Democracia es más que poder votar

(Tiempo estimado: 5 - 9 minutos)

Germán Ayala Osorio¿Es Colombia una democracia? Tal vez no. Es sólo una democracia procedimental, lejana de la consolidación y expresión de un real sistema democrático.

Germán Ayala Osorio*

Vivir en democracia quizá sea uno de los retos económicos, sociales, culturales y por supuesto, políticos, más grandes que tienen hoy la sociedad y el Estado colombianos. Y es así en la medida en que a pesar de la compleja condición humana, la democracia debería servir para desechar cualquier intento de revivir regímenes autoritarios, despóticos o dictaduras, que de alguna manera confirman que de esa condición humana es posible esperar lo más sublime, pero también lo más degradante y execrable.

En la democracia no sólo se define quién decide o cómo se decide, sino que es importante preguntarse qué se decide y para qué. La democracia no puede reducirse a un asunto procedimental y menos aún a las maneras aceptadas para que un evento electoral discurra en condiciones normales.

En Colombia tenemos una democracia electoral, pero estamos lejos aún de consolidar un sistema democrático que sea amplio en el ámbito social (respeto al pensamiento divergente), cultural (reconocimiento de la diferencia), político (participación y discusión amplia de asuntos públicos) y económico (posibilidades de una vida digna para todos).

Una democracia entendida desde lo procedimental, desde las circunstancias regladas, deja por fuera la acción constitucional y con ello, se pierde la posibilidad de controlar el poder del Estado, e inclusive, en el contexto de un régimen presidencialista, el poder de un mandatario que puede originar prácticas de gobierno no democráticas.

Colombia necesita avanzar institucionalmente en mecanismos jurídicos y políticos que, por ejemplo, permitan controlar a un Presidente que socave en forma deliberada el equilibrio de poderes, connatural a la democracia, y erosione los objetivos que debe alcanzar el Estado social de derecho.

Eso fue lo que se vivió en los dos períodos de Uribe Vélez, quien redujo el Estado, la democracia y el derecho al arbitrio de sus decisiones.

Ahora, es también importante sustentar la democracia en un proceso de cambio cultural que asegure prácticas y principios básicos para vivir dentro de ese sistema. Sería el caso del reconocimiento real de las diferencias, que se explica en la existencia de seres humanos que piensan distinto y que se oponen a discursos aparentemente consensuados.

De igual forma, es clave para democracia asegurar condiciones de vida dignas que les permitan a las mayorías discernir en torno a asuntos públicos que requieren capacidad cognitiva. Esta última se logra cuando el Estado asegura la calidad de la educación a través de procesos de inclusión.

En Colombia el ejercicio político de la democracia no se apoya en el espíritu de la Constitución, que busca lograr el bienestar general. Y ello ocurre porque de tiempo atrás la acción estatal se ha encaminado hacia la consolidación de sectores poderosos, externos e internos, que históricamente no han permitido profundizar en el logro de un sistema que garantice los derechos, las libertades y las condiciones legítimas de una vida digna para las mayorías, asociados con un territorio, una nación y un Estado social de derecho.

Sobra decir que dichos sectores muestran un carácter pre−capitalista y feudal que les impide ampliar sus horizontes económicos basados sobre las deprimentes condiciones de consumo de la sociedad en la que se desenvuelven.

Vivir en democracia obliga a pensar en la Constitución que le da vida al régimen democrático. De manera natural entre ambos espacios se generan tensiones, por cuanto la Constitución se ha pensando teleológicamente para garantizar derechos y libertades y el régimen democrático, teleológicamente también, para profundizarlas y desarrollarlas haciéndolas efectivas dentro de los distintos escenarios humanos.

Cuando la democracia no logra traducir esos objetivos en realidades fácticas, no sólo falla el régimen político: también lo hace la sociedad, que muestra su incapacidad para exigir al Estado la ampliación de esos derechos y libertades.

El Estado debe garantizar que lo expresado en la Carta Política se cumpla de manera precisa, buscando para sí ampliar la legitimidad necesaria para hacerse viable y creíble, de forma tal que logre entronizar una democracia real y profunda en la vida ciudadana. Su propósito debe ser el de convertirse en el único régimen político deseable dentro de los imaginarios individuales y colectivos.

