¿Por qué es tan impopular Santos?

(Tiempo estimado: 5 - 10 minutos)

Juan Fernando LondoñoLa impopularidad del presidente no se debe al bajonazo de la economía ni a sus problemas de comunicación. Es consecuencia del estilo de un gobernante que no se sabe para quién gobierna y que pretende quedar bien con todo mundo.

Juan Fernando Londoño*

El Presidente Juan Manuel Santos en Santa Marta.

Problema de todos

En este mes el presidente Santos ha llegado a su nivel más bajo de popularidad: tan solo un 21 por ciento de los colombianos considera que su gestión es acertada.

Esto no es un problema solo para el presidente. También lo es para Colombia: la falta de popularidad de los gobiernos democráticos les quita espacio para tomar decisiones, para sacar iniciativas adelante o simplemente para controlar a los –no siempre benévolos- “poderes fácticos”. Y esto es más preocupante cuando se trata de un gobierno que enfrenta grandes retos, empezando por el reto de la paz.

Y si un gobierno impopular no es bueno para nadie, hay razón de preguntarse a qué se debe  la tan escasa popularidad de nuestro presidente.

Dos teorías comunes

“Es la economía, estúpido”, es un modo famoso de decir que la popularidad de los gobiernos depende sobre todo de cómo anden los bolsillos de la gente. Y sin embargo si uno mira los hechos objetivos no encuentra evidencia de que el gobierno Santos esté haciendo las cosas especialmente mal.

En efecto: Colombia es uno de los países que muestra mejores cifras de crecimiento económico, en medio de un difícil panorama global. El PIB ha aumentado durante los seis años de gobierno de Santos – con una tasa promedio de 2,5 por ciento, una de las tres mejores en América Latina- y las perspectivas para este año también son positivas.  

Si uno mira los hechos objetivos no encuentra evidencia de que el gobierno Santos esté haciendo las cosas especialmente mal. 

Pero aun cuando el crecimiento de la economía era mayor,  al presidente Santos no le iba mucho mejor en términos de popularidad. De aquí cabría inferir que su impopularidad no está directamente relacionada con la gestión de la economía.

Por otro lado la explicación favorita entre los círculos de gobierno consiste en afirmar que las malas calificaciones para Santos son resultado de un problema de comunicación. Pero en un mundo poblado de consultores de comunicaciones extraña que el gobierno de un presidente-periodista no haya encontrado una estrategia adecuada para dejar de ser incomprendido.

Tal vez Camilo Granada, nuevo asesor de comunicaciones de Palacio, tiene la estrategia que se necesita, pero entonces habría que preguntarse por qué ninguno de sus antecesores dio con el secreto (aunque quizás, en defensa del gobierno, podría decirse que Santos viene del mundo donde bastaba almorzar con los directores de los grandes medios y no logra adaptarse al mundo nuevo donde dominan las redes sociales).

El secreto es la forma

El Jefe Negociador del Gobierno Nacional, Humberto de la Calle.
El Jefe Negociador del Gobierno Nacional, Humberto de la Calle.
Foto: Oficina del Alto Comisionado para la Paz

Si la impopularidad de un gobernante no se debe a sus malos resultados y si sus estrategias de comunicación no logran los efectos esperados, entonces hay que buscar en otro lado las respuestas.

Hay que examinar la forma como gobierna el gobierno. Y aquí tal vez es donde no se ha mirado mucho todavía. Muchas veces en política las formas son el fondo y la manera cómo se hacen las cosas o cómo se obtienen los resultados vienen a ser tan importantes como el contenido de las dediciones o como los propios resultados.

Creo por eso que la desconexión entre el gobierno Santos y la gente se debe sobre todo a su forma de gobierno.

Tecnócratas y políticos

A lo largo de estos seis años Santos ha dado prioridad a la tecnocracia sobre la política. Por ejemplo el presidente prefiere que quienes ocupan cargos directivos ofrezcan garantías de idoneidad y tengan una visión técnica sólida sobre los respectivos asuntos públicos.

Pero a veces se ha visto acorralado por presiones políticas y no ha podido escoger a los más técnicos. Y en todo caso: ¿de qué sirve tener los mejores técnicos si tanto sus nombramientos como sus decisiones están supeditados a complacer a algún poder político?

