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Seguridad en Bogotá: reconocer los méritos ajenos

(Tiempo estimado: 3 - 6 minutos)

hugo_aceroDurante la breve gestión de Clara López bajaron los homicidios, mejoró la percepción de seguridad y disminuyó la victimización. Esta tendencia se mantiene bajo Petro, aunque la victimización volvió a crecer. No todo es color de rosa.

Hugo Acero Velásquez* 

No sólo el desarme

Es indudable que los indicadores de seguridad en Bogotá han mejorado: la tasa de homicidios disminuyó a 16,1 por cada 100.000 habitantes y está bajando el porcentaje de ciudadanos que consideran que la inseguridad está en aumento.


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Durante los primeros nueve meses de la administración Petro el homicidio ha caído a una tasa de 16,1, una disminución sin duda importante de cerca de 6 puntos.
Foto: hsbnoticias.com
 

Estos resultados sin embargo deben ser apreciados en su contexto, para no concluir ingenuamente que la “varita mágica” del desarme esté resolviendo todos los problemas de inseguridad desde el 1º de enero de 2012. En efecto: la Administración Distrital se esfuerza en hacernos creer que la reducción de los homicidios se debe al desarme; yo pienso que la medida sí ha incidido, pero no tanto como creen el alcalde y sus asesores.

Una investigación de la Universidad de los Andes en 1999 ya había encontrado que el desarme explicó apenas un 14 por ciento del total de la baja en el número de homicidios entre 1995 y 1999, e identificó otros factores más importantes, que hoy se repiten para explicar los buenos resultados, como decir:

  • aumento considerable de las capturas, en especial de homicidas;
  • decomiso de armas, especialmente ilegales;
  • detención de bandas ligadas a organizaciones criminales o dedicadas al sicariato;
  • intervención y presencia permanente de la Policía en sitios de alta violencia, y ejecución del Plan Nacional de Vigilancia por Cuadrantes en algunos barrios de la ciudad.

Estas acciones están a la espera de evaluación para poder precisar su real incidencia relativa sobre la baja de los homicidios y la mejoría en percepción de la seguridad.

Un año bueno pero no único

De acuerdo con las cifras del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, recientemente, el homicidio comenzó a bajar desde 2011. Como se puede apreciar en la siguiente gráfica, entre 2006 y 2010 el homicidio en Bogotá creció, al pasar de una tasa de 19,2 a 23,6 por cada 100.000 habitantes. En 2011, bajó a 21,9, una reducción del 5,8 por ciento.

Durante los primeros nueve meses de la administración Petro el homicidio ha caído a una tasa de 16,1, una disminución sin duda importante de cerca de 6 puntos. Sin embargo, en el pasado se registraron reducciones aun mayores:

  • el último año de gobierno de Jaime Castro, con 10 puntos de caída, al pasar de una tasa de 80 en 1993 a 70 en 1994.
  • durante la primera administración Mockus, las reducciones en la tasa de homicidios superaron los 10 puntos, como puede observarse en la grafica anterior. 

Reconocer los logros de Clara

En cuanto a la percepción de seguridad, los datos de la Encuesta de Percepción y Victimización de la Cámara de Comercio indican que esta viene mejorando desde el primer semestre del 2011, cuando se pasó de 72 por ciento de ciudadanos para quienes la inseguridad había aumentado durante el segundo semestre de 2010, a 57 por ciento en el primer semestre de 2011, a 45 por ciento en el segundo semestre de ese año y a 38 por ciento en el primer semestre de 2012. 

Es decir, durante los primeros seis meses de la administración Petro, la proporción de ciudadanos encuestados que creen que la inseguridad ha aumentado cayó 7 puntos.

Mientras tanto, durante el último año de la administración anterior — liderada por Clara López Obregón — ese porcentaje se redujo en 27 puntos (ver Encuesta de Percepción y Victimización 2012).

¿Por qué ha vuelto a crecer el número de víctimas?

De acuerdo con la encuesta de la Cámara de Comercio, el indicador realmente preocupante sigue siendo la victimización, pues durante el primer semestre de este año aumentó en 12 por ciento el número de ciudadanos que admiten haber sido víctimas de un delito.

En este frente también han de reconocerse los avances durante el último año de la pasada administración:

  • en el segundo semestre de 2010, el 49 por ciento de los ciudadanos había sido víctima de un delito;
  • en el primer semestre de 2011, se redujo a 26 por ciento;
  • en el segundo semestre, esta cifra bajó de nuevo a 20 por ciento;
  • pero durante los primeros seis meses de Petro se pasó a 32 por ciento, un aumento importante y que apunta más bien al deterioro de la seguridad en la ciudad, así:

Falta visión integral

En fin, en unos campos hay logros, en otros hay retrocesos. Por el momento los buenos resultados en materia de homicidios no se pueden atribuir a una sola medida, como el desarme. Ya vendrán evaluaciones más precisas. Pero es justo reconocer que Bogotá avanza sobre una tendencia que comenzó a construirse desde hace más quince años.


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El trabajo operativo de la Policía Metropolitana ha contribuido a mejorar la seguridad.
Foto: hsbnoticias.com
 

Para seguir mejorando la seguridad, además de lo obtenido gracias al trabajo operativo de la Policía Metropolitana, el alcalde tendría que centrarse en atender a la creciente victimización, y al aumento de muertes y lesiones en accidentes de tránsito — que también constituyen un problema de seguridad ciudadana —; tendría que recuperar el espacio público, ir más allá de la orden del Consejo de Estado, atender a los habitantes de la calle cuyo número ha aumentado, limpiar la ciudad hoy inundada de basuras, iluminarla, y sobretodo contar con una política integral de convivencia y seguridad ciudadana: no se puede seguir avanzando a punta de anuncios de seguridad del tipo ensayo y error.

* Sociólogo de la Universidad Nacional. Experto en seguridad ciudadana. 

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