Un régimen político democrático que transcurra al margen de los derechos humanos, de su cumplimento, y de su extensión, no puede llamarse democrático. Será siempre un simple remedo de democracia.

La violación constante de los derechos humanos en Colombia por parte de cualquiera de los actores que participan en el conflicto (guerrillas, particulares, paramilitares y el propio Estado), ha ido configurando un tipo de democracia soportada en el miedo, que le señala al ciudadano un camino menos azaroso que el que le ofrece un normal interés por la política: el de tomar distancia respecto de procesos de participación y comunicación en los asuntos públicos. Hoy en Colombia es un riesgo discutir o proponer un proceso de paz, exigir la libertad de los secuestrados, enarbolar banderas sindicales e inclusive, criticar a quienes ejercen el poder.

El espíritu y la conciencia democráticos son tan pobres entre los colombianos, que terminamos por agradecer al Estado o al mandatario de turno el hecho de que cumplan con su deber. Cuando un gobierno nos asegura la posibilidad de viajar por las carreteras no nos está haciendo un favor. Por el contrario, sólo estará cumpliendo con su deber. A su turno, el deber de los ciudadanos es el de reconocer ese derecho y saberlo exigir.

La existencia de un espíritu democrático exige superar el talante de súbditos que subsiste en muchos ciudadanos. Las expresiones de agradecimiento hacia Uribe Vélez por haberle devuelto a unos pocos la posibilidad de regresar a sus fincas son una demostración de esa forma de entender el gobierno y la política. Es ahí donde debería trabajar a fondo el gobierno de Santos. Se requiere borrar de los imaginarios colectivos e individuales el ánimo o visión feudataria que aún persiste en algunas de nuestras élites y en extensos grupos humanos.

De igual manera, un régimen democrático que no avance en la necesidad de limitar el poder del Estado, o de los sectores sociales, económicos y políticos tradicionalmente opuestos a la profundización de la democracia, será un simple y fugaz holograma.

La Constitución debe servir para limitar el poder del Estado y del mandatario que ponga en marcha procesos involutivos en el equilibrio de poderes, el aseguramiento social y la ampliación de la legitimidad estatal. En Colombia hemos asistido durante largos periodos a la construcción de una fantasía democrática diseñada para mantener condiciones históricas de iniquidad e inequidad, con la que se asegura únicamente el ejercicio interesado de ciertos sectores poderosos, especialmente en lo político y en lo económico, que hoy buscan asegurar la continuidad de un modelo antidemocrático. Les vendría bien a las élites y al presidente Santos leer la propuesta de democracia radical de Chantal Mouffe.

La democracia radical –dice Mouffe− “…exige que reconozcamos las diferencias: lo particular, lo múltiple, lo heterogéneo, y, en efecto, todo aquello que ha sido excluido del concepto de hombre en abstracto. El universalismo no se rechaza, antes bien, se particulariza; y surge la necesidad de una articulación nueva entre lo universal y lo particular… Si la tarea de la democracia radical es realmente la profundización en la revolución democrática y la vinculación de diversas luchas democráticas, una tarea de esa índole requiere que se creen nuevas posiciones del sujeto que permitan una articulación común de, pongamos por caso, el antirracismo, el antisexismo y el anticapitalismo. Puesto que estas luchas no convergen espontáneamente, para establecer equivalencias democráticas se requiere un nuevo ‘sentido común’ que permita transformar la identidad de los diferentes grupos de manera que sus reivindicaciones puedan articularse entre sí de acuerdo con el principio de la equivalencia democrática. El proyecto de una democracia radical y plural, por el contrario, precisa de la existencia de la multiplicidad, de la pluralidad y del conflicto, en los que ve la razón de ser de la política”[1].

Nos falta mucho para profundizar la democracia en nuestra acción cotidiana, en los espacios de trabajo y en los encuentros sociales. La democracia es un reto humano que indica que hemos avanzado lentamente por los riesgos que conlleva aceptar que el Otro puede tener razón o que tiene el derecho a pensar distinto.