Además, si se mira el conjunto del gobierno, los que sobresalen no son los técnicos sino los políticos. Esto no quiere decir que todos los políticos lo hagan bien ni que todos los técnicos lo hagan mal, sino que los incentivos de los políticos los llevan a correr riesgos que los técnicos no están en condiciones de correr:

  • Cuando un político llega a un cargo sabe que tiene que buscar temas que lo hagan sobresalir. Esto lo convierte en un agente con iniciativa propia, dispuesto a asumir  riesgos y a tratar de obtener resultados.
  • Los incentivos de los técnicos son muy distintos: evitan hacer olas, temen crear enemigos y su principal objetivo es no equivocarse pues esto es lo que les permite ascender.

Político fue el vicepresidente Vargas Lleras cuando planteó y sacó adelante el Plan de Vivienda bajo el primer gobierno Santos. Política es Gina Parody en el Ministerio de Educación. También lo son Humberto de la Calle o Sergio Jaramillo en el tema de la paz: todos ellos se juegan a fondo y en relación con algo de lo que están convencidos.

Pero ¿alguien percibe apuestas similares en el resto del gobierno? ¿Alguien cree que los demás ministros tienen convicciones o posiciones propias con fuerza suficiente para jugarse a fondo en otros campos de la vida nacional? Esta es una de las razones esenciales de la escasa credibilidad del gobierno: le faltan apuestas serias.

Esa falta de claridad en las apuestas explica en mucho la contradicciones y bandazos dentro del gobierno, como por estos días se ha puesto de presente en relación con las industrias extractiva y sus impactos sociales y ambientales. Cabe pensar en una industria minero-energética sostenible, pero ¿alguien percibe que el gobierno esté trabajando en esa dirección, cuando en efecto hace una cosa un día y al otro la deshace, de manera que al final nadie sabe a quién defiende o representa el presidente Santos?

¿Árbitro o jugador?

El Vicepresidente Germán Vargas Lleras.
El Vicepresidente Germán Vargas Lleras.
Foto: Vicepresidencia de la República

¿El gobierno es un árbitro entre distintos intereses o es un jugador con intereses propios? Sobre este punto la visión tecnocrática es distinta de la visión política:

  • Los tecnócratas  tratan de convertirse en mediadores y consultar todas las opiniones para dejar a todo el mundo más o menos tranquilo.
  • Para los políticos en cambio gobernar es representar unos intereses y agenciarlos de la mejor manera posible. La política radical, de derecha o izquierda, entiende su ejercicio como pura contradicción y confrontación de intereses contrapuestos.

El problema del gobierno Santos consiste en que no se sabe a quién representa, no se sabe qué intereses agencia y no se sabe para quién gobierna. Por eso en vez de tener contentos a todos, los tiene a todos descontentos. En medio de una sociedad de desconfianza como es la colombiana es aún menos posible que alguien crea de veras que lo representa un gobierno que busca quedar bien con todos.

La política es una lucha de intereses y el intento de contentar a todos resulta ser una tarea infructuosa pues alguien gana y alguien pierde con toda decisión. No se puede tener contentos a todos, simplemente no se puede. Parodiando la vieja máxima de Abraham Lincoln: se puede tener a algunos contentos por un tiempo, pero no se puede tener contentos a todos todo el tiempo.

Por eso, ya sea que a la economía le vaya bien o mal, al gobierno Santos nunca le va bien. También por eso son inútiles sus cambiantes estrategias de comunicación: ningún grupo social puede sentir que el gobierno está realmente de su lado.    

Más política

Para representar intereses hay que tener claro qué intereses se defienden. Pero, ¿tiene el gobierno identificados los intereses de la Colombia del siglo XXI y sabe cuáles de ellos representa?

¿De qué sirve tener los mejores técnicos si tanto sus nombramientos como sus decisiones están supeditados a complacer a algún poder político?

Representar intereses implica, en primer lugar, saber cuáles intereses están en juego. Eso es lo que hace la política irremplazable y es lo que permite que la democracia sea la mejor forma de gobernar, pues permite que los intereses se enfrenten sin aniquilarse y se transformen a medida que la sociedad se transforma.

