las elecciones de dos o más períodos sucesivos) al unipartidismo "por hegemonía" (donde un partido "se impone sobre el resto debido a su nivel organizativo, su capacidad económica, su inserción social, su utilización del aparato estatal, u otros motivos"[29]).

    El porqué y el para qué de la propuesta

    La fórmula de unidad nacional sería entonces una pieza básica en el proceso de transición del uribismo bajo Uribe al uribismo sin Uribe. El gobierno de Uribe tuvo tres características que el presidente Santos no podría ni querría mantener. Para decirlo de manera muy sintética:

    • El de Uribe, primero, fue un gobierno elegido por el odio a las FARC y dedicado obsesivamente a su derrota. Por ende y además fue el gobierno de un caudillo carismático e intensamente popular. Y fue -otra vez por lo mismo y además- un gobierno pendenciero que trató a sus contradictores desarmados como si fueran cómplices de los armados.
    • Pero ocho años de guerra exitosa en contra de las FARC ya no permiten que el heredero de Uribe se haga elegir tan sólo por odio a la guerrilla. Santos, según él mismo, "no es Uribe" o en todo caso no tiene su carisma ni despierta la misma pasión que su mentor. Y estas dos circunstancias obligan a pasar de los torpes modales de un Uribe Vélez a las finas maneras de un Santos Calderón: al fin y al cabo Juan Manuel es el sobrino-nieto del presidente del "canapé republicano" y de la "Gran Pausa" que vino a enfriar los hervores de la "Revolución en Marcha"
    • La unidad nacional es por eso y en primer lugar una cuestión de estilo, una manera de anunciar que el modo camorrero, los encontrones, las palabras injuriosas del presidente Uribe son cosas del pasado y no se volverán a repetir: "llegó la hora de la concordia entre los colombianos" es admitir que Uribe sembraba o cultivaba la discordia. Pero al pasar de aquí al anuncio de que el cambio de estilo marcará "el comienzo de una nueva era"[30] , Santos está diciendo que los conflictos de Uribe fueron un simple asunto de modales y que mejores modales evitarían los conflictos. Y esto, para decir lo menos, es confundir el  rábano con las hojas: los riquirrafes de Uribe con los jueces, con los dirigentes de la oposición o con los presidentes de países vecinos no se debieron a su poca urbanidad sino a serias diferencias de interés que bien puede continuar o resurgir bajo el gobierno Santos.  
    • En segundo lugar, y a falta de la guerra y del caudillo, la "unidad nacional" será el cemento que mantenga la unidad del uribismo, esa vasta y variopinta constelación de fuerzas y matices que hasta hoy han convivido bajo el paraguas de apoyar y obedecer a Uribe. Sin un propósito sencillo y obsesivo (derrotar a las FARC) y sin la autoridad del fundador mesiánico, la "unidad nacional" vendría a ser el artilugio que permite negociar o acomodar los diferendos y conflictos de interés y de poder entre  los miembros y corrientes de una coalición tan sumamente amplia.
    • Pero en tercer lugar y en esas circunstancias, la unidad nacional tendría el efecto de bloquear el cambio, porque ella vendría a ser una especie de mesa directiva donde se sientan todos los poderes o todos los poderosos del país y donde cada uno va a ejercer su comprobada potestad de veto. Con la adición de que ahora el presidente y el gobierno servirían como una especie de secretaría técnica y aparato ejecutor de los acuerdos.
    • Y es porque en cuarto lugar y sobre todo, la "unidad nacional" es en esencia un artificio para negar la política. En sus versiones más nobles -la reconciliación posterior al conflicto, la atención de una grave emergencia- unidad nacional significa "poner la Patria por sobre los partidos", ceder en aras del bien común y aplazar las disputas de poder. Dicho de otra manera: suspender la política. Pero cuando se trata de una unidad que no incluye a los que no estaban de acuerdo desde antes, la unidad nacional es apenas una forma menos combativa de negarle la legitimidad a los opositores -lo cual, al fin y al cabo, está en la base del proyecto político y social que se conoce como el uribismo.  

    Queda la opción de Petro, o la unidad nacional con los que no están de acuerdo. Queda la opción de Mockus, o la revolución cultural en lugar del reparto de poderes. El poder sin embargo lo tiene Santos y la unidad nacional de Santos tiene todas las trazas de ir para otra parte.

     *Director y editor general de Razón Pública. Para ver el perfil del autor, haga clic aquí. 

     Notas de pie de página


     [1] Discurso del 30 de mayo de 2010. En: http://www.pensamientocolombia.org/Debate
    Nacional/?p=14769

    [2] Discurso en Cali del 8 de julio de 2010. En: http://www.elpartidodelau.com/index.php?
    p=20&nt=674

    [3] Discurso del 20 de junio de 2010. En: http://www.eluniversal.com.co/v2/
    elecciones-2010/%C2%A1demos-vuelta-la-pagina-de-los-odios-dice-presidente-electo
    .