* Comunicador social y politólogo

 

Nota de pie de página


[1] MOUFFE, Chantal. La Democracia radical, ¿Moderna o posmoderna?. Las Incertidumbres de la Democracia. Compilador Pedro Santana R. Bogotá: Ediciones Foro Nacional por Colombia, 1995. páginas 287-303.

Escribir un comentario

“Los comentarios en Razón Pública están sujetos a moderación, (de 8 am a 6pm hora de Colombia) con el fin de garantizar un intercambio de opiniones en tono respetuoso - serán bienvenidas la crítica aguda y la ironía - que enriquezcan el debate y resulten interesantes para lectores y autores.
En consecuencia, no se aceptarán comentarios del siguiente perfil:
1. Que constituyan descalificaciones, ataques o insultos contra los autores o contra otros participantes del foro de comentarios.
2. Que incluyan contenidos, enlaces o nombres de usuarios que razonablemente puedan considerarse insultantes, difamatorios o contrarios a las leyes colombianas.
3. Comentarios sin sentido o repetidos, que serán eliminados sin piedad.

Los comentarios no reflejan necesariamente la opinión de Razón Pública, sino la de los usuarios, únicos responsables de sus propias opiniones.”


Código de seguridad
Refescar

Comentarios  

ALVARO BOTERO
+1 # ALVARO BOTERO 14-09-2010 12:29
Todo esto para la Democracia en abstracto, en un país en abstracto. Por qué aterriza y comprende que eso que usted llama Democracia es una trampa, lo ha sido y lo seguirá siendo mientras sea el mecanismo de poder para legitimar lo ilegítimo?
Acaso es producto de alguna lucha, o de algún proceso, esta nuestra Democracia?
O es más bien producto de la imposición de una supuesta Independencia y Revolución, sólo disfrutada por quienes lo único que querían eera apoderarse de los mecanismos de control estatal y no transformar una realidad desigual?
Cuando asumamos la lucha por nuestro propio proceso histórico, lograremos reconocernos en nuestras instituciones. Mientras tanto, seguimos bajo los modelos hispánicos de organización social y estatal que nunca han sido propios, sino el menor de los males posibles. En esta Democracia nuestra, sucede lo que en al Póker de tahur: La Flor sólo gana una vez: Cuando la tiene la casa.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
margareth
0 # opinión personal.margareth 22-10-2014 10:07
Es notable la falta de educación de los colombianos ya que para mi parecer todos los mandatarios y la mala interpretación de la democracias es a raíz de la ignorancia y el desconocimiento de los temas que hoy por hoy tienes la población de nuestro país tan mal preparados.
Gracias. :oops:
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
JOSE CHAVARRO
0 # ANACRONICOJOSE CHAVARRO 27-10-2014 22:07
Este discurso social, con tendencia a lo comunista ya es anacrónico en el mundo, el mismo escrito es antidemocrático , los nombres se usan como blanco de ataques, qué es capaz de reconocer en las acciones de un gobierno que muchos otros no fueron capaces de hacer, nada y eso es porque se cierra a las bandas con el mismo espíritu de un dictador. La democracia existe en la medida en que Ud o Yo opinamos, por ejemplo aquí, en Corea del Norte, Cuba o Rusia no se puede, ve la diferencia?
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
claudia lorena pilcu
0 # claudia lorena pilcu 25-07-2011 18:56
pues, me parece super interesante de la democracia y megustaria, mas alla el tema democratoca.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
mereida perez
+1 # mereida perez 07-05-2013 17:21
Definitivamente debemos ser individuos activos, en los diferentes escenarios de la vida, aportar al cambio de mentalidad del ser humano, pensar colectivamente y no individualmente empezar por nosotros mismos no esperar que el otro o otros cambien, salir del rebaño y dejar de ser una vaca mas.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
alejandro
+1 # no se debe criticar a uno soloalejandro 06-11-2013 21:15
si en bien sabido en el gobierno del presidente uribe se evidenciaron bastantes falencias, no es mentira ni un secreto que en el mandato de santos las falencias van creciendo y teniendo en cuenta que se postulara para una reeleccion. No es que este defendiendo a algun presidente lo que pasa es que todos son lo mismo.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
carlos francisco
+2 # DEMO- CRACIAcarlos francisco 12-11-2013 11:50
En Colombia al parecer todo es aprueba de pilotos, son ensayos, son pruebas e incluso modelos neo liberales. En la realidad , cundo aportamos en el Estado con fundamento y crítica hay democracia, cuando actuamos con carácter hay democracia.