Estos intereses se enfrentan en las elecciones y quien obtiene la mayoría gana el derecho a agenciar sus intereses, respetando los derechos de los perdedores y garantizando que en el futuro puedan convertirse en mayoría. Esa es la magia de la democracia.

Ahora bien, el gobierno Santos a quién representa: ¿a los ricos o a los pobres? ¿A los exportadores o a los importadores? ¿A las empresas mineras o a las comunidades? ¿A los terratenientes o a los campesinos? ¿A los gremios de la producción o a los sindicatos?

Es difícil saberlo. Y como no se sabe, nadie se identifica y mucho menos defiende al gobierno. “Si el gobierno no nos defiende, ¿por qué hemos de defenderlo?” parece ser la pregunta en la mente de los ciudadanos.

Solo de esta manera podría explicarse que Nicolás Maduro, a la cabeza de un gobierno corrupto y desastroso, tenga más popularidad que Santos, a la cabeza de un gobierno decente y exitoso.

Paradójicamente, el gran logro del gobierno Santos, la paz, traerá una política de más confrontación, con defensores reales de intereses reales: el Centro Democrático a la derecha y la nueva izquierda al otro lado.

Este será el curioso resultado de un gobierno que quiso tenerlos contentos a todos y al final no dejó contento a nadie.

 

* Comunicador social de la Universidad de la Sabana, máster en Ciencia Política de la Universidad de los Andes y en Relaciones Internacionales en la Universidad Johns Hopkins, ex viceministro del interior,  director del Centro de Análisis y Asuntos Públicos.

twitter1-1@JuanFdoLondono

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Comentarios  

Hernando Clavijo
+1 # SrHernando Clavijo 09-05-2016 15:42
Confuso articulo. La explicacion mas sencilla son las dificultades d negociar la paz, a la q Santos ha apostado todo. En los otros temas ha tratado d contentar a las diversas partes, como politico q es. La guerra gana mas adeptos, como bien sabe Uribe. La paz implica demoras y no satisface en el corto plazo.
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J. Martín Salas
+2 # Además súmeleJ. Martín Salas 09-05-2016 16:04
La mentalidad predominante de fanático futbolero y milagroso del colombiano, de sentimentalismo s que no tiene pizca de sensatez y mucho menos de sindéresis política
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Juan Carlos Ocampo
+1 # impopularidad de SantosJuan Carlos Ocampo 09-05-2016 16:11
Que buen articulo, lo ideal es tener la audacia del político combinada con el calculo del tecnico.
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fabio A. Ribero
0 # Docentefabio A. Ribero 09-05-2016 16:16
Lo mismo: es la economía estúpido. Todo lo está haciendo mal en cuanto a la economía se refiere. Para no llenar esta página porque el espacio no lo permite le nombro solo una "cagada": la venta de Isagén. El resto averígüelo por otro lado si es que no tiene UD. conocimiento.
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Nicolás de la Esprie
0 # EmpresarioNicolás de la Esprie 10-05-2016 18:59