    [4] En Argentina y Bolivia gana el aspirante que obtenga el 45 por ciento de los votos y una ventaja de más de diez puntos en primera vuelta; en Ecuador se gana con el 40 por ciento y una ventaja de diez puntos; en Costa Rica con el 40 por ciento de los votos en primera vuelta. Ver: Juan Manuel Charry, en Razón Pública 
    http://www.razonpublica.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1092&Itemid=159

    [5] http://www.caracoltv.com/noticias/eleccionespresidenciales2010/
    la-decision/video-179931-conservadores-adhieren-a-santos-los-liberales-aun-no-deciden

    [6]http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/D/diez_puntos_
    soportan_unidad_nacional/diez_puntos_soportan_unidad_nacional.asp?CodSeccion=238

    [7]http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/D/diez_
    puntos_soportan_unidad_nacional/diez_puntos_soportan_unidad_
    nacional.asp?CodSeccion=238

    [8] http://www.elespectador.com/articulo-206618-cerca-de-50-liberales-
    adhirieron-juan-manuel-santos

    [9] http://www.colombiadecide.com/items/view/18633

    [10] http://www.elespectador.com/articulo-206618-cerca-de-50-liberales-
    adhirieron-juan-manuel-santos

    [11] http://www.elespectador.com/noticias/politica/articulo-208684-cesar-
    gaviria-anuncia-votara-juan-manuel-santos

    [12]http://quedice.net/2010/06/duro-intercambio-de-palabras-entre-cesar-gaviria-y-alvaro
    -uribe-por-mensaje-a-juan-manuel-santos/

    [13] http://elnuevosiglo.com.co/home/noticias-del-dia/195-noticia-del-dia/5672-agarron
    -verbal-entre-uribe-y-gaviria-por-apoyo-a-santos.html

    [14]http://www.elespectador.com/articulo-208911-andres-f-arias-anuncio-batalla-quitarle-presidencia-de-camara-simon-gaviria?page=7

    [15] http://www.semana.com/noticias-politica/presidente-uribe-
    tilda-oportunista-anuncio-gaviria/140414.aspx

    [16] http://www.vanguardia.com/politica/nacional/64442

    [17] Por ejemplo en la entrevista donde le preguntaron: "¿no es muy triste que un Gobierno de tantos resultados como el de Uribe termine de manera tan lánguida, con varios de sus funcionarios ad portas de la cárcel por las 'chuzadas' y la 'yidispolítica'?" y respondió: "Sí, pero el único responsable de eso es el Presidente. Nunca debió propiciar una nueva reforma a la Constitución para perpetuarse en el poder."
    http://www.eltiempo.com/elecciones2010/germanvargaslleras/ARTICULO-WEBPLANTILLA_NOTA_INTERIOR-7722552.html

    [18] http://www.lanacion.com.co/2010/06/02/uribe-cuestiona-a-vargas-lleras/

    [19] http://www.vanguardia.com/politica/nacional/64442

    [20] http://www.diariodelnorte.net/politica/nacionales/2982-apoyo-a-mockus.html

    [21]Esta cifra resulta de sumar el  46,6 por ciento que obtuvo el propio Santos, el 10, 1 por ciento de Vargas Lleras, el 6,1 por ciento del conservatismo y el 4,4 por ciento del liberalismo. 

    [22] http://www.el-informador.com/detgen.php?id=63176

    [23] Ibid

    [24http://www.eltiempo.com/elecciones2010/juanmanuelsantos/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-7732541.html

    [25]http://www.elespectador.com/noticias/politica/articulo-207402-santos-
    invita-antanas-mockus-su-eventual-gobierno-de-inclusion

    [26]http://www.eluniversal.com.co/v2/elecciones-2010/%C2%A1demos-vuelta
    -la-pagina-de-los-odios-dice-presidente-electo

    [27] http://www.caracol.com.co/especiales/elecciones/nota.aspx?id=1305743

    [28] http://www.antanasmockus.com/SaladePrensa/tabid/69/ctl/ReadMockus
    /mid/456/ArticleId

    /193/Default.aspx

    [29] Sartori, Giovanni: Parties and Party Systems: A Framework for Analysis,
    European Consortium for Political Research Press, Londres, 2008 p. 47. 

    [30] Discurso del 20 de junio de 2010. En:  http://www.eluniversal.com.co/v2/elecciones-

    2010/%C2%A1demos-vuelta-la-pagina-de-los-odios-dice-presidente-electo

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