Cuando tengamos el coraje de decir y expresar sin medidas coercitivas, y con plena convicción. Ahí, SI HABLAMOS DE DEMOCRACIA... todo lo contrario no hace la DEMOCRACIA.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Rosie Vanegas T.
+2 # Colombia con sed de una verdadera Democracia.Rosie Vanegas T. 04-05-2014 12:25
Una real democracia para mi es en la me imagino una sociedad donde todos y cada uno tienen igual estatus o rango social, con un libre acceso a la comunidad y que se sienta dueña de los recursos del estado como un todo. En la que se incluya: comida, vivienda, cuidados de salud, educación, transportación, etc... Imaginemos un mundo sin lideres, sin élites para endiosar por sobre el resto de la población. Una sociedad donde cada quien tenga igual derecho de expresión y opinión, sobre las cuestiones de su interés; pero sobre todo un mundo donde se comparta la riqueza que el país posee conjuntamente para vivir.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
yaneth-b84@hotmail.c
0 # verdadera democraciayaneth-b84@hotmail.c 11-05-2014 12:29
En una verdadera democracia no deben existir extremos por que mucho de algo no es bueno.
Colombia lleva muchos años sumergida en una guerra causada por una lucha de poderes donde los mas perjudicados hemos sido los ciudadanos del común.Ya es hora de que en Colombia exista la participación verdadera.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
JULIO TORRES SANCHEZ
0 # DemocraciaJULIO TORRES SANCHEZ 12-05-2014 08:28
Democracia es algo grande, es el derecho que tiene todo ciudadano de ser libre soberano, de elegir y ser elegido cuando así lo estime conveniente, sin atropellar el pensamiento de los demás, presentando proyectos que sean consolidados con inclusión de una ideología dentro del contexto democrático.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Jaydi Forero
+1 # Democracia para un paisJaydi Forero 15-05-2014 14:40
Si en Colombia los mandatarios tuvieran más presente la verdadera democracia todo seria más facil para nosotros los ciudadanos que hacemos el diario vivir, seía más justa y menos traumática, donde podríamos estar todos en el mismo status democrática y nadie podría pelear por cosas ufanas.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
BELKIS NUÑEZ
+1 # DEMOCRACIABELKIS NUÑEZ 23-10-2014 12:37
La democracia bien aplicada daría como resultado igualdad de benéficos para todos, pero antes de exigirle al estado, debemos cambiar la mentalidad de conformismo que nosotros hemos creado, el de agradecer al gobierno por las migajas que por derecho propio tenemos.
el estado disfruta la mediocridad del pueblo, ejemplo es el plan Colombia o la red unidos, en donde los pobres reciben una miseria al lado de los millones mensuales que recibe un parlamentario, que nosotros mismo elegimos.
apoyemos el voto en blanco, no a la abstinencia de votar para demostrar nuestro inconformismo y exigir mandatarios que busque el benéfico de la sociedad.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Patricia De La Ossa
+1 # Comunicadora y PeriodistaPatricia De La Ossa 29-10-2014 17:25
La amistad de Santos con Maduro y Cabello es una intensión latente de que a Santos le camina a las dictaduras insólitas y demenciales, como es posible que maduro hable tanta locura...en territorio colombiano...co mo pedro por su casa, lo que este hombre hace en su país son salvajadas atroces que no deben ser tratadas con disimulo e indiferencia por que con esa conducta es un apoyo encubierto legitimo...o es que a Santos le fascinan las dictaduras...y el exceso de poder.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Geiver Tabima A