De acuerdo.. Santos engañó a más de 9 millones de colombianos para que votaran por él. Prometió una políticas de gobierno que era falso.. Los colombianos no son idiotas y no se lo perdonaron.. La tal paz, como lo afirma el exponente, que de tener un hijo en la U. La Sabana estudiando Ciencias Políticas lo sacaría inmediatamente, no la aprueba el 80% de la población por lo que es carente de justicia.. El cuasiprofesor parece ignorar este pequeño pero inmenso detalle. La economía está hecha un desastre pero si en tierras de ciegos tuerto es rey, Colombia va bien...? La venta de isagen fue un acto salvaje, de corrupción y en contra de la mayoría de colombianos. En fin, en mi opinión el análisis del profesor es mediocre.. Nicolas de la Espriella
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German Gonzalez
+1 # #OBSERVADORGerman Gonzalez 24-06-2016 10:39
El Señor de la Espriella viene a decir que Santos traicionó a 9 millones de Colombianos y no se lo creo,. El se montó en el tren de la victoria , pero ya ser el ventriloco de Uribe no se lo aguantó, y por eso se rompieron sus relaciones. Creo que Santos es un interlocutos de sectores poderosos que no son afines a la forma de gobernar como lo fué Uribe el del "todo Vale", y cogió camino aparte con la bandera de la Paz y en esas está, ante esto Uribe queda opacado y al ver que este proceso marcha pues con su egolatria se lanza en ristre contra Santos y polariza al país. Esta mortificación de Uribe es visceral y si no se le da una buena dosis de lecciones y golpes contundentes a su esquizofrenia por el poder se llegará al extremo de propiciar cualquier acto demencial. Creo que en eso santos le arrebata poderio y enarbola la bandera más preciada por cualquier presidente contemporáneo cual es llegar a negociar l paz con la insurgencia.
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LLAMAL RODRIGO
+1 # POPULARIDAD- INCREDULIDADLLAMAL RODRIGO 09-05-2016 22:41
Usted hace un esboso de la Relación Santos, Mermelados, y quienes de bna fe creyeron en semejante MENTIROSO, ENVAINADOR, LE PUEDO APORTAR DOS COSAS, 1-QUIEN SIEMBRA EN TIERRA AJENA HASTA LA SEMILLA LA PIERDE. 2-EL PAÍS NO PUEDE RESISTIR TANTA TRAICIÓN Y ENTREGA Y SURGE LA PREGUNTA POR QUE INSISTE ENTREGAR AL PAÍS A QUIENES SO PRETEXTO SOLO VALIDO PARA ELLOS, LO HAN MINADO DE ODIO, RESENTIMIENTO Y CONTAMINAN AL MUNDO CON DROGAS QUE DESTRUYEN LA JUVENTUD Y A TODO EL QUE LA CONSUME.
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Emma Esperanza Acost
0 # IMPOPULARIDAD DE SANTOSEmma Esperanza Acost 09-05-2016 23:13
Sencillamente la gente, cada persona no perdona una traición y Santos traiciono al Presidente Uribe, además se la ha pasado mintiendo, resumen el pueblo no le perdona ser traicionero y mentiroso.
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Diego
+4 # No leyóDiego 10-05-2016 13:33
El texto es muy interesante, pareciera que a pesar de eso y de las nuevas preguntas que plantea, ud. se queda en la superficie. El discurso de traición es propio de quienes apoyan vehementemente a Uribe, pero no es propio de todo el país.