0 # ComentarioGeiver Tabima A 31-10-2014 17:44
Respetando las idas de los colombianos me permito dar mi concepto de democracia en Colombia. SI la hay pero escrita en el papel, Solo manda en nuestro país la corrupción de parte de nuestro padres de la patria que nos representan tanto en el concejo, asamblea, alcaldía, gobernación, representantes a la cámara, senadores y lamentablemente Presidentes estos sin ninguna ideología por ayudar al pueblo colombiano solo se basan en la creación de leyes que los favorezca solo a ellos en su democracia mental y particular. La verdadera democracia es de oportunidades de Empleo, Estudio,Salud, Vivienda,Sueldo s dignos. Ojo no quiero decir como. El sueldo de los congresistas.
Como lo mencione anteriormente respeto todas la ideas de mis hermanos colombiano ya que cada cerebro en un Mundo.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
LEÓN. J. NIXON
0 # PARTICIPEMOS DE VERDADLEÓN. J. NIXON 05-11-2014 09:39
HABLAMOS RETÓRICAMENTE DE UNA DEMOCRACIA QUE NADIE ENTIENDE O DESEA REALMENTE. EL TERMINO EN CUESTIÓN NO ES ALGO LEJANO PINTADO EN LAS PAREDES DE UN MAUSOLEO O UN ESCRITO QUE A VECES SIRVE O CONVIENE; ES ALGO EN QUE ESTAMOS PARTICIPANDO TODO EL TIEMPO. SI UN VECINO, FAMILIAR O GENTE CERCANA HACE ALGO IMPROPIO O QUE AFECTE A CUALQUIERA, DEBEMOS ACTUAR INMEDIATAMENTE, PARA CONTRARRESTAR SU AFECTACIÓN. EJEMPLO EL AMIGO QUE ANDA INICIANDOSE CON VICIOS O MALTRATOS HACIA OTRO... PERO SI ESPERAMOS QUE TODO LO HAGA QUIEN ESTE DE TURNO EN DONDE SEA.... PUES GRAVEMENTE SE AFECTARA LA CONVIVENCIA Y POR TANTO SE ANULA LA DEMOCRACIA Y LA IMPUNIDAD REINARA MUCHOS AÑOS MAS. DESDE LA ACEPTACIÓN DE VOTAR UN PAPEL EN LA CALLE A QUIEN NOS ACOMPAÑA HASTA EL AMIGO QUE PRUEBA LA DROGA TODO LO QUE AFECTA LA SANA Y PACÍFICA CONVIVENCIA ES ANTIDEMOCRÁTICO INCLUYENDO QUIEN VOTA UNA COLILLA EN LA CALLE, EL QUE ESCUPE EN TODAS PARTES, ETC T O D O ES ANTIDEMIOCRÁTIC O.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
gabriel lopez
0 # OTRA PARTICIPACION ANTI DEMOCRATICAgabriel lopez 16-12-2014 08:21
ES LA QUE SE DA POR PARTE DE LOS MEDIOS DE COMUNICACION CUANDO CRITICAN EL MECANISMO DEL PARO SOCIAL, CUANDO EN SUS COMENTARIOS MANIFIESTAN QUE "ES MUY TRIZTE QUE EN ESTE PAIS ESTE DE MODA EL PARO QUE TODO SE RESUELVA CON PAROS", YO ME PREGUNTO EN TONSES COMO SE HACE PARA QUE EL UN GOBIERNO QUE SE DICE DEMOCRATICO, PONGA SU ATENCION EN ALGUN O ALGUNOS SECTORES OLVIDADOS POR EL ESTADO, O SERA QUE ES MEJOR TOMAR LAS ARMAS Y REVELARSE?
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador

Centrales

El Acuerdo de paz debe cumplirse, pero no es intocable

El fallo de la Corte Constitucional confirma que el Acuerdo con las FARC obliga al Estado, y más aún: el blindaje constitucional del Acuerdo sí puede modificarse. Por José Gregorio Hernández

Erradicación forzada: los efectos de una meta sin sentido

Los muertos de Tumaco son solo uno de los muchos conflictos que está produciendo esta estrategia. Por Juan Carlos Garzón* - Manuela Suárez**

La ruptura de Cambio Radical con el Gobierno: nada nuevo bajo el sol

A medio camino entre la vicepresidencia y la campaña electoral, entre Santos y Uribe, entre “los principios” y las conveniencias, entre el oportunismo y la oportunidad, aquí está la jugada del partido de Germán Vargas Lleras. ¿Qué sigue? Por Fabián Alejandro Acuña*

Esta semana en Razonpublica

Please publish modules in offcanvas position.