El artículo plantea en pocas palabras, que el que mucho abarca poco aprieta.
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EDGAR RODAO
+1 # periodistaEDGAR RODAO 13-05-2016 20:58
Apostarle a la paz no es traicionar a Uribe ... es es concepto cargado de mucha manipulación ... de otro lado las políticas económicas de Uribe y Santos son exactamente iguales y lo económico es lo estructural ...
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fernando gomez
0 # Cual popularidadfernando gomez 10-05-2016 13:55
Admitiendome ciego, me pregunto cuando ha tenido popularidad el señor Santos? Eso se lo inventa los medios de comunicaciòn mediaticos, porque un personaje que gobierna a favor de su clase social, de sus empresas, que regala el pais a extranjeros, que no genera ningun tipo de empleo, que encarece la vida, que firma TLCs a diestra y siniestra, que admite bases USA en nuestro suelo no es popular.
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Álvaro Molina Páez
0 # Asesor de transporteÁlvaro Molina Páez 10-05-2016 17:41
Parcialmente de acuerdo. Pero creo que lo que mata al Santos es la falta de resultados tangibles. Vargas Lleras va como rueda suelta con "sus temas".. y con infraestructura y su manera de empujar pues hasta anula a sus ministros. A otros los pene de secretarios como es el caso de transporte.
Así que no hay resultados " taquilleros" y el de la paz lo aplazó y hasta ahora, que yo sepa, no tiene fecha de vencimiento!
Técnicos o políticos tienen que presentar resultados y realmente no se ven. Así que hay una sensación de frustración esperando que mate al primer toro... y lo que ha hecho es: torearlos a todos en todos los tercios pero a la hora de matar nada! La tribuna quiere resultados!
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pablo
+1 # impopularidad de Santospablo 10-05-2016 19:37
Si al autor de este artículo le interesa datearse a qué intereses responde el Gobierno Santos, podría recomendársele que examine el contenido de los proyectos de ley promovidos por el ejecutivo y aprobados; que examine especialmente las propuestas de reforma tributaria y deduzca a quién beneficia y a quiénes afectan estas medidas.
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Jorge Millan
+1 # AbogadoJorge Millan 12-05-2016 21:20
Sumamente claro el artículo. Yo debo ser una de esas pocas personas en el mundo que sin ser colombiano está muy atenta a lo que en ese país sucede. Me parece que Juan Manuel Santos quiere retirarse con el trofeo de la paz bajo el brazo y quiere pasar a la historia como el artífice de la paz luego de más de cincuenta años de guerra interna. Santos privilegia eso. Le interesa la paz; no sé si a cualquier precio. Eso lo dirá la historia y las generaciones venideras. A Santos ya no le interesan las críticas, vengan de donde vengan y tampoco una efímera popularidad. Al parecer, tiene una mirada que trasciende lo contingente lo coyuntural y apuesta a que la historia lo tendrá como el gran artífice de la paz. Saludos desde Argentina.
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Juan carlos
0 # Paz, corazon y votos.Juan carlos 14-05-2016 18:25
Mientras argentina , venezuela, bolivia y ahora brasil le dieron cabida en el poder a dirigentes de izquierda y van de salida , unos por corrupcion otros por llevar el pais a la quiebra, aquí en colombia apenas les damos la bienvenida. será que los países antes nombrados y sus poblaciones se equivocaron y por eso están buscando otro rumbo ?, o los colombianos somos los mas inteligentísimo s del mundo o sencillamente los mas ciegos! . Todos queremos la paz ! pero un acuerdo mal negociado y que nos deja políticamente Tambaleantes NO es para mi juicio la via correcta y a pesar de su firma como se avista, solo el tiempo dirá quien tenia la razón.
A pesar de ser el presidente de colombia , jamas estará por encima de la constitución y las leyes, un acuerdo de paz sin un cambio profundo en lo acordado en 1991, es como el que se cambia de ropa y se deja el mismo calzoncillo.
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santos de nombre
0 # ad portas del abismosantos de nombre 22-05-2016 03:49
Este país no tiene futuro, mientras sigan saliendo políticos chabacanos sin ideas, principios y mediáticos que usan empresas estatales como plataforma para financiar sus fracasos de proyectos (caso ISAGEN) o (UNE).
La única que nos queda es arrancar la mala hierba de la casa de nariño, o soportar a este [censored] 3 años mas con todo y su camarilla de recuas como "Germancito" o "Fajardito" que quieres de seguro ocupar su silla otros 8 años mas!
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Alfonso Cabrales
0 # Ingeniero MecanicoAlfonso Cabrales 29-07-2016 05:25
Falto decir algo importante: es mentiroso e irresponsable, adquirió compromisos para su reelección con los ciudadanos que ha incumplido, solo un ejemplo: prometió rebajar del 12 al 4% la retención en salud para los jubilados y ha incumplido y ahora no da la cara. Denunció actos de corrupcio ciertos como ocurren en : salud, dian, estupefacientes con la venta irregular de vienes secuestrados. Y otros más y no se ven soluciones y peor continúan y los renpionsables aún están libres. El caso de la contratación es otro ejemplo. El cuento de La Paz nadie lo cree es una estrategia política e irresponsable para ocultar sus falencias, en lo económico manda el ministro de Hacienda en lo social Vargas Lleras en Educación Parody, y así sucesivamente y entonces que hace el presidente????
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Ragon Gomez
0 # EconomistaRagon Gomez 22-03-2017 17:49
Las encuestas no se hacen solo a políticos sino a ciudadanos de diferentes niveles culturales. Creo que entre sus opiniones falta considerar la influencia de Uribe que cuál Pastor manipula muchísimas personas recurriendo a la mentira para desprestigiar al Presidente. La gente del común no sabe ni de economía doméstica. Repite como loros que vamos hacia el castrochavismo. Creen que el país se le entregó a las FARC,etc.etc. Eso sí se refleja en las encuestas de popularidad del Presidente.
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